Números

Lección 16 Capítulo 14 continuación

La semana pasada, comenzamos en Números 13 y nos movimos al Capítulo 14, nosotros comenzamos a estudiar la rebelión del pueblo de Israel, y cuales iban a ser las consecuencias. Y, la rebelión entraba en los exploradores de las 12 tribus yendo a Canaán para reunir información y traerla de regreso a los que tomaban la decisión (de hecho, estos exploradores, eran líderes por lo que su reporte era dado con autoridad). Diez de los 12 exploradores aconsejaron que para tratar de tomar la tierra de las manos de las diferentes personas que la ocupaban, sería un acto suicida.

Al comenzar a circular los reportes alrededor del campamento las personas comenzaron aterrorizarse. Y, como sucede cuando dejamos bajar la guardia, la verdad siempre sale: la gente abiertamente expresó sus sentimientos que ellos hubieran preferido que el Señor nunca los hubiera redimido de Egipto en primer lugar. Ellos preferían quedarse esclavos en Egipto a un capataz cruel, que tener la oportunidad de reclamar la herencia que Dios había separado para ellos. ¿Por qué? Porque la tarea frente a ellos parecía peligrosa, y abrumadora y desconocida. Lo que era requerido de ellos estaba fuera de su alcance. Cuando los lideres decidieron no entrar a la tierra, las personas estuvieron de acuerdo con ellos, Dios vio esto como una rebelión en contra de Él, de lo peor de los casos.

VOLVAMOS A LEER NÚMEROS 14:1 - 12

En los primeros versos nosotros vemos algo interesante que vamos a profundizar un poco más tarde en la lección. Nosotros vemos al pueblo llorando y gimiendo toda la noche, y aunque no lo dice, esto sencillamente era cultural y conocido que debieron de haber estado llorando a Dios. La cultura del Medio Este es tan diferente a la Occidental. La cultura Occidental tiende a ser más reservada y las emociones son externamente limitadas a lo que es aceptable en nuestra sociedad. Cuando nosotros los de la iglesia Occidental queremos sentirnos especialmente piadosos delante de Dios nosotros asistimos un poco más a la iglesia, tal vez hacemos trabajo voluntario, hablamos del Señor un poco más, o vamos delante de nuestra congregación y pedimos oración (de hecho, no hay nada malo con hacer esas cosas). En la cultura del Medio Este el llorar y gemir en voz alta y públicamente y tirarse al piso es la norma. Cuando nosotros vemos en las noticias sobre los eventos trágicos en Iraq y en Israel y Afganistán y nosotros vemos a las personas molestas o en luto, nosotros vemos todo lo que les acabo de describir y muchas cosas más. Aunque la cultura es cultura y la sinceridad es sinceridad y las mismas no están necesariamente conectadas; ya sea las acciones de la cultura Occidental o de la cultura del Este.

Por lo que tenemos al pueblo de Israel gimiendo y llorándole a Dios toda la noche. Y al mismo tiempo están quejándose y amenazando con rebelarse en contra de los líderes escogidos por Dios y del Mediador ordenado por Dios, Moisés.

Y para finalizar ellos acusan a Dios de no tener los mejores intereses para con ellos; más bien todo este éxodo es solo una broma cruel que se le ha jugado a estas indefensas personas.

Yo creo que nosotros podemos sacar conclusión de los primeros 4 versos de Números 14:¡si tú tienes un problema, o una preocupación, o hasta quieres ajustar cuentas con Dios, estos pasajes nos muestran precisamente lo que no debemos de hacer! La reacción de Dios a todo esto iba a ser bastante predecible.

El verso 5 de Números 14 dice que Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros delante de la congregación. No, ellos no estaban adorando a los ancianos; ellos cayeron sobre sus rostros porque ellos estaban esperando una reaccion BIEN severa de Dios. Y ellos no podían creer lo que estaba sucediendo delante de sus ojos, hasta el extremo que sus rodillas se debilitaron y ellos cayeron a la tierra en completa desesperación. Pero, ahora entra Josué y Caleb.

Es interesante que hasta ahora Josué aparentemente había estado callado. Esto era verdaderamente una señal de un líder maduro, él dejó a los otros decir lo que quisieran, porque él ya era el asistente de Moisés y el protegido, por lo que las personas sabían dónde él estaba parado. Caleb había declarado muy bien su posición, y Josué sencillamente no tenía razón para repetirlo. Pero, ahora, como equipo, Josué y Caleb exhortan a las personas que reconsideren. Ellos les recuerdan cuan maravillosa la tierra es; si Israel obedece a Dios, confía en ÉL, ÉL les va a entregar la tierra a ellos.

Ellos viran las conclusiones de los ancianos de adentro para afuera; los ancianos les temen a las personas de Canaán, Josué y Caleb le dicen que no teman. Los ancianos dicen que le desobedezcan a Dios, y se queden fuera de la tierra, Josué y Caleb le dicen que NO se rebelen en contra del Señor, que sigan hacia delante y tomen la tierra. De hecho, ellos dicen que debido a que el Señor ha “removido la protección” de los Cananeos, ellos ahora son “nuestra presa”. Bastante audaces. ESTA es la actitud que NUESTRO Padre está buscando de nosotros. No una tonta desfachatez basada en el sentido falso de importancia propia, o delirio de grandeza sobre nuestras propias habilidades y fortalezas. Más bien, confianza absoluta para que cuando el Señor dice, “Él va”, Él va. Que cuando el Señor dice, no te preocupes, el juego está arreglado, el resultado está resuelto…….nada puede cambiar ese decreto. Aunque, el resultado victorioso puede, a veces, ser pospuesto por temor e incredulidad de parte de los seguidores de Dios. O, el Señor usa a otras personas o próximas generaciones para alcanzar Su voluntad, cuando la actual pudo haber sido bendecida si solo hubieran sido obedientes.

Ha habido unos interesantes Midrashim (investigación, compilación, historia) por los Rabinos de antigüedad sobre lo que Josué quiso decir con la declaración que la protección de los Cananeos se apartó de ellos. ¿Era esto acaso una expresión? ¿O acaso esto refleja parte de un sistema de creencias antiguas? La palabra hebrea usada aquí que generalmente representa “protección”, es tsel; y la misma literalmente quiere decir sombra. Como sentarse debajo de la sombra de un árbol. La misma ciertamente da la impresión de una sombrilla de protección….en este caso sobre Canaán.

Pero como la oración en su puro sentido hebreo es “su protección (queriendo decir el de Canaán) se fue y EN VEZ el Señor está con nosotros”……la intención obvia es indicar que la protección anterior sobre Canaán era de una naturaleza divina. Pero, esa protección divina ha sido levantada por lo que ahora Canaán está vulnerable y listo para ser tomado. Y, de aquí es de donde los Rabinos salen con las discusiones de los Ángeles Guardianes de las naciones.

Ahora, esto de por si es un tema fascinante. Porque, en la actualidad, la Biblia dice muy poco sobre la naturaleza de los ángeles. Nosotros obtenemos pistas de los seres espirituales….seres espirituales divinos……quienes son asignados por el Señor para velar por una nación….pero ningún detalle en lo absoluto. Por lo que, la mayoria de lo que observamos hoy en dia y pensamos sobre los angeles y los demonios NO viene de las Escrituras, sino que de los escritos de los Rabinos. Con esto dicho, lo que Josué está tratando de decir es que Dios está del lado de Israel, y que YA no hay ninguna clase de protección espiritual sobre Canaán….ya sea maléfica o de bien….que pueda prevenir que Israel triunfe.

¿Ahora, acaso hay una buena base Bíblica para hacer de esto una interpretación propia? ¿Que ciertamente Josué quiso decir que la protección de un ser espiritual verdadero y existente había sido retirada? Sí, busque en sus Biblias Daniel 10.

Leamos DANIEL 10:1-14

Esto se explica bastante por sí solo. Aquí nosotros vemos como directamente se le dice a Daniel de una confrontación entre un príncipe de Persia…..queriendo decir una fuerza espiritual (aparentemente una en oposición a Dios) que había cogido a Persia…..y este ángel de Dios que recibió la ayuda del poderoso Arcángel Miguel….para vencer al príncipe de mal. Por lo que la idea de que hay ángeles asignados a velar sobre las personas y las personas de las naciones….no solo el pueblo de Dios sino que otras personas también….es algo de lo que se habla directamente en las Escrituras.

Por lo tanto, cuando en Números 14, Josué dice que ya no había más protección espiritual sobre las personas de Canaán, ciertamente él quiso decir eso literalmente.

La respuesta de Josué al pueblo, y el irse del lado de Moisés y Aarón, trajo la ansiedad y el coraje de la gente a su punto máximo. Y, ellos amenazaron de apedrear a Josué y a Caleb…y presumiblemente a Moisés y Aarón también. Las personas ya estaban convencidos, y ellos realmente no querían escuchar ningún sermón que dijera lo contrario.

EL Señor Mismo ahora viene al rescate, al Su presencia bajar sobre la Tienda de Reunión, para que todo Israel lo pudiera ver. Esto parece haber puesto un paré a las intenciones de asesinato de la muchedumbre. Y, el Señor le dice a Moisés: es suficiente. Yo voy a destruirlos a todos, y voy a comenzar de nuevo contigo. De ti, Moisés, yo voy a crear personas de fe. De hecho, la nación que voy hacer de ti será aún más grande que los 3 millones de Israelitas que viven ahora…..pero que están a punto de morir bajo Mi mano.

VOLVAMOS A LEER NÚMEROS 14:13 - 24

Hay unos cuantos principios de Dios muy fundamentales contenidos dentro de estos pocos versos y los vamos a discutir. Y el primero está contenido en la súplica de Moisés a Dios de no destruir a tantas personas.

Moisés le suplica a Jehová que no aniquile a los adultos culpables de Israel. Y, él usa el mismo argumento básico para convencer a Dios de no destruir esencialmente a la raza entera de hebreos, que usó anteriormente en el incidente del Becerro de Oro cuando Dios determinó hacer la misma cosa. Y, el argumento era que cuando todas las personas de las naciones gentiles escucharan sobre el Dios de Abraham, Isaac y Jacob destruyendo a las mismas personas que Él había levantado, las naciones del mundo iban a determinar que era porque Dios no PUDO hacer lo que Él había prometido….darle a Israel la tierra de Canaán. Por lo que, ellos iban a pensar que el Dios de Israel era más bien un Dios impotente.

Dios responde a la súplica de Moisés en el verso 20, diciendo que Él va a ceder a su pedido y hará lo que Moisés le pide, y perdonará al pueblo de Israel. Con lo que nosotros estamos tratando aquí, es con el asunto de arrepentimiento por parte del pueblo de Dios: como obtenerlo, y la reacción de Dios a esto. Esto es ciertamente algo que debe interesar a todos los creyentes en el Dios de Israel, y especialmente aquellos que llaman en el nombre de Su hijo, Mesías Yeshua.

A diferencia de las religiones de los paganos, los rituales de Israel no eran operados y efectivos con solo observarlos. Mientras que el deseado ritual puede ser llevado a cabo precisamente por un sacerdote, eso no quiere decir perdón automático. Más bien el perdón es otro paso. Los creyentes y los sacerdotes llevan a cabo el ritual según es ordenado, pero Dios entonces toma la acción definitiva de aceptar (o no) el ritual y conceder el perdón. Esto es algo que ha llegado a perderse con el tiempo en el judaísmo, pero a la misma vez si tú le preguntas a un judío si con solo hacer el ritual la persona es perdonada, generalmente te diría, “no”.

Por lo que, el perdón es una decisión divina y no es dada meramente con tan solo observar el ritual. Igualmente no es suficiente el solo desear y orar por el perdón, si el hombre no se somete a Dios, reconoce que ha hecho mal ante el Todopoderoso, y luego presenta decisión interna sincera y honesta de no volver a cometer ese pecado nuevamente.

Los Salmos especialmente nos muestran que la confesión y el arrepentimiento verdadero deben ser parte integral de cualquier acercamiento a Dios (generalmente por medio de la oración) para pedir perdón. Si el corazón no es parte, si la conciencia es dejada a un lado, entonces ningún nivel de sacrificios, y lágrimas amargas, y oración sobre otros, y ruego, y pagos monetarios o diezmos, ayuno, u otro acto físico no será importante delante de Dios.

Por lo que debe de haber un cambio interno y modificaciones de comportamiento externo; el arrepentimiento siempre debe seguir con acciones. Y las obras y las acciones deben ser observadas en dos niveles: el cese del mal y el hacer de las buenas obras.

Permítanme decirlo de otra manera: cuando se trata de arrepentimiento y perdón el hombre tiene su parte y Dios tiene la Suya. La parte del hombre consiste de mucho más que una oración privada o caminar en un pasillo para reconocimiento público. La parte de Dios es observar al hombre y hacer juicio: ¿es este hombre lo suficientemente sincero para diligentemente ejercer esfuerzo para cambiar sus acciones y tener un cambio en su corazón? Si la contestación en la perspectiva de Dios es un si, ese perdón es concedido; de lo contrario si no lo es el estatus del hombre delante de Dios permanece sin favor.

Date cuenta de esto también: Moisés podía persuadir al Padre. Esto es un maravilloso principio para que el pueblo de Dios capte. Los intercesores y los Mediadores pueden frenar la retribución divina. Las implicaciones de esto son mayores que el tiempo que tenemos aquí para explorarlo hoy. Pero, capta esto: esto quiere decir que Dios es interactivo con aquellos a quienes Él ha puesto a cargo de cosas. Todas las cosas no están necesariamente decididas por adelantado. Dios CONOCE todas las cosas por adelantado, pero SUS planes e intenciones pueden ser alterados y movidos cuando ciertos hombres justos se acercan a Él y le piden misericordia y gracia.

Según como el más grande Mediador que jamás haya vivido dijo, mientras ÉL estaba en medio de la muerte en esa cruz: “Padre perdónalos porque ellos no saben lo que hacen”. Uno tiene que asumir que Yeshua sabía completamente muy bien que Jehová estaba a punto de condenar aquellos que habían puesto a SU hijo a muerte, y por consiguiente Él le pide misericordia para ellos. Tu oración de intercesión cuenta. Tu puedes influenciar a Dios….provisto que el curso de lo que estás pidiendo esté dentro de SU voluntad. Las buenas nuevas es que nosotros no somos desafortunadas marionetas, siendo manipuladas por el Creador, sencillamente danzando a un tono predeterminado hace mucho tiempo atrás. ¿De lo contrario, dónde está la relación? Cuando uno es un robot y el otro es el operador no hay relación. Tiene que haber un dar y un recibir, una comunicación significativa entre las dos partes, para que pueda haber una verdadera relación y yo hubiera deseado haber entendido eso cuando era un hombre más joven.

Yo no sé cuanto yo quiero profundizar en esto, pero hay un segundo principio teológico más bien significativo que es revelado y demostrado aquí en este diálogo entre Moisés y Jehová; uno que raramente es discutido en la iglesia moderna. Y, los rabinos llaman esto el principio de castigo vertical, el concepto es este: Dios puede, en SU voluntad, mover el castigo del padre, a su hijo. O él puede coger la misericordia que se le debe al padre, y se la da al hijo. Y, nosotros encontramos este principio en juego en Números 14 cuando nosotros escuchamos a Moisés decirle a Dios en el verso 18:“El Señor es lento para la ira y abundante en misericordia, y perdona la iniquidad y la transgresión; mas de ninguna manera tendrá por inocente al culpable; sino que castigará la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación.”

En caso que no hayas captado lo que Moisés está pidiendo, él le está pidiendo a Dios que transfiera algo o todo el castigo que le toca a los Israelitas adultos por su rebelión, y se lo dé a los hijos y a los hijos de los hijos.

¿Qué? Sí, eso es lo que está diciendo.

Este concepto del castigo vertical existía mucho antes que Israel y Moisés. Nosotros encontramos mención del mismo en documentos Hititas cuando el Rey Mursilis es citado como decir: “Y así es, los pecados del padre han sido puestos sobre el hijo; y así los pecados de mi padre han venido sobre mi.” La idea es que la parte inocente carga el castigo divino en lugar de la parte culpable; pero las partes son de la misma familia, solo generaciones diferentes. Nosotros no podemos ignorar este principio de la Biblia. Noé declara una maldición sobre su nieto, Canaán, por lo que el padre de Canaán, Ham, hizo. Castigo vertical. Ahías el profeta dice que los pecados de Jeroboam van a ser puestos sobre la cabeza de su hijo, Abías (1Reyes 14). Castigo vertical. Se nos dice que los pecados de Baasa seran asolados su hijo Ela (1Reyes 16). Castigo vertical. Y, hay muchos otros lugares en las Sagradas Escrituras que citan esta misma idea que los pecados del padre serán asolados sobre sus hijos, hasta la 3ra y la 4ta generación.

En adición al castigo, también, la misericordia puede ser pasada hacia delante. Escucha lo que dice en Salmos 103:17-18: “Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad hasta la eternidad, para[h] los que le temen, y su justicia para los hijos de los hijos, 18 para los que guardan su pacto y se acuerdan de sus preceptos para cumplirlos.”

Ahora, parte de este principio de Castigo Verticales que bajo ciertas circunstancias, el castigo que le toca a alguien es esencialmente pospuesto para un tiempo más tarde. En términos Bíblicos, el mismo es pospuesto para una generación más tarde. Y, esa innegable circunstancia que legalmente permite a Dios posponer el castigo es el arrepentimiento y la contrición del que ha cometido el pecado. Por lo que, si un padre comete un pecado, y luego se arrepiente, reconoce el mal que hizo, y pide misericordia, entonces Dios puede, en Su misericordia, pasar ese castigo hacia delante a una generación más tarde. Escucha el caso de Ahab en 1Reyes 21:29 “¿Ves como Acab se ha humillado delante de mí? Porque se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; pero en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa.”

Por consiguiente, lo que Moisés esta pidiéndole a Dios es que muestre misericordia hacia los padres adultos quienes se rebelaron en contra de ÉL, al posponer el castigo que le debe a las partes culpables. Y, Dios como que accede al pedido de Moisés a medias; ÉL le dice que él no va a sumariamente destruir aquellos padres culpables, pero que en un castigo pospuesto ÉL también NO va a permitir aquellos quienes cometieron este gran pecado en contra de ÉL que jamás entren a la Tierra Prometida. Su pecado es tan grande….Y…..ellos NO han mostrado ningún remordimiento o contrición, que ellos van a tener que cargar las consecuencias, al menos parte del castigo. Por lo que, ellos van a morir por muerte natural, con el tiempo, en el desierto, con el castigo siendo que ellos nunca personalmente van a heredar la Tierra Prometida. Además, en el verso 32, hay otro castigo que deben pagar, y son los hijos de estos adultos culpables quienes también van a pagar el precio por la rebeldía de sus padres. Como dice: Pero en cuanto a vosotros, vuestros cadáveres caerán en este desierto. 33 “Y vuestros hijos serán pastores por cuarenta años en el desierto, y sufrirán por vuestra infidelidad, hasta que vuestros cadáveres queden en el desierto.

Por lo que, el castigo sobre el culpable fue pospuesto y al menos parcialmente realizado, y el restante puesto sobre los hijos inocentes de Israel.

Ahora, permítanme hablar sobre otro aspecto interesante de este principio. Y, el mismo reside en la palabra “perdón” la cual encontramos en el verso 19. En ese verso Moisés le dice a Dios: “Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de tu misericordia, así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.” La palabra traducida como perdón, pierde la riqueza y el impacto de la palabra original hebrea que es usada aquí: Salach. Moisés pide “salach” del Señor. Y, aunque generalmente significa, “perdón”, salach es una clase de perdón divino que no está disponible en un humano. O sea, nosotros nunca escucharíamos a un hombre suplicarle a otro hombre salach. Salach, por definición, es un acto de Dios.  

Además, la palabra salach lleva consigo la idea que lo que es perdonado es SOLO el CASTIGO por el pecado, pero la ofensa misma NO es perdonada. Además, hay en elemento de sanidad y reconciliación involucrado en el significado de la palabra salach.

Por consiguiente, cuando Moisés le pide a Jehová por salach, y Dios dice, OK, te voy a dar salach, lo que está sucediendo es que Dios está diciendo que ÉL va perdonar el castigo por la rebelión (por medio de posponerlo), y ÉL va a permitir una relación continua entre aquellas personas quienes cometieron la rebeldía y ÉL Mismo. Aún más, la reconciliación contenida con la esencia de la palabra salach señala a la continuación del Pacto hecho en el Mt. Sinaí. ¡Cuán grande misericordia es escondida en el significado de todo esto! Además, en el verso 19 cuando Moisés le pregunta a Dios que le conceda salach conforme a la grandeza de tu misericordia”, la palabra en ingles usada para misericordia pierde su verdadera intención. En hebreo, Moisés dice, “de acuerdo a tu gran chesed”. El significado es que chesed NO se refiere aquí a misericordia, sino más bien al firme compromiso de Dios para los pactos y las promesas que Él le ha hecho a Israel. De hecho, la palabra hebrea chesed, según es usada aquí, es casi un sinónimo directo para la palabra B’rit, el cual quiere decir pacto. Por lo que Moisés está verdaderamente está suplicando la misericordia de Dios “de acuerdo a tu gran pacto”.

Por lo que, la suma total de lo que Moisés le suplicó a Dios para (por parte de los rebeldes Israelitas), y lo que Dios concedió, era que Dios divinamente perdonara el castigo que le tocaba a los Israelitas adultos por su rebelión, que Dios permitiera reconciliación con el pueblo de Israel, y aun más, que Dios continuara honrando los pactos que ÉL hizo con Israel para mantener su relación con Él. Aunque, era de conocimiento, (y escuchen esto por favor), que el pecado, la iniquidad de las personas por lo que habían hecho permanecería en contra de ellos. Israel permanecería como personas culpables, y esa culpa NUNCA los dejaría. Ellos siempre iban a tener que responder por esta ofensa delante de Dios.

Entiende que, este trato entre Dios y Moisés en lo que respecta a esta rebelión en particular, es un ejemplo del principio del Castigo Vertical. Y, lo principios detrás de este ejemplo son demostrados en otras historias en la Biblia.

Ahora, yo hablé de todo esto como medio para señalar la diferencia entre la clase de perdón disponible para la humanidad antes de la venida de Cristo, en lugar de después.

Esta larga explicación tuvo como intención el demostrar la diferencia entre la clase de salach (el perdón) que viene del Padre a través del Mediador Yeshua HaMashiach, y la clase de salach (perdón) que vino a Israel por medio de su Mediador Moisés. Bajo Moisés, la relación con Dios podía continuar, y Dios iba a posponer el castigo y no destruiría al culpable; pero el pecado mismo, y toda la culpa asociada con el pecado, permanecería para siempre.

Bajo Cristo, el castigo TODAVÍA le es debido a la parte culpable; pero el castigo debido a la parte culpable es en vez cargado por Jesús; más importante, el pecado mismo es TAMBIÉN perdonado. La iniquidad y la culpa del pecado son olvidadas y disuelta. Esta es una de las razones por la que Pablo, quien entendía muy bien este principio de Castigo Vertical, llamó el Nuevo Pacto un mejor pacto. Porque, el Nuevo Pacto hacía cosas que el pacto anterior no podía hacer, porque el mismo no fue diseñado para hacerlo. El Pacto anterior no salvaba, porque el mismo no fue diseñado para salvar; el mismo fue diseñado para otros propósitos. Y, el perdonar AMBOS el castigo Y el pecado mismo era una de las grandes características del Nuevo Pacto.

Así que, resumiendo Números 14, Dios anuncia que aun cuando ÉL no va destruir inmediatamente a los rebeldes, como consecuencia por su gran apostasía a ellos nunca se les va permitir entrar a la Tierra Prometida. Y, el Señor define el grupo que no debe entrar como esos de 20 años en adelante. ¿Por qué ese grupo? Porque, ellos eran el ejército, los hombres que peleaban, pero ellos habían rehusado pelear. En el verso 24 Dios hace una excepción. Él dice que Caleb, uno de los dos exploradores que dijo que Israel debía pararse en las promesas de Dios e inmediatamente tomar a Canaán, le sería permitido entrar a la tierra. Más tarde, Dios hace mención específica de Josué, como otro que le será permitido entrar a Canaán, porque el también discutió con Israel para que fuesen hacia delante en contra de Canaán.

VUELVE A LEER NÚMEROS 14:25-38

En el verso 34 el Señor explica porque es que Israel va a deambular un total de 40 años en el desierto; 40 años representa un año por cada día que los exploradores fueron a explorar la tierra (ellos se fueron por 40 días). Realmente, lo que está siendo demostrado aquí es el principio de medida por medida: ojo por ojo, diente por diente. Justicia proporcional y simbólica.

Pero, Jehová tuvo un castigo especial para aquellos exploradores quienes regresaron con el reporte malo, y convencieron al pueblo de Israel a ir con su manera de pensar y a rebelarse en contra de Dios; ellos murieron inmediatamente a consecuencia de una plaga divina. Exactamente cual plaga, es algo que no se nos dice.

Tu pensarías que la magnitud de la tragedia de esta situación….junto con todas sus consecuencias…..hubiesen convencido al pueblo de Israel que Dios es Todopoderoso, EL es soberano, y EL quiere decir lo que EL dice. Pero, permíteme volver a leer los últimos versos de este capítulo, el cual muestran como las personas reaccionaron al juicio de Dios sobre ellos.

LEER NÚMEROS 14:39 - 45

Increíble. La respuesta de estas personas a todo esto es que ellos van a continuar ignorando lo que Dios ha determinado, y van hacer, ahora, lo que debieron de haber hecho antes: dar marcha en Canaán.

Pero, hay un problema. Dios no le dio una alternativa A, B, o C. Dios no les dio la posibilidad de realizar su error, y salirse de las consecuencias que ÉL había pronunciado, al AHORA ir hacia la Tierra Prometida. Moisés sabía muy bien que esto no se debía hacer. Por lo que Moisés le dice al pueblo que no lo hagan. Y, él dice, ustedes ciertamente no se van a llevar el Arca del Pacto con ustedes, ni tampoco yo les voy a dejar. El efecto de no llevarse el Arca ni de Moisés dirigirlos quería decir que la presencia de Dios ni su Mediador estaría con aquellos que planeaban marchar hacia Canaán.

La gente básicamente dice, que importa. Y, entonces ignoran a Moisés, y ellos ignoran a Jehová, y ellos salen para Canaán por si solos. El resultado fue que los Amalequitas y los Cananeos atacaron a este grupo Israelita mal preparado, y los derrotaron.

Wow, una gran lección. Nuestros padres, nuestros jefes o aquellos en autoridad pueden pronunciar un castigo sobre nosotros por nuestras ofensas en contra de ellos, y nosotros podemos tratar de persuadir con adulación la misma. Nosotros podemos estar de acuerdo y continuar y hacer lo que se supone que hicieramos en primer lugar, después que nosotros nos damos cuenta de cuan incómodo las consecuencias van hacer, y luego todo va estar bien. De hecho, dentro de las familias, y organizaciones, hasta en nuestro sistema de justicia, nosotros vemos esta misma cosa suceder. Pero, esto no trabaja así con Dios.

Él no es un hombre que cambia. Una cosa es ir hacia delante con la bendición de Dios, en Su tiempo, para atacar una tarea merecedora. Y otra cosa es acercarse a esa misma tarea cuando Dios estima que el tiempo ha pasado, y ÉL ya no está detrás de la misma….o le ha entregado la tarea a otra persona….por la razón que sea.

Dios nos da ventanas de oportunidad, y luego se cierran. El tiempo es siempre Suyo, no de nosotros. ¿Cuan a menudo nosotros decimos, si Dios, pero no ahora…..que tal más tarde? Ahora mismo no es bueno para mí. Es una tontería tratar de que esa ventana abra más tarde, aun cuando nosotros podamos alcanzar lo que aparenta una pequeña medida de éxito. Lo más probable, nosotros vamos a ser completamente derrotados, al igual que los Israelitas que no se sometieron a Dios. Los Israelitas que todavía no habían aprendido a tomar a Dios seriamente. Y, ellos pagaron un terrible precio por eso.

La semana que viene comenzaremos con Números capítulo 15.

 

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