Levítico

Lección 20 Capítulo 13 continuación

Antes de que nosotros comencemos con Levítico 13, permítanme tomar un momento para hacer unas cuantas observaciones las cuales, yo espero, les ayude a mantenernos enfocados y mantener lo que nosotros estamos estudiando en el contexto propio y perspectiva.  

Primero me gustaría reforzar porqué estudiar la Torá, y especialmente en lo que respecta a Levítico, es tan importante para nosotros. Para aquellos de ustedes que fueron salvos y crecieron en el ambiente de la iglesia tradicional el mundo de la Torá y el Antiguo Testamento suena algo como una Biblia diferente a la del mundo del Nuevo Testamento.  Yo sostengo que eso es porque nosotros leemos el final antes del comienzo y el medio. Es como si nosotros fuéramos al teatro, viéramos solo el acto final de una obra de 3 actos, y fuéramos hacia atrás muchas veces para ver ese 3er acto….sin nunca ver el acto 1 y 2. Y cuando uno hace eso las conclusiones a las que uno llega pueden ser incompletas varios grados fuera de la marca de la intención del autor.

Bueno nosotros ahora finalmente estamos haciendo un estudio serio de las escenas de apertura de la Palabra de Dios a la humanidad y en algunos casos estamos estableciendo un contexto que es un poco diferente de lo que podríamos esperar. Para algunos creyentes es bastante incómodo y muy pocos atacan verbalmente por miedo a que las preciadas doctrinas puedan ser comprometidas. Pero, esa incomodidad es algo que nosotros debemos batallar, sinó nosotros no vamos a poder absorber todo lo maravilloso que hay en el Nuevo Testamento para nosotros.

Yo quiero asegurarle a todos ustedes que mientras más abarquemos en la Torá,  más su fe va a crecer; y mayor entendimiento va a tener del porqué Jehová envió a SU Mesías para salvarnos. Lo que va ser un reto no es nuestra fe en la Palabra de Dios, o en Jesucristo, sino más bien algunas de las doctrinas de hombre que a todos nos han enseñado. El libro de Juan nos dice que Yeshua es la Palabra, y la Palabra es Dios. Todo cristiano sabe que “la Palabra” es solo otro término para las Escrituras o la Biblia. ¿Pero de qué “palabra” Juan estaba hablando? Los creyentes rara la vez paran a pensar que la Palabra de Dios para Juan, Pablo, y Pedro y el resto de los discípulos de Cristo era el AT, primordialmente la Torá. No había tal cosa como “otra Escritura” que no fuera el AT por al menos 150 años después de la muerte de Jesús en la cruz. No había tal cosa como el Nuevo Testamento hasta alrededor de 200 D.C. Por tanto en lo que respecta a lo que Juan estaba directamente refiriéndose en su libro como el significado de ‘la Palabra”, era SOLO el Antiguo Testamento. Jesús, Yeshua, era la Torá.   

Ahora permítanme decir antes de que sea malinterpretado que yo ciertamente acepto el Nuevo Testamento como inspirado por Dios y parte de la Palabra de Dios. Pero el hacer del Nuevo Testamento el único remanente único o la única porción de la Palabra de Dios válida es un grave error. Además es intelectualmente incorrecto (si no deshonesto) decir que cualquier referencia a la Palabra o a la Escritura en el Nuevo Testamento estaba refiriéndose solo al Nuevo Testamento.

Ni un solo escritor del NT tenía idea alguna que un siglo más o menos después de sus escritos un comité de líderes de la iglesia se reuniría y declararan las epístolas, los evangelios, y las cartas apócrifas como una nueva Escritura.  

 Jesús puso todo esto en una manera que yo quisiera que llegara ser parte del credo que Torah Class intentara seguir; y es esto:

LBLA Juan 5:46 "Porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creéis sus escritos, ¿cómo creeréis mis palabras? En Juan 5, Yeshua está en el Templo, en el Día de Reposo (Sabbath), hablándoles a unos judíos. Ahora estos judíos discutían vehementemente que ellos CIERTAMENTE conocían a Moisés y lo que él escribió. Pero, de hecho ellos solo pensaban que lo conocían. Lo que más ellos conocían, y lo que resaltaba la escritura de la Torá que ellos leían, eran sus doctrinas y tradiciones. Ellos trataban de moldear la Escritura en un molde creado por la Tradición. La cristiandad ha hecho lo mismo por 1,800 años. Nosotros establecimos doctrinas y luego leemos las Escrituras de una manera para validar esas doctrinas. Las Escrituras que no validan las doctrinas son dejadas fuera de la discusión, o más a menudo, los versos son tomados completamente fuera de contexto y atribuidos con un significado que no tiene nada que ver.  

Yeshua les está diciendo a todos los que escuchen que la Torá de Moisés es el fundamento para entender todo lo que sigue (incluyendo el Nuevo Pacto). Cómo, Yeshua dice, ¿puede ser posible creer MIS palabras, si ustedes no creen las palabras de Moisés….PRIMERO? El entender a Moisés es importante no solo para los judíos sino que también para los gentiles. Por lo que, yo les pregunto, ¿Cómo creen ustedes que sea posible que nosotros entendamos lo que Jesús quería DECIR con las cosas que ÉL dijo, si nosotros no solo no entendemos lo que Moisés quería decir, pero tampoco hemos leído seriamente sus palabras? ¿O peor aún nosotros menospreciamos esas palabras, y decimos que son solo una carga que ha sido quitada de nosotros y desechada por el mismo que ha dicho que PRIMERO debes creer en Moisés? Yo espero que Torah Class sea el camino para remediar algo de eso.   

Segundo; es particularmente difícil para los Americanos leer la Torá sin enfurecerse en algún punto dado, porque la misma constantemente muestra a Jehová destruyendo a individuos, hasta a naciones, por el bien de Su grupo elegido como un entero, y por el bien de Sus propósitos.  

Yo he viajado la mayor parte del mundo (y muchos de ustedes más que yo) y en mi experiencia yo no me he encontrado una cultura que sea más individualista que América. Nosotros miramos las cosas basadas en los derechos de una persona siendo lo más importante. Por lo que nosotros los americanos vemos la Biblia a través de ese lente. Es difícil para nosotros leer Levítico, especialmente, y ver multitudes de animales inocentes sacrificados; por personas inocentes que cogen una enfermedad de la piel y son excluidos de la comunidad; por sacerdotes que son quemados por Dios quienes aparentemente hicieron un poco más que hacer un mal trabajo en unos de los procedimientos de los ritos; y todo esto a la orden especifica de Jehová.

Pero la santidad de Jehová….la cual fue representada por Su Tabernáculo y por la nación de Israel….no toleraría ninguna amenaza. La santidad de Dios, y por lo tanto la santidad de Su pueblo, es tan preeminente que los individuos y sus familias en ocasiones sufren o mueren para que la pureza no sea lastimada o la santidad sea profanada. La molestia de los individuos no iba ser tolerada a expensas de poner en peligro el bienestar espiritual de SU nación santa y SU Reino.  

Si nosotros queremos la verdad entonces nosotros debemos ver a Dios en el contexto de quién ÉL verdaderamente es y no en el contexto de lo que nosotros quisiéramos tener. El Dios que nosotros vemos en la Torá es la verdad, al igual que el Dios que nosotros vemos en el Nuevo Testamento es la verdad. Uno no ha dado camino al otro; ellos son uno mismo. Jehová no ha descartado algunos de sus atributos en favor a otros; la suma de las partes pinta el mejor retrato del entero.  

Por lo que vamos a regresar a la Palabra para obtener más del retrato. Nosotros estábamos en Levítico 13, y el estudio del tzara’at….una seria enfermedad de la piel que causa que uno llegue a estar ritualmente inmundo. Cuando nosotros concluimos nuestra lección la última vez, nosotros estábamos discutiendo este estado de Limbo (limbo es mi palabra, no de la Escritura), como una clase de tierra de nadie, en la que una persona a la que se sospechaba que tenía tzara’at, pero que no estaba confirmado, se encontraba. Él no era puesto fuera del campamento como los impuros típicamente eran, aunque, él estaba considerado impuro mientras estaba en ese periodo de espera, esperando que se tomara la decisión. Culpable hasta que se probara inocente, mejor dicho.   

Pero, debemos reconocer que estas leyes en Levítico acerca del tzara’at y de la impureza ritual son una demostración física de una realidad espiritual que existe hoy en día: lo impuro es visto por Dios como no apto para tener una relación con ÉL o con la comunidad de Jehová. Los impuros están en un estado sin esperanza alguna A MENOS que ellos se arrepientan y acepten a Yeshua. Hoy en día los impuros son los impíos. Esto es porque aun cuando todas las personas nacen común y pura, nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva a pecar y por ende a la impureza.

Cuan a menudo nosotros escuchamos, hasta en algunas excelentes enseñanzas Bíblicas en la iglesia, que el amor de Dios es demasiado grande para condenar a todo el mundo al infierno y a la separación eterna de Él Mismo al que no se somete a Su Hijo…..que ÉL no va virar su espalda aquellos que viven una vida buena y moral, dando dádivas y cuidando al pobre, siendo buenos y generosos, hasta espirituales, pero que no pueden hacer a Yeshua el Señor de sus vidas….seguramente un Dios amoroso y misericordioso no haría eso. El Dios del Nuevo Testamento no es menos severo que el Dios del Antiguo Testamento porque ÉL es el mismo ayer, hoy, y para siempre. Uno o está puro y santo y en el Reino de Dios…..o está impuro e impío y fuera de Su Reino. Y ese juicio es hecho puramente en si confías o no en Cristo.  

Vamos a leer Levítico 13 desde el verso 1 hasta el 17.  

LEER LEVÍTICO 13:1 - 17

El capítulo 13 es una de esas pocas veces en la Torá en la que Jehová habla Aarón y a Moisés. Y, en el verso 2, una lista general de síntomas de la piel es dada, de tal manera que si hay alguien con cualquiera de estos síntomas debe ir al sacerdote para ser examinado. Sarpullidos, inflamaciones, descoloraciones de la piel y el pelo, que no son normales son una causa para preocupación.  

Básicamente la idea es que si el pelo en el área  afectada se pone blanco, o si el sarpullido parece estar más profundo que el área de la piel que le rodea entonces se sospecha que sea tzara’at. Pero es el sacerdote….no el individuo que tiene la enfermedad…. el que debe determinarlo; porque es el trabajo del sacerdote distinguir entre puro e impuro.  

Y claro que hay algunas etapas de ciertas enfermedades de la piel que lo hacen más difícil determinar cuan serio el problema es. Por lo que si un área afectada en el cuerpo ha comenzado a tornarse blanco, pero el pelo en el área no está todavía blanca, entonces la persona generalmente es aislada y no es enviada fuera del campamento. Hasta este punto la persona está en una clase de limbo (mi palabra, no la de la Biblia), hasta que pasen 7 días más y sea re-examinado por el sacerdote. Si la situación ha empeorado entonces la persona es puesta en cuarentena por 7 días más y es re-examinada nuevamente. Si después de los 14 días el área afectada ha disminuido la persona es declarada pura y puede regresar a la casa. Pero si el área afectada se agranda después de haber sido declarado puro la persona debe presentarse al sacerdote nuevamente…..y con toda probabilidad será declarado IMPURO……que significa, que la persona es enviada fuera del campamento mientras la enfermedad persista.

Muy parecido a la nueva madre que da a luz y va primero a través de un tiempo de mayor impureza y luego pasa un tiempo de menor impureza….aunque impura en ambos casos…la persona que esta en el limbo esperando el resultado del diagnóstico está en un estado de impureza. Pero la misma es de un grado menor por lo que la persona no es puesta fuera del campamento; aunque la persona NO puede vivir en la tienda o la casa de su familia o con la población en general y ciertamente no puede tener participación de ningún ritual religioso durante ese tiempo. Rashi, un gran erudito hebreo, dijo que había una tienda especial o casa para estas personas que estaban en el limbo, cerca de la periferia del campamento, aunque todavía no fuera del campamento.  

Aun cuando la Biblia necesariamente no equipara los dos, era generalmente asumido por los Israelitas que una enfermedad de la piel, si es diagnosticada como tzara’at, era esencialmente una marca exterior de una condición espiritual escondida e interior  solo conocida por Dios. Eso es que la persona ha cometido alguna clase de ofensa en contra de Jehová y por lo tanto era castigado al tener su condición pecaminosa expuesta en la forma de la enfermedad de la piel. Varias semanas atrás nosotros discutimos como algunos sacrificios que eran desempeñados si una persona comienza a sentirse culpable, pero no estaba seguro de lo que hizo.

Cuando nosotros conectamos eso con el concepto de las creencias hebreas que el tzara’at era un castigo de Jehová por un secreto o una violación desconocida de alguna clase, entonces nosotros vemos porqué los más nerviosos e inseguros entre los Israelitas probablemente ofrecían MUCHOS sacrificios Zevah para expiar por algo que podía resultar en tzara’at si ellos no hacían estos rituales y expiaban por sus violaciones.

Aunque nosotros nunca debemos pensar que eso era el propósito que Dios había previsto, aun en los días del AT….Cristo hace claro que nosotros NUNCA debemos suponer que (por ejemplo) alguna enfermedad o infortunio está directamente asociada con una violación, un pecado, que ellos hayan podido cometer.  Obviamente, como creyentes, nosotros estamos consciente que cuando el pecado entró al mundo también la muerte y la enfermedad entraron; y como creyentes nosotros no estamos inmunes a la muerte ni a las enfermedades porque estos caparazones exteriores, nuestro cuerpo, son solo igual al de los impíos. Por lo que es justo decir que hay una clase de relación entre el pecado y la enfermedad. Aunque, según como es señalado una y otra vez en la Biblia, uno no puede y no debe hacer un juicio que la salud de la persona puede estar directamente correlacionada con cuan bueno o malo la persona ha llevado su vida, o que nosotros podemos culpar la enfermedad de una persona por una conducta inferior a la de nosotros.  

Los Israelitas, que acababan de salir de Egipto, era un pueblo MUY supersticioso. Al igual que los Israelitas que primero entraron a Canaán, y aquellos que primero formaron la nación soberana de Israel, y aquellos que fueron exiliados a Asiria y más tarde a Babilonia, y demás. No debe ser tan difícil para nosotros entender el terrible estigma social que llevaba una persona que contraía el tzara’at, y era puesta fuera del campamento. Según de agobiante era para una persona ser declarada impura ritualmente, por lo tanto separada de toda relación con Jehová, la persona ahora era un marginado social…..y según los Israelitas que eran saludables eso era algo que tu merecias.  Para la familia de la persona afectada era igual de agobiante porque la condición de marginado se reflejaba en ellos. Si era el hombre de la familia que contraía el tzara’at el mismo podía significar pobreza para su familia. Si era la madre, y la esposa, el mismo queria decir separacion hasta de su infante, posiblemente por vida.   

Al igual como los primeros 8 versos del capítulo 13 tratan con los nuevos casos de enfermedades de la piel, los versos 9-17 tratan con los casos CRÓNICOS de las enfermedades de la piel….algunas traducciones pueden decir “viejo, el cual es un poco confuso….pero el mismo quiere decir en curso o que vuelva a ocurrir. Por lo que la idea es que alguien puede tener una enfermedad de la piel que está en curso pero ha sido determinada que NO es seria y por lo tanto la persona NO ha sido declarada impura. O la persona TUVO tzara’at, fue puesta fuera del campamento, sanó, y él fue restaurado a pureza y por lo tanto se le ha permitido que continúe su vida normal. PERO…….como algunos de los síntomas son persistente, o han regresado, el mismo debe ser re-examinado por el sacerdote para así poder asegurarse que no ha empeorado y se ha convertido en tzara’at, por ende requiriendo estar en cuarentena.

Por lo que, para enfermedades crónicas de la piel, un pequeño criterio es preciso. En resumen, si la piel está en carne viva (expuesta) quiere decir que la enfermedad no ha sanado propiamente y debe ser considerada tzara’at.  NO habrá un periodo de 7 días en el limbo, del cual después habrá otra examinación. En el caso de enfermedad crónica de la piel la persona es puesta inmediatamente fuera del campamento si el tzara’at es indicado. La mayoría de nuestras traducciones hablan  sobre la carne volviéndose blanca y si se ha vuelto blanca entonces es una BUENA indicación……que se está sanando. Esto es un poco confuso porque mientras que en versos anteriores la piel poniéndose blanca era una indicación MALA (el mismo era Leucoderma) al igual que el perder la pigmentación de la piel, era una señal de enfermedad. En este caso, la piel BLANCA se está refiriendo a piel nueva que está creciendo y a piel saludable, una señal de que esta sanando, por lo que la persona es declarada “pura” y es enviada a la casa.

Vamos a continuar con los versos 18-46.

LEER LEVÍTICO 13:18-46

Estos versos continúan con el diagnóstico de la enfermedad de la piel en las personas; y estas condiciones son unas que parecen salir como una clase de infección secundaria. Es tal vez una quemadura que nunca sanó correctamente, y ahora está infectada. O la persona tenía otra condición por un tiempo y ahora estas características de las reconocibles enfermedades de la piel del tzara’at comienzan aparecer. Nosotros no vamos a repasar la extensa lista de detalles que se encuentra en estos 28 versos ya que ellos sencillamente definen en gran detalle como una cierta condición de la piel debe ser diagnosticada, de acuerdo con la manera en que se ve y donde está (el pelo, cuero cabelludo, etc.). Y la misma ayuda al sacerdote a determinar si lo que está ocurriendo es natural o si no lo es; como ejemplo es si la pérdida del pelo es a consecuencia del resultado de la enfermedad o si es debido a la calvicie. Si es calvicie normal la persona debe ser declarada pura; si es el resultado de ciertas enfermedades entonces la persona debe ser declarada impura. El verso 42 nos introduce un término que nosotros necesitamos estar familiarizados: metsora. Metsora es el nombre que se le llama a una persona que ha sido diagnosticada con tzara’at….y este título quiere decir que la persona es impura. Y, en el verso 45, nosotros obtenemos las instrucciones de lo que se supone que se haga con un Metsora….alguien que ha sido declarado por un sacerdote que tiene tzara’at. Primero las vestimentas de la persona deben ser rasgadas….en hebreo la palabra es parum, generalmente traducida, correctamente como rasgar, roto.   Aun cuando, por tradición, en vez del pedazo de tela de la vestimenta ser rasgado como una persona halaría su vestimenta por la costura; indudablemente para que más tarde la pieza de ropa pueda ser remendada sin que se vea donde fue rasgada. El rasgar, el parum, de la vestimenta no era tanto una señal para otros que la persona era impura y debía ser evadida, sino que una indicación que la persona estaba de luto….en el caso del tzara’at el luto era DEBIDO a la condición de estar impuro y la seria repercusión que seguía. El próximo paso era que la  cabeza del Metsora debía ser pelada. Al igual que con el rasgar la vestimenta el pelar la cabeza NO era un indicador específico de estar impuro; más bien era una señal en general que la persona tenia vergüenza por alguna razón. Una mujer cometiendo adulterio, por ejemplo, tenía que pelarse la cabeza.

El pelarse la cabeza quería decir que la mujer se quitaría la cubierta de la cabeza, se soltaba su pelo, y lo dejaba suelto de una manera desordenada…esta era la manera en que una prostituta era forzada a tener su pelo todo el tiempo. A un hombre ya no le era permitido usar una gorra; y el, también, dejaba su pelo largo y  despeinado. Así la comunidad podía ver que esta persona estaba cargando vergüenza por alguna ofensa.

El 3er requisito era que el Metsora debía cubrir su labio superior con su mano cuando cualquiera se le acercara. Esto ERA un indicador específico que esa persona estaba impura y los otros  debían evadirlo. El  Metsora debía tomar su mano y ponérsela encima de su labio superior y debajo de la nariz y cuando alguien se le acercaba el debía decir “impuro, impuro”, el cual era una advertencia para que otros permanecieran lejos. Por lo que, nosotros vemos aquí un sentido de luto personal, una vergüenza personal, y una perdida personal de santidad como consecuencia de contraer tzara’at. La vida de una persona podía ser arruinada por tal cosa…una cosa que generalmente no era la culpa de la persona.

Pero eso no es lo peor; en este punto la persona debía ser puesta fuera del campamento, sola o en ocasiones con otros afectados. Y mientras se determine necesario por el sacerdote que él o ella están todavía infectados con el tzara’at. Él o ella permanecerán fuera de la camaradería y proximidad de su familia, amigos, y la nación entera de Israel. Y esta persona también es rechazada por Dios. Esto no es una suposición o una Tradición; Bíblicamente y claramente dice que la persona ha sido separada del Señor.  

¡Que retrato más triste esto pinta! Una persona es declarada impura debido a su enfermedad de la piel, en ocasiones sin falta alguna de su parte, y él es ex comunicado de su familia, su gente, y de cualquier relación con Dios. Yo he dicho en numerosas ocasiones que yo creo que tal vez la razón primordial para que Jehová ordenara estas reglas y leyes y procedimientos y rituales como ÉL hizo era para usar situaciones desgarradoras como visuales dramáticos de principios espirituales. Tú ves la condición de estos pobres desgarradores Metsoras es básicamente la manera en que Jehová ve a todos los impíos. Como impuros, como marginados. Sí, en el mundo actual estas personas impuras (impíos), la mayoría de nuestro planeta…..representado por tantas personas que nosotros tanto amamos: nuestros vecinos, y amigos, y miembros de familia…..son como Metsoras para Dios. Ellos viven sus días fuera del campamento….fuera de cualquier relación con Él. Ellos muy bien pueden ser popular, y tener un matrimonio feliz y muchos hijos, tener un gran trabajo, ser exitosos financieramente y ser admirados por muchos…..pero…..ese tiempo es tan corto. Sobre su inevitable muerte ellos van a estar separados por siempre de todo y cualquiera que es piadoso.   

Por lo que desde el punto de vista de un principio espiritual, el tzara’at en una persona es una visualización exterior de su interior….eso es, su condición….espiritual. Nosotros vimos este mismo principio demostrado en Éxodo con Moisés cuando Jehová hizo que pusiera su mano en su manto y lo sacara NO con lepra en su mano……sino que con tzara’at. Ahora que hemos estudiado tzara’at, ¿puedes ver mejor el significado de ese incidente entre Dios y Moisés?

 Por un momento Moisés fue hecho muy consiente de estar impuro. Entonces Jehová hizo que pusiera ese brazo enfermo nuevamente en su manto, y el mismo fue sanado de tzara’at, y Moisés fue hecho puro nuevamente. Dios le estaba mostrando a Moisés su verdadera condición espiritual; y después le mostró que iba a ser necesario un acto dramático de Dios para SANARLO de su impureza espiritual. Esto era todo un patrón, un modelo, una sombra de lo que Dios  iba hacer disponible para toda la humanidad por medio de SU Hijo, Yeshua. Yeshua, Dios haría de lo incurable e impuro….ustedes, yo, todo el mundo…..puro. Yeshua nos tomaría a nosotros que estábamos sin esperanza exiliados fuera del campamento….sufriendo de una clase de impureza de la cual ningún hombre puede reclamar exención….y nos trae hacia adentro del campamento, y hacia la camaradería con el Dios de Israel.

LEER LEVÍTICO 13:47-59

Nosotros nos encontramos con un giro realmente extraño comenzando con el verso 47: la condición de tzara’at ahora es aplicada a objetos inanimados. No a personas sino que a telas y a la piel. Obviamente nosotros ya no estamos hablando de enfermedades humanas como la Psoriasis y la Leukoderma; pero la Torá continua refiriéndose a estas descoloraciones y crecimientos en la tela y piel como tzara’at y la condición hacia esa tela y esa piel ritualmente impura. Esto es consistente con lo que nosotros hemos aprendido unos cuantos capítulos anteriores que la impureza puede ser transmitida a cosas como ollas, tazones, y sillas, y otros objetos inanimados.

Es probablemente bueno pausar  por un momento y recordar que el problema subyacente del tzara’at, la comida kosher, la impureza nueva de la madre, y así sucesivamente, son de santidad y lo contrario, impureza. Y, lo que nosotros encontramos es que la santidad y la impureza son incompatible….las dos no se les permite tocarse. Un aspecto de santidad  es integridad, compleción; y en el verso 47 donde habla de la tela hecha de lana o lino, la palabra operante es “O”. La lana y el lino eran las dos fibras más usadas mundialmente para hacer vestimentas en el tiempo Biblico. Pero fue el mandato de Jehová que SU pueblo NO mesclara las dos fibras en la misma pieza de tela (nosotros encontramos este mandamiento directo en Deut. 22:11)…la lana no debia ser usada junto con el lino para formar un pedazo de tela. Mucha especulación es ofrecida del POR QUÉ estas dos fibras, lino y lana, no debían ser mescladas. Ciertamente la más aparente es que una fibra, la lana, viene de una animal, y la otra el lino viene de una planta. Por lo que, los hebreos no debían usar vestimentas hechas de una mezcla de fibras que está en desacuerdo con la santidad….  Y la oposición a cualquier cosa que no representa integridad, compleción es lo que está siendo demostrado aquí. Este principio espiritual de integridad, compleción es, como TODOS los principios espirituales son, aplicables en el NT ya que ahí nosotros encontramos docenas de escrituras advirtiéndonos en contra de los creyentes casándose con impíos, creyentes acostándose con prostitutas (lo puro mezclándose con lo impuro), creyentes adorando a Jehová Y a otros dioses, el mandamiento general de no estar en yugo desigual, y así sucesivamente. 

La regla acerca del tzara’at en la tela y la piel es que si el tipo de infección de tzara’at es encontrado en la tela usada para las vestimentas, o en la piel usada para prendas o zapatos o lo que fuera, entonces ese objeto es impuro y se debe tratar con el mismo. Y, el procedimiento es familiar y básico; el Israelita común trae el objeto o artículo de ropa del que se sospecha que tiene tzara’at al sacerdote, y si el sacerdote sospecha que tiene tzara’at, el artículo es aislado por 7 días. Si después de los 7 días la infección se ha regado y se considera que es tzara’at, el objeto debe ser quemado porque es ritualmente impuro……impuro. Pero si la infección no se ha regado entonces el articulo debe ser lavado con agua y luego aislado por 7 días más. Si la apariencia de la infección todavía está igual después de esos 7 días la misma es considerada impura y debe ser quemada. Pero, si la infección ha disminuido entonces SOLO la parte de la tela o la piel que tenía la infección debe ser arrancada; si el restante del artículo permanece libre de la infección entonces todo está bien. Pero si la infección regresa entonces el objeto entero debe ser quemado.  

Un  objeto que tenía la parte infectada que había sido removida debía ser lavado, sumergido en agua, para poder usarlo nuevamente. Es interesante, que la idea de inmersión en el agua como el método de purificación de la impureza es entrelazado tan cercano aquí en Levítico, y más tarde en el ministerio de Juan el Bautista, y luego finalmente en Cristo. ¿Por qué es la inmersión en el agua tan integral para todos esos rituales y ministerios? ¿Acaso el agua tiene alguna propiedad inherente que cuando es usada como un ritual de purificación (como el bautismo) produce limpieza espiritual? ¿Por qué no ser inmersos en vino? ¿O en aceite de oliva? La contestación a esa pregunta es cómo el problema del “¿por qué?” la elección de Dios de ciertos animales para sacrificio y para los requisitos de alimentos kosher; después de todo, un animal puro no es una animal normal o un animal integro, mientras que un animal impuro no un animal anormal o un animal no-integro. No hay nada inherentemente MEJOR  de una oveja que de un camello o un conejo o un cerdo en lo que a esto respecta. El uso de agua para la inmersión en vez de otra cosa, la elección de cuales animales son puros e impuros, que alimentos son puros e impuros, es sencillamente una decisión y una declaración por Jehová hecha por Sus propias buenas razones; razones que de alguna manera reflejan el mundo espiritual eterno; razones que nunca cambian, porque ÉL quien es el Creador de lo físico y lo espiritual nunca cambia. La contestación de “¿por qué?” la inmersión por agua era tan fundamental en el ministerio de Juan el Bautista y de Jesús, es porque el mismo permanece dentro de los PATRONES espirituales y el MODELO establecido aquí en Levítico; un patrón demostrando como el impuro puede convertirse en puro.   

Y, eso es exactamente lo que el último verso del capítulo 13 nos dice: que el propósito para estos procedimientos que determinan si uno tiene tzara’at no tiene que ver con plagas o enfermedades; sino que es para distinguir lo puro de lo impuro. ¿Estás tu reconociendo que esta es una de las obligaciones principales de las cuales un creyente es responsable?   Nosotros debemos de vivir nuestras vidas determinando lo que es puro para nosotros, y lo que es impuro. Nosotros debemos evitar eso que es espiritualmente impuro para nosotros. ¿Cómo, exactamente, sabemos nosotros que puede ser puro e impuro para nosotros? Lee la Torá. Como Pablo dice en LBLA 2 Corintios 6:15 “15 ¿O qué armonía tiene Cristo con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? 16 ¿O qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo: Habitaré en ellos, y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. 17 Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis lo inmundo, y yo os recibiré.18 Y yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

Al acercarnos al final del capítulo 13, me gustaría decir que como en la mayoría de los comentarios, cristianos o judíos, algunos son de ayuda y otros son fantasiosos. Hay muchos comentarios judíos en el tema de Tzara’at y ellos ciertamente están equitativamente divididos en esas mismas dos categorías. Lo que es útil para nuestros propósitos, es que los judíos SIEMPRE han visto el Tzara’at como una ENFERMEDAD ESPIRITUAL en vez de una enfermedad física. En otras palabras el Tzara’at es una SEÑAL física de la condición al igual que un juicio físico por Jehová en la persona que lo tiene. Es una SEÑAL física de la condición espiritual de la persona. La pregunta que siempre nos hacemos, entonces, es “qué pecado” esa persona cometió o “qué problema” esa persona estaba teniendo con Dios.   

El  Gemara (un comentario judío en el Mishna, el cual por sí mismo también es Comentario Judío….por lo que es un comentario sobre otro comentario) enumera 7 pecados y rasgos de un mal carácter que deben ser la causa para el tzara’at en los humanos. De esos 7 la ofensa principal era la de lashon hara…..lashon hara quiere decir “discurso prohibido”. A lo que esto generalmente se refiere es habar mal de alguien…o usar palabras para destruir la reputación de una persona…pero usualmente se está refiriendo a comentarios difamatorios. Muchos de los grandes sabios consideraban el pecado de lashon hara igual, si no peor, que matar.  

La razón para esa afirmación es que el hablar era tomado en gran estima….miedo, en realidad porque la Torá nos dice que Dios “habló” al universo y el universo existió. Nosotros estamos todos al tanto que los judíos más religiosos desde el 300 AC, no han, dicho el nombre de Dios y no toleran a alguien diciendo el nombre en su presencia. Por lo que el hablar es considerado MUY poderoso y nuestras palabras deben ser escogidas cuidadosamente. Esta creencia  tradicional del AT tiene su paralelo en el NT en el libro de Santiago, y las creencias judías tradicionales acerca del habla probablemente reflejan la opinión del habla de Santiago, hermano de Jesús. Escucha a Santiago en LBLA Santiago 3:5 Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.

Obviamente este pasaje del NT es acerca del habla, las palabras. Es una advertencia en contra de Lashon Hara. Jesús una vez dijo que no era lo que entraba en nuestras bocas lo que nos hace impuro, sino lo que sale. Obviamente, nuevamente la referencia es para el habla. Por lo que nosotros podemos ver porqué este concepto de Lashon Hara eventualmente se convirtió en la principal sospecha como el “pecado” o “problema” que causaba que una persona tuviese tzara’at.  

El punto es que mientras la enfermedad de la piel sufrida por el Metsora era bastante real, los hebreos no pensaban que la causa era biologica, sino que espiritual. Así que aun cuando el pensamiento judío tendía, y todavía tiende, a ser  ellos reconocieron lo que hemos estado discutiendo en la clase de la Torá; que lo que está en juego en las escrituras de la Torá concerniente al tzara’at, y al estado impuro que causa, es principios espirituales. Y como el tzara’at trae tales consecuencias devastadoras consigo, el “pecado” que lo trajo también debió de haber sido devastador. Y uno de los pecados mas devastadores (los eruditos judíos creen) era calumniar o hablar mal de alguien …..Lashon Hara.

La semana que viene comenzaremos con Levítico 14.

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