Month: כ״ב באדר ב׳ ה׳תשע״ט (March 29, 2019)

There Is A Scripture 03-29-19

image_pdfimage_print

“Any man can treat a woman food for a night, but it takes a real man to treat her good for all her life.”, or something to that affect.
It was something posted online. How true.

In the background, behind the words, was a subdued image of two very old people. The old woman was at the edge of a single step getting ready to step down. The old man was standing at the base of the step just to the side and facing her. He clasped her extended hand in his and both were focused on one another and that next step. You could sense her hesitancy. But he was standing there, feet apart, steadied by a can in his other hand looking at her as if to say “Ok. I’ve got you. Come along.” And to me his posture, the way he stood, his arm out, it was for the purpose of support but it gave me the sense he was presenting her to the day, to the walk, to the world outside their door. “This is my wife. Isn’t she beautiful!”

There was another posting sometime back, an account of a ninety-seven year old man who every day would walk two miles from his home to a facility where his wife was. She had sever dementia of a sort and had no idea who this man was. But he knew who she was. Twenty years, everyday, he walked to be with his wife.

“Greater love hath no man than this, that a man lay down his life for his friends.”  John 15:13 AKJV

There is more than one way to lay down your life. A man may give his life in a single act, in a moment of intense passion, the ultimate sacrifice, proof of great love. But how common is that?

There is an ongoing, “living giving” of life that is offered over periods of minutes and hours, months, and years, over a lifetime together. This is another way of “laying down our live” for that consummate earthly friend, the one with whom our heart and body is intertwined, labor and love, bitter and sweet.

Our Redeemer does both.

Patiently, long sufferingly, He remains faithful to His created ones, when we are faithful, when we are not, when we forget who He is, when we are young and on fire, when we grow old and need help with every step.

And, in a day, a grief moment, in His passion, He Gave His life that way as well.

“No greater love….”

And we – men – husbands – are called to be like Him. With the one hand holding His and the other clasping hers, a man can be a real man.

Oh Father….
Oh to be like You.
Oh to lay down our lives in a moment, for a lifetime.
To know Your love Father and to lavish the other with it.

In Yeshua’s name we pray.

Amen.

May God’s love be in us all.
Elder

Minchah Prayer 03-27-19

image_pdfimage_print

“Yet even now,” says Adonai, “turn to me with all your heart, with fasting, weeping and lamenting.” What hope there is, and thank You for it, in Your Words to us.

No matter that we have strayed, become distant from You, disregarded You, on purpose, out of carelessness, unknowingly. You are willing to be compassionate and merciful and gracious, How convicting, how humbling, what relief.

Thank You Father.

Stir us Father and may we have hearts that respond when we become self absorbed and secure in our own strength and pleasures.

May our joy and peace, may our value come from knowing You accept and are pleased with our worship of You.

May we never get to a place where our worship would not be pleasing, even where You would take our ability to worship from us.

Blessed are You oh Lord.

In Yeshua’s name we pray,

Amen

Deuteronomio Lección 10 Capítulos 6 y 7

image_pdfimage_print

Deuteronomio

Lección 10, Capítulos 6 y 7

Terminaremos el capítulo 6 hoy y continuaremos al capítulo 7 de nuestro estudio de Deuteronomio.

La semana pasada nosotros tomamos otro vistazo al Shema, el Escucha O Israel, que es el credo espiritual y nacional del pueblo hebreo……..y es sin duda alguna el principio central del cristianismo, es justo que se ha presentado (a lo largo de los siglos) como una doctrina del NT que nunca antes había existido. Terminamos estudiando la parte media de Deuteronomio 6 en la que se emitió una advertencia para dos tentaciones principales que Israel podría caer: 1) mudarse a la Tierra Prometida con su maravillosa abundancia y (para aquel tiempo) su vida fácil, y luego olvidarse del Dios que lo hizo todo por ellos. La advertencia es que Israel debe recordar que ellos no fueron los que construyeron las ciudades y las aldeas donde vivirían, ni sembraron los viñedos y los huertos de los que comerían. Más bien, el Señor lo TOMÓ de los cananeos y se lo DIÓ a Israel como herencia.

Piensa en eso por un segundo; Aunque la palabra “herencia” por lo general sólo se utiliza en nuestra sociedad como algo que recibimos cuando nuestros padres mueren, en realidad la misma lleva consigo un significado subyacente muy importante. Y ese significado es recibir algo de valor en el que alguien más trabajó para lograrlo. Es una cosa que de ninguna manera hemos ganado; sólo se logra por derecho de nacimiento o por gracia de la persona.

La 2nda advertencia es que el pueblo redimido de Israel que ahora ha heredado (por medio de la gracia) la abundancia y el privilegio de una relación especial con el Dios del Universo, no debe adoptar y juntarse con los dioses del pueblo entre los que van a vivir. Y si el hebreo no presta atención a esta advertencia, la destrucción será la consecuencia.

Yo pasé un tiempo la semana pasada conectando el verdadero significado de la idolatría (que es el seguir otros dioses) con la verdadera advertencia que está detrás de este principio de Dios. Y ese principio es que la idolatría habla de la búsqueda de cualquier cosa que tenga un lugar en la vida de uno que sea igual o mayor que Jehová. Ha habido tanta enseñanza alegórica dentro de nuestra fe cristiana que es fácil de poner este principio como alegoría también; pero este claramente no es el caso aquí. El Señor habla de la búsqueda de la riqueza, el poder y la tierra, y otras cosas, como siendo “idólatras” si su lugar se mantiene demasiado alto para nosotros.

Si nosotros meditamos en esto por un momento, veremos que en cierto modo la “adoración de otros dioses” es una especie de oxímoron Bíblico. La adoración de otros dioses es SOLO en sí mismo un acto de intención y de la maldad interior, porque en realidad no HAY otros dioses. No hay otros seres semejantes a Jehová…… ni siquiera inferiores…. por lo que podemos adorar estas cosas todo el día, pero en efecto estamos adorando a nada.

El problema no es que a Dios le preocupa que algún otro ser espiritual rival esté obteniendo la gloria que Él con toda razón debe tener; es que nuestras mentes y corazones carnales y malvados eligen ignorarlo y hacer de otra cosa… de cualquier otra cosa… la meta definitiva (o incluso compartida) de nuestras vidas. Hoy, cuando escuchamos la palabra “idolatría” tendemos a enfocarnos en pequeños ídolos de madera u objetos de arcilla en la cual la gente de antaño hizo oraciones, pero esto pierde la esencia de lo mismo. CUALQUIER COSA que tenga un lugar tan alto como, o por encima del Señor Dios, Jehová lo llama idolatría; y realmente no creo que Él esté interesado en nuestros contraargumentos lógicos. Nuestra esposa, nuestros hijos, nuestra riqueza, nuestra salud, nuestra jubilación, nuestros trabajos, nuestra seguridad y nuestras aficiones tienen el potencial de convertirse en “dioses”. Y estos dioses son de hecho los dioses de “otros pueblos”. Moisés dice, que como pueblo redimido, Israel no debe adoptar a esos dioses; los mismos son para las personas no redimidas. Bueno, así mismo es con nosotros; el amor al dinero, el sexo, el placer, la seguridad a cualquier precio, y así sucesivamente no son para los creyentes. No es que algún nivel adecuado de estas cosas está prohibido; es que nosotros debemos examinarnos constantemente para ver si negamos al Señor su debido lugar en nuestra vida porque estas otras cosas están en el medio.

VOLVAMOS A LEER DEUT. 6: 16 – HASTA EL FINAL

Comenzando en Deuteronomio 6:16 Moisés le dice a Israel lo que NO deben hacer. Después de que Moisés ha explicado que el Señor va a satisfacer todas las necesidades de Israel (y por lo tanto no hay ninguna necesidad para ellos adorar los ídolos de dioses de las otras personas ni deben ir en busca de las metas idólatras de los cananeos como la riqueza, el poder y el placer), Moisés ahora explica lo que Israel DEBE HACER. Y lo que Israel debe HACER es obedecer a Dios y no ponerlo a prueba. Y como medio de demostración y ejemplo, Moisés apunta a un incidente que sucedió muy temprano en el éxodo, el incidente en Masah. Ahora, en realidad, la gran mayoría de las personas con las que él está hablando NO pasaron esta experiencia de Masah porque ellos no habían nacido o eran niños pequeños. Sin embargo, debe ser que este acontecimiento infame se había convertido parte de los cuentos estándares que los padres le contaban a sus hijos porque Moisés no trata de reiterar las circunstancias; la mera mención del nombre Masah bastaba para que su audiencia entendiera plenamente su punto.

Pero para nuestro beneficio permítanme refrescar sus memorias; Masah fue el nombre dado al lugar donde los israelitas carecieron de agua para tomar y por consiguiente se quejaron a Moisés al respecto. Masah (con una “m”) significa “tentar” y la idea es que la gente dudaba de la capacidad de Dios para proveerles a ellos. Y este versículo en Deuteronomio dice (integrando un poco de hebreo), “No nassa a Dios, como lo hiciste en el lugar llamado tentando”. Nassa (con una “n”) significa ponerlo a Él en juicio, como una persona acusada de un crimen sería juzgada. La misma NO significa “probar” la paciencia de Dios, como pudiese parecer a nuestra mente en la representación típica de este versículo.

Así que después de que Moisés amonesta a la gente a no ser NUNCA tan audaz como para poner a Dios a prueba como la 1ª generación del éxodo hizo (consigo mismo como Su juez), más bien esta nueva generación debe hacer lo que se dice en el versículo 17: ellos deben OBEDECER a Dios. La idea es que Israel no debe determinar por sí mismo lo que es el bien y el mal, o si las leyes y mandamientos de Dios son opcionales o incluso justos o injustas; más bien su trabajo no es cuestionar y decidir, sino APRENDER y SEGUIR esas leyes. Y este pensamiento se explica un poco más cuando dice que siempre “se haga lo correcto ante los ojos del Señor”. Esto es en contraposición a hacer lo correcto en su PROPIA vista. A medida que nosotros (seguidores de Cristo) continuemos estudiando tanto el AT como el NT, nosotros vamos a ser exhortados en varias ocasiones a “hacer lo correcto ante los ojos de Dios”. Aquí en Deuteronomio capítulo 6 nosotros tenemos la definición de lo que es justo ante los ojos de Dios: y es obedecer las leyes y órdenes de Jehová. Esto no tiene nada que ver con ser agradable, o tolerante, o verse piadoso, o feliz de acuerdo a los pensamientos y filosofías.

Y hay una recompensa divina por obedecer; y la misma es que Israel poseerá la tierra y que Dios va a alejar a los enemigos de Israel, y así las cosas le van a ir bien a Israel. Resumiendo ahora el pensamiento que comenzó con el versículo 7 (que era críticamente importante que la Ley se enseñara a cada generación sucesiva), Moisés dice que los niños hebreos eventualmente tendrán curiosidad sobre el modo de vida único de Israel y le van a preguntar a sus padres POR QUÉ deben seguir dichas leyes y mandatos. Típicamente un niño pregunta POR QUÉ algo se hace SI ellos tienen algo más con que compararlo (SI parece haber otra manera viable). ¿POR QUÉ nos reunimos en comunión para adorar a Dios cuando todos estos otros niños no lo hacen? ¿POR QUÉ tengo que comer mis vegetales cuando prefiero tener un pedazo más grande de ese pastel que está allí? ¿POR QUÉ estudiamos la Torá y el Antiguo Testamento junto con el Nuevo Testamento cuando todos mis amigos solo leen las historias de los Evangelio sobre Jesús? Son estas diferencias obvias las que hacen que haya curiosidad. Por consiguiente Moisés dice, cuando tus hijos se den cuenta de estas diferencias entre lo que ellos están obligados a hacer versus a lo que los paganos están obligados a hacer, los padres hebreos dirán lo siguiente: y comienza diciendo, “fuimos esclavos en Egipto y nuestro Dios nos liberó de ellos”. En otras palabras, nuestra historia es lo que nos hace tan únicos y como resultado de esta historia única que se basa en nuestra relación con Jehová, es por eso que seguimos los caminos de aquel que nos separó de todos los demás pueblos para Sí Mismo.

Y Moisés dice que los padres deben decir que después de que Dios los ha establecido como un pueblo separado y único, y después de que Dios los ha redimido y rescatado de la esclavitud de un malvado capataz, y después de que Él les envió a una tierra propia, entonces el Señor les MANDÓ a ellos a observar Sus fiestas y festivales designados, reverenciarlo, y así complacerle a Él. Por lo tanto, dice este gran líder de Israel, “será para nuestro mérito” si hacemos lo que el Señor (que ha hecho todas estas cosas por nosotros) ha ordenado que hagamos; Todas las cosas.

Permítanme señalar aquí que al Moisés decir aquí “a nuestro mérito” significa que la obediencia trae consigo la bondad y el bienestar hacia nosotros como un regalo de Dios. Las cosas que Él le GUSTARÍA darnos Él es capaz de darnos DEBIDO a nuestra obediencia. Esto es lo opuesto cuando desobedecemos, lo ofendemos a Él y, por consiguiente, incurrimos en culpa ante Dios; en ese caso, Su justicia no le permite darnos el Shalom (el bienestar general) que tanto Él desea darnos a nosotros. En cambio, su santidad incomparable no tiene más remedio que negarnos y disciplinarnos.

Vamos a movernos a Deuteronomio 7.

LEER DEUTERONOMIO 7 completo

Hay un principio importante al que debemos referirnos constantemente cuando estamos comprendiendo las instrucciones que Jehová ha dado (y dará) en cuanto a cómo Israel debe llevar a cabo la próxima Guerra Santa en Canaán. Y es que Israel debe proceder sabiendo que Dios es el Dios de TODA la historia, no sólo de la historia Israelita. Dios es el Dios de toda la humanidad, no sólo de los hebreos. Que todos los demás que no sean Israel por definición adoran dioses falsos (los dioses de su cultura gentil que son inexistentes) y por lo tanto no honran al verdadero Dios Creador. Hay que señalar aquí dos lecciones clave: 1) el que Dios ciertamente sea el Dios de todo NO significa que cada dios honrado (por cualquier nombre o característica que sea conocido por) está en cierto nivel honrando a Jehová. Y 2), como Jehová es el Dios de todo y de todos, Él tiene el derecho y la autoridad para tomar las decisiones que Él está tomando. Jehová tiene el derecho de desposeer a los cananeos de su tierra y Él tiene el derecho a transferir esa tierra a quien quiera que Él escoja porque en primer lugar es Su tierra.

Hablemos por un momento sobre ese primer punto. Se ha vuelto cada vez más popular en nuestros días (incluso entre algunos evangélicos) decir que no importa si una persona adora el nombre de Buda, Alá, Krishna, o quien sea, porque lo que estas personas no saben es que en realidad están todos adorando a Jesús. No sé si es de un deseo insaciable de tolerancia o paz a cualquier costo, o simplemente ignorancia Bíblica, que esta noción nace pero esta doctrina está tan lejos de la verdad que es difícil ignorarla o exagerarla. Si aceptamos esa opinión, entonces debemos preguntarnos si tal cosa como la idolatría puede existir en nuestra época actual. ¿Estaban los cananeos adorando realmente al Jesús pre encarnado cuando sacrificaban a sus hijos a Ba’al? ¿Estaban los amorreos limitándose a adorar a Jehová cuando realizaron la prostitución ritual ante la diosa de la fertilidad Ashtoreth? ¿Es sólo que ellos no usan el nombre correcto?

¿Puedes ver el problema aquí? Parte del problema es hasta el concepto erróneo de la palabra hebrea Shem que se traduce en inglés a “nombre” (como en el nombre de Dios). La palabra Shem significa mucho más que simplemente la identidad familiar formal dada a alguien. La misma significa MÁS reputación, naturaleza o características. Para los hebreos los nombres tenían un gran significado porque encarnado dentro de un nombre estaba un conjunto de atributos de la persona por el que ese nombre sería conocido y se esperaba que mantuviese.

Por lo que debemos entender que cuando el Señor ordena a Israel que NO adore a otros dioses, no es sólo una cuestión de los hebreos usando un nombre incorrecto para adorarle a Él, es que las características asignadas a esos dioses falsos son polos opuestos de las características que definen a Jehová.

Esto también significa que NOSOTROS los creyentes modernos de hoy en día tenemos que tener mucho cuidado cuando nosotros, a la vez, definimos quién es Dios y le asignamos características que Él no tiene, o le quitamos esas características divinas que preferiríamos que Él no tenga. El hacer que Dios sea un Dios que da guiños al pecado, pero que ya no toma acción; o un Dios que acepta la homosexualidad y la bestialidad porque Él ama a todos y coloca ese amor por encima de Sus leyes y mandamientos; o como un Dios que disciplina a todos excepto a los cristianos es un error peligroso. Hacer cualquiera de estas cosas es esencialmente definir un Dios que no existe. Y luego poner el nombre YHWH a ese Dios que es creado en nuestras mentes y doctrinas fantasiosas es la definición más pura del significado de idolatría.

Una vez yo conocí a un hombre que había asistido a la iglesia durante décadas (estaba en mi clase de escuela dominical). Él se acercó a mí después de una lección en particular y dijo que él estaba ofendido y nunca volvería. El problema era que yo había hablado ese día sobre la justicia y el juicio del Señor; y me dijo que su Dios, Jesús, era un Dios de amor puro y nada más, así que debemos estar hablando de dos dioses diferentes. Y fiel a su palabra, nunca regresó a clase.

Hermanos aun cuando todos nosotros amamos el “amor”, y aun cuando todos reconocemos que tal vez la característica sobresaliente de Jehová es el amor, esto apenas define todas Sus características. Entre otras cosas, Dios es un Dios de la luz, de la creación, de la salvación, de la misericordia, del juicio, de la ira, de la furia y de la dulzura; Él es un Dios que está cerca, pero Él no es de nuestro mundo, ni de nuestro universo, ni siquiera de nuestra dimensión. Él no es un hombre, ni siquiera un súper humano; más bien es un ser totalmente diferente, totalmente único. Él da nueva vida, preservará la vida y, sin embargo, destruye la vida de acuerdo a Su voluntad soberana y propósitos. Y lo que estoy enumerando aquí es embarazosamente inadecuado para definir incluso una fracción de quién es Dios. Pero el Señor también nos ha dado suficiente de Sus características por medio de Su palabra escrita, y ha mostrado cómo estas características están en perfecta proporción y equilibrio, para que asignemos Su nombre a otro Dios cuyas características son muy diferentes e infinitamente inferiores y el hacer esto es una abominación de alto orden.

Por lo tanto, el versículo 1 dice que YHWH tu Dios va a a) traerte (Israel) a Canaán, y b) expulsará a los habitantes actuales para que tú (Israel) lo poseas. Y luego se nombran 7 naciones que serán removidas de la tierra y reemplazadas por Israel.

Aunque hablamos de este concepto de “poseer” la tierra hace bastante tiempo atrás, permítanme recordarles brevemente que “poseer” no significa “tener”. Cuando se trata de la tierra de Canaán el término “poseer” se utiliza porque esa tierra SIEMPRE ha sido apartada para uso especial por el Señor y siempre lo será. Una y otra vez la Torá y el resto de la Biblia nos informan que Jehová es el dueño único y permanente de la tierra de Canaán.

La humanidad ciertamente puede poseer, comprar y vender trozos de bienes raíces (no hay ningún requerimiento bíblico en contra de esto). Aquí en Estados Unidos, o en Europa y en la mayor parte del mundo, el concepto de un hombre que posee una propiedad no sólo es legal y fundamental en prácticamente todas nuestras sociedades terrenales, sino que no existe una prohibición en las Escrituras en contra de tal concepto. Sin embargo, esto NO aplica a una porción de tierra muy particularmente definida en el Medio Oriente que la Biblia llama Canaán, y luego eventualmente se llama Israel porque para ese pedazo de tierra el Señor solo esta dispuesto a rentar y no vender. Y el Señor retiene todos los derechos para revocar el arriendo en esa tierra en cualquier momento que él determine. Por lo tanto, Israel NO tiene derecho a vender tierra unos a otros, mucho menos a un extranjero. Esta tierra es especial, sagrada, apartada y reservada por Dios como la sede de Su reino terrenal.

Nosotros encontramos este concepto de posesión versus propiedad a la vanguardia de las leyes del Jubileo donde la tierra que ha sido “vendida” tiene que ser devuelta al propietario original. Esta ley SOLO aplica a la Tierra Santa. O en términos más correctos, el USO de la tierra que ha sido transferida a otra persona eventualmente es finalizado, y el USO de esa tierra se restaura en última instancia a quien se lo asignó originalmente. En la ley el precio que una persona cobra por tierra se basa sólo en lo que la tierra puede producir entre el momento en que lo arrienda y la ocasión del próximo Jubileo, porque es sólo el uso de la tierra que se puede transferir temporalmente. Yo espero que vean la diferencia significativa entre PROPIO y poseer, y por qué cuando Israel fue exiliado de la tierra, el Señor estaba revocando el USO de la tierra por parte de Israel como disciplina, y también estaba transfiriendo el uso de la tierra a los conquistadores de Israel por un tiempo establecido, porque estos conquistadores eran los representantes de Dios para Su castigo sobre Su pueblo. Y es también por eso que esta abominación llamada la Ruta a la Paz, o cualquier otro llamado plan de paz para los gobiernos de los hombres de forzar la transferencia de la propiedad de las porciones de la tierra de Dios, o incluso para transferir la posesión de porciones de esa tierra de Israel a otra persona, es desobediencia y arrogancia al más alto nivel y sólo está desafiando a Dios a reaccionar. El que un segmento considerable de la iglesia retrocede esos planes es una cosa dolorosa para mí presenciar.

Así que lo que tenemos en Deuteronomio capítulo 7 es a Moisés abordando una serie de asuntos muy específicos que los israelitas enfrentarán al invadir a Canaán. Y además del asunto de la posesión de la tierra está lo que hay que hacer con las personas que actualmente viven allí y como deben ser tratadas. Y a los israelitas se les dice (en pocas palabras) que no deben otorgarles a los cananeos ningún término ni darles ningún cuartel. No deben casarse (y esto significa que ningún hijo hebreo se case con ninguna mujer cananita y que ninguna hija hebrea sea dada en matrimonio a hombres cananitas). Además cualquier cananeo que pueda permanecer en la tierra debe tener sus altares de sacrificio a sus dioses falsos derribados y destruidos, cualquier tipo de pilar religioso o monumento a uno de sus dioses debe ser aplastado, y cualesquiera ídolos o imágenes de sus dioses que puedan ser descubiertos deben ser tirados al fuego y quemados.

Ahora, ¿a qué se suma exactamente esto? ¿Se trata de genocidio despiadado? En primer lugar, darles a los cananeos ningún término significa que no se hagan acuerdos ni tratados entre Israel y los cananeos que les permitan seguir siendo sus sociedades soberanas. Esto significa que Israel NO debe de esencialmente hacer lo que SIEMPRE se hace en estas situaciones desde tiempos inmemoriales y es permitir que un rey extranjero permanezca rey sobre su pueblo a cambio de impuestos y tributo y mano de obra pagada al conquistador (en este caso , Israel). Además, los cananeos que se niegan a inclinarse ante el Dios de Israel no pueden permanecer en la tierra, sino que deben ser expulsados forzosamente y si en su lugar insisten en luchar hasta la muerte, deben ser tomados en cuenta.

A pesar de la idea de que a muchos Rabinos les gustaría dejarnos, y los cuentos excesivamente simplista que nos han contado sobre cómo los hebreos no se casaron con otra raza y durante largos períodos de tiempo permanecieron muy puros en su acervo genético, nada podría estar más lejos de la Biblia o la realidad histórica. Los hombres hebreos simplemente no podían resistirse a los encantos de las diversas mujeres paganas y las trajeron constantemente a casa con ellos y las integraron en la sociedad hebrea. En el libro de jueces vemos incluso al gran Sansón casarse con una mujer filistea. Esto, sin embargo, era sólo la punta del hielo. Debido a que en las culturas de Oriente Medio (Israel incluido), una niña no tenía mucha elección de con quien se casaba. Su padre hacia esa determinación y a menudo se basaba en la cantidad del regalo que un hombre podía ofrecerle al padre a cambio de la mano de su hija en matrimonio. Que un padre ofreciera a su hija al mejor postor es bastante malo; que un padre israelita permitiría que un no-hebreo fuera uno de los licitadores estaba prohibido, pero sucedió regularmente y (eventualmente) a menudo. El problema con un hombre hebreo casándose con una mujer extranjera es que (excepto en casos raros) ella traería consigo las costumbres paganas de su tribu y junto con ella la presión familiar y la influencia de sus parientes para que su marido hebreo al menos sea tolerante y respetuoso con ella y sus creencias. Eventualmente veremos al venerado rey Salomón casarse literalmente con cientos de esposas extranjeras, ser abiertamente tolerante de su adoración de dioses paganos, e incluso hacer arreglos para que los altares sean construidos para que puedan hacer sacrificios a esos dioses falsos.

El que una mujer hebrea se casara con un hombre extranjero era un terrible aprieto para esa mujer porque una vez que se casaba con ese extranjero ella perdía su condición de israelita. Además, los niños que ella llevaba serían ahora gentiles y aparte de Israel. La redención que tenía como un derecho de nacimiento se había ido, y la redención que sus hijos pudieron haber tenido como un derecho de nacimiento también se había ido. Así que el efecto de desobedecer el mandato de no casarse con cualquiera de estos 7 grupos de personas nombradas fue de gran alcance.

Ahora, en cuanto a estas 7 naciones enumeradas aquí, no voy a tratar de definirlos cuidadosamente a todos, ya que sería demasiado complejo para nuestros propósitos.

La mayoría de ellos no eran más que tribus descendientes de Canaán (nieto de Noé), y por lo tanto podría ser correctamente agrupados y dada la identidad general de los cananeos (como a menudo lo son) de la misma manera que un hombre de la tribu de Judá o de Rubén o Benjamín podría legítimamente ser llamado un israelita porque descendía de Jacob (llamado Israel). Sin embargo, ese no fue el caso de cada nación de las 7 que se mencionaron específicamente. Algunos de estos nombres son menos acerca de las tribus y más acerca de simplemente describir una región que habitaron. Lo cual no es importante por el momento.

Lo importante son las razones de la drástica acción que Dios pide (la prohibición de los tratados de paz, contra cualquier forma de tolerancia y contra el matrimonio intermatrimonial). Y es que los hijos israelitas (que significa descendientes) de las generaciones futuras se alejarán de Jehová y hacia la idolatría. Tenga en cuenta: esta afirmación es una declaración de hecho, no una amenaza de inactividad o una advertencia hipotética. Eso es lo que el Señor está diciendo, si usted hace alguna de estas cosas es 100% seguro que el resultado será un alejamiento de la verdadera religión y una adopción del paganismo. Ahora, por favor, Escúchenme: cualquiera de nosotros que hayamos vivido lo suficiente en un momento u otro sucumbimos a esta realidad. No hay absolutamente ninguna manera de que podamos casarnos con un no-creyente, o convencernos de los caminos del mundo no-creyente (adorar a sus dioses por así decirlo), o incluso acercarse lo suficiente a las formas del mundo para obtener los beneficios y no ser aspirado en el mismo, sin algunas consecuencias fuertes. He oído a tantos cristianos decir cuando deciden aventurarse por este peligroso camino, “bueno, sé que es peligroso, pero soy fuerte en el Señor por lo que sé que va a estar bien.” Buena suerte. El problema es que lo que estamos diciendo cuando pensamos de esa manera o hacemos ese tipo de afirmación es que podemos hacer las mismas cosas que el Señor dice no hacer, pero que de alguna manera lo honrará y se asegurará de que ninguna de las malas consecuencias ocurra. ¿Acaso nosotros vamos largos períodos de tiempo donde parece que nos HEMOS librado, y respiramos un suspiro de alivio sólo para que repentinamente suceda algo y luego nosotros reconocemos la naturaleza invariable de Jehová y la inmutabilidad de Sus Leyes? Esto es lo que Dios le dice a Israel y le dice a todos los que tienen la intención de depender de Él.

Al final, el requisito fundamental para la supervivencia de Israel en Canaán fue la adoración exclusiva a Jehová. La desobediencia y la idolatría traería automáticamente la calamidad divina; la naturaleza de esa calamidad abarca entre el acoso constante procedente de los extranjeros, las hambrunas, los malvados Reyes israelitas que eran opresivos ante su propio pueblo, y en un par de ocasiones el desalojo absoluto de la tierra, el exilio. Así que Moisés explica un par de hechos de la vida: primero, no te hagas demasiado grande cuando LLEGUES a ganar posesión de la tierra porque no es tu poder o perspicacia militar, o a un gran número de soldados que van a ganar ese día. Esto es SOLO porque el Señor ha favorecido a Israel (y ha discriminado EN CONTRA del pueblo nativo de Canaán) que Israel es capaz de recibir la victoria en de una manera tan monumental. Y segundo, esto es realmente todo acerca del cumplimiento de un juramento (un pacto) que Dios hizo a los patriarcas de que Israel recibirá a Canaán como su única posesión. Pero, Moisés advierte que todo esto puede revertirse por un tiempo si no observan los mandamientos del Señor.

A partir del versículo 12 se dan más razones para que Israel sea obediente. A veces, estos pasajes me recuerdan las charlas que he tenido con mis hijos en particular cuando estaban creciendo. La mayoría de los padres van a recordar y hablar sobre las charlas con sus hijos “hasta que los cansen”, tratando de que entiendan un mensaje muy importante; de mirar esas caras vacías y desinteresadas con una miradas lejana, escuchando al padre decir lo mismo de varias maneras diferentes con la esperanza de que finalmente que logren entender el mensaje y que nuestra amada descendencia preste atención a algunos consejos sabios y eviten graves problemas. De alguna manera me imagino a Moisés mirando a miles de estas caras sabiendo muy bien que casi tan pronto como el mensaje se termine, la rebelión va comenzar.

Pero, no será por no intentarlo, y el Señor establece la misericordia y la abundancia que está a la espera de Israel bajo las condiciones que él ha establecido. Las mujeres serán fértiles. La población de Israel florecerá. El suelo producirá. Los animales prosperarán. No se permitirá que las enfermedades graves y la pestilencia lastimen a los Hebreos (pero las mismas derribaran a los enemigos que viven justo al lado). El Señor hará que Israel sea muy victorioso en la batalla, PERO esto será hasta tanto que los guerreros israelitas NO muestren a sus enemigos piedad. Eso va en contra de la fibra de un cristiano, ¿verdad? Bueno, vamos a referirnos al principio de Dios que expuse al comienzo de esta lección: el Señor es el Señor de todos y de todo. Los cananeos son Sus creaciones tanto como Israel y lo que Él decide es que su destino depende de Él. Es sólo que hemos sido bien educados para pensar en el concepto de pérdida y calamidad más que en términos de una cuenta bancaria encogiéndose, o un hogar siendo embargado, o nuestro trabajo eliminado, o tal vez incluso un ser querido muriendo de un accidente terrible o enfermedad fatal. Pero aquí el Señor está hablando de aniquilar naciones enteras al por mayor para cumplir su voluntad de dar a Israel la tierra de Canaán, como Él lo prometió.

Esta realidad es lo que ha conducido a esta doctrina implícita, si no explícita, de que el Dios del AT es de una naturaleza muy diferente del Dios del NT. Les recuerdo, sin embargo, que el Dios del NT va a continuar su Santa Guerra sobre las personas que no son sus elegidos en una escala inimaginable para nuestras mentes humanas. La batalla de Armagedón va a ser el final más sangriento y devastador de la Guerra Santa que comienza con Josué al timón, y cientos de millones van a morir sin ninguna disculpa del Señor. ¿Y quién va a liderar esa batalla y causar la mega-muerte? Jesús. Yeshua. Nuestro Mesías. El Dios del NT. Va a hacer lo que pasó en Canaán hace 3000 años verse como un juego de niños.

Comenzando en el versículo 17, Moisés aborda lo que él sabe que la gente está pensando. ¿Cómo él lo sabe? Porque él vio lo mismo hace unos 38 años atrás; es que la gente realmente le gusta la idea de tener una tierra maravillosa propia, pero no les gusta mucho la parte de tener que luchar y donde muchos pierden sus vidas en la batalla con el fin de conseguirlo. Hace 38 años la gente tenía tanto miedo a la guerra que traicionaron a Jehová y las consecuencias son bien conocidas, por lo que Moisés está tratando de alejar los temores muy naturales que esta generación más joven podría tener acerca de la conquista de Canaán.

Por lo tanto, le dice a Israel que tenga en mente lo que Dios le hizo a Egipto y que Él va hacer esencialmente lo mismo con los Cananeos.

Entonces Moisés les dice que NO se preocupen ni se molesten cuando les tome un poco más de lo que esperaban en conquistar a Canaán; porque si demasiados cananeos son asesinados demasiado rápido, y la tierra es purgada de ellos demasiado deprisa, Israel ni siquiera tendrá el tiempo necesario para establecer la seguridad y así los animales salvajes se trasladarán allí. Hmmmm. ¿Acaso esto suena un poco a lo que nos topamos en Irak? Lo que el Señor está haciendo con las instrucciones para atacar a Canaán es muy práctico, a pesar de que va en contra de las tendencias humanas. En Irak todos ahora están de acuerdo en que a pesar de que invadimos y ganamos rápidamente de manera casi milagrosa, en realidad era demasiado rápido. No tomamos el tiempo necesario para conquistar zonas más pequeñas y establecer áreas seguras, y luego seguir adelante y tomar otra, hacer lo mismo, y luego otra. Tratamos de tragar el elefante en un bocado y esto llevó a gran costo. Los animales salvajes (al Qaeda y otras organizaciones terroristas) se mudaron a esas tierras.

Al mismo tiempo, así como Dios y Moisés saben que el pueblo va a ser de poca visión futura e impaciente, por consiguiente Moisés está preparando a la gente para lo que sucederá, (esta es la razón idéntica por la que nuestro gobierno decidió que no podían ir lento en tomar Irak porque los estadounidenses quieren resultados rápidos y gratificación instantánea). La mejor y más fructífera forma de atacar a Irak nunca habría sido aceptada por un público estadounidense (o mundial) que quiere un conflicto de videojuegos: en más de una hora y en realidad nadie sale herido. Créeme que no estoy haciendo un discurso político; Sólo estoy tratando de usar una ilustración en la que la mayoría de las personas va a reconocer fácilmente y que es bastante paralela a lo que Moisés enfrentó.

Sin embargo, dice el Señor, no dejes que una velocidad más lenta le parezca a usted como si tal vez las cosas no van bien; más bien, Yo les entregaré a los Reyes cananitas a ustedes y lanzaré a los ejércitos cananitas a un pánico total para que a menudo se escapen. La victoria será tan completa que, como dice el versículo 24, ni siquiera los nombres de los Reyes y líderes militares serán recordados.

Entonces Moisés vuelve a los dos aspectos de la idolatría que hemos hablado en algunas ocasiones: No tomes a sus ídolos (porque serás responsable de adorarlos), y ni siquiera tomes el oro y la plata de que están hechos (porque el deseo de todo ese oro y plata es tan idolatra como los propios ídolos).

Y, como dice el Señor en el versículo 26, él detesta totalmente todo lo que Israel (o nosotros) pudiera traer ante Su presencia que le sea rival. Por lo tanto, cualquier cosa que pueda ser un rival para Él debe ser destruido; no porque Dios es un avaro o un gruñón y no quiere que tengamos cosas agradables o una vida cómoda, sino que es porque el peligro para nuestra relación y armonía con él es demasiado grande.

La próxima vez comenzaremos el capítulo 8 de Deuteronomio.

Deuteronomio Lección 9 Capítulo 6 Continuación

image_pdfimage_print

Deuteronomio

Lección 9 – Capítulo 6 Continuación

Me gustaría pedirle su atención y paciencia hoy porque la primera mitad de esta lección es significativamente diferente de la última, y la última mitad trata de uno de los mensajes más desafiantes que he tenido el privilegio de presentar.

Uno de los sabios judíos más venerados, el Rambam, también conocido como Maimónides que vivió durante el siglo XII, dijo lo siguiente:

“Los sabios de antigüedad dijeron:” quien tenga tefilín en la cabeza y el brazo, Tsitsit en su vestimenta, y una mezuzá en su puerta puede presumirse que no pecará “, ya que tiene muchos recordatorios; y estos son los “ángeles” que lo salvan de pecar, como es dicho, ‘ el ángel del Señor acampa alrededor de aquellos que le temen a Él y los rescata”.

El punto de vista de Rambam es que el uso del tefilín y los Tsitsit, y la sujeción de una Mezuza a los dinteles de la puerta de la casa de uno, trae al Señor y a Sus mandamientos en constante recordatorio al judío que hace tal cosa; y por lo tanto la probabilidad de que tal persona pecara conscientemente en contra de Jehová es remota. De hecho: según les he enseñado anteriormente, la palabra hebrea que normalmente (y a veces equivocadamente) se traduce al español, como “ángel” es Malach. Y en su sentido más claro malach significa simplemente mensajero, y ese es más el sentido que Maimónides quiere decir aquí.

A medida que continuamos hoy en nuestro estudio de Deuteronomio capítulo 6 nosotros vamos a estudiar cuidadosamente la práctica del judaísmo ortodoxo en el uso del tefilín, y el de colocar una mezuzá en la entrada a la casa de uno (y a menudo en cada puerta interior a través de la casa).

Vamos a volver a leer Deuteronomio 6 comenzando con el versículo 6 hasta el final del capítulo.

Volvamos a Leer DEUTERONOMIO 6:6 – hasta el final.

Cuando el versículo 6 dice, “estas palabras, que les ordeno, deben estar en tú corazón”, las mismas se refieren inmediatamente al Shema, Escucha o Israel, los 2 versos que vienen inmediatamente antes de lo que les acabo de leer ahora; y nosotros discutimos a fondo esos 2 versículos la semana pasada. Yo no voy a repasar todo eso, pero si te lo perdiste puedes ir a torahclass.com o pedir un CD y escucharlo porque este es el principio central de la fe judeo-cristiana. Por favor, tengan en cuenta que la frase, “estas palabras”, también se están refiriendo a todas las leyes y órdenes que ya han sido dadas, y están a punto de ser dadas, porque esta sección de Deuteronomio es en esencia una interrupción en el flujo de la entrega de la Ley para que así Moisés pueda hacer un punto crucial que los mandamientos de Dios deben llevarse a cabo en el contexto de amar al Señor. La idea es que el seguir estos mandamientos de una manera insensible o como un ritual mecánico pierde la intensión de los mismos. Observe además la instrucción de que la ley, la Torá, debe estar “en su corazón”.

Yo recalqué esto porque ha sido enseñado erróneamente por muchos líderes de la iglesia que el AT era un código de ley rígido y EXTERNO escrito en tabletas de piedra, mientras que el NT tendría la nueva dinámica de ser mandatos de Jesús escrito INTERNAMENTE en nuestros corazones. Tal cosa obviamente no es el caso (al igual que muchos de los mitos del AT versus el NT que han sido perpetuados por doctrinas anti-judías y no basadas en las Escrituras que deben ser eliminadas de nuestro pensamiento).

El versículo 7 le dice a Israel que enseñe estas leyes y mandamientos (especialmente el Shema) a sus hijos; esto no es una exhortación inactiva. Mencioné la semana pasada que Moisés no está gastando todo este tiempo y energía dando una repetición minuciosa de la Ley, y luego explicando sobre su significado, así como algún tipo de ceremonia celebrando el comienzo de la Guerra Santa para conquistar la Tierra Prometida. Más bien era que esta nueva generación no CONOCÍA mucho sobre la Ley. Sus padres, quienes eran la generación original del éxodo, ahora ya fallecidos, no hicieron su deber y trabajo de enseñarle a sus hijos (los que ahora están de pie ante Moisés para escuchar su sermón) las leyes de Dios; tampoco ellos siguieron muy en serio la Ley.

En este punto se obtiene una breve serie de instrucciones que han formado una gran cantidad de tradición judía. Dice que las cabezas de los hogares deben hablar sobre el Señor y Sus mandamientos “cuando estás en casa, cuando estés fuera, cuando te acuestes, y cuando te levantes”. Esta afirmación es una manera literaria que no está en lo absoluto confinada a la cultura hebrea, pero es una que encontramos utilizada mucho en la Biblia; se llama merismo. Es decir, es una declaración poética destinada a transmitir una idea; es una expresión en que varias partes de la misma se combinan para presentar un concepto general. Por ejemplo, en un ejemplo anterior del merismo en Génesis se nos dice que Dios “creó los Cielos y la tierra”. La idea NO es que Él creó SOLAMENTE algo definido como “los Cielos”, y luego otra cosa a que llamamos la tierra…. el planeta mismo…..y luego nos dejan pensando si en realidad Dios NO creó otras cosas además de los cielos y la tierra. Más bien, esto simplemente significa que Dios creó todo porque para el hebreo los cielos representaban el infinito mientras que la tierra representaba lo finito. Así que la declaración acerca de CUÁNDO hablar sobre el Señor (cuando está en casa o lejos, acostado o al levantarse, etc.) simplemente significa “en todo momento” o “en cada situación”.

En el versículo 8 encontramos una instrucción que ha creado una controversia significativa dentro de la religión hebrea, y generalmente ha sido ignorada en el cristianismo; lo que debemos de atar estos mandamientos como un signo en nuestra mano y como un símbolo en nuestra frente. La controversia entre los judíos es si este mandamiento es uno LITERAL en el cual algún tipo de artefacto ritual debe ser realmente puesto en la mano y en la frente, o si se trata de una afirmación metafórica que simplemente significa que al igual que las palabras del Señor deben estar constantemente en nuestras mentes y habladas, las mismas también se deben llegar a ser parte de nosotros en algún tipo de sentido físico. Y el propósito es para uno constantemente recordarse de Jehová y Su Ley.

Un tiempo después de que la Ley fue dada algunos grupos de judíos coincidieron en que esto estaba hecho para ser tomado literalmente por lo que el uso del tefilín llegó a estar en existencia. En griego, y por lo tanto en el NT, nosotros vamos a encontrar la mención directa de estos objetos rituales usando la palabra “filacterias”.

Los tefilines o los filacteros, consistían de dos pequeñas cajas de cuero negro que contienen cuatro pasajes de la Escritura, y estas están pegadas a las correas de cuero negro. Una caja se coloca en el brazo izquierdo por los bíceps y la otra se coloca en la frente por o en el pelo. Las mismas se colocan antes y durante las oraciones matutinas de los judíos ortodoxos; sin embargo, NO se utilizan en el Shabat y otros días sagrados, porque se considera que la observancia del mismo día santo es una señal y nada más es necesario.

Antes de ponerse el tefilá (singular para el Tefilín) en el brazo se ofrece una oración. Esta oración nos dice que para el judío ortodoxo el uso del tefilín es visto como un Mandamiento de Dios. Ellos dicen en hebreo: ‘ he aquí, al ponerse el tefilín yo pretendo cumplir el mandamiento de mi Creador, Quien nos ha mandado a ponernos el tefilín, según está escrito en Su Torá. Y, a luego, en Deut 6:8 se cita: “ Y las atarás como una señal a tu mano, y serán tefilines entre tus ojos”.

La realidad, sin embargo, es que aunque esta última frase proviene de Deut. 6:8 la palabra hebrea tefilín NO está ahí; más bien la palabra es totefet, la cual correctamente significa ‘ bandas’. Por consiguiente, lo que tenemos aquí en el uso de tefilín es Tradición. Sin embargo, no todos los hebreos observaron esta tradición, y no hay evidencia de que esta tradición existiese antes del 250 A.C. Nosotros si sabemos por los registros que los fariseos hicieron el uso del tefilín una parte estricta de sus doctrinas, y en algún momento se llevó a usarlos no sólo en la oración de la mañana, sino que en todo momento, excepto cuando dormían. También sabemos que los hebreos que vivían en Samaria NO observaban esta tradición (que por supuesto era un gran insulto a los judíos de Judea). Parece que esto era principalmente una costumbre de aquellos judíos que vivían en Judea en el centro de la ortodoxia judía, Jerusalén. No hay registro de ningún uso generalizado del tefilín en Galilea donde vivió Yeshua.

Entonces, ¿acaso eran sólo los fariseos los que usaban el tefilín? Aparentemente no porque antiguos tefilínes fueron encontrados entre los artefactos de los Esenios en Qumran, y los mismos son mencionados dentro de los Documentos Comunitarios de los Pergaminos del Mar Muerto. Flavio Josefo también discute sobre el Tefilín y continúa explicando que a veces incluso los 10 mandamientos fueron incluidos entre los escritos que fueron guardados dentro de esas pequeñas cajas de cuero. Así que sabemos que cómo se usaban y lo que contenían cambió con el tiempo, y diferentes grupos de judíos desarrollaron diferentes tradiciones tefilín.

El tefilá principal se coloca en el centro de la frente y otra oración es recitada. Las correas en la parte posterior se anudan para formar la palabra hebrea dalet, y la correa del brazo de la mano debe estar en la forma de un yod. Estas tres letras hebreas forman el nombre Shaddai (Todopoderoso). Alfred Edersheim, un tremendo erudito hebreo/cristiano escribe sobre la importancia mística del Tefilín: por su valor e importancia a los ojos de los rabinos, era imposible exagerarlo.

Los mismos fueron reverenciados grandemente como las Escrituras. “Se dijo que Moisés había recibido la ley de su observancia de Dios en el Monte Sinaí; que el ‘ tefilín ‘ era más sagrado que la placa dorada en la frente del sumo sacerdote, ya que su inscripción encarnaba sólo una vez el nombre sagrado de ‘ Jehová, mientras que el tefilín ‘ lo contenía no menos de veintitrés veces ‘.

Alfred Edersheim también afirma que, aunque los fariseos eran escrupulosos sobre su uso: “la admisión de que ni los sacerdotes oficiantes, ni los representantes del pueblo los llevaban en el templo (Zebach. 19a, b), parece implicar que esta práctica no fue absolutamente universal”

Los fariseos querían ser conocidos por su piedad exterior, y como todos sabemos Jesús los criticó por esto y por otras acciones como hacer sonar trompeta cada vez que ellos contribuían dinero a los fondos del Templo. Pero lo que es clave es notar que (en su típica forma británica sutil) Edersheim dice que esta práctica de usar tefilín “no era muy universal”. Traducción: no fue sino una minoría de judíos los que hicieron esto.

Ahora, he escuchado a varios maestros de las Raíces Hebreas decir que Jesús llevaba tefilínes. Esto es algo muy poco probable. Yeshua era un judío campesino común de Galilea; Él a menudo mostraba la típica actitud Galilea de desdén hacia los inflados egos religiosos de las autoridades religiosas judías de Jerusalén y esto incluía a los fariseos que eran una parte vital de esa autoridad religiosa.

Permítanme ser claro: el uso del tefilín es al menos una interpretación ambigua de la Torá. Por consiguiente, ¿el uso del tefilín es necesariamente algo incorrecto? No. Pero de ninguna manera es un mandamiento Bíblico. El gran Rambam y muchos otros sabios judíos de élite dicen inequívocamente que la afirmación de “atarlos como una señal en el brazo y en la frente” es una metáfora y no está destinada a ser tomada literalmente. Pero al igual que cada tradición artificial o invención de un nuevo símbolo, hay peligro. Y encontramos ese peligro evidente simplemente en la palabra griega utilizada para Tefilín, que es la filacteria. La filacteria NO es una palabra griega especial inventada para describir este único hábito hebreo de algunos judíos que usan cajas de cuero y correas con pequeños pergaminos de las escrituras dentro de los mismos. Más bien la filacteria es un término griego bastante general que significa “Amuleto”. Un amuleto es un encanto mágico. Se trata de un pequeño objeto que se dice que posee poderes curativos o cualidades de protección. Y como uno podría esperar, entre los muchos judíos que decidieron usar el tefilín algunos pensaron en ellos como objetos que poseían el poder divino. De hecho, lo tenemos expresamente expresado en un antiguo Targum judío (en Cant. 8:3), que el ‘ Tefilín ‘ impidió a todos los demonios hostiles de hacer daño a cualquier israelita. Con esto dicho, no creo que debamos juzgar el uso de esta antigua tradición cultural por los judíos; sin embargo el emularlo como gentiles creyentes es una exageración.

Antes de empezar a discutir las mezuzas y su uso permítanme hacer algo bastante claro: la Biblia NO prohíbe toda posible fabricación o uso de símbolos. Fuimos creados como criaturas visuales y por lo tanto los símbolos son un elemento importante para ayudarnos a recordar nuestra posición y lealtad al Dios Todopoderoso.

Sin embargo, existen reglas y principios estrictos que rigen la elaboración o el uso de símbolos en la Torá. Y Deuteronomio en todas partes nos ayuda a ser muy cautelosos para no desarrollar símbolos que puedan ser utilizados (o tomados por otros) de una manera equivocada. La Torá tiende a prohibir firmemente los símbolos que tienden a antropomorfizar a Jehová; es decir, la misma habla en contra de algo que tendría a Dios tomando cualidades similares a las HUMANAS expresadas en formas similares a los humanos. Por lo tanto, no debe haber estatuas, ni pinturas, ni imágenes talladas de ningún tipo que se diga que lo represente a Él. Sinceramente, las maravillosas obras de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina probablemente nunca debieron haberse hecho, porque muchas de ellos tienen a Dios representado como un anciano barbudo flotando en las nubes. Y este tipo de imagen que llegó a ser tan popular en el período Renacentista ha impregnado inconscientemente (y en algunos casos conscientemente) a la iglesia y distorsionado enormemente la imagen de quién Dios es. Nos ha hecho pensar en él más como un sobrehumano, que como un no-humano infinitamente superior.

A nosotros también se nos prohíbe específicamente el uso de CUALQUIER cosa creada (que sea, creada por Dios) como modelo para un símbolo que se identifique con el Señor; cosas como estrellas, o la luna, o animales, o peces, o cualquier tipo de criatura del mar. Por el contrario, la Biblia nos da ciertos símbolos ordenados por Dios que estamos divinamente autorizados a usar, aunque dentro de unos límites. Y entre ellos se encuentran los tzitzit (flequillos) y tal vez el objeto que estamos a punto de estudiar a continuación, la Mezuza. Y note que NINGUNA de estas cosas que son ordenadas por Dios viola las reglas que el Señor establece sobre los símbolos y las imágenes.

La mezuzá es una continuación de la extrema importancia que Él pone en el acto del adorador de recordar quién es Él y que Él es nuestro Dios. Ahora esta instrucción en el versículo 9 de “escribir Sus leyes en los dinteles de las puertas de su casa y en sus puertas” es una donde los el judaísmo está en acuerdo que debe ser un mandato literal de colocar la escritura en la entrada a su hogar y en la entrada a un pueblo o ciudad. Sin embargo, también podría interpretarse razonablemente como una metáfora sobre honrar al Señor especialmente en nuestra propia casa.

Era común en la época de Moisés, así como antes y después, escribir algún tipo de mensaje o epíteto honrando a su Dios encima de su puerta; la mayoría de las sociedades hacía esto de una manera u otra. También era la norma tener algún tipo de mensaje en las principales entradas a las ciudades que pronunciaban la grandeza del rey o el dios honrado en esa ciudad; y no era diferente en Egipto de donde los israelitas habían salido. Por lo tanto, no es de extrañar que la orden de recordar al Señor, y de dedicar los predios al Señor, por medio de escribir algunas de Sus Escrituras en las entradas, se entendiera por completo como la continuación de esa costumbre que era muy común en el Medio Oriente.

Por lo tanto en la era de Jesús esto era algo que todos los judíos….. de Judea, galileos, incluso los judíos Samaritanos y de la diáspora…..estaban de acuerdo. Ahora bien, cómo esto se iba a hacer no es algo que se elaboró en la Sagrada Escritura, por lo que, por supuesto, se desarrollaron tradiciones para poder manejarlo.

Parece que la práctica que vemos hoy en día con este pequeño artefacto rectángulo que puede ser fijado a una puerta comenzó en el segundo período del templo, ligeramente antes y durante el tiempo de Yeshua. Y dentro de este artefacto llamado Mezuza por lo general ponían algunas porciones de la Torá escritas usando letras en miniatura en un pequeño trozo de pergamino. Generalmente Deuteronomio 6:4-9 y 11:13-21 es lo que está escrito. Al igual que con el tefilín, los mezuzot también fueron encontrados en Qumran y además de tener esos versos en particular, varios de esos mezuzot antiguos también incluyeron los 10 mandamientos.

Tristemente, al igual que con el tefilín, este símbolo ordenado por Dios a veces tomó las características de un amuleto. Nosotros encontramos que incluso el gran líder religioso judío el Rabino Judá el Príncipe envió una Mezuzá al rey Ardavan con un mensaje diciendo que si él lo pegaba a los postes de la puerta de su casa el mismo lo protegería.

Al final la mayoría de los detalles que implican el uso de mezuzás son tradiciones, sin embargo, el principio de su uso (como con tefilín) es definitivamente Bíblico. Mi consejo es que si usted quiere utilizar una Mezuzá para indicar la lealtad de su familia al Dios de Israel o simplemente recordarse de los mandamientos del Señor al entrar y salir, que al menos siga las tradiciones judías estándar sobre la colocación PRINCIPALMENTE como testimonio por si una persona judía llega a su casa. Y lo principal a saber es que se debe colocarse en la parte superior 1/3 de la jamba de la puerta (lado derecho desde el exterior mirando hacia adentro), con la parte superior en ángulo hacia el interior de la casa.

Una cosa más: mientras que los dinteles de las puertas se refieren a su hogar personal, las entradas se refieren a la ciudad o el punto de entrada de la aldea. Los portones de la ciudad funcionaban como la Plaza de la ciudad en la era Bíblica e incluso como el área donde se llevaba a cabo la corte. No es nada diferente a la práctica que SOLÍA existir en los Estados Unidos de publicar los 10 mandamientos en nuestros tribunales de justicia para recordarles a todos que eran estos principios los que constituyen la base de todas nuestras leyes. Y que el Señor está mirando hacia abajo los procesos judiciales y quiere que su definición de justicia y misericordia se administre lo más humanamente posible.

Ahora en el versículo 10 el acto de recordar adquiere una clase diferente de importancia del tefilín y del mezuzot. La misma es en la pobreza o la prosperidad uno es exhortado a mirar hacia atrás en la historia (historia Bíblica, la historia de la salvación, e incluso nuestra propia historia personal) a las cosas maravillosas que Jehová ha hecho por nuestro bien. Sin embargo, no se equivoquen; el empuje principal de estos próximos pasajes es sobre recordar Su soberanía, ESPECIALMENTE en el tiempo de la PROSPERIDAD, porque es la tendencia del hombre a mirar más a nosotros mismos y a nuestras sociedades hechas por los hombres, y lejos del Señor, cuando las cosas van muy bien para nosotros. Esta es la parte de la lección de hoy donde está lo más importante así que por favor mantente atento.

El Señor dice aquí en Deuteronomio 6: “no permitas que la abundancia te haga olvidar a tu Dios y recurrir a otros dioses…” cuanto hemos ignorado esa advertencia lo largo de la historia de la humanidad, la historia de Israel, la historia de la iglesia, y tal vez como nunca hoy en día en Europa y América. Es tan irónico que la única cosa que hace que la mayoría de la gente se aparte es la búsqueda y el logro de la riqueza. Eso es porque, en mi opinión, nos sentimos mucho menos dependientes del Señor cuando parece que tenemos todo lo que necesitamos y más. Créeme, no estoy de ninguna manera glorificando la pobreza o criticando la abundancia; Simplemente estoy diciendo que la prosperidad puede ser una cosa peligrosa. Tengo experiencia directa con eso. Hace muchos años atrás a mediados de mi carrera corporativa, el éxito trajo una gran caída para mí. No es que alguna vez haya dudado de que Yeshua fuera mi Salvador, o que el Señor Dios era y es; es que me olvidé de mi relación con Jehová, y no veía ninguna necesidad de consultarle en mi vida cotidiana porque tenía más de lo que jamás había esperado. Todo lo que tocaba parecía convertirse en oro. Me sentía completamente autosuficiente, orgulloso (arrogante probablemente sería una palabra justa para usar). No pensaba en sus caminos y sus leyes, ni siquiera en la realidad de, y en mi necesidad, de Su presencia. Ciertamente no pensaba en Su santidad ni daba gracias por las bendiciones que él me proporcionaba porque yo mismo me felicitaba por todos los logros. Luego vino la caída. Fue una lección dura y dolorosa de aprender que lo que el Señor dice, es lo que Él quiere decir, y la misma aplica a todo el mundo sin excepción.  

Y el Señor dice, comenzando en el versículo 10, que una vez que Israel finalmente posea la tierra que se le había prometido a Abraham 600 años atrás, y una vez que los israelitas comenzaran a beneficiarse de todos los preparativos que el Señor había hecho para ellos, que había algunas cosas que ellos necesitaban tener en cuenta o que (como yo) se encontrarían en un lugar en el que no van a querer estar en lo que respecta a la relación de ellos con el Señor y que tendrían consecuencias severas e ineludibles.

Así que mis queridos hermanos y hermanas en el Mesías, escuchen esta advertencia. En pocas palabras, a los hebreos se les dice que todo lo que están a punto de recibir, ellos no lo edificaron. TODO lo que están a punto de heredar, ellos no se lo han ganado con mérito. Las ciudades y casas en las que vivirán están siendo tomadas a la fuerza de las diversas tribus y naciones de Canaán que las construyeron (por el Señor están siendo tomadas) y todo simplemente entregado a Israel para el beneficio de Israel. Los viñedos con las uvas deliciosas y enormes que ellos disfrutarán, Israel ni las plantó ni las cuido. Los olivares que producirán todo el aceite importante necesario para todo, desde cocinar, alimentar sus lámparas de aceite, hasta ser ingredientes necesarios para varias de las ceremonias rituales que el Señor ha ordenado, son un regalo en el que otros trabajaron (por generaciones) e Israel está recibiendo todo sólo por presentarse. A Israel se le recuerda que ellos no se eligieron a sí mismos ni se separaron ellos mismos para ser el pueblo especial de Dios; el Señor los seleccionó y los bendijo como Suyos. Y, por cierto, no se rescataron de Faraón, tampoco; Dios lo hizo todo.

En resumen: todo lo que Israel necesita el Señor está preparado para entregarlos. Lo que Él quiere a cambio es su amor y confianza en Él. La verdad fundamental sobre el Reino de los Cielos es que todo lo que construimos con nuestras propias manos que provienen de nuestras propias mentes se quemará cuando llegue el fin de la historia; sin embargo, lo que el Señor construye a través de nosotros, sobrevivirá. La lección es que aquello que tiene algo de valor real es voluntad del Señor y alcanzado por el Señor. Y, Él merece todo el crédito y nosotros no.

Esto de ninguna manera indica que vamos a simplemente sentarnos pasivamente y esperar que las cosas buenas vengan a nuestro camino. NO, nuestras vidas deben ser un esfuerzo cooperativo con el Señor. Jehová les dice a los israelitas que Él ha preparado el campo de batalla delante de ellos y asegurado la victoria, pero ellos todavía deben seguir adelante en lucha y pelear la batalla. Ellos deben pelear cuando Él dice que peleen, donde Él diga que peleen, y no como les parezca a ellos. Ellos deben poner sus vidas en riesgo y estar dispuestos a renunciar a todo lo que les sea muy querido. La lección que se nos muestra aquí es que la acción por nuestra parte es invariablemente requerida y exigida por Dios. Pero, ¿cuáles son las características de las acciones que debemos tomar, y cómo sabemos que es el Señor el que nos dirige y no la mentalidad equivocada de un hombre impulsado por su propia agenda?

Moisés, el líder de Israel, sacrificó personalmente todo por la nación hebrea y fue constantemente responsable ante el Señor Y el pueblo. Moisés no vivía bajo un conjunto de reglas y exigía que todos los demás vivieran bajo otro. Los ancianos le eran responsables por cada paso a Moisés. Moisés no era menos apto para ser castigado por el Señor por un pecado o un acto de rebelión que cualquiera de los 3 millones de ciudadanos anónimos de Israel. Los planes y metas, aunque difíciles, eran para el bien del grupo y el Reino de los Cielos (la misma no era para que Moisés ganara una encuesta de popularidad) y cada paso en el camino era el cumplimiento de un pacto o promesa ordenado por Dios. El líder, Moisés, nunca llegó a beneficiarse económicamente o personalmente de su esfuerzo de 40 años. Algunas o todas estas características desempeñan un papel en nuestra determinación de si son los planes de los hombres o los planes de Dios a los que se nos pide que aceptemos.

Observa lo que sucede como resultado de seguir un plan o una agenda que no es verdaderamente del Señor aunque seguramente pueda que suene Santo. El versículo 14 dice: “no sigas a otros dioses……. cualquier dioses de los pueblos entre ustedes.” OK, voy a entrometerme un poco; hemos visto varias veces que el término bíblico para seguir a otros dioses es idolatría. Pero también hemos visto que Dios claramente etiqueta como idolatría la colocación de cualquier cosa por delante de Él. Esta definición de idolatría no es alegoría; Esta es la verdadera definición bíblica del Señor de la idolatría. ¿Acaso nosotros colocamos nuestras cómodas doctrinas y hábitos y prácticas personales que nos agradan, pero que a menudo no tienen validez bíblica, por delante de Su verdad porque Su verdad y Su camino no son tan fácil? ¿Acaso nos obligamos y nos decidimos a luchar hasta la muerte para aferrarnos a estas cosas dudosas porque nos gustan y por eso las racionalizamos? Eso es idolatría en su más puro sentido. Israel negó su idolatría en cada paso y sólo debido a la ira de Dios ellos alguna vez parecieron reconocerlo (y admitirlo) por lo que era.

¿Qué es lo que el mundo busca y quién es el que sigue el mundo? Por definición, el mundo busca y sigue cosas que no son de Dios o que son más importantes que Dios; el mundo busca otros dioses. El mundo busca al Dios de la prosperidad. El Dios de los derechos inalienables. El Dios de la libertad sexual. El Dios de la felicidad y el placer. El Dios de la armonía geopolítica. Cuando nosotros, los creyentes del Dios de Israel, buscamos usar el mismo tipo de cosas que el mundo prefiere para así poder atraer a nuevas personas, sólo que añadimos un elemento religioso, entonces NOSOTROS estamos en un camino peligroso. Pero como normalmente los hacemos en un ambiente cristiano, a menudo nos engañamos a nosotros mismos haciéndonos creer que podemos evitar los peligros de caer en la idolatría.

¿Y cuáles son los resultados de nuestras actitudes despreocupadas al respecto? El versículo 15 dice que la ira del Señor se levantará en contra de nosotros. Si oigo una vez más que nuestro padre no se enfada con su pueblo o nunca nos castigará, creo que tendré un infarto. Eso es apostasía y negación de la simple verdad Bíblica. Nosotros no somos perfectos delante de Sus ojos; Nosotros somos JUSTIFICADOS ante Sus ojos. Hemos visto el ejemplo de cómo el Señor trata Su justicia sobre Su propia gente que Él separó. Israel (el Israel REDIMIDO) fue castigado y disciplinado una y otra vez a menudo con una pérdida significativa de vida. Hemos repasado en la clase Torá los registros de las tribus que se decía que se desviaban regularmente, y encontramos que en el caso de Simeón y Dan ellos fueron destruidos y sus poblaciones se redujeron a la mitad y más.

Desde el 1965 la asistencia a la iglesia en América comenzó a mermar. ¿Por qué nuestra amada iglesia comienza a declinar? Yo lo adjudico a cuando el objetivo de la iglesia se convirtió en crecimiento y prosperidad por encima de casi cualquier otra cosa. YO se lo adjudico a cuando empezamos a movernos hacia el mundo en lugar de mantener nuestros estándares altos e intactos. Es interesante que la era de la Mega Iglesia, con su capacidad de proporcionar un entorno impresionante y una amplia gama de actividades y servicios para su congregación comenzó durante este mismo tiempo. Nosotros esencialmente estamos siguiendo la tendencia idéntica de Europa. 200 años atrás Europa era 90% cristiano; hoy en día es menos del 3%. Las iglesias ahora se están convirtiendo en mezquitas o se han transformado en escaparates o museos. En América los estudios más recientes demuestran sin duda alguna que el número de personas que asisten a la iglesia está cayendo a una tasa de aproximadamente 1% por año desde aproximadamente el 1990. Los estadounidenses que afirman ser cristianos están cayendo a un paso más rápido.

Hermanos, debemos enfrentarlo: el Señor no está complacido con nosotros. Hemos manipulado mientras Roma se quemó. Nosotros, los cristianos, hemos abandonado la simple belleza del Evangelio por una mercadotecnia astuta. Hemos reemplazado la enseñanza de la Palabra de Dios con sermones sobre la necesidad de dar más dinero o por quien debemos votar. Hemos llegado a creer que si nos presentamos al mundo no creyente mostrándonos atractivamente nos vamos a unir más. Por supuesto, el empaque que atrae al mundo no se parece mucho a las Leyes y los Mandamientos de Dios, ¿verdad? Y, por supuesto, se ha producido lo opuesto del efecto que se quería.

Los libros de Josué y Jueces relatan la caída de Israel hacía la apostasía y el desorden porque ellos decidieron que en lugar de seguir la exigencia del Señor de poseer la tierra que él preparó para ellos, y de luchar por lo que es correcto ante los ojos de Dios, ellos trataron de apaciguar sus vecinos paganos a través de la diplomacia, compromiso y tratado. Su esperanza era obtener su herencia por medios pacíficos de una manera racional y lógica similar a cómo el mundo había funcionado siempre. Israel TODAVÍA está tratando de hacer eso, y ahora también la iglesia. Créeme, yo no estoy echando culpa; más bien estoy aceptando la culpa. Pero ahora que hemos descubierto nuestro disparate y sabemos dónde hemos tropezado, vamos a determinar juntos, ahora, esta noche, reavivar nuestro amor por Dios, para recuperar su Palabra y aferrarnos firmemente a Sus principios, y para aumentar el ministerio exterior que siempre se ha esperado de nosotros. No luchemos tras la comodidad y la prosperidad, más bien vamos a abrirnos a Él y ver qué servicio Él quiere de nosotros; y qué bendiciones gloriosas Él puede tener esperando para nosotros sí sólo somos obedientes y no vamos detrás de otros dioses.

La semana que viene terminaremos con el capítulo 6.

6355 N Courtenay Parkway, Merritt Island, FL 32953

Copyright © 2022 Seed of Abraham Ministries, Inc.
All Rights Reserved | Copyright & Terms