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Números Lección 25 Capítulo 21 continuación

Números

Lección 25 Capítulo 21 continuación

La semana pasada nosotros acabamos de comenzar Números capítulo 21. Y, en este capítulo nosotros vemos una continuación…..lleno de dificultades…. de la jornada de los Israelitas hacia la Tierra Prometida, Canaán.

El Rey de Edom había rehusado permitirles pasar por el territorio, la ruta más preferida la cual llevaría a las personas al norte del Mar Muerto, donde ellos cruzarían el Rio Jordán desde el Este para entrar a Canaán. Luego, el Rey de Arad atacó a Israel, pero los Israelitas eventualmente lo derrotaron, tomaron algunas ciudades prisioneras, las saquearon y le dieron el botín al Señor como pago por el voto. Y, aun cuando con solo mirar a un mapa le hubiese hecho sentido a Israel ir derecho hacia el norte, a través de este territorio del rey que había sido conquistado, el mismo hubiera causado eventualmente un encuentro con los Filisteos: algo que el Señor quería que ellos evadieran a todo costo.

Así que vamos a leer desde el verso 4 y vamos a continuar hasta el final del capítulo 21. LEER NÚMEROS CAPÍTULO 21:4 – hasta el final.

La única ruta razonable que estaba abierta para Moisés era llamada EL Camino del Mar Rojo, o Yam Suf. En términos modernos esta era una ruta muy bien viajada que bordeaba el borde oeste de Edom y terminaba en la punta norte del Golfo de Aqaba, un pedazo del Mar Rojo.

La ruta estaba entre las más difíciles de la jornada entera del desierto. La misma era caliente, difícil, e inhumana. Aquellos líderes que estaban en la plenitud de vida cuando salieron de Egipto ahora estaban ancianos y cansados de vivir 40 años como Beduinos. Aquellos que eran ancianos cuando salieron de Egipto estaban ahora muertos y enterrados. Los Israelitas abiertamente cuestionaron la elección de Moisés de ir alrededor de Edom, una jornada que al menos añadiría un mes a través del peor terreno que uno pudiera imaginarse. Los Israelitas común y corriente no eran ni estúpidos ni ignorantes; parecía no haber ninguna razón pragmática para tomar esta ardua ruta alrededor de Edom porque ellos sabían muy bien que la milicia nómada de Edom nunca iba a poder impedir pasar al enorme ejército de 600,000 hombres de Israel. La muestra de fuerza que Edom había hecho anteriormente era solo eso: un espectáculo de fuerza y probablemente un aguaje. Ellos no atacaron a Israel ni ocasionaron ningún daño sobre ellos que fuese registrado.

Pero la amenaza alcanzó el deseado efecto. Aún más, Moisés reconoció el parentesco natural de los Edomitas y no quiso infligir ningún daño en un pariente tan cercano. En unos pocos días después de dirigirse hacia el sur la gente comenzó a deprimirse, desilusionarse, y a molestarse y comenzaron hablar en contra de Jehová y Moisés. Ellos debieron de haber aprendido que era un disparate hablar en contra de Moisés y al hacerlo pensar que no involucraba a Jehová. Cuando ellos se rebelan en contra del Mediador de Dios, ellos se están rebelando en contra de Dios. Por lo que ellos abiertamente se quejaron no solo de Moisés sino que también de Dios quien los había redimido de la opresión de los egipcios.

La queja era el mismo argumente: las cosas estaban mejores cuando estábamos en Egipto. ¿Por qué nos trajiste a este lugar tan horrible, y luego permitir que nos muramos? Pero en esta ocasión tomaron un paso más atrevido en su rebelión: ellos dijeron que ellos habían llegado a odiar la comida, el maná que el Señor le había provisto por los últimos 40 años. Ellos dijeron que estaban hartos del pan del Cielo.

En respuesta a esta falta de gratitud y confianza, el Señor envió serpientes venenosas que los picaran, y muchos Israelitas murieron. Aquí nosotros podemos ver que a pesar de la rebelión había una cierta madurez de conocimiento en el pueblo de Israel; ellos reconocieron instantáneamente que las serpientes eran una plaga divina sobre ellos y que su única esperanza de sobrevivir era suplicarle a Moisés, su Mediador, que intercediera por parte de ellos a Jehová.  

Finalmente ellos entendieron que la posición de Moisés era sin igual e irreprochable. No habían múltiples mediadores; no había una solución democrática. Aún más la gente había llegado a realizar el otro principio vital de redención y perdón de pecado: la necesidad de arrepentimiento.

Yo espero que hayan prestado atención a los estudios de Éxodo, luego Levítico, y ahora la mayoría de Números ya que ha sido expuesto que un ritual sin arrepentimiento era inefectivo. Una y otra vez Dios dice que es la condición del corazón lo que importa. Una y otra vez es hecho claro que los diferentes rituales de expiación y purificación eran un asunto de obediencia y no de magia; pero el ritual por sí mismo no alcanza nada. El ritual por sí mismo, sin la confesión de pecado, confianza en el Más Santo y un espíritu contrito, son ciertamente actos mecánicos de arrogancia de ningún valor. Y yo quiero hacer lo más claro posible para todos los que están escuchando (porque me duele la manera en que la historia hebrea y la liturgia y la Torá misma han sido tan malignamente distorsionados): no había ninguna creencia en general entre los hebreos que la obediencia tipo robot a la Ley traía una relación propia y buena con Jehová. Este concepto erróneo de justificación por medio de las obras que es invariablemente atribuida al pueblo judío por la iglesia, sencillamente no era la norma en la cultura Israelita. Aún más, no había ninguna creencia (en general), que la recompensa por guardar la Ley era nada más que sencillamente agradable a Dios. Y claro que yo no puedo negar que tales pensamientos y prácticas no existían entre la minoría de los hebreos, pero el mismo no era los caminos de la corriente regular de los maestros o seguidores de Jehová.

Permítanme decir esto de una manera diferente: esta creencia (que es casi universal dentro de la iglesia) que el Antiguo Testamento era un método de obras para obtener la salvación que no requiere fe, y que fue más tarde repuesta con una redención por fe (llamada el Nuevo Pacto) que declara la obra mala o irrelevante es sencillamente errónea y la misma no es Bíblica. Primero, la salvación no significaba para un hebreo de antigüedad lo que significa para los seguidores de Yeshua. La Salvación para ellos quería decir que Israel llegaría a ser un mundo poderoso, del cual las Leyes del Dios de Israel llegarían a ser el estándar universal para toda la humanidad.

La salvación era similar a lo que le sucedió a Israel cuando salió de Egipto: la misma fue una escapatoria de la opresión de un opresor terrenal para así poder establecer el Reino de Dios en la tierra en Canaán. Ellos no pensaban y todavía es así, que si ellos obedecían la Ley ellos iban a ir a vivir con Dios en el cielo. Los hebreos obedecían a Dios porque ellos le amaban. Ellos obedecían Sus Leyes porque la mejor cosa en la vida era agradar al Señor. Cualquier clase de recompensa eterna por serle fiel a Jehová es secundaria.

Ahora nosotros todos podemos ver a los hebreos, históricamente, y criticarlos hasta cierto grado u otro por enfocarse lentamente y gradualmente en crear y seguir tradiciones hechas por el hombre (lo que la iglesia hoy en día llama doctrinas de fe) en vez de los principios y leyes escritas en las Sagradas Escrituras (Jesús reprendía a SU propio pueblo por hacer esto). Y como creyentes nosotros podemos saber con certeza que a pesar de su amor por Dios, muchos judíos han rechazado SU Mediador e hijo, Yeshua, y esto los condena de una manera que me duele en el corazón.

Pero como los cristianos han aceptado y han adoptado esta perspectiva distorsionada de la manera en que los judíos ven la Torá, la Tradición, y el Judaísmo, nosotros no solo acusamos falsamente a un grupo entero de personas de legalismo y sinsentido, nosotros también acusamos falsamente al Antiguo Testamento mismo (y de este modo acusamos a Dios, el autor de la Palabra) de establecer en primer lugar legalismo (aun cuando sea por un tiempo como la enseñanza del Dispencionalismo). Yo inequívocamente les digo hoy que esto es una mentira que ha deteriorado el corazón de la iglesia por siglos, ha marginalizado a las mismas personas que escribieron y protegieron la Santa Palabra de Dios y quien produjo a Nuestro Salvador, y han creado la clase de enemistad entre la iglesia y el pueblo judío (donde debe de haber hermandad) de la misma manera que era entre Israel y Edom (Jacob y Esaú).

Vamos a continuar con nuestra historia. Moisés vio que las personas reconocieron el pecado en contra de Dios y también vio sus corazones contritos y como su Mediador le pidió a Dios que los sanara. Por lo que llegamos a una de las historias en la Biblia más difícil y controversial: la historia de la serpiente de bronce colgada sobre un asta. Y nosotros leemos que cuando los Israelitas miraban a esa serpiente de bronce las mordidas de la serpiente eran sanadas. Lo que hace esto aún más difícil es que Jesús Mismo hace mención de este incidente y hasta traza una comparación entre esto y Su venidera crucifixión.

Escucha las palabras atribuidas a Yeshua en Juan 3:14: LBLA Juan 3:14 ‘Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre;

¿Por consiguiente, qué debemos nosotros tomar de este evento en el desierto? ¿Cómo este asunto de la serpiente de bronce se compara con la muerte de Cristo? Bueno, vamos a ver primero lo que Números dice que sucedió y porqué.

Jehová le dice a Moisés que haga una serpiente abrasadora y la ponga sobre un asta y cuando cualquiera que haya sido mordido por esta plaga de serpientes venenosas divinamente ordenada, mirara hacia arriba ellos serían sanados.

Se nos dice que Moisés obedeció, hizo la serpiente de cobre o bronce, y ciertamente el mirar a la serpiente sanó aquellos que habían sido mordidos; y eso es todo lo que se dice. Esto debe de inmediatamente ser una advertencia para nosotros de no ver algo que realmente no está aquí, o de especular (como ha sido hecho en grande escala especialmente por los cristianos gentiles).

Vamos a comenzar examinando la frase encuentro con el asta y la serpiente en su idioma original: El hebreo dice que Moisés debía hacer un saraph. Y, ahí mismo es donde el problema comienza. Porque si nosotros vamos a Isaías 6:2, nosotros vemos este extraordinario verso:

LBLA Isaías 6:2 Por encima de Él había serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban.

El serafín celestial de este pasaje es precisamente la misma palabra y la misma manera en que se deletrea….saraph…..eso que Moisés colgó en el asta, que es generalmente traducido como serpiente abrasadora. La palabra hebrea para serpiente o culebra es nachash. Y en ninguno de los pasajes de Números 21:8, e Isaías 6:2, la palabra nachash es usada….solo saraph.

¿Acaso es posible que lo que fue colgado en esa asta no fue una serpiente, sino que otra cosa ya que el término saraph no está precisamente definido? Bueno probablemente no porque en 2Reyes 18:4 nosotros encontramos otra mención, en un tiempo tal vez 5 o 6 siglos después del incidente del desierto, sobre este mismo objeto. Escucha el verso: LBLA 2Reyes 18; 4 Él (Ezequías)) quitó los lugares altos, derribó los pilares sagrados y cortó los símbolos de Asera. También hizo pedazos la serpiente de bronce que Moisés había hecho, porque hasta aquellos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamaban Nehustán.

La palabra hebrea usada aquí para serpiente de bronce fue nechosheth nachash; nechosheth quiere decir bronce, y aquí nosotros encontramos nuestra palabra hebrea normal para serpiente o culebra, nachash. Por lo que aquí en 2 Reyes hay un recuento independiente que ciertamente el objeto puesto en el asta era de la figura de una serpiente, algo parecido al menos a una culebra.

Pero todo este incidente es bien irritante por todas clases de razones, una de ellas es porque la serpiente es la figura principal en la Biblia para representar a Satanás desde los primeros capítulos de Génesis hasta Apocalipsis. ¿Acaso lo que tenemos aquí es un símbolo de una representación de Satanás en un asta ordenado por Dios (que de una manera sana las mordidas de la serpientes) y luego en el Nuevo Testamento está comparado a la experiencia del Mesías en la Cruz, por nada más que Jesús Mismo? ¿Pero cuando Ezequías 5 siglos más tarde destruyó el asta y la serpiente él es elogiado por hacer tal cosa?

Vamos a profundizar un poco más, vamos a tratar de entender cuál fue el problema que hizo que Ezequías quitara y destruyera esa serpiente de bronce que había estado allí por tanto tiempo, un ícono virtual de la experiencia de los Israelitas en el desierto. ¿Hizo Ezequías una cosa buena o mala al quitarlo? ¿Agradó esto a Dios o fue acaso nada diferente que el escupir en la Cruz de Cristo?

Bueno, esta es la razón por la que Ezequías hizo lo que hizo: LBLA 2 Reyes 18:1 Y aconteció que en el año tercero de Oseas, hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías, hijo de Acaz, rey de Judá. Tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Abi, hija de Zacarías. El hizo lo recto ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que su padre David había hecho.

Además de lo que acabamos de leer en el verso 18:4, “…… porque hasta aquellos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamaban Nehustán.”

El asta y la serpiente habían llegado a ser una imagen que los Israelitas adoraban. Ellos le quemaban incienso. El mismo había llegado a ser un objeto tan importante de adoración que ellos hasta le habían dado un nombre: Nehústan. ¿Pero cómo era lo qué los Israelitas estaban haciendo en los días de Ezequías sustancialmente diferente de lo que había sucedido en el desierto, con Moisés, bajo la dirección de Dios? ¿Aún más cuando Cristo igualó (en una manera) Su crucifixión con la serpiente de bronce siendo levantada en un asta; acaso no adoramos esa misma asta, la cruz en la que Cristo fue levantado? ¿Qué diferencia tiene el asta que Dios ordenó que fuera levantada con el saraph en los días de Moisés, en lugar de la misma asta usada como objeto de adoración para ejecutar a Jesús que es usado hoy en día esencialmente como objeto de adoración?

Preguntas difíciles. Los rabinos de antigüedad tienen unas opiniones muy interesantes en ambas serpientes de bronce Y, por separado, el Serafín que está parado protegiendo el trono de Dios. Y por favor tengan en mente que la misma palabra exacta hebrea (saraph) es usada para la serpiente en el asta aquí en Números y para las criaturas celestiales que los traductores llaman Serafín. Lo que sigue es más o menos un resumen de la manera de pensar de varios de estos rabinos y eruditos, con unas cuantas mías propias injertadas.

Primero, vamos a volver a ver Isaías 6:2: LBLA Isaías 6:1 En el año de la muerte del rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y la orla de su manto llenaba el templo. Por encima de Él había serafines; cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo[c]: Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de[d] su gloria. Y se estremecieron los cimientos de los umbrales a la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije ¡Ay de mí! Porque perdido estoy, pues soy hombre de labios inmundos y en medio de un pueblo de labios inmundos habito, porque han visto mis ojos al Rey, el Señor de los ejércitos. Entonces voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en su mano, que había tomado del altar con las tenazas; y con él tocó mi boca, y dijo: He aquí, esto ha tocado tus labios, y es quitada tu iniquidad y perdonado tu pecado.

Así que, qué podemos decir sobre los Serafines (en hebreo, saraph). Ellos son seres espirituales celestiales; ellos tienen varias alas; ellos pueden estar PARADOS sobre el Señor quien está sentado en Su trono, y ellos son tan puros y santos que se les permite tomar los mismos carbones del Altar Celestial.

Parte del significado del término saraph es “ardiente” o “en llamas” y la misma viene de esta asociación en Isaías 6 con los carbones ardientes del Altar Celestial. Por lo que los Serafines son vistos, por definición, como criaturas en llamas. Recuerda que estos son seres espirituales por lo que toda asociación con cualquier cosa física es metafórica.

De esto nosotros podemos ver que ellos pueden volar a través del aire (alas) al igual que de un lado a otro entre el Cielo y la Tierra, y a ellos se les permita el acceso más cercano a Dios. A ellos hasta se les permitía cargar los carbones purificados del fuego del Altar Celestial que quita la iniquidad y perdona los pecados. Los Serafines son asombrosamente santos, poderosos, y se les da una tremenda autoridad. Y ellos son asociados con fuego.

Además si nosotros comparamos las descripciones Bíblicas de los Querubines y los Serafines, nosotros vamos a encontrar que ellos son generalmente idénticos. Algunos eruditos han sugerido que ellos son dos nombres para la misma cosa. De hecho es probable que mientras Querubín es el nombre propio para una clase en particular de ser celestial, saraph (o Serafín) probablemente quiere decir ser más una descripción y puede ser solo una característica descriptiva del Querubín, en llamas. Otros opinan que son dos seres igual de orden mayor; que ellos son esencialmente el mismo tipo de ser pero se les ha dado tareas algo diferente. Como quiera que sea, los Querubines y los Serafines son seres celestiales especiales y de un orden mayor de lo que típicamente llamamos Ángeles. Ellos son los guardianes del trono de Dios y Su santidad personal.

Ahora aquí es donde nosotros tenemos que expandir nuestro tema de discusión un poco más para incluir a Satanás. Se nos dice que Satanás comienza como un ser celestial de un orden mucho mayor. Que él estaba entre los más hermosos y poderosos de los seres celestiales.

Y hubo una gran batalla en el cielo, Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón, y el dragón peleó con sus ángeles: y ellos no prevalecieron, ni tampoco su lugar fue encontrado en el cielo. Y ese gran dragón fue echado afuera, esa vieja serpiente, a quien es llamada el diablo y Satanás, quien seduce al mundo entero; y fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. (Apocalypse 12:7-9)

Nosotros encontramos esta declaración en uno de los libros Apócrifos, pero esta misma declaración también es encontrada casi palabra por palabra en Apocalipsis, el cual vamos a ver ya mismo.

Luego, nosotros encontramos este alarmante pedazo de información en Isaías 14:12: LBLA Isaías 14:12 “12 ¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Pero tú dijiste en tu corazón: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. 14 “Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo.” 15 Sin embargo, has sido derribado al Seol, a lo más remoto del abismo.

Aquí nosotros tenemos esta declaración que nos dice que Satanás estaba en el Cielo, él era hermoso, pero él fue enviado a la tierra debido a su deseo de usurpar a Dios. Pero él no se fue sin antes dar la pelea.

Ahora, aquí hay un verso más y nosotros ya estamos acercándonos a poner al menos unas cuantas piezas juntas. Este es un verso familiar para la mayoría de nosotros, y el mismo es sobre Dios tratando con Satanás, la serpiente, como resultado de su engaño para con Eva en participar del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. LBLA Génesis 3:14 14 Y el Señor Dios dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que todos los animales, y más que todas las bestias del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

Ahora date cuenta que la serpiente (Satanás) fue maldecido y en ese día en adelante el andaría sobre su vientre. Obviamente él estaba vertical antes de este momento sino la maldición de andar sobre su vientre no tendría significado. Y nosotros nunca debemos pensar que Satanás era sencillamente la primera serpiente en el planeta tierra. La Biblia hace claro que esta “serpiente” era diferente a toda bestia en el campo, o cualquier otro ser viviente. ¡Él era único; de hecho, él podía hablar!

OK. Permítanme darles un poco más de información: otro pasaje muy familiar para la mayoría de ustedes.

LBLA Apocalipsis 12:7 Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

Esta es la cosa: en adición a ser simbolizado como una serpiente, Satanás es ahora simbolizado como un dragón. Y obviamente este ES Satanás, y él era SUPERIOR a los ángeles porque hasta habla de sus ángeles y su pelea con Miguel que nosotros leímos hace unos minutos.

¿Por lo que, qué es un dragón? Bueno, antes que nada, el dragón es una criatura mítica que data de tiempos de antigüedad de China. El mismo no parece ser parte de la cultura o conocimiento tradicional del Medio Este. Habían, de seguro, otros dioses del Medio Este que generalmente eran parte hombre, parte bestia, y que tenían alas pero los mismos no eran dragones. Los dragones eran completamente bestias, ellos no tenían ningún elemento humano. Debido a que los dragones llegaron a ser parte del folklore griego los griegos inventaron su propia palabra para esta criatura de fantasía, por lo que tenemos la palabra griega drakon en el Nuevo Testamento, la cual nosotros pronunciamos en español como dragón.

¿Ahora, que era lo que Juan tenía en mente cuando el escogió la palabra traducida como “dragón” en Apocalipsis? ¿Acaso era una criatura mítica que respiraba fuego la cual cualquier hebreo hubiese tomado como pura fantasía, sí era que estaban familiarizados con la misma? No hay absolutamente ningún registro que indique que los judíos sabían lo que era un dragón, mucho menos que incluyera la imagen de dragones en su literatura. Por lo que es bastante improbable que esto era lo que Juan tenía en mente.

Yo sospecho que Juan vio algo más dentro del contexto de su propia cultura (su propia cultura hebrea) de la cual el estilo chino de un dragón no era parte. El Juan judío debió de haber imaginado algo más parecido a las criaturas Bíblicas, no algo griego; algo maléfico, en llamas, un ser espiritual que tenía alas y podía volar.

Yo veo una interesante conexión entre el Serafín con alas que estaba parado vertical en el Cielo, la Serpiente terrenal en el Jardín del Edén que había sido echada fuera del Cielo (que solía estar vertical pero fue maldecida a arrastrarse en su vientre), el Saraph que fue puesto en el asta y levantado en alto en el aire, y el Dragón quien es Satanás, que es feroz, vuela con alas, se parece a una serpiente, y es identificado en Apocalipsis como Satanás.

¿Podría ser que el ser celestial que fue echado del Cielo era un Saraph (un Serafín), y este fue un rebelde saraph que llegó a ser conocido en la tierra como Satanás? Es bastante interesante que Jesús dijo esto sobre Satanás: LBLA Lucas 10:18 18 Y Él les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

En la Biblia rayo es otra representación de fuego. En ocasiones es llamada fuego del cielo. En otras palabras, Jesús esencialmente estaba diciendo, “Yo vi a Satanás caer del cielo como una mancha ardiente a través del cielo”. Y nosotros sabemos que un Serafín era un ser celestial ardiente (con fuego).

Números 21 dice, un SARAPH fue puesto en el asta de Moisés y levantado en alto. Y el supuesto llamado Dragón de Apocalipsis, el cual es identificado como Satanás, tiene todas las características de una serpiente en fuego Y tiene las alas y la habilidad de volar del Serafín celestial. Ahora, hay unos cuantos lugares en la Biblia que dicen que el ser celestial que fue echado del cielo era un Querubín. Pero como les dije anteriormente, cuando tú comparas las descripciones de un Querubín y un Serafín, las mismas son virtualmente idénticas, con solo la posibilidad que sus obligaciones eran diferentes, y probablemente saraph (indicando en llamas) es una característica del Querubin.

Permítanme tirarles otra bola curva. En la era antigua era común que los amuletos de insectos venenosos o de animales fueran usados para contrarrestar la mordida o la picada de criaturas venenosas. Por lo que si un escorpión te mordía un hechicero podía llevar a cabo un ritual sobre ti usando un símbolo de escorpión. Es interesante que aun cuando encontramos esto una superstición ridícula, en la era moderna los establecimientos médicos usan el veneno de las criaturas venenosas para inyectar a la persona que ha sido mordida o picada para así contrarrestar el veneno. Este es realmente el mismo principio solo que uno es espiritual y el otro es físico en su naturaleza.

En Egipto, en adición de que indicaba autoridad de realeza, una serpiente era vista como un símbolo de fertilidad y de sanidad; así es como Israel hubiera pensado de la serpiente en llama. Y de hecho, esto era para el propósito de sanar las mordidas de la serpiente que Dios ordenó que la serpiente fuera hecha y puesta en el asta.

Así que para que los Israelitas vieran el símbolo de la serpiente como sanidad para ellos de las mordidas de la serpiente hubiese parecido parte del proceso; algo que no hubiese sido nada extraño.

¿Pues, qué debemos nosotros tomar de todo esto? Primero, el símbolo del saraph puesto en el asta no sanaba, por sí mismo. Las personas no lo tocaban. No se llevaba a cabo ningún ritual. Esto no era un objeto de magia, sino que esto ERA un objeto familiar. Aun el principio exterior de su uso era familiar. Pero era solo el sencillamente mirar sobre el mismo, con arrepentimiento y confianza, lo que sanaba. Segundo, al menos, el saraph en el asta tiene alusiones Mesiánicas porque Yeshua le dio adjuntos Mesiánicos. Y, al menos, el significado Mesiánico es que al igual que el saraph sería clavado al asta y puesto hacia el aire, así mismo seria Jesús, de este modo pronosticando SU propia crucifixión. Cuanto más allá de la comparación de meramente ser clavado a un asta, era la intención de Jesús comunicar, sería pura especulación la que ha llevado a mucha alegoría.

Ahora ha habido otros pensamientos teológicos muy interesantes sobre esto, pero es difícil asignar estos pensamientos a más de una categoría de especulación. Por ejemplo que cuando la serpiente fue puesta en el asta el propósito no era realmente para mirar a la serpiente, sino que para mirar al cielo a través de la serpiente. Y que era esencialmente lo mismo con Cristo; que su cuerpo (la parte humana suya) no era el objeto crítico, sino más bien era el mirar en fe a través de su cuerpo hacia el trono celestial de Dios. Tal vez.

Otra enseñanza estándar es que al igual que los hombres muriendo en pecado son salvos por medio de un hombre (Yeshua) muriendo en la cruz, así son los hombres muriendo por las mordidas de la serpiente salvos (sanados) por la serpiente levantada en un asta. Tal vez.

Aunque otra es que debido a que la serpiente en el asta era hecha de bronce, pero probablemente cobre, la misma tenía que ser color rojo. Y rojo simboliza sangre en las Sagradas Escrituras. Por lo que era profético de Jesús derramando Su sangre en la cruz años más tarde. Yo supongo que este es un posible intento.

Yo podría continuar con muchas más porque ese es el problema con la alegoría y la especulación: uno puede pegarle cualquier significado a algo a través de cualquier clase de similitud poética que uno pueda pensar.

La única conexión sólida que nosotros podemos ver de la Biblia sobre este extraño incidente es que el pecado iba a ser tratado con una clase de objeto ordenado por Dios siendo clavado a un asta y levantado en el aire. En la era de Moisés era el saraph y el pecado que estaba siendo tratado, era la rebelión de las personas. En la era de Jesús el objeto fue SU propio cuerpo y el pecado siendo tratado era TODO el pecado. Otra conexión sólida es que las personas mirarían a ese objeto en el asta y experimentarían una clase de sanidad. Nuevamente en la era de Moisés era el mirar a esa serpiente en llamas, en la era de Jesús era mirarlo a Él. Y en ambos casos era requisito el arrepentimiento y una clase de confianza profunda. Más allá de esto yo no creo que podamos adjuntar mucho más significado.

Realmente yo encuentro que los aspectos más informativos y más concretos de la historia de la serpiente de bronce son la conexión Bíblica entre el Serafín (el Saraph celestial), la Serpiente del Jardín del Edén (Satanás), el Saraph (serpiente ardiente) en el asta, y el Dragón de Apocalipsis que fue echado fuera del Cielo.

Permítanme terminar este segmento de la Serpiente en llamas con este pensamiento: quizás la lección más directa que nosotros podemos tomar de esta historia concierne a la progresión gradual de un símbolo ordenado por Dios a la adoración de ídolos. Nada puede estar más claro que la Serpiente en Llamas en el asta fue divinamente instruida por consiguiente la misma era pura y buena, y la única cosa que Moisés y las personas podían hacer era obedecer y recibir sanidad NO debido al objeto en metal sino que debido a su obediencia a Dios. Pero no hay nada que indique que esto fue más que una sola solución a un problema específico y único; una plaga de serpientes debido a una rebelión. La serpiente en el asta NO debía llegar a ser un símbolo general o un talismán para ser usado para una sanidad en general.

Nosotros hemos visto a Dios hacer esto en otras ocasiones. Moisés, en una ocasión, se le dijo que golpeara la roca para que diera agua. En otra ocasión se le dijo que le HABLARA a la roca para que produjera agua. Eso no quiere decir que Moisés iba asumir que cada vez que Israel necesitara agua él iba, bajo su propia voluntad, buscar alrededor una peña y por medio del habla o por medio de un golpe con la vara de Aarón producir agua para el pueblo. Ni tampoco Israel estaba supuesto a estar en búsqueda de una roca casi idéntica a la que le dio agua, ni las personas debían reunirse todos juntos y suplicarle a la roca que le diera agua, o quemarle incienso, o comenzar un culto de adoración a la roca.

Nosotros vimos que aparentemente la Serpiente de Bronce o En Llamas en el asta fue guardada por los Israelitas como un ícono activo por al menos 5 siglos DESPUÉS del Éxodo. No hay indicación que la intención de Dios era que Israel hiciera eso, y no hay indicación que hubieron otros incidentes de sanidad que involucraban ese asta y esa serpiente. Pero las personas siendo personas, Israel pensaron haber encontrado un encanto mágico para sanarse cuando lo necesitasen. Las personas se enfermaban y se herían todo el tiempo; y al igual que hoy, las personas hacen cualquier cosa para aliviar su sufrimiento y sanar sus cuerpos y extender su vida. Y así los hebreos mantuvieron el asta con la imagen de la serpiente de bronce, y eventualmente ellos comenzaron a honrar y a venerar el asta y la Serpiente con esperanza de que si le rendían homenaje la misma les traería sanidad. La falla en todo esto fue que ellos adoraron al objeto en vez de Él que realmente PODÍA sanar; Jehová, quien no tiene forma alguna. El Rey Ezequías finalmente entendió esto y destruyó lo que comenzó como un uso autorizado, un instrumento divino para usarse una vez; pero a través de su uso incorrecto el mismo llegó a ser un objeto sin valor e infame de adoración falsa, hechicería e idolatría.

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