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Levítico Lección 37 Capítulo 25

Levítico

Lección 37 Capítulo 25

Hay una sola palabra que define lo que estamos a punto de leer y examinar, esa es “Jubileo”. Este es un lugar en la Torá donde nosotros recibimos instrucción en ese casi misterioso “año de Jubileo” que la mayoría de nosotros hemos escuchado del mismo; y generalmente no entendemos totalmente cuál es su propósito. Aunque, nosotros tenemos que saber que aun cuando “Jubileo” es el nombre formal para un periodo especial de un año que viene cada 50 años, del punto de vista de la Torá el mismo no es un año de festividad y celebración y de abundancia según el nombre implica, el mismo es de alguna manera sombrío. Para algunas personas es un tiempo de gran espera, para otros es una severa interrupción en sus vidas que lleva consigo no solo un poco de malestar e inconveniente, sino que también un poco de pérdida de propiedad personal.    

Este capítulo 25 de Levítico contiene mucha de la ley civil en lo que respecta la propiedad, particularmente cuando esa propiedad es tierra o esclavos. Esto es importante para nosotros entender por unas cuantas razones: 1) es importante que nosotros podamos entender el trasfondo de los tiempos, y 2) el mismo contiene principios y patrones que no solo nos da a nosotros dirección de como nosotros debemos pensar y comportarnos en lo que respecta la propiedad, pero también en ciertas funciones y propósitos del Mesías.

Este es un capítulo bastante largo y se pone bastante detallado en sus definiciones legales. Por lo que yo prefiero hacer es leerlo todo para así poder verlo todo junto, y luego nosotros vamos a volver a leer algunas secciones ya que las discutiremos más detalladamente.

LEER LEV. 25 completo

Bastante complejo, ¿verdad?

Vamos a comenzar tratando de evaluarlo desde un punto de vista en general. Los puntos principales del Jubileo son restauración y misericordia, en una demostración divina de la gracia de Dios hacia Su pueblo. Y claro que esto involucra actos paralelos de restauración y misericordia POR SU pueblo. En otras palabras en el Jubileo Dios ha hecho una ordenanza que demuestra Sus atributos de justicia perfecta e ideal, imparcialidad, igualdad, misericordia, y redención PERO (según son todas Sus leyes) esta ley de Jubileo no es para sencillamente flotar alrededor del éter COMO un ideal para nosotros contemplar y sentirnos bien del mismo. Más bien esta ley debe ser FÍSICAMENTE obedecida; la misma debe ser manifestada, vivida, y llevada a cabo por SU pueblo para beneficio de Su pueblo. Verdaderamente la ley de Jubileo es uno de los mejores ejemplos de la base de la cual rodea cada una de las 613 leyes de Dios; Amarás a Jehová tu Dios con toda tu mente, alma, y fuerza, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Uno de las primordiales maneras que esta restauración y misericordia son llevadas a cabo es por medio de las regulaciones y las ordenanzas que conciernen a los derechos reales de la propiedad que son establecidos aquí en Levítico 25, desde un punto de vista de lo que es mejor para un clan o una familia colectivamente (eso es, como una unidad de familia en su totalidad), pero aun protegiendo a un individuo.

Otro propósito primordial de estas leyes de Jubileo era para asegurar que cualquier hombre laborioso que se encontrara el mismo y/o su familia en pobreza por cualquier número de razones pudieran tener un nuevo comienzo (una nueva oportunidad para disfrute) de tiempo en tiempo. Esa oportunidad para un nuevo comienzo viene en el Jubileo establecido por Dios, una vez cada 50 años.

La razón habitual para la que una persona estuviera en deuda era debido a la pobreza. Y, para los hebreos, la razón habitual para que muchos terminaran como un trabajador no renumerado sirviendo a otro hebreo era debido a una deuda que él no podía pagar. Aquellos entre nosotros que hemos experimentado el aparente irrompible ciclo de coger prestado, endeudándose, solo para darnos cuenta que no podemos pagar la deuda; entonces cogemos más dinero prestado para pagar la deuda previa solo ahora bajo condiciones y términos aún más pesados (los cuales nosotros tampoco podemos pagar), entendemos este ciclo sin fin. No parece haber salida por consiguiente nosotros vivimos bajo el demoledor peso de deuda y en ocasiones eventualmente la bancarrota.   En nuestra sociedad Americana la mayoría de la deuda es en lo que se conoce en la forma de lo que se llama deudas no seguras……tarjetas de crédito….o deudas seguras….generalmente nuestras casas o nuestros carros. Si dejamos de pagar nuestra hipoteca perdemos nuestra casa, si dejamos de pagar el carro, el mismo es embargado. Toda deuda en el sistema hebreo era una deuda segura; y casi siempre el medio de colateral era la tierra ya que era una sociedad basada en la agricultura. Si perdías la tierra no solo perdías tu hogar, tú también perdías el abastecimiento de comida y tú perdías la habilidad de generar ingreso para poder comprar otras cosas que necesitabas. La otra clase de seguridad para la deuda en la Biblia era uno mismo o un miembro de la familia; esclavitud por deuda. Un ser humano se convertía en colateral de la deuda (más correctamente era el trabajo que un humano podía llevar a cabo para otra persona). El año de Jubileo estaba parcialmente designado a tratar con esta realidad de todos los días para el pueblo de Israel.

Nosotros posiblemente tenemos algunas personas aquí que vienen de un trasfondo de agricultura y es probable que sea un poco más fácil para ellos entender el lugar preeminente que el poseer la tierra tiene en una sociedad de agricultura. Por lo que nosotros vemos el capítulo abrir con Jehová hablándole a Moisés en lo que respecta a la tierra que Él le estaba dando (o mejor dicho que ya le había dado) a ellos; la Tierra de Canaán.

Ahora en ocasiones yo he usado la analogía que al nosotros ir aprendiendo Torá la misma está organizada de una manera como el proceso de maduración del humano; Nosotros comenzamos la vida aprendiendo reglas generales y sencillas y hechos sobre varios temas; al nosotros ir absorbiéndolos, y luego cuando nuestras mentes pueden, mas información es añadida y un punto más fino es puesto en cada asunto.

Pronto nosotros vemos ciertas conexiones sutiles y en común de lo que al principio parecía ser asuntos completamente separados; y luego continuamos aprendiendo hasta revelar complejidades más profundas del mundo alrededor de nosotros. Más tarde en la vida muchas cosas que nosotros pensábamos que sabíamos todo lo que había que saber empiezan hacer sentido en un nivel más profundo y nosotros ganamos lo que la Biblia llama sabiduría (contrario a sencillamente saber muchos diferentes hechos).

Nosotros fuimos presentados con lo básico de la Ley de Dios en Éxodo; luego las partes iniciales de Levítico nos dieron más información sobre esas Leyes de Éxodo para que la intención de todas esas leyes y mandatos de Jehová fuera mejor captada. Más tarde en Levítico temas específicos de los cuales nosotros ya se nos habían presentado son nuevamente tocados, y matices son puestas en ciertos principios de Dios. Cuando lleguemos a Números y Deuteronomio nosotros vamos a recibir más instrucciones que conectan los puntos para así formar un retrato más completo para aquellos quienes se han esforzado en estudiar los primeros 3 libros de la Torá.

Aquí en Levítico 25, nosotros somos como un estudiante en su ultimo año de escuela secundaria; y ahora que nosotros hemos establecido una base sólida de conocimiento y los términos han sido definidos ciertos asuntos de especial importancia para Dios van hacer discutidos en más detalle. Y uno de esos detalles es este: aun cuando es cierto que Dios le dio la Tierra de Canaán a Abraham, esto no era una transferencia completa como nosotros pudiéramos pensar. Más bien Dios ha mantenido la propiedad de Canaán y en lugar le ha dado a la semilla de Abraham (Israel) un arrendamiento a largo plazo; un arrendamiento “para siempre” realmente, aunque el desalojo temporero por romper los términos del arrendamiento es parte del trato.

En el verso 2 de nuestro capítulo actual dice, “Cuando entréis a la tierra que yo os daré…”, vamos a ver la palabra hebrea usada para dar; esa palabra es nathan….si, nathan como el nombre del profeta que sirvió al Rey David. Y el sentido de la palabra es algo como esto: otorgar, dar, añadido a uno, asignar a uno, un regalo, algo asignado para uno o separado para uno. En otras palabras Nathan no indica tanto una transferencia de propiedad como algo siendo dado a uno para usar COMO si fuese de uno. Es como ser Presidente de los Estados Unidos: uno no es DUEÑO de la presidencia; eso le pertenece a las personas. Más bien cada presidente está en posesión de la oficina por un tiempo. Es por esto que yo hago la analogía de la tierra siendo dada a Abraham como un arrendamiento, no como una venta. Jehova retiene la propiedad pero Israel tiene el uso de la misma.

Ahora, como estudiante que estudia la Torá es importante que nosotros entendamos este principio crítico de la Biblia sobre la tenencia de la tierra; el poseer algo que no es necesariamente tuyo para poseer. Lo que Israel tuvo en los días de Josué y tiene hoy en día, NO es propiedad perpetua de la Tierra de Israel; más bien ellos tienen un arrendamiento perpetuo.

En hebreo, este principio clave es llamado ‘achuzzah, el cual quiere decir ‘aguantando”. Y Jehová le dice a Israel que como ellos NO son propietarios de la tierra, ellos solo tienen arriendo, por lo que ellos no pueden vender la propiedad.

Cualquiera de nosotros que ha rentado un edificio o una casa puede perfectamente entender eso. Nosotros podemos usar la propiedad sin interferencia del dueño mientras honremos los términos establecidos en el contrato; ¡pero una cosa que no podemos jamás hacer es vender el lugar porque nunca nos perteneció!

Además, uno de los términos claves del acuerdo del arrendamiento (expresado en los pactos de Abraham y Moisés) que Jehová tiene con Israel en lo que concierne a la tierra que ellos van a poseer es que Israel solo puede trabajar la tierra y hacer que produzca 6 de cada 7 años. Al igual que Jehová “trabajó” por 6 días cuando Él creó nuestro Universo, y luego cesó en el 7mo día, por lo que los Israelitas deben trabajar la tierra por 6 años y luego permitir que cese de trabajar en el 7mo. Este Shabbat NO era para los Israelitas per se, sino que más bien para la tierra misma…..era para que la tierra pudiera descansar.

Volvamos a Leer Lev. 25:1-7

Así que por 6 años los Israelitas deben cultivar la tierra, sembrar y cuidarla, y cosechar su cosecha; ellos deben podar los viñeros y tomar de su dulce fruto. Pero en el 7mo año (llamado Año Sabático) Israel no debía de hacer nada con la tierra. Ellos no podían sembrar cosechas nuevas; ellos ni tan siquiera podían podar los viñeros. El podar era clave para mantener la salud y la productividad de los viñeros; de hecho dos veces por año ellos podaban, uno en el verano y el otro en el invierno. Nada de eso debía ocurrir en el año Sabático.

Aun cuando el ciclo de Jubileo de 50 años es el tema final de Levítico 25, una base para entenderlo y conectarlo con los patrones del Sabbath de Dios es primero establecido; por lo que el concepto del ano Sabbath es discutido. Los versos 5-7 son un poco difícil de entender: ya que parece por un lado decir que durante el 7mo año de Sabbath uno NO debe cosechar y comer de los que crece naturalmente de los campos no atendidos, y luego por otro lado dice que uno PUEDE cosechar cualquier cosa que sea que la tierra produzca por si misma. Nosotros debemos ver lo que los eruditos de antigüedad dicen para que nos den una buena contestación para este misterio.

Y ellos nos dicen a nosotros que estas son dos situaciones diferentes: el mismo era común para que se le caigan las semillas a los granos cuando están maduras, y luego para que aquellas semillas germinen por sí misma y produzca nuevos tallos de grano. Pero también era común cortar los tallos y luego salir nuevos retoños de las raíces y por ende producir más tallos de grano. En la primera ocasión esto era grano NUEVO porque el mismo salía de la semillas; en la segunda ocasión este era grano VIEJO porque el mismo salía de plantas que ya existían. Esta situación era tan común y muy bien entendida que le daban nombres al 2ndo crecimiento y hasta bastante usual el 3er crecimiento de la misma planta. El 2ndo crecimiento se llamaba, en hebreo, safiach…y el 3er crecimiento shachis.  

La regla de Levítico 25 es que en el Año Sabático uno NO podía cosechar y comer plantas que retoñaban de SEMILLAS que quedaban de la cosecha previa. Pero uno podía cosechar y comer de la 2nda y la 3era que salía del sistema de la raíz de la cosecha previa. Aunque aparte de ir y recoger el grano los Israelitas no podían hacer nada más en la manera de atender los campos.

El verso 7 (algunas Biblias el 6) pasa al primer plano el principio que en la tierra de Israel no hay ciudadanos de segunda clase; sin importar que sean extranjeros quedandose entre los hebreos, esclavos comprados por los hebreos, o sirvientes por contrato; todos los que vivían como Israel compartían lo que fuese que la tierra produjera por sí misma en el Año Sabático.

Ahora un punto al que debemos de estar al tanto de: yo dije que el Año Sabático era para beneficio de la tierra, no de los hebreos. Mientras esto es cierto la otra idea aquí era que en el Año Sabático los hebreos estaban ahora completamente dependientes de Jehová que les proveyera. Lo que está siendo demostrado a los Israelitas era que, al final y a la postre, no era su trabajo el que traía la comida de la tierra, pero que el mismo era sencillamente un regalo de Dios. Israel estaba otra vez casi como nómados durante este 7mo año, igual que como estaban por 40 años en el Desierto completamente dependiente del Señor para su sustento. Si Dios no proveía, ellos no comían. Por lo que una gran fe era necesaria por parte de los hebreos al entrar el Año Sabático; y claro que como Dios si proveía, esto sirvió para aumentar su confianza en ÉL al igual que el maná prometido, el cual había venido todos los días sin falta, lentamente pero seguramente aumentó la fe en Dios en la generación del Éxodo.

VOLVAMOS A LEER LEV.25:8-13

Los versos 1 – 7 son recordatorios de los requisitos para el año 7mo de Descanso completo para la tierra. Ahora que el principio del año Sabático está establecido el tan-llamado Jubileo es ordenado. Un término Bíblico estándar es usado para explicar el periodo de tiempo para el Jubileo: el mismo debe de ser 7 Sabbaths de años, o siete semanas de años (7 X 7), queriendo decir 49 años; luego comienza el año de Jubileo, el año 50. La marca del comienzo de este año especial número 50 es Yom Kippur, el Día de Expiación, el 10mo día de Tishri, el cual según el calendario hebreo de eventos religiosos es el 7mo mes del año.

Esto puede parecer un poco raro porque nosotros tenemos el comienzo del año 50 siendo atrasado por 10 días de cuando sería lógico para el mismo comenzar. El 1er día de Tishri es Rosh Hashanah, el Nuevo Año Judío; pero como la palabra hebrea actual es “yobel”, la cual significa cuerno de carnero, y el cuerno de carnero está asociado con Yom Kippur, entonces el año de Jubileo comienza en el 10mo día del mes de Tishri, el cual es Yom Kippur. No todos los judíos están de acuerdo con esto pero esa es la razón detrás de esto.

Y este año 50 de Jubileo debe de ser un Año Sabático al igual que cada 7mo año debe ser un Año Sabático. Ahora mira como el significado profético comienza a desarrollarse.

Y claro que el año 50 conecta con el día 50 de Pentecostés, (Shavuot). El Señor le dijo a Israel que si ellos no obedecían el año 50 del Jubileo que ellos iban a ser exiliados de su tierra y los extranjeros (gentiles) disfrutarían lo que el Señor había planeado para Su pueblo, Israel. Y claro que eso sucedió en más de una ocasión.

Esto encaja perfectamente con Pentecostés, siete semanas de días, más 1, 50 días. En el día 50 el Espíritu Santo descendió no solo para los judíos, pero también para los gentiles. Los extranjeros quienes nunca habían sido parte de Israel podían de repente conocer la provisión salvadora de Dios: Yah-shua. La provision de Dios sería para todos los que creyeran, incluyendo aquellos que NO eran parte del Israel físico. Aquellos que NO cumplían con las provisiones del año 50 del ciclo Sabático (el Jubileo) independientemente serían cortados de la tierra; aquellos que no cumplían con las provisiones de Pentecostés…..aceptación del Espíritu Santo quien vino en el día 50…serían cortados del Reino de Dios.

Ahora el año 50 de Jubileo trajo consigo retos al igual que bendiciones; uno tendría que descansar de todo su trabajo y contar solo en la provisión de Dios. Igual con Pentecostés; nosotros debemos poner a un lado y depender de la sangre de Yeshua para proveer. Pero el reto era que en el año 50 del Jubileo aquellos que tenían riquezas, aquellos que eran propietarios de tierras que una vez fueron propiedad de otros, tenian que devolverlo al dueño original. En Pentecostés, nosotros encontramos que debemos devolver todo lo que nosotros tenemos a su dueño original; Jehová. Todo lo que nosotros tenemos llega a ser Suyo. Nosotros nos convertimos en indigentes espirituales. .

Permítanme señalar algo que tal vez no se les haya ocurrido a ustedes todavía: la manera en que este plan para Jubileo es presentado, hubiera tenido que haber dos Años Sabáticos CONSECUTIVOS cada 50 años. El año 49 mismo era un año Sabbath (el año final de cada periodo de 7 años era un año Sabbath), y luego el año 50 (el año de Jubileo) era OTRO año Sabbath; por lo que tenemos dos años Sabbath consecutivos.

Ha habido mucha controversia sobre este asunto. Los Rabinos y los eruditos han sugerido que la manera en que los 50 años eran contados era que el año del Jubileo mismo debía ser contado como el año uno del ciclo de 50 años. Por lo tanto el primer año del primer periodo de 7 años seguido el Jubileo era actualmente el 2ndo año del ciclo del Jubileo de 50 años. Al sugerir esa fórmula entonces el último año del ciclo de 7mo año era el Jubileo. Eso hizo el 7mo año del Sabbath coincidir con el año 50 del Jubileo. ¿Porqué está sugerencia? Porque los eruditos no vieron cómo era posible para Dios el requerirle a las personas que sobrevivieran sin sembrar y cosechar por 2 años consecutivos, como resultado de 2 años Sabáticos consecutivos………el año 49 del año Sabbath, inmediatamente seguido del año 50 del año del Jubileo Sabbath. Aunque la palabrería de la Torá es bastante simple y esa idea no es sencillamente apoyada; ciertamente HABÍA de haber 2 años Sabbath consecutivos. Mantengan eso en mente por un rato.

Vamos ahora a poner nuestra atención al verso 10. Hay esta corta declaración que puede pasar desapercibida y en realidad es central para el Jubileo; el mismo dice: “……Así consagraréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertad en la tierra para todos sus habitantes…” En otras versiones dice, “proclamarás libertad a través de la tierra”, y unas cuantas versiones dicen, “proclamarás LIBERACIÓN a través de la tierra”. La palabra que nosotros queremos mirar es la que es traducida como libertad o liberación. Y, la palabra hebrea es deror.

Esta palabra, deror, es importante porque la misma es el núcleo del propósito entero del Jubileo; porque el mismo está DECLARANDO para nosotros exactamente de que se trata el Jubileo. Hasta hace muy poco los estudiosos judíos y cristianos habían estado de acuerdo que la “libertad y la liberación” eran traducciones aceptables para la palabra deror. Pero con el mejor entendimiento actual de lo que es llamado cognados hebreos que se encuentran en el lenguaje Acadio, nosotros hemos llegado a un significado más preciso del término. Como recordatorio, el Acadio es conocido ser la versión anterior del hebreo Bíblico; en otras palabras el hebreo Bíblico sale del lenguaje Acadio. Y nosotros tenemos grandes cantidades de registros de antigüedad escritos en Acadio que sirven como una clase de Rosetta Stone para ayudarnos a traducir el hebreo Bíblico a palabras modernas de hoy en día. Por lo que nosotros tenemos muchas palabras hebreas en la Biblia que ya no se usan en el hebreo moderno. Nosotros también tenemos algunas palabras hebreas cuyo uso es tan raro en la Biblia que el significado de la palabra esta difícil de traducir. Deror es una de esas palabras pero ahora, en los últimos años, el significado es mucho más preciso y entendido; y el significado es “liberación”.

Deror viene de la palabra Acadia anduraru; la misma era un término legal y generalmente era usada cuando un rey nuevo entraba al poder y declaraba perdón de deudas y la liberación de sirvientes por contrato de sus amos. Una forma de esa palabra también fue usada y significaba, “el moverse libremente”.

Por lo que libertad pierde un poco la intención; deror corresponde más al concepto de LIBERACIÓN; específicamente como siendo liberado de esclavitud y de deudas.

Hasta ahora nosotros tenemos una imagen de Jubileo, que es 1) el 2ndo año Sabático consecutivo para los Israelitas que sucede dos veces en el siglo, en el cual a ellos se les prohíbe de sembrar, o cosechar grano nuevo, y de cuidar los viñeros o de alguna manera mantener la tierra o los árboles….incluyendo los importantes árboles de olivo. 2) el Jubileo debe ser un año de LIBERACIÓN de deudas y de esclavitud por contrato. 3) la única comida que pueden comer…ya sea para animales o hombres….era aquellos que fue almacenado en preparación para este periodo difícil de 2 años en el cual ninguna cosecha podía ser cosechada. La única OTRA comida que podían comer era lo que salía de la tierra por sí mismo, sin que el hombre sembrara, atendiera, o podara.

Ahora se nos da otra frase cuyo significado está más claro, ya que entendemos el aspecto de “liberación” del Jubileo. El verso 13 termina con las palabras, “…..cada uno de vosotros volverá a su propia posesión” (es importante entender que posesión NO quiere decir que es propiedad, esto más preciso es “aguantar”, como en un “arrendamiento”).

Yo espero que ustedes puedan seguir esto porque esto NO son asuntos triviales o detalles sin importancia. Los mismos preparan el camino para mucho de lo que eventualmente es dicho en el N.T.

La idea de “cada hombre regresando a su tierra” es que en algun punto la razón por la cual un hombre NO estaba en la tierra que era suya es porque la misma había sido vendida a otra persona o la misma había sido entregada para pagar una deuda. La mayoría de las veces la tierra era transferida de una persona a otra DEBIDO a una deuda que no había sido pagada.

Por lo que permítanme ser muy claro: el principio hebreo de ‘achuzzah era que NADIE era dueño de la tierra…ellos solo la arrendaban por un tiempo. Dios era el dueño de toda la tierra, y hasta en el pacto con Abraham el mismo no fue una transferencia de propiedad de Jehová a Abraham, sino que fue la ejecución de un arrendamiento; y el término del arrendamiento fue para “siempre”. Este mismo principio es continuado a través del cual el “dueño de la tierra” realmente no es propietario de la tierra que el “posee”. Con la idea siendo que él la “posee” mientras el dueño se lo permita. ¿Y, quién es el dueño? Jehová. Si el poseedor de la tierra usa la tierra como un colateral en una deuda, pero no puede pagar la deuda, entonces la tierra que posee es transferida al que estaba poseyendo la deuda. PERO… esa persona no era dueño de la tierra el solo la estaba poseyendo.    

La pregunta obvia es, ¿entonces, por cuanto tiempo la persona que ahora posee la tierra, la va a poseer? Y la contestación es, solo hasta que llegue el Jubileo. En el año del Jubileo un hombre que obtenía un pedazo de tierra como ejecución hipotecaria tenía que DARLE esa tierra para atrás a su dueño original….o….si el dueño original había muerto, el nuevo dueño tenía que dárselo para atrás a la familia del dueño original o el clan. Al dueño original no se le obligaba a pagar nada para poder tenerla para atrás, bajo este acuerdo del Jubileo.

Los versos 14 –22 explican un poquito más como este acuerdo trabajaba.

VOLVAMOS A LEER LEV. 25:14 – 22

El principio fundamental que el dueño de la propiedad opera bajo el sistema de la Ley que Dios, está dándole a los hebreos a través de Moisés es que la cantidad máxima de tiempo que cualquiera que posee la tierra la puede PERDER por CUALQUIER medio a otra persona, es 49 años. Si esa persona o familia ha perdido su tierra a otro, o la ha “vendido”, a ellos se les es devuelta en el año del Jubileo.

Esto es tan enormemente diferente al sistema Americano de derechos de propiedad que puede ser difícil de comprender. En América el ser dueño de la propiedad es considerado un derecho sagrado. No es solo poseer, sino que es de uno. Es de uno mientras uno quiera. Aunque si tienes una deuda en la misma (una hipoteca), y el deudor ejecuta la misma y tú no puedes pagar…tu pierdes esa propiedad por siempre. Ahora la misma pertenece al NUEVO dueño por el tiempo que él decida tenerla. Uno no retiene ningún derecho para esa propiedad.

El dueño nuevo puede venderla a otra persona, él puede quedarse con ella y la puede dejar en el testamento para la próxima generación, y la misma llega a ser de ellos…no solo para USARLA…..sino como PROPIEDAD. Esta NO es la manera en la que el sistema Bíblico operaba. Yo no estoy condenando nuestro sistema yo solo estoy tratando de mostrarles las diferencias.

Por lo tanto bajo el sistema que nosotros estamos leyendo aquí en la Torá, lo que una persona PAGABA para adquirir un pedazo de tierra de alguien estaba basado en dos cosas: 1) cuantos años él iba a tener posesión de la misma hasta que el año del Jubileo llegara (y entonces estaba forzado a devolver la tierra a la persona original que tenía posesión); y 2) lo que el valor de la cosecha que podía ser cosechada en esa tierra equivalía por ese periodo de tiempo.

Solo para estar claro: si una persona adquiría un pedazo de tierra el primer año después del año del Jubileo, entonces él podía poseerla por el tiempo máximo posible….49 años….hasta el comienzo del PRÓXIMO Jubileo. Por lo que si era calculado que él iba a recibir 49 años de cosecha del mismo (realmente podía ser solo 42 años porque habrían 7 años Sabáticos incluidos en ese tiempo en el cual el podía sembrar ni cosechar), y cada uno de esos 49 años de cosecha tenía un valor de $100, que pagaba al que lo poseía anteriormente $4900 por el derecho de la tierra. En el año 50 la tierra automáticamente volvía al dueño anterior y PERMANECIA suyo a menos que lo perdiera otra vez.

Por otro lado si pasaban varios años desde el último Jubileo, y el PRÓXIMO Jubileo llegaba en, digamos 14 años, y una persona quería obtener el mismo pedazo de tierra, entonces al calcular el valor de cada año de cosecha a $100, el pagaría $1400 por la tierra porque él estaría devolviéndola más temprano, y por lo tanto ganando menos uso de la tierra que en nuestro primer caso.

Para los pobres y aquellos en deuda, el Jubileo era una gran cosa….algo que ellos esperaban. Para los adinerados y los afortunados esto no era algo que particularmente a ellos le daban la bienvenida. El año de Jubileo para ellos era pérdida…..pérdida de mucho de su riqueza.

Pero lo que los pobres y los ricos tenían en común era que por un periodo de 2 años, su calidad era generalmente más pobre que lo normal porque la misma consistía de los cortes de 2nda y 3ra eran más inferiores a la última cosecha antes del comienzo de los 2 años consecutivos de Sabbath. Como pueden imaginarse los más adinerados resolvían esto con sencillamente comprar cosecha de mercantes extranjeros, quienes traían comida que crecía FUERA de Israel.

Ahora el verso 18 representa una repentina interrupción en la serie de ordenanzas. Abruptamente Dios dice esto: Cumpliréis, pues, mis estatutos y guardaréis mis leyes, para ejecutarlos, PARA QUE HABITÉIS SEGUROS EN LA TIERRA. El verso 19 continúa con el mismo pensamiento de, “entonces la tierra dará su fruto, comeréis hasta que os saciéis y habitaréis en ella con seguridad”.

La historia ha comprobado el desarrollo exacto y asombroso de esta declaración. Durante el tiempo que Israel hizo un intento de al menos caminar en los caminos de Jehová la tierra fue milagrosamente productiva. Durante los días que Israel estuvo en la tierra en tiempos Bíblicos, la misma era la cesta de pan para el Medio Este. Su cosecha era conocida por su calidad y cantidad. Los registros de Babilonia, Persia y Roma muestran cuanto estos conquistadores deseaban tener el beneficio de los fabulosos frutos y granos y vegetales producidos en la Tierra Santa.

Pero, cada vez que los Israelitas fueron exiliados, la tierra paró de producir. Cuando los de Asiria vaciaron el Reino del Norte de Efraín-Israel y los sustituyeron con extranjeros, inmediatamente la tierra entró en peligro. Casi 2 siglos más tarde nosotros leemos de los judíos regresando de su cautiverio en Babilonia a tierras en ruinas, viñeros sin atender, y una Jerusalén destruida.

Al pasar de los siglos después de la destrucción del Templo por los Romanos en el 70 D.C. y la expulsión de la mayoría del pueblo judío la tierra comenzó un deterioro continuo que correspondía con una presencia mayor de extranjero y control, y menos presencia de hebreos y control. Eventualemnte Israel llegó a ser un lugar muy poco poblado porque la tierra se había convertido en desechos.

Los libros de historia están llenos de descripciones de visitantes a la Tierra Santa en el año 18, 19 y a principios del 20 donde, después de viajar la tierra de una esquina a otra, ellos estaban sorprendidos que alguien pudiera sobrevivir en tal lugar. Durante una visita en el 1867 a la Palestina Mark Twain observó: “De todas las tierras allí que tienen una vista deprimente, Palestina debe ser el príncipe. Las colinas estériles y sin brillo, los valles antiestéticos desérticos (habitados por) multitudes de mendigos con horribles úlceras y deformaciones. Palestina está sentada en cilicio y cenizas.

A esto el añadió que las Tierras Santas eran ahora un ‘país desolado cuya tierra es lo suficiente rico pero está cubierto totalmente de hierba mala-una triste callada expansión….una desolación que ni la imaginación puede adornar con la pompa de vida y acción. Nosotros alcanzamos Tabor seguros…nosotros nunca vimos a un ser humano en toda esta ruta…..

‘Casi no había un árbol o arbusto en ningún lugar. Hasta los olivos y los cactus, aquellos amigos de una tierra sin valor, habían abandonado el país…..

George Adam Smith, un geógrafo que visitó a Palestina en el 1830 antes de los cambios hechos por los inmigrantes europeos, describió el país como una mezcla de estéril, tierra sin árboles, y pantanos llenos de hierba mala.

El dice que, los judíos que compraron esta tierra sin valor eran llamados “hijos de la muerte” porque muchos de ellos no sobrevivieron.

Cuando Israel no está en la tierra, la tierra responde poniéndose inactivo.

Nosotros vamos a continuar la semana que viene.

6355 N Courtenay Parkway, Merritt Island, FL 32953

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