Month: כ״ב באדר ב׳ ה׳תשע״ט (March 2019)

There Is A Scripture 03-29-19

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“Any man can treat a woman food for a night, but it takes a real man to treat her good for all her life.”, or something to that affect.
It was something posted online. How true.

In the background, behind the words, was a subdued image of two very old people. The old woman was at the edge of a single step getting ready to step down. The old man was standing at the base of the step just to the side and facing her. He clasped her extended hand in his and both were focused on one another and that next step. You could sense her hesitancy. But he was standing there, feet apart, steadied by a can in his other hand looking at her as if to say “Ok. I’ve got you. Come along.” And to me his posture, the way he stood, his arm out, it was for the purpose of support but it gave me the sense he was presenting her to the day, to the walk, to the world outside their door. “This is my wife. Isn’t she beautiful!”

There was another posting sometime back, an account of a ninety-seven year old man who every day would walk two miles from his home to a facility where his wife was. She had sever dementia of a sort and had no idea who this man was. But he knew who she was. Twenty years, everyday, he walked to be with his wife.

“Greater love hath no man than this, that a man lay down his life for his friends.”  John 15:13 AKJV

There is more than one way to lay down your life. A man may give his life in a single act, in a moment of intense passion, the ultimate sacrifice, proof of great love. But how common is that?

There is an ongoing, “living giving” of life that is offered over periods of minutes and hours, months, and years, over a lifetime together. This is another way of “laying down our live” for that consummate earthly friend, the one with whom our heart and body is intertwined, labor and love, bitter and sweet.

Our Redeemer does both.

Patiently, long sufferingly, He remains faithful to His created ones, when we are faithful, when we are not, when we forget who He is, when we are young and on fire, when we grow old and need help with every step.

And, in a day, a grief moment, in His passion, He Gave His life that way as well.

“No greater love….”

And we – men – husbands – are called to be like Him. With the one hand holding His and the other clasping hers, a man can be a real man.

Oh Father….
Oh to be like You.
Oh to lay down our lives in a moment, for a lifetime.
To know Your love Father and to lavish the other with it.

In Yeshua’s name we pray.

Amen.

May God’s love be in us all.
Elder

Minchah Prayer 03-27-19

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“Yet even now,” says Adonai, “turn to me with all your heart, with fasting, weeping and lamenting.” What hope there is, and thank You for it, in Your Words to us.

No matter that we have strayed, become distant from You, disregarded You, on purpose, out of carelessness, unknowingly. You are willing to be compassionate and merciful and gracious, How convicting, how humbling, what relief.

Thank You Father.

Stir us Father and may we have hearts that respond when we become self absorbed and secure in our own strength and pleasures.

May our joy and peace, may our value come from knowing You accept and are pleased with our worship of You.

May we never get to a place where our worship would not be pleasing, even where You would take our ability to worship from us.

Blessed are You oh Lord.

In Yeshua’s name we pray,

Amen

Deuteronomio Lección 8 Capítulo 6

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Deuteronomio

Lección 8 Capítulo 6

Aunque ya hemos hablado de esto un poco, el enfoque de Deuteronomio capítulo 6 se centra en los versículos 4-9 y especialmente en los versículos 4 y 5. Los versículos 4 y 5 son considerados tan importantes para la fe de la adoración a Jehová que se le ha dado un título aparte: el Shema.

El Shema también va por otro nombre: Escucha oh Israel. El Shema es muy fundamental a la base de toda la Torá (y a los principios cristianos) que vamos a examinar de cerca hoy. Y para aquellos que dicen (erróneamente) que Jesucristo vino a distanciarse a sí mismo y de sus seguidores de la Torá (a pesar de Su contundente declaración en Mateo 5:17-19 que dice lo contrario), escucha este pasaje del Evangelio de Marcos (también presente en los otros Evangelios sinóptico), Marcos 12:28 – 30: LBLA Marcos 12:28-30 28 Cuando uno de los escribas se acercó, los oyó discutir, y reconociendo que les había contestado bien, le preguntó: ¿Cuál mandamiento es el más importante de todos? 29 Jesús respondió: El más importante[n] es: “Escucha, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es; 30 y amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza.”

Ahora, escucha a Deuteronomio 6:4,5: LBLA Deuteronomio 6:4 Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.

Yeshua estaba, por supuesto, citando el Shema; Él estaba citando la Torá. Pero cuando escuchamos a la mayoría de los líderes evangélicos de la iglesia hoy en día uno pensaría que todo lo que Jesús hizo fue esencialmente decir, “tira y olvida todo lo que sabes, te voy a dar nuevas leyes y órdenes que reemplazan todo lo que venía antes”. Además, observe que Jesús tampoco saca a “Israel” de esta afirmación, ni lo reemplaza con “iglesia”. Se me ocurre que generalmente cuando se nos pregunta cuál es el mayor mandamiento, hemos sido lo suficientemente entrenado para saberlo; así que respondemos de inmediato con “ama al Señor con todo tu corazón, mente y fuerza”. Como estamos citando al Mesías, ¿Por qué nosotros intencionalmente lo citamos ERRÓNEAMENTE a Él? ¿Por qué empezamos a citar la mitad de esa afirmación? ¿Por qué simplemente quitamos “Escucha O Israel el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno” que lo precede? Por lo tanto, cristianos gentiles, si vamos a decir que hay mandamientos que son para Israel, y que estos mandamientos son aparte de los mandamientos que son para “la iglesia”, entonces, junto con la eliminación de los 10 Mandamientos (que fueron dados a Israel como parte de la ley), la honestidad intelectual nos obliga también a tirar este mandamiento de la Torá de Jesús de amar a Dios COMO el Dios de Israel.

Sólo para que no me malinterpreten: yo estoy afirmando enfáticamente que NO hay mandamientos y evangelios separados para Israel versus para la iglesia y que, por supuesto, los 10 mandamientos y el Shema son para la iglesia tal como lo son para Israel.

También estoy afirmando que es desgarrador e indignante que por tantos siglos el cristianismo institucional ha optado por declarar falsamente la abolición de la Torá, supuestamente para ser sustituida por el establecimiento de Jesús de una nueva religión completamente aparte de la fe hebrea; una religión por, de, y para los gentiles. Nosotros hemos sido llevados (y hemos aceptado FÁCILMENTE) a un camino torcido; y el fruto de esa aceptación es la promulgación de toda una serie de doctrinas falsas que han conducido a las Cruzadas, a la Inquisición, al restablecimiento del Humanismo Secular y al Holocausto. Y ahora, en nuestro tiempo, nuestra amada iglesia se ha vuelto impotente, ensimismada y orientada hacia la prosperidad, mientras todo el tiempo ignora el impacto del renacimiento profético de Israel y el regreso de Jerusalén al control de los hebreos. Nosotros hemos visto a la institución cristiana avanzar hacia el Ministerio externalizado, un evangelio diluido pero diversamente tolerante, un Jesús que está separado del Padre, una negación del pecado y del mal, y la observancia de fiestas paganizadas ignorando aquellas que el Señor Mismo ha declarado santo.

El Shema debe ser un llamado para que el pueblo de Dios despierte; todo el pueblo de Dios.

Leamos juntos este inescrutable profundo capítulo 6 de Deuteronomio, que expone la base de la Torá, el Shema, que da poder a la palabra de Dios al igual que el núcleo fundido de nuestro planeta alimenta los procesos vitales de la tierra.

LEER DEUTERONOMIO CAPÍTULO 6

Durante los capítulos 1 al 5 Moisés ha estado reforzando hasta este punto: una reintroducción (tal vez incluso una re-presentación) de las leyes y mandamientos dados a Israel por Jehová en el Monte Sinaí. No puedo enfatizar lo suficiente que la razón por la que Moisés repite estas regulaciones que ya se han dado a Israel unos 40 años atrás, es que las mismas se están presentando a toda una nueva generación de hebreos que obviamente sus padres no les han enseñado estas leyes, la primera generación del éxodo (todos muertos y enterrados en la arena del desierto). Además, él lo está dando al grupo que está a punto de hacer lo que sus padres se negaron a hacer: conquistar la tierra de Canaán. Estas personas no están más que a días de entrar en una batalla a largo plazo (una Guerra Santa) que les costará la vida de miles de ellos.

Moisés afirma que lo que él está a punto de enseñarles es exactamente lo que el Señor le dijo que dijera a Israel la primera vez: nada más y nada menos, y que estas leyes y resoluciones deben seguirse escrupulosamente cuando entren en la Tierra Prometida. La razón por la que Israel necesita seguir la Torá es para que las cosas le vayan bien a Israel y que todas las bendiciones que el Señor tiene preparadas para ellos se hagan realidad. La última mitad del versículo 3 trae dos pensamientos juntos: primero, lo que se está preparando para ellos en Canaán es mucho más que mera sobrevivencia, es una vida abundante; ese es el significado de la frase, “una tierra que fluye con leche y miel”. En segundo lugar, le recuerda a Israel que lo que está a punto de suceder (la herencia de una tierra propia) es el cumplimiento de la promesa (el Pacto de Abraham) dado a “sus padres”, lo que significa los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob.

Observa que el Pacto establecido en el Monte Sinaí 40 años atrás no abolió ni sustituía el Pacto dado a Abraham 600 años antes de que Israel abandonará Egipto. Más bien, este pacto de Moisés es para otro propósito; el mismo es para establecer normas y estándares para vivir la vida redimida que se gozará adentro de la tierra que fue prometida en el primer pacto.

Por lo que aquí, parado ante la ladera de Moab, Moisés da la versión original del sermón del Monte que el Mesías emulará 1300 años más tarde. Así pues, Moisés no va a reiterar simplemente la Ley, sino que va a exponer sobre la misma y hacer lo que pueda para aclarar los principios subyacentes (el espíritu) detrás de estos mandatos eternos.

No, yo no estaba hablando figurativamente ni estaba haciendo una hipérbole cuando yo comparé el sermón del Monte de Yeshua con lo que leemos en Deuteronomio; las similitudes son bastante agudas y a medida que pasa el tiempo creo que usted verá que este es el caso. Yeshua meramente estaba trazando en el patrón establecido por su predecesor Moisés. Observa que Moisés ya (un capítulo antes, en el capítulo 5) comenzó recontando la ley; de hecho, su discurso al pueblo realmente comenzó en el capítulo 1. Por lo tanto, ya bien en la re-entrega de las leyes él se detiene para establecer el principio que abarca todo en lo cual se apoya toda la ley; y este principio es el que tiene el título de “Shema”. ¿Por qué hacer esto? ¿Por qué pausar e inyectar este principio espiritual en este punto? Si esto es algo en el que todo lo que Moisés ya ha enseñado está cimentado, ¿por qué esperar para darlo en el medio de su sermón en lugar de al principio? Simple: Moisés NO quería que la gente pudiera ver erróneamente las leyes que ya había dado en el contexto que ciertamente podría sonar como son, como simplemente un conjunto de resoluciones legales estrictas que se mantienen sobre sus cabezas por un gobernante celestial Todopoderoso. En esa época todas las sociedades tenían un código legal a la que un rey sostenía como inmutable, y al mismo tiempo estos reyes no tenían ninguna obligación o interés en explicar a la gente el razonamiento para las leyes porque con demasiada frecuencia esas leyes no eran sino auto-serviles para el beneficio de la realeza. La implicación es que estas son las leyes, y ustedes no necesitan saber por qué, sólo hazlo o si no. Pero ese no era el caso con la Torá del Señor.

Dado que Moisés ya había revisado varias leyes (los 10 Mandamientos) con la nueva generación y muchas más resoluciones aún estaban por seguir, Dios (a través de Moisés) dice: “espérate un momento, pueblo Mío, porque no quiero que te hagas la idea equivocada. AQUÍ está el contexto dentro del cual ustedes deben entender y llevar a cabo TODAS MIS leyes”. Entonces Moisés continúa explicando (en lo que eventualmente llegó a llamarse el Shema) que el amor de Israel por el Señor es el contexto necesario para hacer la ley. Es la ley la que establece los términos de la relación entre Jehová e Israel. La fuente de la obediencia de Israel hacia Jehová no debía salir de un manantial de legalismo estéril y despiadado; más bien debía salir de una respuesta de amor. Ahora, por favor, escuchen esto: el Señor dice que la obediencia a Él, ES la respuesta de amor según Él la define. Que AMARLO a Él es ser OBEDIENTE a Él.

Hoy la iglesia occidental dice que (generalmente hablando) la obediencia y el amor están en algún lugar entre ser cosas completamente diferentes y tal vez son incluso mutuamente excluyentes hasta cierto grado u otro. De hecho, por lo general se implica que el amor es preferible a la obediencia en lo que concierne a nuestra relación con Jehová. Sin embargo, en las Sagradas Escrituras Dios dice que uno es la evidencia del otro. Dios dice que la obediencia a Él es el acto de amarlo a Él, y que amarlo a Él se encarna en nuestra obediencia hacía Él; aun cuando nos gustaría, nosotros no podemos desconectar la obediencia del amor ya que implica nuestra lealtad y relación con Dios.

Usted ve que es sólo desde la época greco-romana que el concepto de amor se alejó de ser principalmente una acción y en su lugar se convirtió en principalmente una emoción, una sensación de calidez interior. Los hebreos bíblicos nunca habrían reconocido el punto de vista secular y cristiano moderno del amor como un sentimiento cálido y difuso de compasión o afecto hacia otro. Yo fui al diccionario del Nuevo Mundo de Webster y en las 9 definiciones diferentes que dieron por la palabra amor, cada una de ellas hablaba de emoción y sólo emoción. Aquí hay algunos ejemplos: sentimientos tiernos, afecto, pasión sexual, un sentimiento de hermandad, y un gusto fuerte. Pero para los hebreos (y para el Señor) el amor exige una respuesta externa, una acción, o sino no era amor. El Señor dice: ‘ no digas que Me amas y luego das la vuelta y niegas Mis mandamientos; porque yo digo que si niegas Mis mandamientos entonces no Me amas’.

Vamos a poner nuestra atención por un momento al sermón más familiar (para los cristianos) el Sermón del Monte del Nuevo Testamento. Mateo 5 comienza esta enseñanza fundamental que está en el centro de la fe cristiana. La misma comienza explicando que Jesús se pone Él Mismo en el tope de una colina donde Él comienza a enseñar. Y las primeras de sus enseñanzas gloriosas son lo que la cristiandad ha titulado las Bienaventuranzas. Yeshua comienza este sermón enumerando varias declaraciones positivas de hecho celestial que (por supuesto) SIEMPRE han sido así, pero fueron (últimamente) reprimidos por el liderazgo religioso. Estos hechos celestiales se habían perdido tanto en una pila de reglas y filosofías de los hombres que todos habían sido olvidados. Bienaventurados los pobres en espíritu, dice Yeshua, porque verán el Reino de los cielos; Bienaventurados los que lloran, porque se les consolará. Varios de estos hechos celestiales importantes son enumerados y luego Él dice: “Bienaventurados sois cuando los hombres os insultan, y os persiguen, y dicen todo tipo de maldad contra vosotros falsamente, a causa de mí”.

Él continúa diciéndole al pueblo: “Tú eres la sal de la tierra; eres una luz para el mundo”. Entonces, de repente, mientras Él está inmerso en Su sermón, Jesús el Mediador, el 2ndo Moisés se detiene abruptamente para hacer una importante exclamación. Al igual que Moisés suspendió momentáneamente su sermón para asegurarse de que sus oyentes no tomaran lo que él estaba diciendo en el contexto equivocado (como todos estamos tentados a hacer), Jesús esencialmente dice, “espera un segundo porque no quiero que te hagas la idea equivocada. AQUÍ está el contexto dentro del cual usted debe entender lo que les estoy enseñando”.

Y luego dice Yeshua (comenzando en el versículo 17): LBLA Mateo 5:17 “ 17 No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. 18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. 19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

Después de hacer esta dramática y arrebatadora declaración para que todo oyente no pudiera pensar que Él ha tirado la Ley de Moisés por una nueva Ley, o que Él no ha declarado que Moisés ya no es relevante, el Mesías continúa con Su sermón. Y en Mateo 5:21 comienza, “habéis escuchado que a los antepasados se les dijo….”, y luego enumeran varios principios básicos de la Ley. En cada uno de esos principios, Jesús expone su significado. ¿Por qué? Porque así como el ritual físico sin sentido había reemplazado la obediencia llena del espíritu basada en el amor de Dios, asi mismo las filosofías de los hombres corrompieron a fondo el significado y el propósito de los mandamientos de Dios.

Y sabrías que: a pesar de la advertencia de nuestro Mesías, al igual que la sociedad israelita había olvidado lentamente su amor por Jehová y había cortado la gracia y la misericordia que era el fundamento vital de la ley, así mismo los seguidores de Jesús olvidaron lentamente su amor por Él y separaron la obediencia de nuestro caminar y adoración. Nosotros hemos hecho exactamente lo que Él nos dijo que NO hiciéramos. Nosotros hemos adoptado el contexto exacto de Su ministerio que Él nos dijo que no aceptáramos. Así mismo como gran parte de Israel se dirigió a un seguimiento mecánico de las leyes como su expresión de fe, así mismo la mayoría de la iglesia se ha convertido en una demostración de las emociones y un seguimiento mecánico de la liturgia de la iglesia como nuestras expresiones de fe; ambas formas a menudo carecen del único ingrediente necesario para tener cualquier significado o relevancia: el amor al Señor como lo demuestra nuestra obediencia.

Deuteronomio 6:4 dice: “¡Escucha O Israel! El Señor es nuestro Dios, el Señor es Echad (el Señor es uno)”. En hebreo “escuchar” es Shema. Esto NO significa escuchar pasivamente como tocar un CD y disfrutar tranquilamente de la música. Tampoco significa leer los evangelios o los Salmos como fuente de información o de conocimiento. Shema es una instrucción para tomar acción. ¡Shema significa escuchar y obedecer, escuchar las enseñanzas de Dios y hacerlo! Luego dice que “YHWH es nuestro Dios, y YHWH es uno”. Hay algunas diferencias menores entre los sabios judíos sobre qué exactamente es lo que se supone que nos indique a nosotros que “YHWH es uno”.

Algunos rabinos creen que esta afirmación es simplemente otra manera de aclarar esta noción revolucionaria de que no hay sino UN solo Dios que existe. Otros creen que esto está hablando de la unidad propia de Dios, una naturaleza de unicidad; es decir, que no es como los otros dioses de aquella época que tienden a dividirse y a asociarse con varios lugares y santuarios. Otros dicen que esto es una expresión de la relación apropiada entre YHWH e Israel; que YHWH es el único Dios de Israel y que no deben mirar a los demás. Bueno, en mi opinión, esta es la debilidad de la disciplina académica llamada Crítica Literaria que tiende a desgarrar cada oración y luego a determinar científicamente cómo debemos tomarla. La fe y la espiritualidad quedan fuera; y dado que la Biblia es un documento BASADO en la fe y la espiritualidad, el punto puede perderse.

Al mirar las palabras, “YHWH Eloheinu YHWH Echad”, (Jehová es nuestro Dios, Jehová uno es) veo un enorme principio de Dios que expresa una realidad espiritual universal; por lo tanto, requiere varias expresiones humanas para por lo menos aproximar su esencia. En otras palabras, si, por ejemplo, viajamos a un planeta alienígena en una galaxia lejana y los habitantes allí nos preguntaron de dónde vinimos, diríamos: ‘ es el lugar llamado tierra’. Entonces ellos podrían decir: ¿Qué es la tierra? Nosotros podríamos responder con una lista entera de atributos sobre la tierra: es redonda, gira alrededor de una estrella, el clima es templado, es mayormente agua pero también hay mucha tierra seca, y así sucesivamente. Ahora bien, si esto llegara a ser un Crítico Literario alienígena con el que estuviéramos hablando podría responder, “bueno, ¿cuál ES? ¿Es redonda, o tiene mucha agua, o el clima es templado? “Así es cómo los Críticos literarios operan; no hay mucho espacio para significados complejos y multifacéticos para cualquier declaración dada. Por supuesto, nuestra respuesta a nuestro Crítico Literario alienígena probablemente sería que nuestro planeta es todas estas cosas y más, pero no parece haber nada en ese mundo alienígena que usemos como ilustración. Bueno, esa es la naturaleza de “YHWH Eloheinu, YHWH Echad”; para analizar lo que eso significa y todas las características que conlleva, no podemos simplificarlo formando esto en una doctrina de una característica u otra, y nada en nuestro limitado mundo físico de 4 dimensiones, o mente humana finita, podría ser utilizado para ilustrar la vasta realidad espiritual que este principio representa.

Por lo menos nosotros podríamos decir qué significa que el Señor Dios es el único Dios que existe, Él es el ÚNICO objeto de adoración que está permitido para Sus creyentes, Él está completamente unificado, ya que no hay varias “piezas” de él que se puedan separar en “personas” , y Él es nuestro Dios en el sentido de que Él ha establecido una relación mutua entre Él y todos los que se someten a él en amor. Además nosotros sabemos su nombre formal, YHWH, y sabemos por las primeras 2 palabras del Shemá Israel (Escucha O Israel) que esta declaración de Su ser y naturaleza fue dirigida a Israel y por definición a todos lo que se UNAN a Israel. Hay más contenido en esta breve declaración y los rabinos lo han contemplado en gran medida; y más allá de lo que los rabinos han concluido, hay más de 4 palabras sencillas que nuestras mentes humanas limitadas nunca serán capaces de comprender acerca de este principio cósmico.

Pero también hay que notar algo que no puede ser coincidencia: esta confesión central de fe consiste de 4 palabras, al igual que el nombre de YHWH consiste de 4 letras.

Vamos a continuar y vamos a ver el comienzo de la segunda parte del Shema, que es “Amarás al Señor tu Dios”. O más literalmente, Amarás a YHWH tu Elohim.

Aquí hay un excelente contexto para examinar de nuevo la palabra amor porque si uno decide que el amor es principalmente una emoción o un estado de ánimo, entonces encontramos que aquí el Señor está ordenando una emoción (usted amará). Aquí está el problema: de todas las cosas que un hombre puede hacer, conjurando una emoción si realmente no lo sentimos, es una tarea difícil (excepto quizás para los actores de cine y aquellos entre nosotros que tienen las sensibilidades más profundas). A menudo podemos IMITAR una emoción exteriormente; podemos fingir, incluso hasta llorar lágrimas reales. ¿Pero se le puede ordenar a cualquier hombre que tenga una emoción? ¿Puede un hombre ordenarle a otro hombre que se sienta de cierta manera? ¿Qué hacemos cuando estamos horriblemente tristes y entonces un querido amigo o Pastor nos exhorta a “estar alegres”? Digamos que un marido no quiere lidiar con el estado depresivo de su esposa y le sugiere que “se anime”. Por mucho que ella quiera (aunque sólo para complacer a su marido) por lo general ella no va poder, aunque algunos llegan a ser terriblemente buenos en fingir. El punto es, buena suerte en ordenar una emoción (¡créanme, lo he intentado!). ¿Acaso Dios nos manda a tener una emoción de amor hacia Él?

Ahora, cuando se trata de ordenar una acción física esto es un asunto diferente. Dios nos PUEDE mandar a evitar adorar a otros dioses, y ciertamente tenemos la capacidad de obedecer eso. Dios nos PUEDE mandarnos a celebrar una Fiesta Bíblica física, y podemos hacerlo físicamente. De hecho, podemos discrepar internamente con el Señor en estas cosas, incluso podemos sentirnos indiferentes sobre las mismas, y TODAVÍA seguir obedeciendo los mandamientos. Sin embargo, el verdadero amor hacía Dios SÍ implica más que la acción física. El amor es un estado de ánimo, así como una respuesta física. De hecho, yo diría que el tipo de amor que es piadoso también incluye un estado de nuestro espíritu. ¿Acaso hay algún componente emocional para amar? Ciertamente lo hay. Sin embargo, yo diría que la emoción del amor DEBE ser el resultado final de todos los otros factores que están en su lugar primero. Pero de todos los componentes que comprenden el amor Bíblico piadoso, la emoción ciertamente no es la principal ni la guía.

Debido a que no hay un aspecto más importante en nuestra relación con el Creador que amarlo, permíteme ofrecer otra manera de ver este mandamiento de amar a Dios: el amor es lo opuesto al odio. A menudo en las escrituras se nos dice que odiemos las cosas que Dios odia. Una vez más, debido a nuestras mentalidades occidentales, vemos el odio de la misma manera como vemos el amor…..como primordialmente implicando nuestras emociones. De hecho, según el Rabino Baruch enseñó en su estudio de Ezequiel, el significado bíblico del odio está más cerca de lo que en español es la palabra “rechazar”; o en una esencia mayor (especialmente en lo que concierne a nuestra relación con Dios), demostrar la infidelidad. EL odiar a Dios es rechazar a Dios y así serle infiel. Odiar su Torá es rechazar su Torá y serle infiel a Sus leyes y mandamientos. Por el contrario, AMAR a Dios es aceptarlo y mostrar fidelidad. Por supuesto, que más que una mera aceptación o una exhibición externa de la lealtad es implicado (la sumisión total es la esencia más alta de esta aceptación). Sin embargo, ¿no es la llamada común del evangelista que una persona no creyente necesita “aceptar” a Jesucristo?

Y en un sentido general los cristianos saben lo que significa “aceptar” a Yeshua. La Biblia define este tipo de aceptación como sumisión y obediencia, que es la evidencia del “amor” que el Señor está buscando.

En la última mitad del versículo 5 se nos dice que representemos este amor de Jehová con “todo nuestro corazón, nuestra alma y nuestra fuerza”. En hebreo las palabras son levav (corazón), Nefesh (alma), y be-Khol me’odekha (poder). El corazón es absolutamente una representación correcta de levav; de hecho se refería al órgano dentro de nuestros pechos que bombea sangre. Sin embargo, el problema de entender exactamente lo que el significado de los hebreos del término levav es (como se aplica a la función que el corazón realiza más allá de bombear sólo sangre), es crítico para nuestra lectura de toda la Palabra de Dios. Es entonces cuando se nos instruye a guardar algo en nuestros corazones, o a no tener odio por nuestro hermano en nuestros corazones, ¿qué significa eso? En la cultura occidental (y en la iglesia) hablamos del corazón como el asiento de nuestras emociones y nuestra moralidad, incluso nuestro carácter. Eso NO es lo que los hebreos pensaban o querían decir cuando hablaban de la palabra “corazón”, y por lo tanto debemos aprender a pensar sobre el corazón de la manera en que ellos pensaban. Los hebreos conocían el corazón como la sede del intelecto y del pensamiento consciente; el lugar de nuestra memoria y donde se contemplan las acciones y se toman las decisiones. Permítanme enfatizar que lo que acabo de decir no es una conjetura. Cualquier erudito bíblico competente estaría de acuerdo con esto porque es un hecho histórico, muy bien documentado. Fue en una fecha mucho más tardía (el período helenístico tardío a la época medieval) que la función del cerebro fue finalmente entendida como donde reside el intelecto y todos los procesos de pensamiento. Así que para el corazón se transfirió la función de la emoción, el deseo y la pasión para estar en consonancia con el pensamiento griego en este asunto. Pero esta redefinición de la función del corazón no ocurrió hasta siglos después que la Biblia fue cerrada y completada.

El punto es que aun cuando el traducir la palabra lev o levav a “corazón” (el órgano del corazón) es técnicamente correcto, la FUNCIÓN que pretende comunicarnos a nosotros no es cómo nos han enseñado típicamente. Ya sea en el AT o NT, cuando vemos la palabra “corazón” en la Biblia, simplemente debemos tacharla e insertar “cerebro” o “mente”.

OK. Así que hemos discutido lo que quiere decir, “con todo nuestro corazón” y aprendimos que en el español moderno debemos ver que significa, “con toda nuestra mente”. La segunda parte de esta afirmación (con toda nuestra alma) no es tan sencilla porque la palabra hebrea que se utiliza, Nefesh, es un poco más difícil y por lo tanto se ha traducido en diferentes maneras. Más a menudo se traduce como alma, en otras ocasiones se traduce como “ser” (incluso lo he visto escrito como “esencia”). Ninguno de estos es necesariamente incorrecto o mejor que los demás. El problema radica en la naturaleza más bien confusa de la palabra Nefesh. Nefesh lleva consigo una serie de significados y creo que (como cuando discutimos la frase, “Jehová es nuestro Dios, Jehová es uno”) no es que haya una definición preeminente o perfecta; más bien es que todo lo que estoy a punto de decirte (y más) va en su composición.

Los rabinos dicen que el Nefesh implica la vida, nuestra esencia de vida, aliento, el aliento misterioso de la vida que Dios respiró en sus criaturas creadas para hacerlos vivos, el yo, esa cualidad única que nos hace a la vez humanos y sin embargo también en la imagen de Dios, el alma, y a veces puede incluso referirse a nuestros pensamientos más profundos.

La parte final de esa afirmación, usualmente traducida como “con toda tu fuerza”, es ser-Khol me-odekha. Esta es una frase rara en la Biblia, pero los rabinos dicen que es aproximadamente igual a la más usual bime’od me’od, que significa “muy, mucho”. La idea es que debemos poner un gran esfuerzo y pensamiento consciente en amar a Dios (una vez más, dispensando la noción moderna de que el amor es principalmente un “sentimiento” aunque el sentimiento es ciertamente un elemento legítimo, aunque un elemento menor, de amor), y que amarlo a Él es lo que el Señor espera de nosotros.

Curiosamente Deuteronomio es el PRIMER libro de la Torá que realmente habla de amar a Dios. Los libros anteriores hablaban en términos de asombro y reverencia y temor. Permítanme ser claros: esto de NINGUNA manera significa que Moisés está diciendo ahora “olvida el temor y la reverencia y ya no teman a Dios; en cambio reemplazarlo con amor”. Más bien, la idea es que el temor y la reverencia sean en el CONTEXTO del amor; o como con la correcta definición bíblica de lo que es el amor, el temor y la reverencia debe estar en el CONTEXTO de la aceptación, la lealtad y la sumisión al Señor.

Ahora, prepárate para desafiar otra doctrina que ha estado presente por mucho tiempo; el versículo 6 dice esto: LBLA Deuteronomio 6:6 “y estás palabras, que os mando hoy, estarán en vuestro corazón;

Las palabras que Dios manda son sólo otra forma de decir: “Sus leyes”, ¿verdad? ¿Y dónde dice este versículo que estas leyes de Dios deben ser escritas? ¡En nuestro corazón! ¿Las leyes de Moisés deben ser escritas en los corazones de los israelitas? Pensé que esto era sólo una manifestación del NT que la Torá debía ser escrita en nuestros corazones. ¿No es eso lo que siempre nos han enseñado? ¿No es un axioma cristiano básico que la razón por la que debemos abandonar la Torá es porque era un código legal mecánico, escrito en tabletas de piedra dura fría, y que era una manera de trabajar (y por lo tanto merecer) nuestro camino al cielo? Y que en el NT se cambia a un sistema diferente de nuevas reglas y órdenes del Mesías, y estos están escritos en nuestros corazones (más que en piedra), y por gracia a través de la fe podemos tener el cielo abierto para nosotros. Sorprendente la verdad que emerge cuando realmente LEEMOS la Torá y no sólo hacemos suposiciones al respecto.

Pero al igual que con el NT, reconoce que lo que esto significa en el español moderno es que la Torá, los mandamientos de Dios (los mandamientos de Yeshua) deben ser sostenidos en nuestras MENTES. Por lo tanto, se pueden conocer, contemplar, reflexionar y actuar en lugar de simplemente “sentir”. Los códigos de ley de los Estados Unidos y de otras naciones están separados de nosotros; cambian, se agregan más, algunos se quitan por completo.

Nuestro trabajo (en la sociedad secular) es sólo conocerlos. De hecho, nosotros subcontratamos a los abogados la mayoría de las veces.  Pero la esencia de la noción de que las leyes de Dios deben escribirse en nuestros corazones (nuestras mentes) es que Sus leyes deben formar parte de nuestro mismo ser y fibra, no algo separado de nosotros.

Vamos a terminar aquí por hoy.

Deuteronomio Lección 9 Capítulo 6 Continuación

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Deuteronomio

Lección 9 – Capítulo 6 Continuación

Me gustaría pedirle su atención y paciencia hoy porque la primera mitad de esta lección es significativamente diferente de la última, y la última mitad trata de uno de los mensajes más desafiantes que he tenido el privilegio de presentar.

Uno de los sabios judíos más venerados, el Rambam, también conocido como Maimónides que vivió durante el siglo XII, dijo lo siguiente:

“Los sabios de antigüedad dijeron:” quien tenga tefilín en la cabeza y el brazo, Tsitsit en su vestimenta, y una mezuzá en su puerta puede presumirse que no pecará “, ya que tiene muchos recordatorios; y estos son los “ángeles” que lo salvan de pecar, como es dicho, ‘ el ángel del Señor acampa alrededor de aquellos que le temen a Él y los rescata”.

El punto de vista de Rambam es que el uso del tefilín y los Tsitsit, y la sujeción de una Mezuza a los dinteles de la puerta de la casa de uno, trae al Señor y a Sus mandamientos en constante recordatorio al judío que hace tal cosa; y por lo tanto la probabilidad de que tal persona pecara conscientemente en contra de Jehová es remota. De hecho: según les he enseñado anteriormente, la palabra hebrea que normalmente (y a veces equivocadamente) se traduce al español, como “ángel” es Malach. Y en su sentido más claro malach significa simplemente mensajero, y ese es más el sentido que Maimónides quiere decir aquí.

A medida que continuamos hoy en nuestro estudio de Deuteronomio capítulo 6 nosotros vamos a estudiar cuidadosamente la práctica del judaísmo ortodoxo en el uso del tefilín, y el de colocar una mezuzá en la entrada a la casa de uno (y a menudo en cada puerta interior a través de la casa).

Vamos a volver a leer Deuteronomio 6 comenzando con el versículo 6 hasta el final del capítulo.

Volvamos a Leer DEUTERONOMIO 6:6 – hasta el final.

Cuando el versículo 6 dice, “estas palabras, que les ordeno, deben estar en tú corazón”, las mismas se refieren inmediatamente al Shema, Escucha o Israel, los 2 versos que vienen inmediatamente antes de lo que les acabo de leer ahora; y nosotros discutimos a fondo esos 2 versículos la semana pasada. Yo no voy a repasar todo eso, pero si te lo perdiste puedes ir a torahclass.com o pedir un CD y escucharlo porque este es el principio central de la fe judeo-cristiana. Por favor, tengan en cuenta que la frase, “estas palabras”, también se están refiriendo a todas las leyes y órdenes que ya han sido dadas, y están a punto de ser dadas, porque esta sección de Deuteronomio es en esencia una interrupción en el flujo de la entrega de la Ley para que así Moisés pueda hacer un punto crucial que los mandamientos de Dios deben llevarse a cabo en el contexto de amar al Señor. La idea es que el seguir estos mandamientos de una manera insensible o como un ritual mecánico pierde la intensión de los mismos. Observe además la instrucción de que la ley, la Torá, debe estar “en su corazón”.

Yo recalqué esto porque ha sido enseñado erróneamente por muchos líderes de la iglesia que el AT era un código de ley rígido y EXTERNO escrito en tabletas de piedra, mientras que el NT tendría la nueva dinámica de ser mandatos de Jesús escrito INTERNAMENTE en nuestros corazones. Tal cosa obviamente no es el caso (al igual que muchos de los mitos del AT versus el NT que han sido perpetuados por doctrinas anti-judías y no basadas en las Escrituras que deben ser eliminadas de nuestro pensamiento).

El versículo 7 le dice a Israel que enseñe estas leyes y mandamientos (especialmente el Shema) a sus hijos; esto no es una exhortación inactiva. Mencioné la semana pasada que Moisés no está gastando todo este tiempo y energía dando una repetición minuciosa de la Ley, y luego explicando sobre su significado, así como algún tipo de ceremonia celebrando el comienzo de la Guerra Santa para conquistar la Tierra Prometida. Más bien era que esta nueva generación no CONOCÍA mucho sobre la Ley. Sus padres, quienes eran la generación original del éxodo, ahora ya fallecidos, no hicieron su deber y trabajo de enseñarle a sus hijos (los que ahora están de pie ante Moisés para escuchar su sermón) las leyes de Dios; tampoco ellos siguieron muy en serio la Ley.

En este punto se obtiene una breve serie de instrucciones que han formado una gran cantidad de tradición judía. Dice que las cabezas de los hogares deben hablar sobre el Señor y Sus mandamientos “cuando estás en casa, cuando estés fuera, cuando te acuestes, y cuando te levantes”. Esta afirmación es una manera literaria que no está en lo absoluto confinada a la cultura hebrea, pero es una que encontramos utilizada mucho en la Biblia; se llama merismo. Es decir, es una declaración poética destinada a transmitir una idea; es una expresión en que varias partes de la misma se combinan para presentar un concepto general. Por ejemplo, en un ejemplo anterior del merismo en Génesis se nos dice que Dios “creó los Cielos y la tierra”. La idea NO es que Él creó SOLAMENTE algo definido como “los Cielos”, y luego otra cosa a que llamamos la tierra…. el planeta mismo…..y luego nos dejan pensando si en realidad Dios NO creó otras cosas además de los cielos y la tierra. Más bien, esto simplemente significa que Dios creó todo porque para el hebreo los cielos representaban el infinito mientras que la tierra representaba lo finito. Así que la declaración acerca de CUÁNDO hablar sobre el Señor (cuando está en casa o lejos, acostado o al levantarse, etc.) simplemente significa “en todo momento” o “en cada situación”.

En el versículo 8 encontramos una instrucción que ha creado una controversia significativa dentro de la religión hebrea, y generalmente ha sido ignorada en el cristianismo; lo que debemos de atar estos mandamientos como un signo en nuestra mano y como un símbolo en nuestra frente. La controversia entre los judíos es si este mandamiento es uno LITERAL en el cual algún tipo de artefacto ritual debe ser realmente puesto en la mano y en la frente, o si se trata de una afirmación metafórica que simplemente significa que al igual que las palabras del Señor deben estar constantemente en nuestras mentes y habladas, las mismas también se deben llegar a ser parte de nosotros en algún tipo de sentido físico. Y el propósito es para uno constantemente recordarse de Jehová y Su Ley.

Un tiempo después de que la Ley fue dada algunos grupos de judíos coincidieron en que esto estaba hecho para ser tomado literalmente por lo que el uso del tefilín llegó a estar en existencia. En griego, y por lo tanto en el NT, nosotros vamos a encontrar la mención directa de estos objetos rituales usando la palabra “filacterias”.

Los tefilines o los filacteros, consistían de dos pequeñas cajas de cuero negro que contienen cuatro pasajes de la Escritura, y estas están pegadas a las correas de cuero negro. Una caja se coloca en el brazo izquierdo por los bíceps y la otra se coloca en la frente por o en el pelo. Las mismas se colocan antes y durante las oraciones matutinas de los judíos ortodoxos; sin embargo, NO se utilizan en el Shabat y otros días sagrados, porque se considera que la observancia del mismo día santo es una señal y nada más es necesario.

Antes de ponerse el tefilá (singular para el Tefilín) en el brazo se ofrece una oración. Esta oración nos dice que para el judío ortodoxo el uso del tefilín es visto como un Mandamiento de Dios. Ellos dicen en hebreo: ‘ he aquí, al ponerse el tefilín yo pretendo cumplir el mandamiento de mi Creador, Quien nos ha mandado a ponernos el tefilín, según está escrito en Su Torá. Y, a luego, en Deut 6:8 se cita: “ Y las atarás como una señal a tu mano, y serán tefilines entre tus ojos”.

La realidad, sin embargo, es que aunque esta última frase proviene de Deut. 6:8 la palabra hebrea tefilín NO está ahí; más bien la palabra es totefet, la cual correctamente significa ‘ bandas’. Por consiguiente, lo que tenemos aquí en el uso de tefilín es Tradición. Sin embargo, no todos los hebreos observaron esta tradición, y no hay evidencia de que esta tradición existiese antes del 250 A.C. Nosotros si sabemos por los registros que los fariseos hicieron el uso del tefilín una parte estricta de sus doctrinas, y en algún momento se llevó a usarlos no sólo en la oración de la mañana, sino que en todo momento, excepto cuando dormían. También sabemos que los hebreos que vivían en Samaria NO observaban esta tradición (que por supuesto era un gran insulto a los judíos de Judea). Parece que esto era principalmente una costumbre de aquellos judíos que vivían en Judea en el centro de la ortodoxia judía, Jerusalén. No hay registro de ningún uso generalizado del tefilín en Galilea donde vivió Yeshua.

Entonces, ¿acaso eran sólo los fariseos los que usaban el tefilín? Aparentemente no porque antiguos tefilínes fueron encontrados entre los artefactos de los Esenios en Qumran, y los mismos son mencionados dentro de los Documentos Comunitarios de los Pergaminos del Mar Muerto. Flavio Josefo también discute sobre el Tefilín y continúa explicando que a veces incluso los 10 mandamientos fueron incluidos entre los escritos que fueron guardados dentro de esas pequeñas cajas de cuero. Así que sabemos que cómo se usaban y lo que contenían cambió con el tiempo, y diferentes grupos de judíos desarrollaron diferentes tradiciones tefilín.

El tefilá principal se coloca en el centro de la frente y otra oración es recitada. Las correas en la parte posterior se anudan para formar la palabra hebrea dalet, y la correa del brazo de la mano debe estar en la forma de un yod. Estas tres letras hebreas forman el nombre Shaddai (Todopoderoso). Alfred Edersheim, un tremendo erudito hebreo/cristiano escribe sobre la importancia mística del Tefilín: por su valor e importancia a los ojos de los rabinos, era imposible exagerarlo.

Los mismos fueron reverenciados grandemente como las Escrituras. “Se dijo que Moisés había recibido la ley de su observancia de Dios en el Monte Sinaí; que el ‘ tefilín ‘ era más sagrado que la placa dorada en la frente del sumo sacerdote, ya que su inscripción encarnaba sólo una vez el nombre sagrado de ‘ Jehová, mientras que el tefilín ‘ lo contenía no menos de veintitrés veces ‘.

Alfred Edersheim también afirma que, aunque los fariseos eran escrupulosos sobre su uso: “la admisión de que ni los sacerdotes oficiantes, ni los representantes del pueblo los llevaban en el templo (Zebach. 19a, b), parece implicar que esta práctica no fue absolutamente universal”

Los fariseos querían ser conocidos por su piedad exterior, y como todos sabemos Jesús los criticó por esto y por otras acciones como hacer sonar trompeta cada vez que ellos contribuían dinero a los fondos del Templo. Pero lo que es clave es notar que (en su típica forma británica sutil) Edersheim dice que esta práctica de usar tefilín “no era muy universal”. Traducción: no fue sino una minoría de judíos los que hicieron esto.

Ahora, he escuchado a varios maestros de las Raíces Hebreas decir que Jesús llevaba tefilínes. Esto es algo muy poco probable. Yeshua era un judío campesino común de Galilea; Él a menudo mostraba la típica actitud Galilea de desdén hacia los inflados egos religiosos de las autoridades religiosas judías de Jerusalén y esto incluía a los fariseos que eran una parte vital de esa autoridad religiosa.

Permítanme ser claro: el uso del tefilín es al menos una interpretación ambigua de la Torá. Por consiguiente, ¿el uso del tefilín es necesariamente algo incorrecto? No. Pero de ninguna manera es un mandamiento Bíblico. El gran Rambam y muchos otros sabios judíos de élite dicen inequívocamente que la afirmación de “atarlos como una señal en el brazo y en la frente” es una metáfora y no está destinada a ser tomada literalmente. Pero al igual que cada tradición artificial o invención de un nuevo símbolo, hay peligro. Y encontramos ese peligro evidente simplemente en la palabra griega utilizada para Tefilín, que es la filacteria. La filacteria NO es una palabra griega especial inventada para describir este único hábito hebreo de algunos judíos que usan cajas de cuero y correas con pequeños pergaminos de las escrituras dentro de los mismos. Más bien la filacteria es un término griego bastante general que significa “Amuleto”. Un amuleto es un encanto mágico. Se trata de un pequeño objeto que se dice que posee poderes curativos o cualidades de protección. Y como uno podría esperar, entre los muchos judíos que decidieron usar el tefilín algunos pensaron en ellos como objetos que poseían el poder divino. De hecho, lo tenemos expresamente expresado en un antiguo Targum judío (en Cant. 8:3), que el ‘ Tefilín ‘ impidió a todos los demonios hostiles de hacer daño a cualquier israelita. Con esto dicho, no creo que debamos juzgar el uso de esta antigua tradición cultural por los judíos; sin embargo el emularlo como gentiles creyentes es una exageración.

Antes de empezar a discutir las mezuzas y su uso permítanme hacer algo bastante claro: la Biblia NO prohíbe toda posible fabricación o uso de símbolos. Fuimos creados como criaturas visuales y por lo tanto los símbolos son un elemento importante para ayudarnos a recordar nuestra posición y lealtad al Dios Todopoderoso.

Sin embargo, existen reglas y principios estrictos que rigen la elaboración o el uso de símbolos en la Torá. Y Deuteronomio en todas partes nos ayuda a ser muy cautelosos para no desarrollar símbolos que puedan ser utilizados (o tomados por otros) de una manera equivocada. La Torá tiende a prohibir firmemente los símbolos que tienden a antropomorfizar a Jehová; es decir, la misma habla en contra de algo que tendría a Dios tomando cualidades similares a las HUMANAS expresadas en formas similares a los humanos. Por lo tanto, no debe haber estatuas, ni pinturas, ni imágenes talladas de ningún tipo que se diga que lo represente a Él. Sinceramente, las maravillosas obras de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina probablemente nunca debieron haberse hecho, porque muchas de ellos tienen a Dios representado como un anciano barbudo flotando en las nubes. Y este tipo de imagen que llegó a ser tan popular en el período Renacentista ha impregnado inconscientemente (y en algunos casos conscientemente) a la iglesia y distorsionado enormemente la imagen de quién Dios es. Nos ha hecho pensar en él más como un sobrehumano, que como un no-humano infinitamente superior.

A nosotros también se nos prohíbe específicamente el uso de CUALQUIER cosa creada (que sea, creada por Dios) como modelo para un símbolo que se identifique con el Señor; cosas como estrellas, o la luna, o animales, o peces, o cualquier tipo de criatura del mar. Por el contrario, la Biblia nos da ciertos símbolos ordenados por Dios que estamos divinamente autorizados a usar, aunque dentro de unos límites. Y entre ellos se encuentran los tzitzit (flequillos) y tal vez el objeto que estamos a punto de estudiar a continuación, la Mezuza. Y note que NINGUNA de estas cosas que son ordenadas por Dios viola las reglas que el Señor establece sobre los símbolos y las imágenes.

La mezuzá es una continuación de la extrema importancia que Él pone en el acto del adorador de recordar quién es Él y que Él es nuestro Dios. Ahora esta instrucción en el versículo 9 de “escribir Sus leyes en los dinteles de las puertas de su casa y en sus puertas” es una donde los el judaísmo está en acuerdo que debe ser un mandato literal de colocar la escritura en la entrada a su hogar y en la entrada a un pueblo o ciudad. Sin embargo, también podría interpretarse razonablemente como una metáfora sobre honrar al Señor especialmente en nuestra propia casa.

Era común en la época de Moisés, así como antes y después, escribir algún tipo de mensaje o epíteto honrando a su Dios encima de su puerta; la mayoría de las sociedades hacía esto de una manera u otra. También era la norma tener algún tipo de mensaje en las principales entradas a las ciudades que pronunciaban la grandeza del rey o el dios honrado en esa ciudad; y no era diferente en Egipto de donde los israelitas habían salido. Por lo tanto, no es de extrañar que la orden de recordar al Señor, y de dedicar los predios al Señor, por medio de escribir algunas de Sus Escrituras en las entradas, se entendiera por completo como la continuación de esa costumbre que era muy común en el Medio Oriente.

Por lo tanto en la era de Jesús esto era algo que todos los judíos….. de Judea, galileos, incluso los judíos Samaritanos y de la diáspora…..estaban de acuerdo. Ahora bien, cómo esto se iba a hacer no es algo que se elaboró en la Sagrada Escritura, por lo que, por supuesto, se desarrollaron tradiciones para poder manejarlo.

Parece que la práctica que vemos hoy en día con este pequeño artefacto rectángulo que puede ser fijado a una puerta comenzó en el segundo período del templo, ligeramente antes y durante el tiempo de Yeshua. Y dentro de este artefacto llamado Mezuza por lo general ponían algunas porciones de la Torá escritas usando letras en miniatura en un pequeño trozo de pergamino. Generalmente Deuteronomio 6:4-9 y 11:13-21 es lo que está escrito. Al igual que con el tefilín, los mezuzot también fueron encontrados en Qumran y además de tener esos versos en particular, varios de esos mezuzot antiguos también incluyeron los 10 mandamientos.

Tristemente, al igual que con el tefilín, este símbolo ordenado por Dios a veces tomó las características de un amuleto. Nosotros encontramos que incluso el gran líder religioso judío el Rabino Judá el Príncipe envió una Mezuzá al rey Ardavan con un mensaje diciendo que si él lo pegaba a los postes de la puerta de su casa el mismo lo protegería.

Al final la mayoría de los detalles que implican el uso de mezuzás son tradiciones, sin embargo, el principio de su uso (como con tefilín) es definitivamente Bíblico. Mi consejo es que si usted quiere utilizar una Mezuzá para indicar la lealtad de su familia al Dios de Israel o simplemente recordarse de los mandamientos del Señor al entrar y salir, que al menos siga las tradiciones judías estándar sobre la colocación PRINCIPALMENTE como testimonio por si una persona judía llega a su casa. Y lo principal a saber es que se debe colocarse en la parte superior 1/3 de la jamba de la puerta (lado derecho desde el exterior mirando hacia adentro), con la parte superior en ángulo hacia el interior de la casa.

Una cosa más: mientras que los dinteles de las puertas se refieren a su hogar personal, las entradas se refieren a la ciudad o el punto de entrada de la aldea. Los portones de la ciudad funcionaban como la Plaza de la ciudad en la era Bíblica e incluso como el área donde se llevaba a cabo la corte. No es nada diferente a la práctica que SOLÍA existir en los Estados Unidos de publicar los 10 mandamientos en nuestros tribunales de justicia para recordarles a todos que eran estos principios los que constituyen la base de todas nuestras leyes. Y que el Señor está mirando hacia abajo los procesos judiciales y quiere que su definición de justicia y misericordia se administre lo más humanamente posible.

Ahora en el versículo 10 el acto de recordar adquiere una clase diferente de importancia del tefilín y del mezuzot. La misma es en la pobreza o la prosperidad uno es exhortado a mirar hacia atrás en la historia (historia Bíblica, la historia de la salvación, e incluso nuestra propia historia personal) a las cosas maravillosas que Jehová ha hecho por nuestro bien. Sin embargo, no se equivoquen; el empuje principal de estos próximos pasajes es sobre recordar Su soberanía, ESPECIALMENTE en el tiempo de la PROSPERIDAD, porque es la tendencia del hombre a mirar más a nosotros mismos y a nuestras sociedades hechas por los hombres, y lejos del Señor, cuando las cosas van muy bien para nosotros. Esta es la parte de la lección de hoy donde está lo más importante así que por favor mantente atento.

El Señor dice aquí en Deuteronomio 6: “no permitas que la abundancia te haga olvidar a tu Dios y recurrir a otros dioses…” cuanto hemos ignorado esa advertencia lo largo de la historia de la humanidad, la historia de Israel, la historia de la iglesia, y tal vez como nunca hoy en día en Europa y América. Es tan irónico que la única cosa que hace que la mayoría de la gente se aparte es la búsqueda y el logro de la riqueza. Eso es porque, en mi opinión, nos sentimos mucho menos dependientes del Señor cuando parece que tenemos todo lo que necesitamos y más. Créeme, no estoy de ninguna manera glorificando la pobreza o criticando la abundancia; Simplemente estoy diciendo que la prosperidad puede ser una cosa peligrosa. Tengo experiencia directa con eso. Hace muchos años atrás a mediados de mi carrera corporativa, el éxito trajo una gran caída para mí. No es que alguna vez haya dudado de que Yeshua fuera mi Salvador, o que el Señor Dios era y es; es que me olvidé de mi relación con Jehová, y no veía ninguna necesidad de consultarle en mi vida cotidiana porque tenía más de lo que jamás había esperado. Todo lo que tocaba parecía convertirse en oro. Me sentía completamente autosuficiente, orgulloso (arrogante probablemente sería una palabra justa para usar). No pensaba en sus caminos y sus leyes, ni siquiera en la realidad de, y en mi necesidad, de Su presencia. Ciertamente no pensaba en Su santidad ni daba gracias por las bendiciones que él me proporcionaba porque yo mismo me felicitaba por todos los logros. Luego vino la caída. Fue una lección dura y dolorosa de aprender que lo que el Señor dice, es lo que Él quiere decir, y la misma aplica a todo el mundo sin excepción.  

Y el Señor dice, comenzando en el versículo 10, que una vez que Israel finalmente posea la tierra que se le había prometido a Abraham 600 años atrás, y una vez que los israelitas comenzaran a beneficiarse de todos los preparativos que el Señor había hecho para ellos, que había algunas cosas que ellos necesitaban tener en cuenta o que (como yo) se encontrarían en un lugar en el que no van a querer estar en lo que respecta a la relación de ellos con el Señor y que tendrían consecuencias severas e ineludibles.

Así que mis queridos hermanos y hermanas en el Mesías, escuchen esta advertencia. En pocas palabras, a los hebreos se les dice que todo lo que están a punto de recibir, ellos no lo edificaron. TODO lo que están a punto de heredar, ellos no se lo han ganado con mérito. Las ciudades y casas en las que vivirán están siendo tomadas a la fuerza de las diversas tribus y naciones de Canaán que las construyeron (por el Señor están siendo tomadas) y todo simplemente entregado a Israel para el beneficio de Israel. Los viñedos con las uvas deliciosas y enormes que ellos disfrutarán, Israel ni las plantó ni las cuido. Los olivares que producirán todo el aceite importante necesario para todo, desde cocinar, alimentar sus lámparas de aceite, hasta ser ingredientes necesarios para varias de las ceremonias rituales que el Señor ha ordenado, son un regalo en el que otros trabajaron (por generaciones) e Israel está recibiendo todo sólo por presentarse. A Israel se le recuerda que ellos no se eligieron a sí mismos ni se separaron ellos mismos para ser el pueblo especial de Dios; el Señor los seleccionó y los bendijo como Suyos. Y, por cierto, no se rescataron de Faraón, tampoco; Dios lo hizo todo.

En resumen: todo lo que Israel necesita el Señor está preparado para entregarlos. Lo que Él quiere a cambio es su amor y confianza en Él. La verdad fundamental sobre el Reino de los Cielos es que todo lo que construimos con nuestras propias manos que provienen de nuestras propias mentes se quemará cuando llegue el fin de la historia; sin embargo, lo que el Señor construye a través de nosotros, sobrevivirá. La lección es que aquello que tiene algo de valor real es voluntad del Señor y alcanzado por el Señor. Y, Él merece todo el crédito y nosotros no.

Esto de ninguna manera indica que vamos a simplemente sentarnos pasivamente y esperar que las cosas buenas vengan a nuestro camino. NO, nuestras vidas deben ser un esfuerzo cooperativo con el Señor. Jehová les dice a los israelitas que Él ha preparado el campo de batalla delante de ellos y asegurado la victoria, pero ellos todavía deben seguir adelante en lucha y pelear la batalla. Ellos deben pelear cuando Él dice que peleen, donde Él diga que peleen, y no como les parezca a ellos. Ellos deben poner sus vidas en riesgo y estar dispuestos a renunciar a todo lo que les sea muy querido. La lección que se nos muestra aquí es que la acción por nuestra parte es invariablemente requerida y exigida por Dios. Pero, ¿cuáles son las características de las acciones que debemos tomar, y cómo sabemos que es el Señor el que nos dirige y no la mentalidad equivocada de un hombre impulsado por su propia agenda?

Moisés, el líder de Israel, sacrificó personalmente todo por la nación hebrea y fue constantemente responsable ante el Señor Y el pueblo. Moisés no vivía bajo un conjunto de reglas y exigía que todos los demás vivieran bajo otro. Los ancianos le eran responsables por cada paso a Moisés. Moisés no era menos apto para ser castigado por el Señor por un pecado o un acto de rebelión que cualquiera de los 3 millones de ciudadanos anónimos de Israel. Los planes y metas, aunque difíciles, eran para el bien del grupo y el Reino de los Cielos (la misma no era para que Moisés ganara una encuesta de popularidad) y cada paso en el camino era el cumplimiento de un pacto o promesa ordenado por Dios. El líder, Moisés, nunca llegó a beneficiarse económicamente o personalmente de su esfuerzo de 40 años. Algunas o todas estas características desempeñan un papel en nuestra determinación de si son los planes de los hombres o los planes de Dios a los que se nos pide que aceptemos.

Observa lo que sucede como resultado de seguir un plan o una agenda que no es verdaderamente del Señor aunque seguramente pueda que suene Santo. El versículo 14 dice: “no sigas a otros dioses……. cualquier dioses de los pueblos entre ustedes.” OK, voy a entrometerme un poco; hemos visto varias veces que el término bíblico para seguir a otros dioses es idolatría. Pero también hemos visto que Dios claramente etiqueta como idolatría la colocación de cualquier cosa por delante de Él. Esta definición de idolatría no es alegoría; Esta es la verdadera definición bíblica del Señor de la idolatría. ¿Acaso nosotros colocamos nuestras cómodas doctrinas y hábitos y prácticas personales que nos agradan, pero que a menudo no tienen validez bíblica, por delante de Su verdad porque Su verdad y Su camino no son tan fácil? ¿Acaso nos obligamos y nos decidimos a luchar hasta la muerte para aferrarnos a estas cosas dudosas porque nos gustan y por eso las racionalizamos? Eso es idolatría en su más puro sentido. Israel negó su idolatría en cada paso y sólo debido a la ira de Dios ellos alguna vez parecieron reconocerlo (y admitirlo) por lo que era.

¿Qué es lo que el mundo busca y quién es el que sigue el mundo? Por definición, el mundo busca y sigue cosas que no son de Dios o que son más importantes que Dios; el mundo busca otros dioses. El mundo busca al Dios de la prosperidad. El Dios de los derechos inalienables. El Dios de la libertad sexual. El Dios de la felicidad y el placer. El Dios de la armonía geopolítica. Cuando nosotros, los creyentes del Dios de Israel, buscamos usar el mismo tipo de cosas que el mundo prefiere para así poder atraer a nuevas personas, sólo que añadimos un elemento religioso, entonces NOSOTROS estamos en un camino peligroso. Pero como normalmente los hacemos en un ambiente cristiano, a menudo nos engañamos a nosotros mismos haciéndonos creer que podemos evitar los peligros de caer en la idolatría.

¿Y cuáles son los resultados de nuestras actitudes despreocupadas al respecto? El versículo 15 dice que la ira del Señor se levantará en contra de nosotros. Si oigo una vez más que nuestro padre no se enfada con su pueblo o nunca nos castigará, creo que tendré un infarto. Eso es apostasía y negación de la simple verdad Bíblica. Nosotros no somos perfectos delante de Sus ojos; Nosotros somos JUSTIFICADOS ante Sus ojos. Hemos visto el ejemplo de cómo el Señor trata Su justicia sobre Su propia gente que Él separó. Israel (el Israel REDIMIDO) fue castigado y disciplinado una y otra vez a menudo con una pérdida significativa de vida. Hemos repasado en la clase Torá los registros de las tribus que se decía que se desviaban regularmente, y encontramos que en el caso de Simeón y Dan ellos fueron destruidos y sus poblaciones se redujeron a la mitad y más.

Desde el 1965 la asistencia a la iglesia en América comenzó a mermar. ¿Por qué nuestra amada iglesia comienza a declinar? Yo lo adjudico a cuando el objetivo de la iglesia se convirtió en crecimiento y prosperidad por encima de casi cualquier otra cosa. YO se lo adjudico a cuando empezamos a movernos hacia el mundo en lugar de mantener nuestros estándares altos e intactos. Es interesante que la era de la Mega Iglesia, con su capacidad de proporcionar un entorno impresionante y una amplia gama de actividades y servicios para su congregación comenzó durante este mismo tiempo. Nosotros esencialmente estamos siguiendo la tendencia idéntica de Europa. 200 años atrás Europa era 90% cristiano; hoy en día es menos del 3%. Las iglesias ahora se están convirtiendo en mezquitas o se han transformado en escaparates o museos. En América los estudios más recientes demuestran sin duda alguna que el número de personas que asisten a la iglesia está cayendo a una tasa de aproximadamente 1% por año desde aproximadamente el 1990. Los estadounidenses que afirman ser cristianos están cayendo a un paso más rápido.

Hermanos, debemos enfrentarlo: el Señor no está complacido con nosotros. Hemos manipulado mientras Roma se quemó. Nosotros, los cristianos, hemos abandonado la simple belleza del Evangelio por una mercadotecnia astuta. Hemos reemplazado la enseñanza de la Palabra de Dios con sermones sobre la necesidad de dar más dinero o por quien debemos votar. Hemos llegado a creer que si nos presentamos al mundo no creyente mostrándonos atractivamente nos vamos a unir más. Por supuesto, el empaque que atrae al mundo no se parece mucho a las Leyes y los Mandamientos de Dios, ¿verdad? Y, por supuesto, se ha producido lo opuesto del efecto que se quería.

Los libros de Josué y Jueces relatan la caída de Israel hacía la apostasía y el desorden porque ellos decidieron que en lugar de seguir la exigencia del Señor de poseer la tierra que él preparó para ellos, y de luchar por lo que es correcto ante los ojos de Dios, ellos trataron de apaciguar sus vecinos paganos a través de la diplomacia, compromiso y tratado. Su esperanza era obtener su herencia por medios pacíficos de una manera racional y lógica similar a cómo el mundo había funcionado siempre. Israel TODAVÍA está tratando de hacer eso, y ahora también la iglesia. Créeme, yo no estoy echando culpa; más bien estoy aceptando la culpa. Pero ahora que hemos descubierto nuestro disparate y sabemos dónde hemos tropezado, vamos a determinar juntos, ahora, esta noche, reavivar nuestro amor por Dios, para recuperar su Palabra y aferrarnos firmemente a Sus principios, y para aumentar el ministerio exterior que siempre se ha esperado de nosotros. No luchemos tras la comodidad y la prosperidad, más bien vamos a abrirnos a Él y ver qué servicio Él quiere de nosotros; y qué bendiciones gloriosas Él puede tener esperando para nosotros sí sólo somos obedientes y no vamos detrás de otros dioses.

La semana que viene terminaremos con el capítulo 6.

Deuteronomio Lección 10 Capítulos 6 y 7

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Deuteronomio

Lección 10, Capítulos 6 y 7

Terminaremos el capítulo 6 hoy y continuaremos al capítulo 7 de nuestro estudio de Deuteronomio.

La semana pasada nosotros tomamos otro vistazo al Shema, el Escucha O Israel, que es el credo espiritual y nacional del pueblo hebreo……..y es sin duda alguna el principio central del cristianismo, es justo que se ha presentado (a lo largo de los siglos) como una doctrina del NT que nunca antes había existido. Terminamos estudiando la parte media de Deuteronomio 6 en la que se emitió una advertencia para dos tentaciones principales que Israel podría caer: 1) mudarse a la Tierra Prometida con su maravillosa abundancia y (para aquel tiempo) su vida fácil, y luego olvidarse del Dios que lo hizo todo por ellos. La advertencia es que Israel debe recordar que ellos no fueron los que construyeron las ciudades y las aldeas donde vivirían, ni sembraron los viñedos y los huertos de los que comerían. Más bien, el Señor lo TOMÓ de los cananeos y se lo DIÓ a Israel como herencia.

Piensa en eso por un segundo; Aunque la palabra “herencia” por lo general sólo se utiliza en nuestra sociedad como algo que recibimos cuando nuestros padres mueren, en realidad la misma lleva consigo un significado subyacente muy importante. Y ese significado es recibir algo de valor en el que alguien más trabajó para lograrlo. Es una cosa que de ninguna manera hemos ganado; sólo se logra por derecho de nacimiento o por gracia de la persona.

La 2nda advertencia es que el pueblo redimido de Israel que ahora ha heredado (por medio de la gracia) la abundancia y el privilegio de una relación especial con el Dios del Universo, no debe adoptar y juntarse con los dioses del pueblo entre los que van a vivir. Y si el hebreo no presta atención a esta advertencia, la destrucción será la consecuencia.

Yo pasé un tiempo la semana pasada conectando el verdadero significado de la idolatría (que es el seguir otros dioses) con la verdadera advertencia que está detrás de este principio de Dios. Y ese principio es que la idolatría habla de la búsqueda de cualquier cosa que tenga un lugar en la vida de uno que sea igual o mayor que Jehová. Ha habido tanta enseñanza alegórica dentro de nuestra fe cristiana que es fácil de poner este principio como alegoría también; pero este claramente no es el caso aquí. El Señor habla de la búsqueda de la riqueza, el poder y la tierra, y otras cosas, como siendo “idólatras” si su lugar se mantiene demasiado alto para nosotros.

Si nosotros meditamos en esto por un momento, veremos que en cierto modo la “adoración de otros dioses” es una especie de oxímoron Bíblico. La adoración de otros dioses es SOLO en sí mismo un acto de intención y de la maldad interior, porque en realidad no HAY otros dioses. No hay otros seres semejantes a Jehová…… ni siquiera inferiores…. por lo que podemos adorar estas cosas todo el día, pero en efecto estamos adorando a nada.

El problema no es que a Dios le preocupa que algún otro ser espiritual rival esté obteniendo la gloria que Él con toda razón debe tener; es que nuestras mentes y corazones carnales y malvados eligen ignorarlo y hacer de otra cosa… de cualquier otra cosa… la meta definitiva (o incluso compartida) de nuestras vidas. Hoy, cuando escuchamos la palabra “idolatría” tendemos a enfocarnos en pequeños ídolos de madera u objetos de arcilla en la cual la gente de antaño hizo oraciones, pero esto pierde la esencia de lo mismo. CUALQUIER COSA que tenga un lugar tan alto como, o por encima del Señor Dios, Jehová lo llama idolatría; y realmente no creo que Él esté interesado en nuestros contraargumentos lógicos. Nuestra esposa, nuestros hijos, nuestra riqueza, nuestra salud, nuestra jubilación, nuestros trabajos, nuestra seguridad y nuestras aficiones tienen el potencial de convertirse en “dioses”. Y estos dioses son de hecho los dioses de “otros pueblos”. Moisés dice, que como pueblo redimido, Israel no debe adoptar a esos dioses; los mismos son para las personas no redimidas. Bueno, así mismo es con nosotros; el amor al dinero, el sexo, el placer, la seguridad a cualquier precio, y así sucesivamente no son para los creyentes. No es que algún nivel adecuado de estas cosas está prohibido; es que nosotros debemos examinarnos constantemente para ver si negamos al Señor su debido lugar en nuestra vida porque estas otras cosas están en el medio.

VOLVAMOS A LEER DEUT. 6: 16 – HASTA EL FINAL

Comenzando en Deuteronomio 6:16 Moisés le dice a Israel lo que NO deben hacer. Después de que Moisés ha explicado que el Señor va a satisfacer todas las necesidades de Israel (y por lo tanto no hay ninguna necesidad para ellos adorar los ídolos de dioses de las otras personas ni deben ir en busca de las metas idólatras de los cananeos como la riqueza, el poder y el placer), Moisés ahora explica lo que Israel DEBE HACER. Y lo que Israel debe HACER es obedecer a Dios y no ponerlo a prueba. Y como medio de demostración y ejemplo, Moisés apunta a un incidente que sucedió muy temprano en el éxodo, el incidente en Masah. Ahora, en realidad, la gran mayoría de las personas con las que él está hablando NO pasaron esta experiencia de Masah porque ellos no habían nacido o eran niños pequeños. Sin embargo, debe ser que este acontecimiento infame se había convertido parte de los cuentos estándares que los padres le contaban a sus hijos porque Moisés no trata de reiterar las circunstancias; la mera mención del nombre Masah bastaba para que su audiencia entendiera plenamente su punto.

Pero para nuestro beneficio permítanme refrescar sus memorias; Masah fue el nombre dado al lugar donde los israelitas carecieron de agua para tomar y por consiguiente se quejaron a Moisés al respecto. Masah (con una “m”) significa “tentar” y la idea es que la gente dudaba de la capacidad de Dios para proveerles a ellos. Y este versículo en Deuteronomio dice (integrando un poco de hebreo), “No nassa a Dios, como lo hiciste en el lugar llamado tentando”. Nassa (con una “n”) significa ponerlo a Él en juicio, como una persona acusada de un crimen sería juzgada. La misma NO significa “probar” la paciencia de Dios, como pudiese parecer a nuestra mente en la representación típica de este versículo.

Así que después de que Moisés amonesta a la gente a no ser NUNCA tan audaz como para poner a Dios a prueba como la 1ª generación del éxodo hizo (consigo mismo como Su juez), más bien esta nueva generación debe hacer lo que se dice en el versículo 17: ellos deben OBEDECER a Dios. La idea es que Israel no debe determinar por sí mismo lo que es el bien y el mal, o si las leyes y mandamientos de Dios son opcionales o incluso justos o injustas; más bien su trabajo no es cuestionar y decidir, sino APRENDER y SEGUIR esas leyes. Y este pensamiento se explica un poco más cuando dice que siempre “se haga lo correcto ante los ojos del Señor”. Esto es en contraposición a hacer lo correcto en su PROPIA vista. A medida que nosotros (seguidores de Cristo) continuemos estudiando tanto el AT como el NT, nosotros vamos a ser exhortados en varias ocasiones a “hacer lo correcto ante los ojos de Dios”. Aquí en Deuteronomio capítulo 6 nosotros tenemos la definición de lo que es justo ante los ojos de Dios: y es obedecer las leyes y órdenes de Jehová. Esto no tiene nada que ver con ser agradable, o tolerante, o verse piadoso, o feliz de acuerdo a los pensamientos y filosofías.

Y hay una recompensa divina por obedecer; y la misma es que Israel poseerá la tierra y que Dios va a alejar a los enemigos de Israel, y así las cosas le van a ir bien a Israel. Resumiendo ahora el pensamiento que comenzó con el versículo 7 (que era críticamente importante que la Ley se enseñara a cada generación sucesiva), Moisés dice que los niños hebreos eventualmente tendrán curiosidad sobre el modo de vida único de Israel y le van a preguntar a sus padres POR QUÉ deben seguir dichas leyes y mandatos. Típicamente un niño pregunta POR QUÉ algo se hace SI ellos tienen algo más con que compararlo (SI parece haber otra manera viable). ¿POR QUÉ nos reunimos en comunión para adorar a Dios cuando todos estos otros niños no lo hacen? ¿POR QUÉ tengo que comer mis vegetales cuando prefiero tener un pedazo más grande de ese pastel que está allí? ¿POR QUÉ estudiamos la Torá y el Antiguo Testamento junto con el Nuevo Testamento cuando todos mis amigos solo leen las historias de los Evangelio sobre Jesús? Son estas diferencias obvias las que hacen que haya curiosidad. Por consiguiente Moisés dice, cuando tus hijos se den cuenta de estas diferencias entre lo que ellos están obligados a hacer versus a lo que los paganos están obligados a hacer, los padres hebreos dirán lo siguiente: y comienza diciendo, “fuimos esclavos en Egipto y nuestro Dios nos liberó de ellos”. En otras palabras, nuestra historia es lo que nos hace tan únicos y como resultado de esta historia única que se basa en nuestra relación con Jehová, es por eso que seguimos los caminos de aquel que nos separó de todos los demás pueblos para Sí Mismo.

Y Moisés dice que los padres deben decir que después de que Dios los ha establecido como un pueblo separado y único, y después de que Dios los ha redimido y rescatado de la esclavitud de un malvado capataz, y después de que Él les envió a una tierra propia, entonces el Señor les MANDÓ a ellos a observar Sus fiestas y festivales designados, reverenciarlo, y así complacerle a Él. Por lo tanto, dice este gran líder de Israel, “será para nuestro mérito” si hacemos lo que el Señor (que ha hecho todas estas cosas por nosotros) ha ordenado que hagamos; Todas las cosas.

Permítanme señalar aquí que al Moisés decir aquí “a nuestro mérito” significa que la obediencia trae consigo la bondad y el bienestar hacia nosotros como un regalo de Dios. Las cosas que Él le GUSTARÍA darnos Él es capaz de darnos DEBIDO a nuestra obediencia. Esto es lo opuesto cuando desobedecemos, lo ofendemos a Él y, por consiguiente, incurrimos en culpa ante Dios; en ese caso, Su justicia no le permite darnos el Shalom (el bienestar general) que tanto Él desea darnos a nosotros. En cambio, su santidad incomparable no tiene más remedio que negarnos y disciplinarnos.

Vamos a movernos a Deuteronomio 7.

LEER DEUTERONOMIO 7 completo

Hay un principio importante al que debemos referirnos constantemente cuando estamos comprendiendo las instrucciones que Jehová ha dado (y dará) en cuanto a cómo Israel debe llevar a cabo la próxima Guerra Santa en Canaán. Y es que Israel debe proceder sabiendo que Dios es el Dios de TODA la historia, no sólo de la historia Israelita. Dios es el Dios de toda la humanidad, no sólo de los hebreos. Que todos los demás que no sean Israel por definición adoran dioses falsos (los dioses de su cultura gentil que son inexistentes) y por lo tanto no honran al verdadero Dios Creador. Hay que señalar aquí dos lecciones clave: 1) el que Dios ciertamente sea el Dios de todo NO significa que cada dios honrado (por cualquier nombre o característica que sea conocido por) está en cierto nivel honrando a Jehová. Y 2), como Jehová es el Dios de todo y de todos, Él tiene el derecho y la autoridad para tomar las decisiones que Él está tomando. Jehová tiene el derecho de desposeer a los cananeos de su tierra y Él tiene el derecho a transferir esa tierra a quien quiera que Él escoja porque en primer lugar es Su tierra.

Hablemos por un momento sobre ese primer punto. Se ha vuelto cada vez más popular en nuestros días (incluso entre algunos evangélicos) decir que no importa si una persona adora el nombre de Buda, Alá, Krishna, o quien sea, porque lo que estas personas no saben es que en realidad están todos adorando a Jesús. No sé si es de un deseo insaciable de tolerancia o paz a cualquier costo, o simplemente ignorancia Bíblica, que esta noción nace pero esta doctrina está tan lejos de la verdad que es difícil ignorarla o exagerarla. Si aceptamos esa opinión, entonces debemos preguntarnos si tal cosa como la idolatría puede existir en nuestra época actual. ¿Estaban los cananeos adorando realmente al Jesús pre encarnado cuando sacrificaban a sus hijos a Ba’al? ¿Estaban los amorreos limitándose a adorar a Jehová cuando realizaron la prostitución ritual ante la diosa de la fertilidad Ashtoreth? ¿Es sólo que ellos no usan el nombre correcto?

¿Puedes ver el problema aquí? Parte del problema es hasta el concepto erróneo de la palabra hebrea Shem que se traduce en inglés a “nombre” (como en el nombre de Dios). La palabra Shem significa mucho más que simplemente la identidad familiar formal dada a alguien. La misma significa MÁS reputación, naturaleza o características. Para los hebreos los nombres tenían un gran significado porque encarnado dentro de un nombre estaba un conjunto de atributos de la persona por el que ese nombre sería conocido y se esperaba que mantuviese.

Por lo que debemos entender que cuando el Señor ordena a Israel que NO adore a otros dioses, no es sólo una cuestión de los hebreos usando un nombre incorrecto para adorarle a Él, es que las características asignadas a esos dioses falsos son polos opuestos de las características que definen a Jehová.

Esto también significa que NOSOTROS los creyentes modernos de hoy en día tenemos que tener mucho cuidado cuando nosotros, a la vez, definimos quién es Dios y le asignamos características que Él no tiene, o le quitamos esas características divinas que preferiríamos que Él no tenga. El hacer que Dios sea un Dios que da guiños al pecado, pero que ya no toma acción; o un Dios que acepta la homosexualidad y la bestialidad porque Él ama a todos y coloca ese amor por encima de Sus leyes y mandamientos; o como un Dios que disciplina a todos excepto a los cristianos es un error peligroso. Hacer cualquiera de estas cosas es esencialmente definir un Dios que no existe. Y luego poner el nombre YHWH a ese Dios que es creado en nuestras mentes y doctrinas fantasiosas es la definición más pura del significado de idolatría.

Una vez yo conocí a un hombre que había asistido a la iglesia durante décadas (estaba en mi clase de escuela dominical). Él se acercó a mí después de una lección en particular y dijo que él estaba ofendido y nunca volvería. El problema era que yo había hablado ese día sobre la justicia y el juicio del Señor; y me dijo que su Dios, Jesús, era un Dios de amor puro y nada más, así que debemos estar hablando de dos dioses diferentes. Y fiel a su palabra, nunca regresó a clase.

Hermanos aun cuando todos nosotros amamos el “amor”, y aun cuando todos reconocemos que tal vez la característica sobresaliente de Jehová es el amor, esto apenas define todas Sus características. Entre otras cosas, Dios es un Dios de la luz, de la creación, de la salvación, de la misericordia, del juicio, de la ira, de la furia y de la dulzura; Él es un Dios que está cerca, pero Él no es de nuestro mundo, ni de nuestro universo, ni siquiera de nuestra dimensión. Él no es un hombre, ni siquiera un súper humano; más bien es un ser totalmente diferente, totalmente único. Él da nueva vida, preservará la vida y, sin embargo, destruye la vida de acuerdo a Su voluntad soberana y propósitos. Y lo que estoy enumerando aquí es embarazosamente inadecuado para definir incluso una fracción de quién es Dios. Pero el Señor también nos ha dado suficiente de Sus características por medio de Su palabra escrita, y ha mostrado cómo estas características están en perfecta proporción y equilibrio, para que asignemos Su nombre a otro Dios cuyas características son muy diferentes e infinitamente inferiores y el hacer esto es una abominación de alto orden.

Por lo tanto, el versículo 1 dice que YHWH tu Dios va a a) traerte (Israel) a Canaán, y b) expulsará a los habitantes actuales para que tú (Israel) lo poseas. Y luego se nombran 7 naciones que serán removidas de la tierra y reemplazadas por Israel.

Aunque hablamos de este concepto de “poseer” la tierra hace bastante tiempo atrás, permítanme recordarles brevemente que “poseer” no significa “tener”. Cuando se trata de la tierra de Canaán el término “poseer” se utiliza porque esa tierra SIEMPRE ha sido apartada para uso especial por el Señor y siempre lo será. Una y otra vez la Torá y el resto de la Biblia nos informan que Jehová es el dueño único y permanente de la tierra de Canaán.

La humanidad ciertamente puede poseer, comprar y vender trozos de bienes raíces (no hay ningún requerimiento bíblico en contra de esto). Aquí en Estados Unidos, o en Europa y en la mayor parte del mundo, el concepto de un hombre que posee una propiedad no sólo es legal y fundamental en prácticamente todas nuestras sociedades terrenales, sino que no existe una prohibición en las Escrituras en contra de tal concepto. Sin embargo, esto NO aplica a una porción de tierra muy particularmente definida en el Medio Oriente que la Biblia llama Canaán, y luego eventualmente se llama Israel porque para ese pedazo de tierra el Señor solo esta dispuesto a rentar y no vender. Y el Señor retiene todos los derechos para revocar el arriendo en esa tierra en cualquier momento que él determine. Por lo tanto, Israel NO tiene derecho a vender tierra unos a otros, mucho menos a un extranjero. Esta tierra es especial, sagrada, apartada y reservada por Dios como la sede de Su reino terrenal.

Nosotros encontramos este concepto de posesión versus propiedad a la vanguardia de las leyes del Jubileo donde la tierra que ha sido “vendida” tiene que ser devuelta al propietario original. Esta ley SOLO aplica a la Tierra Santa. O en términos más correctos, el USO de la tierra que ha sido transferida a otra persona eventualmente es finalizado, y el USO de esa tierra se restaura en última instancia a quien se lo asignó originalmente. En la ley el precio que una persona cobra por tierra se basa sólo en lo que la tierra puede producir entre el momento en que lo arrienda y la ocasión del próximo Jubileo, porque es sólo el uso de la tierra que se puede transferir temporalmente. Yo espero que vean la diferencia significativa entre PROPIO y poseer, y por qué cuando Israel fue exiliado de la tierra, el Señor estaba revocando el USO de la tierra por parte de Israel como disciplina, y también estaba transfiriendo el uso de la tierra a los conquistadores de Israel por un tiempo establecido, porque estos conquistadores eran los representantes de Dios para Su castigo sobre Su pueblo. Y es también por eso que esta abominación llamada la Ruta a la Paz, o cualquier otro llamado plan de paz para los gobiernos de los hombres de forzar la transferencia de la propiedad de las porciones de la tierra de Dios, o incluso para transferir la posesión de porciones de esa tierra de Israel a otra persona, es desobediencia y arrogancia al más alto nivel y sólo está desafiando a Dios a reaccionar. El que un segmento considerable de la iglesia retrocede esos planes es una cosa dolorosa para mí presenciar.

Así que lo que tenemos en Deuteronomio capítulo 7 es a Moisés abordando una serie de asuntos muy específicos que los israelitas enfrentarán al invadir a Canaán. Y además del asunto de la posesión de la tierra está lo que hay que hacer con las personas que actualmente viven allí y como deben ser tratadas. Y a los israelitas se les dice (en pocas palabras) que no deben otorgarles a los cananeos ningún término ni darles ningún cuartel. No deben casarse (y esto significa que ningún hijo hebreo se case con ninguna mujer cananita y que ninguna hija hebrea sea dada en matrimonio a hombres cananitas). Además cualquier cananeo que pueda permanecer en la tierra debe tener sus altares de sacrificio a sus dioses falsos derribados y destruidos, cualquier tipo de pilar religioso o monumento a uno de sus dioses debe ser aplastado, y cualesquiera ídolos o imágenes de sus dioses que puedan ser descubiertos deben ser tirados al fuego y quemados.

Ahora, ¿a qué se suma exactamente esto? ¿Se trata de genocidio despiadado? En primer lugar, darles a los cananeos ningún término significa que no se hagan acuerdos ni tratados entre Israel y los cananeos que les permitan seguir siendo sus sociedades soberanas. Esto significa que Israel NO debe de esencialmente hacer lo que SIEMPRE se hace en estas situaciones desde tiempos inmemoriales y es permitir que un rey extranjero permanezca rey sobre su pueblo a cambio de impuestos y tributo y mano de obra pagada al conquistador (en este caso , Israel). Además, los cananeos que se niegan a inclinarse ante el Dios de Israel no pueden permanecer en la tierra, sino que deben ser expulsados forzosamente y si en su lugar insisten en luchar hasta la muerte, deben ser tomados en cuenta.

A pesar de la idea de que a muchos Rabinos les gustaría dejarnos, y los cuentos excesivamente simplista que nos han contado sobre cómo los hebreos no se casaron con otra raza y durante largos períodos de tiempo permanecieron muy puros en su acervo genético, nada podría estar más lejos de la Biblia o la realidad histórica. Los hombres hebreos simplemente no podían resistirse a los encantos de las diversas mujeres paganas y las trajeron constantemente a casa con ellos y las integraron en la sociedad hebrea. En el libro de jueces vemos incluso al gran Sansón casarse con una mujer filistea. Esto, sin embargo, era sólo la punta del hielo. Debido a que en las culturas de Oriente Medio (Israel incluido), una niña no tenía mucha elección de con quien se casaba. Su padre hacia esa determinación y a menudo se basaba en la cantidad del regalo que un hombre podía ofrecerle al padre a cambio de la mano de su hija en matrimonio. Que un padre ofreciera a su hija al mejor postor es bastante malo; que un padre israelita permitiría que un no-hebreo fuera uno de los licitadores estaba prohibido, pero sucedió regularmente y (eventualmente) a menudo. El problema con un hombre hebreo casándose con una mujer extranjera es que (excepto en casos raros) ella traería consigo las costumbres paganas de su tribu y junto con ella la presión familiar y la influencia de sus parientes para que su marido hebreo al menos sea tolerante y respetuoso con ella y sus creencias. Eventualmente veremos al venerado rey Salomón casarse literalmente con cientos de esposas extranjeras, ser abiertamente tolerante de su adoración de dioses paganos, e incluso hacer arreglos para que los altares sean construidos para que puedan hacer sacrificios a esos dioses falsos.

El que una mujer hebrea se casara con un hombre extranjero era un terrible aprieto para esa mujer porque una vez que se casaba con ese extranjero ella perdía su condición de israelita. Además, los niños que ella llevaba serían ahora gentiles y aparte de Israel. La redención que tenía como un derecho de nacimiento se había ido, y la redención que sus hijos pudieron haber tenido como un derecho de nacimiento también se había ido. Así que el efecto de desobedecer el mandato de no casarse con cualquiera de estos 7 grupos de personas nombradas fue de gran alcance.

Ahora, en cuanto a estas 7 naciones enumeradas aquí, no voy a tratar de definirlos cuidadosamente a todos, ya que sería demasiado complejo para nuestros propósitos.

La mayoría de ellos no eran más que tribus descendientes de Canaán (nieto de Noé), y por lo tanto podría ser correctamente agrupados y dada la identidad general de los cananeos (como a menudo lo son) de la misma manera que un hombre de la tribu de Judá o de Rubén o Benjamín podría legítimamente ser llamado un israelita porque descendía de Jacob (llamado Israel). Sin embargo, ese no fue el caso de cada nación de las 7 que se mencionaron específicamente. Algunos de estos nombres son menos acerca de las tribus y más acerca de simplemente describir una región que habitaron. Lo cual no es importante por el momento.

Lo importante son las razones de la drástica acción que Dios pide (la prohibición de los tratados de paz, contra cualquier forma de tolerancia y contra el matrimonio intermatrimonial). Y es que los hijos israelitas (que significa descendientes) de las generaciones futuras se alejarán de Jehová y hacia la idolatría. Tenga en cuenta: esta afirmación es una declaración de hecho, no una amenaza de inactividad o una advertencia hipotética. Eso es lo que el Señor está diciendo, si usted hace alguna de estas cosas es 100% seguro que el resultado será un alejamiento de la verdadera religión y una adopción del paganismo. Ahora, por favor, Escúchenme: cualquiera de nosotros que hayamos vivido lo suficiente en un momento u otro sucumbimos a esta realidad. No hay absolutamente ninguna manera de que podamos casarnos con un no-creyente, o convencernos de los caminos del mundo no-creyente (adorar a sus dioses por así decirlo), o incluso acercarse lo suficiente a las formas del mundo para obtener los beneficios y no ser aspirado en el mismo, sin algunas consecuencias fuertes. He oído a tantos cristianos decir cuando deciden aventurarse por este peligroso camino, “bueno, sé que es peligroso, pero soy fuerte en el Señor por lo que sé que va a estar bien.” Buena suerte. El problema es que lo que estamos diciendo cuando pensamos de esa manera o hacemos ese tipo de afirmación es que podemos hacer las mismas cosas que el Señor dice no hacer, pero que de alguna manera lo honrará y se asegurará de que ninguna de las malas consecuencias ocurra. ¿Acaso nosotros vamos largos períodos de tiempo donde parece que nos HEMOS librado, y respiramos un suspiro de alivio sólo para que repentinamente suceda algo y luego nosotros reconocemos la naturaleza invariable de Jehová y la inmutabilidad de Sus Leyes? Esto es lo que Dios le dice a Israel y le dice a todos los que tienen la intención de depender de Él.

Al final, el requisito fundamental para la supervivencia de Israel en Canaán fue la adoración exclusiva a Jehová. La desobediencia y la idolatría traería automáticamente la calamidad divina; la naturaleza de esa calamidad abarca entre el acoso constante procedente de los extranjeros, las hambrunas, los malvados Reyes israelitas que eran opresivos ante su propio pueblo, y en un par de ocasiones el desalojo absoluto de la tierra, el exilio. Así que Moisés explica un par de hechos de la vida: primero, no te hagas demasiado grande cuando LLEGUES a ganar posesión de la tierra porque no es tu poder o perspicacia militar, o a un gran número de soldados que van a ganar ese día. Esto es SOLO porque el Señor ha favorecido a Israel (y ha discriminado EN CONTRA del pueblo nativo de Canaán) que Israel es capaz de recibir la victoria en de una manera tan monumental. Y segundo, esto es realmente todo acerca del cumplimiento de un juramento (un pacto) que Dios hizo a los patriarcas de que Israel recibirá a Canaán como su única posesión. Pero, Moisés advierte que todo esto puede revertirse por un tiempo si no observan los mandamientos del Señor.

A partir del versículo 12 se dan más razones para que Israel sea obediente. A veces, estos pasajes me recuerdan las charlas que he tenido con mis hijos en particular cuando estaban creciendo. La mayoría de los padres van a recordar y hablar sobre las charlas con sus hijos “hasta que los cansen”, tratando de que entiendan un mensaje muy importante; de mirar esas caras vacías y desinteresadas con una miradas lejana, escuchando al padre decir lo mismo de varias maneras diferentes con la esperanza de que finalmente que logren entender el mensaje y que nuestra amada descendencia preste atención a algunos consejos sabios y eviten graves problemas. De alguna manera me imagino a Moisés mirando a miles de estas caras sabiendo muy bien que casi tan pronto como el mensaje se termine, la rebelión va comenzar.

Pero, no será por no intentarlo, y el Señor establece la misericordia y la abundancia que está a la espera de Israel bajo las condiciones que él ha establecido. Las mujeres serán fértiles. La población de Israel florecerá. El suelo producirá. Los animales prosperarán. No se permitirá que las enfermedades graves y la pestilencia lastimen a los Hebreos (pero las mismas derribaran a los enemigos que viven justo al lado). El Señor hará que Israel sea muy victorioso en la batalla, PERO esto será hasta tanto que los guerreros israelitas NO muestren a sus enemigos piedad. Eso va en contra de la fibra de un cristiano, ¿verdad? Bueno, vamos a referirnos al principio de Dios que expuse al comienzo de esta lección: el Señor es el Señor de todos y de todo. Los cananeos son Sus creaciones tanto como Israel y lo que Él decide es que su destino depende de Él. Es sólo que hemos sido bien educados para pensar en el concepto de pérdida y calamidad más que en términos de una cuenta bancaria encogiéndose, o un hogar siendo embargado, o nuestro trabajo eliminado, o tal vez incluso un ser querido muriendo de un accidente terrible o enfermedad fatal. Pero aquí el Señor está hablando de aniquilar naciones enteras al por mayor para cumplir su voluntad de dar a Israel la tierra de Canaán, como Él lo prometió.

Esta realidad es lo que ha conducido a esta doctrina implícita, si no explícita, de que el Dios del AT es de una naturaleza muy diferente del Dios del NT. Les recuerdo, sin embargo, que el Dios del NT va a continuar su Santa Guerra sobre las personas que no son sus elegidos en una escala inimaginable para nuestras mentes humanas. La batalla de Armagedón va a ser el final más sangriento y devastador de la Guerra Santa que comienza con Josué al timón, y cientos de millones van a morir sin ninguna disculpa del Señor. ¿Y quién va a liderar esa batalla y causar la mega-muerte? Jesús. Yeshua. Nuestro Mesías. El Dios del NT. Va a hacer lo que pasó en Canaán hace 3000 años verse como un juego de niños.

Comenzando en el versículo 17, Moisés aborda lo que él sabe que la gente está pensando. ¿Cómo él lo sabe? Porque él vio lo mismo hace unos 38 años atrás; es que la gente realmente le gusta la idea de tener una tierra maravillosa propia, pero no les gusta mucho la parte de tener que luchar y donde muchos pierden sus vidas en la batalla con el fin de conseguirlo. Hace 38 años la gente tenía tanto miedo a la guerra que traicionaron a Jehová y las consecuencias son bien conocidas, por lo que Moisés está tratando de alejar los temores muy naturales que esta generación más joven podría tener acerca de la conquista de Canaán.

Por lo tanto, le dice a Israel que tenga en mente lo que Dios le hizo a Egipto y que Él va hacer esencialmente lo mismo con los Cananeos.

Entonces Moisés les dice que NO se preocupen ni se molesten cuando les tome un poco más de lo que esperaban en conquistar a Canaán; porque si demasiados cananeos son asesinados demasiado rápido, y la tierra es purgada de ellos demasiado deprisa, Israel ni siquiera tendrá el tiempo necesario para establecer la seguridad y así los animales salvajes se trasladarán allí. Hmmmm. ¿Acaso esto suena un poco a lo que nos topamos en Irak? Lo que el Señor está haciendo con las instrucciones para atacar a Canaán es muy práctico, a pesar de que va en contra de las tendencias humanas. En Irak todos ahora están de acuerdo en que a pesar de que invadimos y ganamos rápidamente de manera casi milagrosa, en realidad era demasiado rápido. No tomamos el tiempo necesario para conquistar zonas más pequeñas y establecer áreas seguras, y luego seguir adelante y tomar otra, hacer lo mismo, y luego otra. Tratamos de tragar el elefante en un bocado y esto llevó a gran costo. Los animales salvajes (al Qaeda y otras organizaciones terroristas) se mudaron a esas tierras.

Al mismo tiempo, así como Dios y Moisés saben que el pueblo va a ser de poca visión futura e impaciente, por consiguiente Moisés está preparando a la gente para lo que sucederá, (esta es la razón idéntica por la que nuestro gobierno decidió que no podían ir lento en tomar Irak porque los estadounidenses quieren resultados rápidos y gratificación instantánea). La mejor y más fructífera forma de atacar a Irak nunca habría sido aceptada por un público estadounidense (o mundial) que quiere un conflicto de videojuegos: en más de una hora y en realidad nadie sale herido. Créeme que no estoy haciendo un discurso político; Sólo estoy tratando de usar una ilustración en la que la mayoría de las personas va a reconocer fácilmente y que es bastante paralela a lo que Moisés enfrentó.

Sin embargo, dice el Señor, no dejes que una velocidad más lenta le parezca a usted como si tal vez las cosas no van bien; más bien, Yo les entregaré a los Reyes cananitas a ustedes y lanzaré a los ejércitos cananitas a un pánico total para que a menudo se escapen. La victoria será tan completa que, como dice el versículo 24, ni siquiera los nombres de los Reyes y líderes militares serán recordados.

Entonces Moisés vuelve a los dos aspectos de la idolatría que hemos hablado en algunas ocasiones: No tomes a sus ídolos (porque serás responsable de adorarlos), y ni siquiera tomes el oro y la plata de que están hechos (porque el deseo de todo ese oro y plata es tan idolatra como los propios ídolos).

Y, como dice el Señor en el versículo 26, él detesta totalmente todo lo que Israel (o nosotros) pudiera traer ante Su presencia que le sea rival. Por lo tanto, cualquier cosa que pueda ser un rival para Él debe ser destruido; no porque Dios es un avaro o un gruñón y no quiere que tengamos cosas agradables o una vida cómoda, sino que es porque el peligro para nuestra relación y armonía con él es demasiado grande.

La próxima vez comenzaremos el capítulo 8 de Deuteronomio.

There Is A Scripture 03-22-19

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The other night I watched a film clip, on the news, of a police chase. From a helicopter perspective and night vision you could see the outline of the vehicles, the swerving in and out of traffic, him stopping the car in someone’s front yard, getting out and running. And there they are, the police, chasing him on foot, catching him, holding him face down on the ground while they bound him up.

So I look at my wife and ask “Where did that guy think he was going to go?” Did he actually think he would get away?

What is in a person that makes him think he can do something wrong, in the sense of something deliberately wrong – against what is right, and not suffer consequences? This man wasn’t thinking at all in the first place, and when he did start to, because of his circumstances, he ran to escape the consequences he realized were headed his way. Too late. He lacked a certain order of things and a certain framework for evaluating, beneficial to himself. And he lacked the discipline to behave according to that order and framework. Think firs, evaluate according to instructions for right actions. Get these from a reliable source. Stick to where that leads. I think we all have something in common with this fella. We make decisions in the moment or we don’t make decisions at all. And as long as things seem to remain tolerable we leave it at that. It’s a form of running away. It can take place in all aspects of life but in the area of relationships I think it’s easy to fall into.

Relationships gone sour, can remain that way and get worse because there is no thought, by choice, to acknowledge there is an issue, consider the options for correcting and then do them.

Instead, ignore it and maybe it will go away, maybe, as long as things are tolerable, leave it alone. No thought forward to the consequences. Fanciful thinking that “I can outrun that policeman”.

In the process every action taken to escape make the problem harder to fix, makes the consequences more severe.

So we – some of us – aren’t far from that thief in thinking we can allow a wrong to continue, run from addressing it, and escape the consequences. And maybe, like the thief, once we realize, we run even harder and now it can become an irrational thoughtless flight.

Our Father is Truth and Life. He has given us instructions for right thinking and conduct that we can guide our decision making and actions by. And they will, if we will follow them, work to good.

“All Scripture is God-breathed and is valuable for teaching the truth, convicting of sin, correcting faults and training in right living; thus anyone who belongs to God may be fully equipped for every good work.” 2 Timothy 3:16-17 CJB

Father Your Word is perfectly applicable and just the right instruction for ordering our lives and it is powerful and able to correct faults & train in right living.

We do believe and trust; help please our lack of trust.

We belong to You.

May Your Spirit within us remind us of that. May that remembrance renew, strengthen and embolden us.

Stand with us that we may be confronters and no “flee’ers”.

Stand with us so that we may be brave Father and not fearful.

Make us feel Your love Father, help us to love You honestly and truly and urgently in return. We need You Lord, Abba.

In Yeshua’s name we pray.

Amen.

May God’s love be in us all.

Elder.

Minchah Prayer 03-20-19

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The clouds are dark and heavy laden and still, Father. Vapor thickens to liquid. You craft tiny little droplets of water, myriad billions, and they fall to the earth.

Droplets look alike but each is its own entity with its own shape, a tiny collection of substance, codes, and information.

Your light passes through each one and visible through them, it splits into the various different colors that form it.

The sweat of clouds drop to earth and hang suspended on the tips of petals and blades, penetrates to root and rivers beneath the soil, cleanses and nourish; some warm and soft; some cold and chilling; some sustain life; some wash it away.

Father thank You for people, the myriad billions of them, Your handiwork meant to bless and be a blessing. Each one a living soul, substance, and spirit brought into being through an act of oneness. So many, seeming the same, yet made individually with the ability to absorb Your Light and in us, it be split into various colors of gifting that can be showered on those around us. Each one with the substance, codes, and information to touch and penetrate, nourish, and nurture. Each one of us made to be able to warm and comfort.

May we be these things as You drop us into this life.

May we be droplets of living water, sprinkled from Your hand, and in unity with You and one another touch the earth You have animated, “…soaking its furrows and settling its soil, You soften it with showers and bless its growth…”

We see You in the clouds and raindrops.

We see You in everything.

And You are so beautiful.

In Yeshua’s name we pray,

Amen.

Psalm 60:11(10)

There Is A Scripture 03-15-19

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In the course of any project there are problems that need to be overcome. But sometimes a problem will arise that is particularly bad. It can’t be dealt with without notice. It will cost time and money and reputation. It is an unpleasant state of affairs and I thought when I retired that that sort of thing was pretty much behind me.

So I’m nearing the end of a small retirement project and one of the last things to do is tile the shower stall. What is simple in your mind is not so simple doing it with your hands. Reality presents things that had not been imagined.

All the prep work done, tile going up on the wall, and about half way up there is a crack in the mortar I spread on the wall, to level the surface the tile will lay on. And I stand there looking at it trying to imagine what else it could be besides a crack. No it was a crack and in my mind’s eye I could envision spreading adhesive over the top of it, setting the tile and at some time in the future the area where the crack was, would peel away from the backing and my tile would pull away from the wall.

Go ahead and cover it up? Maybe it will be alright. Pull down the tile already installed? Rework the wall board underneath; tiles useless, time spent and gone, more expense.

It’s not a sinking feeling anymore. It’s just, well I guess it’s just time to stop. Roll up the cords. Clean the tools, lock up the shed and the door to the house and stroll on home.

“My soul, why are you so downcast?

Why are you groaning inside me?       Psalm 42:6(5) CJB.

Are things really so bad? Other people have real problems. Why am I so unhappy right now?

The next morning the sun is up and the day is beautifully bright and cool. I go into the house and look at the wall with tile half way up and the part above where the crack was and I don’t see it. Where did it go? Halleluyah! Was I just not seeing right last night? Maybe I can keep right on going… No… I did see it. Took a wet sponge and wiped across the mortar and that crack jumped right out at me.

But then, things come to mind. How deep is it? How solidly adhered to the wall board is the mortar either side of it. Take a pointed tool and dig down into the crack opening making a little trench looking line wherever the crack was, going back to where the mortar is solidly glued to the wall. And I see that the only weak spot was directly under the crack. The overall layer of mortar on either side was solid.

Filled my little trench in and tiled up the rest of the way to the ceiling. Oh happy day!

Things happen though. Sometimes situations occur in what we are doing or in what we are learning that don’t immediately just turn into happy moments but must be worked through more laboriously and without a spirit of happiness and at times, cost. The lesson the Father reconfirmed in me, because He has lead me through this sort of thing before, is that at first glance we don’t need to imagine the worse, throw everything we have done or learned out because of a flaw perceived or actual. We can stop, set aside the initial impression and change our focus for a bit. Then we can return and with a fresh and quiet and open mind start going over things again. There is a problem. And it does require attention, maybe change, but extra work all the same. Still the desire is to get things right, no? So surrender to the truth of the matter and accept what needs to be done and then… do it.

“My God when I feel so downcast,

I remind myself of You…     Psalm 42:7(6) CJB.

and that’s what gets me through.

Father, You are with us to the end.

Help us to remember that and depend on it.

In the midst of testing, however great or small, may we see it as being at the point when growth can happen. And may we run to it.

May we in those times revisit what we have done, what we have learned and what there is yet to learn and do what needs to be done.

Glory be to You!

Thank You Father for the love You lavish on us.

In Yeshua’s name we pray,

Amen.

May God’s love be in us all.

Elder.

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6355 N Courtenay Parkway, Merritt Island, FL 32953

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