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Números Lección 23 Capítulo 19

Números

Lección 23 Capítulo 19

La semana pasada nosotros discutimos la santidad; y yo no estoy seguro cuan inadecuado o falta de palabras yo me siento, al discutir la santidad. ¿EL mismo es un asunto más controversial y extenso del que uno hubiese pensado, verdad? Lo que lo hace controversial NO es que la Biblia no nos da suficientes detalles e información consistente que define muy bien la esencia y la operación de la santidad; sino que más bien el hombre ha escogido ignorar y olvidar secciones enteras de la Biblia y tomar solo del restante sus definiciones para la mayoría de las cosas…..santidad siendo una de ellas. Por lo que, el concepto de santidad ha sido grandemente diluido y hecho pasivo.

¿Cómo les impacto a ustedes aprender que Números (y Éxodo y Levítico también) explica que la santidad y la impureza puede ser transferida de una persona a un objeto, de un objeto a otro objeto, y de una persona a otra persona…..por contacto físico? ¿O puede ser la santidad peligrosa? O que solo algunas personas están autorizadas a tener santidad y aquellos que no lo son están sujetos a graves consecuencias si ellos van hacia adelante y contraen santidad de todos modos. Esto es una enseñanza fuerte. Pero, déjenme recordarles que nosotros ESTAMOS leyendo la Biblia, no comentarios de otra persona. La misma está a vivo color, directa e inequívoca. Es realmente un asunto si aceptamos o no lo que dice.

Pero se advertido: nosotros aún no hemos aprendido todo lo que la Biblia tiene que decir sobre la santidad; ni la santidad está independiente como un atributo de Dios. Otros factores como la omnisciencia, justicia, salvación, e ira….para nombrar unos pocos….juegan un papel y todos trabajan juntos. Dios nunca actúa uno dimensionalmente; eso es, SOLO en justicia, SOLO en misericordia, o SOLO en ira. Aunque, no hay manera de entender cada una de estos aspectos del Señor sin desenredarlos, y luego aislar y examinarlos lo mejor que podamos. Y, mientras que la santidad es sencillamente afirmada como hecho en el Antiguo Testamento, donde nosotros vamos a encontrar la santidad explicada y definida es en el Antiguo Testamento, primordialmente en la Torá.

Debido a que la era de la iglesia ha estado tan inmersa por casi 2000 años…..una era que yo creo está llegando a un cierre…..la misión de la iglesia generalmente ha sido crecer a través del evangelismo. Y, el trabajo ha sido hecho, en general, bastante bien. Desafortunadamente lo que parece haber sufrido a lo largo del camino es el proceso de maduración (lo que Pablo causa la “perfección”) del creyente individual. Aquellos que han deseado seguir hacia adelante en una fe más profunda y un mayor conocimiento, no han tenido mucha motivación o apoyo. Es un poco como una comunidad con una creciente población que se ha enfocado en construir una excelente y nueva Escuela Elemental para los niños; pero a los niños matricularse a través de cada grado, muchos recursos fueron gastados en el nivel elemental y como por consiguiente la comunidad abandonó la idea de construir una escuela secundaria. Por lo que, en un momento no hubo alternativa y repitieron el mismo material educativo una y otra vez., tal vez en una forma y estilo un poco diferente en lo que pasa como una aclaración más profunda.

El estudiante de 15 años efectivamente se sienta en el mismo salón que el estudiante de 10 años, escuchando el mismo currículo elemental nuevamente; el material de la Elemental no está incorrecto ni defectuoso; pero el mismo tampoco reta a un estudiante avanzado al próximo nivel natural que es necesario. Si aplicamos esto a los creyentes, el proceso de perfección es entorpecido.

Aunque, el graduarte de una educación más alta trae consigo sus propias ansiedades y problemas. Cuando nosotros somos niños, las reglas son en blanco y negro, rápido y difícil, y las instrucciones son básicas. Hay muy poco espacio permitido, o tolerado (con todo derecho) para que los niños hagan juicios de valor por sí mismo porque PRIMERO la base debe ser muy bien establecida para determinar esos valores. Por lo que, según la mayoría de nosotros ya hemos aprendido lo básico del plan de Salvación, quien es Jesús y que ÉL espera de nosotros, y lo que parece estar en nuestro futuro, es natural para nosotros dejar atrás las comodidades de saber los colores primarios, y poner nuestra atención a los tonos y matices de nuestra fe.

La dificultad es que las esquinas blancas y negras a las que nosotros estamos acostumbrados comenzaron a ser borrosas. Las contestaciones no siempre son aparentes y concisas. La fe es mucho más fácil en la etapa de blanco y negro que cuando nosotros estamos avanzados. Es por esto que es dicho que nosotros debemos de venir a Jesús, en el comienzo, como niños pequeños; estar dispuestos a comenzar con lo básico y aceptarlo como la verdad que es, cuestionando poco. Pero más tarde se espera de nosotros que aceptemos la prueba para avanzar en la sabiduría de Dios y en el entendimiento. Ya que es esta prueba la que nos mantiene pegados a Dios y moviéndonos hacia adelante. Y, en consideración a nuestro tema actual, la santidad, nosotros encontramos que es mucho más fácil sencillamente vernos santo, a ser santo.

El problema con la santidad es que aun cuando es intrínseca al carácter de Dios la misma no es para nosotros. Los hombres son verdaderamente santos cuando Dios está cerca y nos otorga con Su santidad. Ahora, no es como que algún esfuerzo de nuestra parte para obtener y mantener la santidad no es necesaria; si lo es. Pero, el esfuerzo debe ser dirigido a confiar en Dios y seguir Su plan, no hacerlo de nuestra propia manera. Coré, Datán, Abiram, y sus seguidores hicieron un esfuerzo supremo, pero el esfuerzo estaba en oposición al plan de Dios. Aun cuando la medida de santidad fue ciertamente obtenida porque la santidad de Dios es tan poderosa que su sola proximidad va automáticamente a infectar lo que sea que esté cerca de la misma, la misma no fue obtenida de acuerdo a Su plan. Por lo tanto los atributos de Dios de Su justicia vienen a tomar juego. Y, de acuerdo a la justicia de Dios, esos rebeldes quienes obtuvieron esta santidad no autorizada, en contra de Sus reglas y ordenanzas, sintieron Su ira y fueron destruídos. Por otro lado, los Sacerdotes, que habían sido separados, y autorizados, por Dios para santidad, obtuvieron esa santidad legítimamente y de forma segura.

Nosotros vamos a desviarnos del tema de la santidad por un tiempo, y en Números capítulo 19 nosotros vamos a encontrar una intrigante discusión sobre un tipo específico de impureza, y lo que debemos hacer con la misma.

Al movernos del tema de la santidad mantén esto en mente: la santidad que está adentro de ti es Dios; Él se pone El Mismo ahí. Además, esa santidad PUEDE ser profanada; la venida de Yeshua no cambió como la santidad opera. Es nuestro trabajo, como discípulos de Yeshua, el proteger SU santidad que habita en este santuario temporero e imperfecto que es nuestro cuerpo, y el comienzo de hacer eso es estar receptivo aprender sobre que es la santidad, de acuerdo a la Biblia.

Debido al interés renovado de la iglesia evangélica en los sucesos proféticos y los últimos tiempos, la mayoría de nosotros al menos ha escuchado de la Vaca Roja y de la búsqueda constante de un grupo de judíos para una perfecta; esta vaca especial de color rojo es necesitada cuando el tan esperado Templo sea reconstruido en Jerusalén. Bueno, aquí en Números 19 es donde el propósito y los detalles del ritual de la Vaca Roja son pronunciados. Aunque tenemos que leer varios versos sobre el procedimiento del ritual antes de que lleguemos a su propósito, el mismo tiene que ver con descontaminar a una persona quien ha llegado a estar impuro porque tocaron a un cadáver humano.

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Mucho de lo que nosotros acabamos de leer en este capítulo (y en anteriores) sobre estos elaborados rituales parecen ser para nosotros puro bla, bla, bla; hechicería, cosas que nosotros esperamos de algunas tribus de las junglas de Brasil pudieran hacer. Y, esto es porque nosotros hemos puesto a un lado el ritual como algo sin importancia y algo innecesario y tonto. Nosotros ya no vemos su valor; de hecho, nosotros realmente no nos gusta y no estamos del todo cómodos hablando del mismo. Pero contenido dentro de los rituales Bíblicos está el retrato visual de lo que está pasando en una esfera invisible.

Créeme, mucho antes de que la iglesia existiera, los Rabinos luchaban, al igual que nosotros, con las palabras para explicar solo PORQUÉ el ritual era llevado a cabo, y QUÉ realmente ocurría durante estos procedimientos sagrados. ¿Acaso la sangre y las partes del cuerpo de los animales sacrificados tomaban atributos sobrenaturales? ¿Acaso los procedimientos sagrados hechos exactamente de la manera y orden correcto crearon efectos mágicos sobre el pueblo de Israel? ¿Acaso el bañarse en el agua y decir las palabras correctas en el momento correcto realmente reaccionaban con nuestra carne y nuestras almas para así remover aquello que fuese que nos había contaminado y que había ofendido a Dios? Así como este capítulo y los detalles de Números son importante, así mismo es la necesidad de nosotros tomar otro paso en entender los principios Bíblicos que rodean la impureza de los ritos.   

Me gustaría comenzar citando una breve historia del talmud sobre un rabino famoso al que se le pidió que explicara este asunto del que yo estoy hablando.

Una persona pagana cuestionó a Rabban Johanan ben Zakkai, diciendo:

“Las cosas que ustedes los judíos hacen parecen ser una clase de hechicería. Una vaca es traída, quemada, convertida en cenizas, y su ceniza es recogida.

Luego, cuando uno de ustedes llega a ser contaminado al estar en contacto con un cuerpo, dos o tres gotas de la ceniza mezclada con el agua son roseadas sobre la persona, y se le dice, “has sido purificado”.

Rabban Johanan le pregunta a la persona pagana: “¿Acaso el espíritu de coraje alguna vez te ha poseído?” el contesta, “No.” El Rabino dice ¿Acaso tú has visto un hombre quien es poseído por el espíritu de coraje? : EL hombre pagano responde, “Sí” El Rabino le pregunta: “¿Y que tú haces por ese hombre?” EL hombre pagano le responde, “se traen raíces, el humo de las raíces quemadas se hacen para que suba sobre él, y agua es roseada sobre él hasta que el espíritu de coraje huye.

Entonces Rabban Johanan dice: “¿Acaso tus oídos no oyen lo que tu boca está diciendo? Así mismo es con el hombre que es contaminado al tocar un cadáver; el, también, es poseído por un espíritu, un espíritu de impureza, y las Escrituras dicen, ‘Yo haré falsos profetas al igual que el espíritu impuro desvanece de la tierra.”

Ahora, cuando el pagano se va, los discípulos de Rabban Johanan dicen: “O maestro, ¿usted le contesta a ese pagano con una buena contestación, pero que contestación nos va a dar a nosotros?” Rabban Johanan contestó: “por sus vidas, yo juro…..el cadáver NO tiene el poder mismo para contaminar, ni tampoco la mezcla de cenizas con agua tiene el poder mismo para purificar. La verdad es que el poder purificador de la vaca roja es un decreto del Santo. Él Santo dijo: ‘Yo lo he puesto como un estatuto, Yo lo he emitido como un decreto. A ustedes no se les permite transgredir Mis decretos. Esta es la ley ritual.”

En esencia el Rabino está diciendo: yo no estoy completamente seguro de como todo esto funciona, pero yo sé que la vaca no tienen ningún poder mágico en sí mismo, y yo sé que el cadáver no puede inherentemente contaminar a nadie. En fin, nosotros hacemos este procedimiento de purificación de la Vaca Roja porque Dios dijo que lo hagamos, y si así hacemos Él va a contarnos como purificados y NO es permitido hacerlo de otra manera.

Por lo que el Rabino está diciendo que no hay ninguna clase de hechiceria. Él inmediatamente admite que todo SE VE como palabrerías paganas de exorcismo….pero que no lo es. Y, parte de la razón por la cual no lo es, es que él dice que Dios ha dicho que ÉL ha desvanecido espíritus impuros de la tierra de Israel, por lo que es imposible que el hombre contaminado ni tan siquiera pudiera TENER un espíritu impuro en Él.

Pero lo que también desconcierta al Rabino……aun cuando no es visto fácilmente en esta historia del Talmud…….es que hay una extraña paradoja en Números 19 sobre el trabajo de las cenizas de la Vaca Roja sobre el hombre contaminado que toca un cadáver. Vamos a tomar un vistazo más de cerca a lo que nosotros llamamos el sacrificio de la Vaca Roja y vamos a ver dónde cae la paradoja.

La primera cosa que nos damos cuenta, en el verso 2, es que el animal que es parte de este ritual es una vaca roja, la cual nosotros llamamos la Vaca Roja.

Esto es una (animal) hembra. Es una cría, más viejo que un año de edad que nunca ha sido usada para trabajo; esto quiere decir que nunca ha sido usado para un propósito común (eso es lo que quiere decir cuando dicen ‘que nunca ha sido un yugo’). Este animal debe ser sin mancha igual que todos los animales que son destinados a sacrificarse.

Luego se nos dice algo muy importante, la vaca debe ser llevada FUERA DEL CAMPAMENTO para ser sacrificada. Esto representa el primer elemento de la paradoja. Esta Vaca Roja, la cual debe ser usada como el ingrediente principal en un brebaje de purificación muy importante, va ser sacrificada en un lugar IMPURO. Recuerda lo que FUERA DEL CAMPAMENTO quiere decir. El único lugar ritualmente puro es DENTRO del campamento. Dentro del campamento es dónde los Israelitas vivían. Con el tiempo, esta área llegó a estar más definida y medidas reales (límites de ciudades) fueron asignados. No confundas ritualmente PURO con ritualmente SANTO. La única tierra ritualmente SANTA estaba dentro del Templo o el patio del Tabernáculo el cual estaba en el centro del campamento ritualmente PURO.

Por lo que en algún lugar fuera del campamento, en un lugar impuro, un altar especial era levantado. De hecho “altar” es probablemente una palabra muy fuerte. Esto era meramente una pila grande de leña en la que mataban a la vaca roja y la quemaban.

El procedimiento general era que el sacerdote de un orden mayor (pero no EL Sumo Sacerdote, el cual en nuestro ejemplo era Eleazar, hijo de Aarón) acompañaba a la vaca roja a la pila de leña y oficiaba la ceremonia. Este sacerdote cortaba la garganta de la vaca y luego recogía parte de su sangre en una vasija de ceremonia. Él entonces se viraba y daba cara a la puerta que daba hacía el Santuario y roseaba parte de la sangre con sus dedos, 7 veces en dirección al Santuario. Y claro él estaba bastante distante para que pudiera establecer un campo de visión para que literalmente pudiera ver la puerta hacia el Lugar Santo, ese primer aposento dentro del Santuario.

Después de esto la vaca entera (todas las partes) era quemada completa encima de esta inmensa fogata. Mientras la vaca se quemaba el sacerdote tiraba madera de cedro, hisopo (a veces llamado orégano), y un hilo color rojo encima del mismo, para que también se consumiera. En esencia la madera, el hisopo, y el hilo eran añadidos a la mezcla.  

Al completar las tareas el sacerdote tenía que remover su vestimenta sacerdotal y bañarse en agua. Luego de ponerse vestimentas limpias él podía volver a entrar al campamento, pero el permanecía en un estado ritualmente impuro hasta la puesta del sol, indicando el final del día actual y el comienzo del próximo. Quienquiera que fuese que le asistiera con esta operación también tenían que remover y lavar sus vestimentas, tomar un baño, y ellos, también permanecían en un estado de impureza hasta la puesta del sol.

Luego un hombre que NO había participado en nada del ritual hasta este momento (y por lo tanto estaba todavía ritualmente puro) debía recoger las cenizas y ponerlas en un lugar designado donde iban a ser usadas para combinar con agua y de este modo hacer este líquido especial de purificación que era necesario.

ESTE hombre, al recoger las cenizas, llegaba a ser impuro. Al igual que todos los otros involucrados, él tenía que lavar sus ropas y tomar un baño y permanecer en un estado impuro hasta que se pusiera el sol.

Debido a que el nivel de impureza al venir en contacto con un cadáver era grande, él mismo no solo podía contaminar a cualquiera o cualquier cosa que tocara, él mismo hasta podía contaminar a cualquiera o cualquier cosa que llegar a estar en proximidad cercana. Aunque aquello que llegaba a estar en contacto con el cadáver estaba contaminado con un mayor grado de impureza que cualquier cosa que estuviera meramente cerca.

El remedio para la impureza causada por un cadáver era la mezcla de cenizas de la Vaca Roja y el agua. La mezcla era roseada en la casa o el edificio donde esta persona había muerto, y también era roseada en cualquiera que viniera a estar en contacto con esa persona. El procedimiento de rosear ocurrió dos veces: la primera vez fue en el 3er día después de la contaminación, y la segunda vez fue en el 7mo día después de la contaminación.

Las personas contaminadas que habían sido propiamente contaminadas eran regresadas a un estatus puro para ritual al final del 7mo día, en el que en ese momento ellos lavaban sus ropas y se bañaban.

Este no era un asunto de poca importancia. Cualquiera que llegaba a estar contaminado por causa de un cadáver y NO pasaba por este procedimiento ritual debía ser cortado. Nosotros hemos hablado sobre este término cortar (karet en hebreo) y ustedes pueden ir y repasar las lecciones anteriores para más información. En resumen, generalmente una persona que era cortada perdía su relación con el pueblo de Israel y aún más importante, con el Dios de Israel. Una pregunta crítica es presentada: ¿por qué tal castigo tan severo? La contestación para esta consecuencia drástica está cerca del final del verso 20: la persona quien ha sido contaminada por un cadáver y rehúsa la provisión de Dios de ser hecha pura, “ha contaminado el Santuario del Señor”. La santidad de Dios ha sido puesta en peligro y no hay nada más serio que contaminar al lugar de la morada de YHWH. Mantén eso en mente al nosotros continuar porque vamos a volver a repasarlo.

Para terminar el capítulo, luego se nos dice que la persona pura que roseaba las cenizas y la mezcla de agua en la persona contaminada ahora se encuentra ÉL MISMO en un estado impuro y luego debe, lavar su ropa, tomar un baño, y esperar hasta que se ponga el sol.

Aun más, cualquiera que está actualmente ritualmente puro y toca aunque sea una gota de esta agua especial de purificación se convierte en impuro. Y eso es el final de la historia de la Vaca Roja.

Permítanme comenzar a examinar este capítulo de alguna manera complejo y alarmante: date cuenta que al igual que en capítulos anteriores que tienen que ver con santidad (esa santidad puede ser inadvertidamente transmitida de una cosa hecha santa a otra), así mismo es con impureza. La impureza puede ser inadvertidamente transmitida de una cosa hecha impura ya sea un objeto o persona.

Yo les recuerdo lo que yo dije al comienzo hoy: tu puedes estar incómodo con esto (hasta no te puede gustar) pero aquí está en blanco y negro. Esta no es mi interpretación. Esto no es tomado de la Tradición hebrea. Esto no es un comentario humano. Nosotros estamos leyendo esto directamente de la Palabra de Dios, la Biblia. Por lo que nosotros estamos obligados a tratar con esto como es y no sencillamente tratar de alegorizarlo, o desaparecerlo, como ha sido costumbre cristiana por siglos.

Por lo que aquí vamos. El diccionario dice que una paradoja es una situación o una declaración que parece contradictoria, increíble, o absurda. Y aún es muy probable que sea cierta o factual. Y la paradoja de este sacrificio de la Vaca Roja es este: todo el mundo que tiene algo que ver con su preparación, muerte, con quemarlo, y el recogido de sus cenizas se convierte IMPURO. ¿Te diste cuenta? Las personas que están siguiendo el mandamiento de Dios en esta ley de ritual de purificación, comienzan en un estado puro pero terminan convirtiéndose en ritualmente impuro. En la superficie eso no hace ningún sentido. ¿Podría ser que nosotros tenemos a Jehová ORDENANDO a personas santas/o impuras a que INTENCIONALMENTE se conviertan en ritualmente contaminado?

La persona impura (por tocar un cadáver) está hecha PURA por estas cenizas de la Vaca Roja….pero la personas puras que llevan a cabo el ritual y aplican esas cenizas son hechas impuras. Los Rabinos dicen sobre este proceso: las mismas cenizas que purifican al contaminado también contaminan al puro. ¿Cómo es esto posible? Esto está completamente opuesto de todos los otros sacrificios y sus efectos. Los otros sacrificios expían y en ocasiones hacen puro. Típicamente, el manejar un sacrificio correctamente automáticamente trae una medida de santidad consigo mismo. De hecho el ciudadano promedio debe entregar su sacrificio al sacerdote para que sea puesto en el Altar de Holocausto porque solo el sacerdote es lo suficientemente santo para acercarse al Altar. El animal es considerado santo (un estatus mayor que meramente puro) una vez el devoto determina que lo va ofrecer como sacrificio, de lo contrario no sería permitido en el Precinto Santo. Por lo que, ¿qué vemos aquí?

Una de las dificultades en captar el sacrificio de la Vaca Roja, los sacrificios regulares, y los rituales del Templo, es el significado verdadero del término “santo”. El término en hebreo es kodesh o kadosh; y el mismo REALMENTE quiere decir ser separado, ser separado del resto. Cuando mi esposa esta preparándose para lavar la ropa, ella cuidadosamente separa los tipos de materiales al igual que la ropa clara y la oscura. Está perfectamente dentro del significado de kadosh o kodesh el aplicar ese término hebreo de la separación de ropa de un color o tipo de tela del otro. ¿Pero acaso ella hizo la ropa oscura “santa” y la clara otra cosa? No.

Es el contexto del uso del término kadosh o kodesh lo que importa; ¿el mismo es usado en un context0 espiritual/religioso u otra cosa? Una persona puede ser kadosh para destrucción; o ellos pueden ser kodesh para Satanás. Pero ambas cosas son negativas. Recuerda: santo NO es una palabra hebrea; es una palabra en INGLÉS que ha sido usada como una traducción para kodesh o kadosh.

Es SOLO cuando algo es kadosh para Dios (separado específicamente para el servicio del Señor) que lleva consigo el sentido de “santo” como nosotros pensamos en “santo”. Por consiguiente la Vaca Roja no es tan “santa” como sencillamente lo es kadosh, separada, apartada; pero la misma no es separada para el servicio a Dios (como en los sacrificios estándar del templo) sino más bien para destrucción. Pero esta destrucción va ser usada por Dios para hacer a SU pueblo nuevamente puro. Por lo que sería un error aplicar el término “santo” a la Vaca Roja como se piensa del mismo en la cristiandad.

Otra clave para entender del ritual de la Vaca Roja es darse cuenta que la Torá llama este sacrificio, en hebreo, un hata’at. Si tú has estado estudiando conmigo por un tiempo esto no es la primera vez que has escuchado el término, Hata’at. Eso es que el ritual de la Vaca Roja pertenece la clasificación general de la categoría de Hata’at de sacrificio. Recuerda que anteriormente en nuestro estudio de Levítico nosotros pasamos mucho tiempo estudiando las varias clasificaciones de sacrificios y los propósitos específicos ordenados por Dios; los mismos son profundos y complejos, por lo que yo solo voy hablar de las partes del sacrificio de Hata’at que son pertinentes al ritual de la Vaca Roja.

La mayoría de los traductores van a traducir el término hebreo Hata’at como la “ofrenda de pecado”. Pero eso es más bien ambiguo y completamente pierde el propósito del mismo. Hata’at es mejor traducido como “ofrenda de purificación”. En otras palabras aun cuando muy bien puede ser un pecado que eventualmente nos lleva a la necesidad para este Hata’at, el efecto del Hata’at es para descontaminar, para purificar.

En el sacrificio estándar del Hata’at la carne del animal no puede comerse, y el animal debe ser quemado fuera del campamento….al igual que nuestro ritual de la Vaca Roja. Pero hay diferencias significativas entre la clase de la Vaca Roja de Hata’at y la estándar. Por ejemplo la sangre de la Vaca Roja no es roseada en el altar. Más bien la sangre debe permanecer EN la vaca para que sea quemada como parte de las cenizas. Esto es debido a que un principio fundamental del sistema de sacrificios es que la sangre es primordial a todo este proceso.

El Hata’at…..la ofrenda regular Levítica de purificación…..es el sacrificio más singular porque uno de sus efectos es hacer a sus encargados y los que lo ofician impuros. Y claro que nosotros encontramos que esta misma cosa también aplica al ritual de la Vaca Roja aquí en Números 19. Que cosa más extraña: ¿Cuál podría ser la razón que haría que Dios diseñara un sacrificio que genera impureza? Bueno aquí está la razón para esto: el animal de sacrificio (en nuestro caso la Vaca Roja) purifica por medio de efectivamente absorber la persona contaminada o las impurezas de un objeto. El animal de sacrificio del Hata’at se comporta como una esponja espiritual. Y como el animal de sacrificio del Hata’at sirve su propósito al absorber ciertos tipos de contaminación que tenía como intención absorber, EL MISMO llega a contaminarse con una enorme cantidad de impureza y por consiguiente tiene que ser destruido.

Es tan peligrosamente impuro que debe ser destruido LEJOS de cualquier cosa santa; el mismo hasta debe ser destruido lejos de cualquier cosa pura (el campamento de Israel). EL mismo no puede posiblemente ser ofrecido en el Altar Santo en esa condición, por lo que es destruido lejos de cualquier cosa santa, en un fuego común, fuera del campamento. De hecho técnicamente, el sacrificio del Hatta’at NO es ofrecido a Dios. El mismo es apartado para un propósito (el mismo es kadosh para un propósito) pero ese propósito NO es ser apartado o separado para Dios. Solo cosas específicamente separadas (kadosh) PARA DIOS pueden ser ofrecidas al Señor.

El concepto de ser separado para propósitos comunes versus separado para Dios también viene en juego con el uso del fuego que es usado para quemar el animal. El fuego del Altar de Holocausto es una clase positiva de fuego que transforma y purifica porque el mismo es usado para ofrecer el humo al Señor. La leña común que consume a la Vaca Roja solo tiene como intención destruir; la misma tiene como intención el deshacerse de lo que sea puesto en el mismo porque es peligroso y contaminado, a diferencia del quemar de los desechos médicos.

Nosotros recientemente discutimos que la santidad de Dios es tan poderosa, como la radiación nuclear no sellada, que todo lo que viene en contacto con la misma es irradiada y obtiene una medida de santidad misma. Es la misma clase de efecto con la vaca roja que se llena tanto de la peor clase de impureza de absorber toda la contaminación de otros, que todo lo que viene cerca del mismo, todo objeto, y todo humano, es irradiado con impureza.

Ahora déjenme señalar otra cosa bastante singular sobre el sacrificio de la Vaca Roja: el que lleva a cabo el ritual de sacrificio NO es el que recibe el beneficio. De hecho es la misma manera por CUALQUIER sacrificio de Hata’at: la sangre del animal NO es usada para purificar al devoto o expiar por él. Eso es, en el sacrificio regular del Hata’at la sangre del animal es roseada en el Altar y en ciertas ocasiones en otros mobiliarios del Santuario porque la sangre del animal está llevando a cabo una función de purificación. En el sacrificio de la Vaca Roja la sangre del animal llega a ser parte de las cenizas y, cuando es mezclada con el agua, termina siendo roseada en la persona que está en necesidad de descontaminación y purificación.    

En otras palabras el propósito fundamental del sacrificio estándar del Hata’at es usar la sangre del animal para el propósito de purificar el SANTUARIO (el Tabernáculo o Templo) y sus objetos sagrados. El mismo NO es para purificar al que trae la ofrenda, ni tampoco es ofrecida a Jehová.

OK. Déjenme unir unas cuantas piezas para ustedes. Recuerda que lo que dice el verso 20: que si cualquiera NO se purifica así mismo (con las cenizas de la Vaca Roja mezcladas con agua) de la impureza de la muerte (debido a tocar un cadáver) ellos serán cortados; ellos van a tener su relación con la congregación de Israel finalizada. ¿Por qué este castigo tan severo? Porque la consecuencia de una persona contraer impureza de un cadáver es que contamina el santuario de Dios. Es la contaminación del santuario de Dios lo que es el asunto más grande; y por lo tanto es la contaminación del santuario de Dios lo que debe ser remediado.

En conclusión: las cenizas de la Vaca Roja (cuando son mezcladas con agua viva) son diseñadas para purificar el Santuario de Dios. Y ha sido de conocimiento dentro del Judaísmo que el pueblo de Dios son de alguna manera misteriosa TAMBIÉN santuarios de Dios (este concepto NO es una invención nueva de los cristianos). Ese es su ÚNICO uso. Con razón el buen Rabino de nuestra historia tuvo dificultad explicando POR QUÉ las cenizas que obviamente tenían como intención purificar el Templo de Dios fueron por alguna razón ilusoria también usadas en un ritual para purificar a un ser humano de la peor contaminación que había, contacto con un muerto. El rabino no entendía lo que nosotros ahora sabemos en retrospectiva: que eventualmente, una vez el Mesías había terminado de dar SU vida para expiar por nosotros, que Dios abandonaría el Santuario que el hombre había hecho para Él, y haría al HOMBRE mismo SU nuevo santuario de una manera completamente literal.

El retrato del ritual que surge aquí es para conectar el Santuario de Dios con el hombre. ¿Acaso no se nos dice a NOSOTROS que como creyentes nosotros somos ahora el Templo de Dios? ¿Y ciertamente, acaso el Espíritu Santo, quien es Dios, literalmente vive dentro de estas tiendas frágiles que nosotros llamamos cuerpos? Por lo que estas tiendas deben ser purificadas y limpiadas para ser aptas para que Dios more en ellas. Además al igual que el Tabernáculo de antigüedad y el Templo, el sencillamente estar en proximidad a las personas y en contacto con las personas, y existiendo en un mundo contaminado significa que el Santuario va a estar constantemente bajo un bombardeo de impureza. Por lo que el deshacerse de esas impurezas es mandatorio.

Recuerda la crucifixión de Yeshua; cuando el soldado romano quería determinar si Jesús estaba realmente muerto, o si estaba solo desmayado, el alcanzó una espada e hirió su costado. ¿Y que brotó? Sangre Y agua. ¿Sangre lo esperábamos, pero porqué agua? Porque la sangre expía, y el agua purifica, y ambas acciones eran necesarias. La sangre remueve el pecado, el agua remueve la impureza. Dos cosas diferentes, dos elementos espirituales diferentes, pero Yeshua fue suficiente para ambos. ¿Cuál era la mezcla de purificación de Números capítulo 19? Sangre y agua. La sangre estaba en las cenizas de la Vaca Roja, mezclada con el agua de purificación, y aplicada a la persona contaminada con la muerte.

Nosotros continuaremos con otra área la próxima vez.

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