Levítico

Lección 19 Capítulos 12 y 13

Nosotros terminamos la semana pasada el difícil tema de la comida kosher, y nos movimos a la preparación para Levítico capitulo 12. Pero desafortunadamente nosotros estamos entrando en aguas calientes, ya que tenemos que enfrentar el asunto de puro e impuro, llamado ritual de pureza.  

A veces en lugar de usar los términos puro e impuro, nosotros vamos a ver términos como limpio e inmundo. ¿Acaso estos términos son sinónimos? ¿Acaso limpio y puro, o, impuro e inmundo solo son dos maneras de decir la misma cosa? No, exactamente. Puro es el resultado de EVADIR contacto y unión con lo inmundo, e IMPURO es el resultado de ESTAR EN CONTACTO y unión con lo inmundo. Otro importante término asociado con todo esto es “profanar”. Profanar quiere decir perder la santidad y perder la pureza del ritual. La profanación trae inmundicia.  

Aquí podemos ver una ilustración de lo que quiero decir: hay cosas a las que llamamos enfermedades. Los virus, gérmenes, bacterias, etc. pueden causar enfermedades si uno está en contacto con los mismos y a uno le da la enfermedad, entonces uno SI se enferma, pero uno no se convierte en esa enfermedad. Si te da sarampión, por un tiempo, uno no se CONVIERTE en sarampión. Más bien la enfermedad (sarampión) hace que la persona llegue a estar enferma. Por lo que, de la misma manera, el tocar algo impuro SI te hace ritualmente impuro, pero NO te da las propiedades de ESA impureza en particular la cual tocaste…..uno no se convierte en ESA cosa impura.  Si uno toca un cuerpo muerto uno se convierte en IMPURO porque el estado de ese cuerpo muerto te profana porque el estado de ese cuerpo muerto estaba impuro. Y el resultado de la impureza es que uno no puede estar en la presencia de la santidad. Lo impuro trae profanación, el cual hace a la persona o el objeto impuro.  

El saber la sutil diferencia entre puro y limpio, inmundo e impuro, y su relación con la profanación puede ser de gran ayuda para nosotros en nuestro estudio del resto de Levítico y hasta del Nuevo Testamento, el cual habla de profanación en un sinnúmero de ocasiones.

Vamos ahora a leer  Levítico 12.

LEER LEVÍTICO 12

El capítulo 12 es corto y directo al punto; el mismo trata con el estatus de rito de una madre al igual que de su hijo recién nacido. Y el mismo nos dice que inmediatamente que nace el niño la madre se convierte en impura ritualmente…..inmunda. Si es un varón la impureza de la madre dura un total 40 días; para una niña el periodo de impureza se duplica a 80 días. Ninguna razón es dada  para esta diferencia en el periodo de tiempo entre los dos sexos y a nosotros nunca se nos dará una contestación directa de esta diferencia en ningún lugar de las Escrituras.  

Ahora, interesantemente, esos periodos de impureza ritual han sido divididos en dos etapas: la primera etapa (la cual es 7 días para los niños y 14 días para las niñas); pero la segunda etapa es un poco diferente que la 1era; con la 2nda etapa viene un estado de impureza un poco “menos” que los primeros 7 o 14 días….y esa segunda etapa de “menos” impureza es 33 días para un niño, y 66 días para una niña (date cuenta que 33 +7 = 40 y 66 + 14 = 80……40 y 80 siendo el número TOTAL de días de impureza después del nacimiento del bebe.  

La primera etapa de 7 o 14 días es descrita como siendo de la misma clase de impureza de la mujer que ha comenzado su periodo. Durante esta etapa ella no puede tener relaciones maritales con su esposo, y cualquier cosa en la que se haya sentado o acostado durante su periodo es considerado impuro; y, como cualquiera que este en un estado de impureza por CUALQUIER razón, ella debe de estar separada de cualquier cosa sagrada. Nosotros vamos a profundizar más en detalle en el capítulo 15, pero el tipo de impureza transmitido por la nueva madre no es de una naturaleza muy seria; generalmente el artículo o la persona que se ha convertido impura está solo en ese estado hasta la puesta del sol….hasta el final del día y el comienzo de un nuevo día.  

Nuestro pensamiento lógico inmediatamente se pregunta: ¿por qué una nueva madre es considerada inmunda? Debido a que el “porqué” es irrelevante en la manera en que los hebreos del tiempo Bíblico pensaban...…y como nosotros estamos en busca de patrones y no de una serie de pruebas y razonamientos científicos o razonamientos lógicos, lo más cercano que podemos llegar al “porqué” es en el hecho que el patrón para una mujer dando a luz…..convirtiéndose inmunda y luego recuperando la pureza…está relacionado con el ciclo menstrual de la mujer. Y parece que el asunto entero de la CAUSA de la impureza contraída por esa nueva madre, no tiene que ver tanto con él bebe, sino que con la secreción de sangre asociada con el nacimiento. Según dice en el verso 7: LBLA Levítico 12:7 “Entonces él los ofrecerá delante del Señor y hará expiación por ella, y quedará limpia del flujo de su sangre. Esta es la ley para la que da a luz, sea hijo o hija.

Por lo que es el flujo de sangre que la ha hecho impura, y es de eso que ella necesita ser limpia; la razón no es que ella trajo una nueva vida al mundo. Este “flujo de sangre” es también llamado una secreción. Y nosotros vamos a encontrar en las próximas lecciones que las secreciones de hombres O mujeres son, en ciertos casos, una causa para hacer a la persona ritualmente impura…..inmunda. Y como el nacimiento de un hijo crea una secreción de sangre y fluido como también lo hace el ciclo menstrual de la mujer….Por lo que nosotros podemos ver la razón para la relación del patrón entre los dos en lo que respecta  a la mujer siendo inmunda.    

Han habido muchas teorías interesantes que usan como razón que Jehová por un lado instruye a la humanidad a ser fructíferos y multiplicarse ….y constantemente glorificar a la mujer que da a luz a muchos hijos (pero declara como triste aquellas que son estériles) y por otro lado declara que el resultado del proceso normal que ocurre mensualmente que alista a la mujer para embarazarse, y el proceso de traer esa nueva criatura a la existencia, deja a la mujer en ese estado inmundo…..ritualmente impura y sin poder acercarse a Jehová.

Yo ni tan siquiera me quiero tomar el tiempo para explorar esas teorías con ustedes porque después de considerarlas, la realidad es que son teorías de hombre que tratan de conectar estas leyes de pureza Bíblica con razones científicas y lógicas de salud y tabús antiguos….de los cuales ninguno es discutido en la Escritura como una razón para que existan esas leyes.  

Es en el verso 3 que nosotros obtenemos la importante ley que era en el 8vo día después del nacimiento que un varón debía ser circuncidado….la circuncisión era la señal del pacto que Jehová le dio Abraham y por lo tanto dice que ese niño está BAJO ese pacto. Obviamente, la elección del 8vo día tiene algo que ver con el ritual de pureza de la madre, porque el 8vo día de la vida del niño era el 1er día de la segunda etapa del ritual de impureza de la nueva madre……una impureza menor. Hay bastante simbolismo involucrado con la circuncisión en el 8vo día, pero vamos abordar eso en otro momento.

Durante esa segunda etapa de impureza ritual que comienza (después de 7 días) en el 8vo día después del nacimiento del niño, o (después de 14 días) y en el día decimoquinto (15) para una niña, y dura 33 días para un niño o 66 días para una niña, las relaciones maritales entre un esposo y una esposa pueden reanudarse. Pero debido a que la mujer permanece al menos en un grado menor de impureza ella no puede entrar a tierra sagrada ni tocar cosa sagrada. Ahora la definición exacta de que constituía una cosa “santa” o “sagrada” variaba un poco con el tiempo y de las enseñanzas de un rabino a otro. En general una cosa sagrada incluye cualquier cosa que iba a ser ofrecida para sacrificio en el Templo. Por lo que cuando la nueva madre era un Israelita común y obligada a participar en los rituales de sacrificios regulares, ella no podía tener nada que ver con el animal de sacrificio, o el alimento, o el procedimiento durante ese periodo de inmundicia; pero, cuando la nueva madre era la esposa del sacerdote, a ella también se le negaba de comer la porción del sacerdote tomada de un sacrificio que por lo general ella hubiera podido participar (recuerda, que la fuente primordial de alimentación para los sacerdotes y sus familias eran ciertas porciones especificadas de animales y ofrendas de granos ofrecidos por la gente común). Naturalmente esto NO quería decir que ella estaba carente de alimento diario o tenía que comer menos durante este tiempo; más bien el alimento que ella ingería no podía haber sido PREVIAMENTE usado como parte de un sacrificio. Los sacerdotes si tenían dinero….sus recursos primarios venían de ciertas ofrendas de reparación que requerían dar dinero en adición al animal……por lo que ellos podian comprar comida y otros articulos si así lo necesitaban.       

Después que el  periodo de impureza de 40 o 80 días había sido completado, la nueva madre estaba supuesta a traer dos tipos de sacrificios al Templo para completar el proceso de recuperar su pureza: el ‘Olah y el Hatta’at….una ofrenda de holocausto y una ofrenda de purificación. Yo no voy a repasar todos los procedimientos de estos dos tipos de ofrendas; ustedes pueden referirse a lecciones anteriores en Levítico si desean una detallada explicación. Aunque me gustaría señalar que junto con el sacrificio del ‘Olah era casi automático que el sacrificio Minchah se ofreciera. Por lo que realmente 3 sacrificios eran requerdios para la nueva madre.   

En lo que respecta al sacrificio del Hatta’at, el propósito en particular para este tipo de sacrificio (el final de la ceremonia del ritual de impureza para  la nueva madre) es parte de la razón que yo me subscribo a llamar el Hatta’at una “ofrenda de purificación” en vez de la manera más común de traducirlo “ofrenda de pecado”. La “ofrenda de pecado” en representación para el Hatta’at nos da la impresión errónea de su propósito…..que algún tipo de pecado ha sido cometido y por lo tanto debe ser expiado. Pienso que están comenzando a ver, la inmundicia (impureza ritual) no involucra al pecado necesariamente como nosotros pensamos del mismo. Parece NO haber pecado puesto sobre una nueva madre que la haría inmunda; el quedar embarazada, estar embarazada, y dar a luz de ninguna manera era pecaminoso. Más bien es una descarga de sangre natural y normal acompañada del nacimiento de un bebe que la hace impura. El Hatta’at generalmente es llevado a cabo como el acto final en una serie de rituales que toma a una persona impura de regreso a un estado de pureza ritual….y solo ocasionalmente es algún PECADO definido la causa para la impureza ritual que está siendo curada.      

Déjenme tomar un momento para decirles que yo creo que ustedes van encontrar interesante e informativo y también puede ser útil el entender ciertos aspectos del trabajo expiatorio de Yeshua en cada una de nuestras vidas.

 Nosotros hablamos hace un tiempo atrás que el estado normal para la MAYORIA de las cosas es puro…..ritualmente puro. La excepción (en el mundo físico) seria esos animales y otras cosas que Jehová, por Sus propias razones misteriosas, ha designado como INMUNDO. La humanidad (los gentiles) PUEDEN convertirse en inmundo al entrar en ciertas conductas (como la prostitución).

El principio de Dios aquí es qué cosas normalmente puras pueden ser contaminadas y degradadas a un estado de impureza ritual…..al cometer actos inmundos o estar en contacto con objetos inmundos. O cosas puras pueden ser santificadas, criadas y hechas santa, por decreto de Dios. Pero ninguna cosa INMUNDA puede ser elevada directamente a un estado de santidad; ni una cosa inmunda puede ser permitida en la presencia de la santidad. Déjenme ser claros en esto, ya que aplica completamente al NT: una cosa que es inmunda PUEDE EVENTUALMENTE ser traída a un estado de santidad UNA VEZ PRIMERO haya sido traída hacia el estado intermedio PURO. Es solo que una cosa que está en un estado de INMUNDICIA no puede ser declarado santo directamente desde su estado actual de inmundicia. Una cosa inmunda no es elegible a convertirse en sagrada hasta que PRIMERO sea pura.  

Nosotros tenemos este ejemplo perfecto de esto en Levítico 12. La nueva madre es declarada por Jehová estar en un estado de inmundicia inmediatamente seguido del nacimiento del bebe. Ella NO puede ser parte de la adoración regular de su familia ni de la comunidad religiosa PORQUE ella es impura, y toda impureza debe ser mantenida separada de la santidad. Por lo que un bloque de tiempo es legislado por Jehová que ella debe de esperar para que su impureza ritual termine (40 días para un varón, 80 días para una hembra). No hay manera de acortar este periodo de tiempo.

Y al final de este bloque de tiempo, como vamos a ver en capítulos subsiguientes, la nueva madre va a ser parte  de unos baños rituales (ella va ser sumergida en un Mikvah) que oficialmente marca el final del periodo de impureza. Después de pasado el tiempo y luego sumergida, ENTONCES es pura. PERO, ella TODAVÍA NO HA entrado de regreso al estado de santidad que ella tenía inmediatamente ANTES de dar a luz. Después del periodo de espera y de sumergirse en el Mikvah, ella es hecha pura, pero todavía no está de regreso en una relación renovada con Dios; los sacrificios logran eso.

Por lo que date cuenta de la progresión: la nueva madre es impura Y como resultado su estado de santidad es temporeramente suspendido. Para poder regresar al estado de santidad que estaba al alcance para Israel por parte de Dios, ella primero tiene que convertirse en ritualmente pura porque como persona impura ella no puede estar en la presencia de la santidad (el Templo). UNA VEZ ella está pura nuevamente, AHORA ella está autorizada a traer el sacrificio que le permite volver a obtener el estatus de santidad, no hay atajos. Por lo que nosotros hemos aprendido que NO fue el traer esa nueva vida al mundo; el bebé no fue la causa de su impureza: más bien, como dice el verso 7, fue la secreción, o flujo de sangre que trae consigo el proceso del nacimiento el que trajo la impureza. Y nosotros encontramos que la Torá compara el tipo y nivel de impureza para la nueva madre con la mujer que está en su ciclo mensual; en ambos casos, ella esta impura por un periodo de tiempo, y se le niega la entrada de estar en la presencia de la santidad hasta que ese tiempo pase y ella es sumergida.

Continúen prestando atención, porque solo tengo meras palabras para explicar un misterio espiritual que parece ser un proceso mecánico, pero que no lo es. Para comenzar yo quiero reiterar de la manera más fuerte posible que el término impuro NO es un estado en el que un creyente en Yeshua enfrenta. Damas, como creyentes, ustedes NO se convierten en ritualmente impura cada mes, ni durante el nacimiento de un hijo. Como resultado de su confianza en Cristo, USTEDES permanecen santas y puras. De hecho, como yo les he explicado, con todo lo que yo puedo verificar de las Sagradas Escrituras ningún creyente puede jamás ser contaminado a una condición impura siempre y cuando SEA un creyente….porque la sangre expiatoria de Yeshua está trabajando en cada momento. En nuestro mundo de tiempo y espacio temporero el sacrificio de Cristo en la cruz es “para una vez y por todas”. Eso fue un evento de una sola vez. En términos de la Torá y el Antiguo Testamento y el sistema de sacrificio, uno diría que SU única ofrenda de sacrificio de Su propio cuerpo satisface todo lo que necesitaba un ritual de sacrificio para expiación. Aunque, el mundo espiritual donde no hay espacio ni tiempo, es como SU sacrificio siendo continuo. No es otro y otro y otro….es el mismo, continuando, sin fin, eterno.  

Ahora, el pecado….al menos en el sentido de mala conducta o desobediencia o rompiendo una de las leyes y regulaciones Levíticas…..obviamente no está en juego aquí en la manera de impureza ritual para la nueva madre, por lo que nosotros vemos que no podemos equiparar la comisión de pecado con el llegar a ser impuro en cada caso.  Aunque impuro ESTA asociado con el pecado.

Déjenme explicar: de la misma manera que algunos no creyentes, personas….maravillosas, bondadosas, amorosas (pero no salvos) pueden PARECER que viven una vida casi perfecta (por ejemplo Gandhi), una vida modelo que en ocasiones yo desearía vivir….de hecho, aun cuando ellos no cometan ningún pecado su misma naturaleza es pecaminosa debido a  su relación con Adán y Eva. Los cristianos llaman esto su naturaleza pecaminosa, y al igual que su mala conducta…..la comisión de transgresiones identificables en contra del Padre….deben de ser expiados. Es por eso que se dice que los bebes inocentes que ni tan siquiera han tenido la oportunidad de cometer desobediencias en contra de Dios, están todavía en un estado pecaminoso……porque cargan en su naturaleza el resultado de la caída de nuestros ancestros terrenales que tenemos en común, Adán y Eva.  Es en este sentido donde el pecado y lo impuro se encuentran. Nuestra naturaleza pecaminosa va a eventualmente producir impureza. No hay nada que podamos hacer acerca de eso….EXCEPTO…depender en el trabajo expiatorio de Yeshua trabajando por nosotros.

ANTES de Cristo era el sacrificio ‘Olah…lo que nosotros típicamente llamamos ofrenda de holocausto…que fue diseñada para expiar, NO para actos de conducta pecaminosa o desobediencia….pero para la naturaleza pecaminosa e impura de los Israelitas. Si ustedes recuerdan nuestras lecciones anteriores en Levítico primero discutimos los sacrificios del ‘Olah y el Minchah; y de hecho estos sacrificios no tenían nada que ver con cometer violaciones en contra de Jehová. No fue hasta que nosotros discutimos los sacrificios del Hatta’at, Asham, y el Zevah que la Torá comienza a tratar con pecados en contra de Dios y la impureza que el pecado produce. Y date cuenta que es el sacrificio del ‘Olah el que es requerido en Levítico 12 para la nueva madre…..un sacrificio que tiene que ver con la expiación para su naturaleza pecaminosa y luego, el Hatta’at también es requerido porque tiene que ver con purificación….que es el precio que es pagado por moverse de un estado impuro a un estado puro…..Jesús paga el precio por nosotros movernos de la impureza a la pureza (como el Hatta’at), y por movernos de puro a santo (como el ‘Olah).

Nosotros también vemos que un proceso orquestado cuidadosamente tenía que ocurrir para traer a la nueva madre de regreso de impureza, a un estado de pureza, y de ahí a un estado restaurado de santidad. El primer paso era esperar el tiempo requerido, 40 días para un niño, 80 días para una niña. El paso dos (el cual vamos a ver en capítulos más tarde) era un baño ritual….sumergirse en un Mikvah. Esto la trae de un estado de contaminación de impureza ritual, de regreso a un estado de pureza ritual, puro.  

Y ahora que ella está pura nuevamente, ella es ELEGIBLE para ser santa. Para obtener este estatus de santidad ella debe de ofrecer dos (realmente 3) sacrificios de expiación….el ‘Olah y el Hatta’at. Si los sacrificios son llevados a cabo correctamente ella es consagrada y hecha aceptables a Jehová……y re-admitida al grupo (el grupo siendo Israel) como una persona santa. Por lo que, en mi analogía de la escalera de santidad, ella presumiblemente comienza su embarazo en un estado de santidad. Su meta ahora es hacer que vaya de regreso en la escalera…de impuro a puro….y luego de puro a santo.   

Las etapas de llegar a ser santo trabajan así con nosotros, hoy en día. Primero, aun cuando comenzamos la vida en un estado puro, nuestra naturaleza pecaminosa inevitablemente nos lleva a conductas impuras por lo que nosotros debemos SALIR de nuestra impureza de regreso a un estado puro. Como Pablo explica en LBLA Efesios 5:5  Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Y luego en LBLA 2 Corintios 6:17 Por tanto, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor; y no toquéis lo inmundo, y yo os recibiré.

Cuando nosotros escuchamos a Yeshua llamándonos y hacemos la decisión que nosotros vamos a ser miembros del Reino de Dios, abandonando todo lo que está en contra de Dios…..esto nos remueve de un estatus del mundo en su totalidad y nos une a Israel y a sus pactos (como yo he discutido a profundidad, este es el verdadero Israel espiritual, no el Israel físico terrenal). Una vez nosotros somos limpios por Yeshua (como la fuente de agua viva), entonces nosotros podemos ser hechos santos y aceptables a Dios por Su sangre. Ahora como esto es un asunto espiritual, todo sucede simultáneamente para nosotros….no es como que podemos discernir estos distintivos pasos de impuro, a puro, a santo como vemos aquí en Levítico. Pero el principio espiritual para el proceso es enseñado aquí en el capítulo 12, y en otros lugares en la Torá; como uno podemos ir de impuro a santo es desglosado en pedazos para que nosotros podemos ver y entender….el cual yo mantengo, que es el principal propósito de la Torá; para permitirnos ver y conceptualizar y entender algunos principios espirituales que son infinitos…..entre los primordiales siendo que es el pecado y que es santidad…en una manera que nuestras mentes carnales pueda captar.    

Ahora no me pregunten como todo esto sucede en cada individuo…o en qué momento exacto nosotros vamos de impuro a puro, y luego de puro a santo. Yo sospecho que es un poco diferente para cada individuo….pero tal vez no, aunque, el proceso SIEMPRE ha sido el mismo, y la necesidad para un sacrificio de sangre para llevarnos de lo puro a lo santificado y santo es necesario como siempre ha sido. En el tiempo antes de Cristo, era una serie de sacrificios específicos, llevados a cabo una y otra vez, para llevar a cabo este proceso; desde la venida de Yeshua, es SU sangre la necesaria…..no la sangre de animales. Y, de mayor importancia y Buenas Nuevas para nosotros ya no hay más escalera de santidad para subir, te caes, y vuelves y subes otra vez. Un creyente permanece santo, y generalmente hablando, NUNCA puede estar en un estado de impureza, aun si llegara a estar en contacto con algo impuro. Nosotros ciertamente podemos estar en un estado de rebeldía….el cual es básicamente un tiempo prolongado de desobediencia a Jehová…pero aun ESO no nos hace impuros….o más importante, nosotros no perdemos necesariamente nuestro estatus santo (pero aparentemente nos puede llevar a perderlo). No olvidemos, que aunque la desobediencia generalmente no nos cuesta nuestra salvación, la misma ciertamente es un asunto importante para el Señor. Si nosotros lo amamos a ÉL, porqué nosotros vamos a querer ser desobedientes a ÉL. Según Pablo dice en LBLA Romanos 6:1 ¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?    

Aun cuando más tarde vamos a cubrir aspectos del proceso de llegar a ser  puro de un estado impuro permítanme señalar algo que voy a volver a tocar más tarde: el agua es el agente purificador, mientras que la sangre es el agente de expiación. Es el agua que es usada (sumergirse) para hacer una persona impura o cosa pura, pero es la sangre la que hace a una persona o cosa pura santa.  

Es por eso que se nos dice que cuando el soldado romano clavó la espada en el cuerpo sin vida de Jesús, agua brotó junto con sangre. Jesús se llamó ÉL Mismo “agua viviente”. Agua viva era necesaria para purificar,  la sangre era necesaria para expiación. Nosotros por lo general cantamos sobre la sangre de nuestro Salvador; pero de hecho Su sangre hubiera sido de ningún uso para nosotros si ÉL no nos hubiese (en un sentido espiritual) sumergido PRIMERO en SU agua viva. Esa pequeña declaración en el NT acerca de la agua y la sangre que brotó de su costado tenía gran significado para los judíos que lo presenciaron porque ellos entendían la necesidad del agua y la sangre.

OK. Eso es suficiente en lo que respecta a la impureza y al nacimiento de un niño. Levitico 13 y 14 ahora hablan sobre impureza ritual como resultado de una enfermedad de la piel. Y aun cuando suene raro, estos capítulos hablan sobre “enfermedades de la piel” de objetos inanimados: específicamente de ropa y de casas.

Por lo que, vamos a continuar con nuestro aprendizaje en Levítico 13 sobre rito de pureza. LEER LEVITICO CAPÍTULO 13:1-8

Los capítulos 13 y 14 son bastante extensos y complejos y están llenos de instrucciones detalladas. Por lo que nosotros tenemos que dividirlo en porciones pequeñas para poder digerirlo. El capítulo 13 versos 1-46 trata con enfermedades de la piel en humanos; versos 47-58 trata con las tan llamadas “enfermedades de la piel” en tela y piel. Cuando lleguemos al capítulo 14, nosotros vamos a tratar con enfermedades de la piel en las casas.    

Para propósitos nuestros, nosotros vamos a dividir esto en pedazos  aún más pequeños, comenzando con los primeros 8 versos del capítulo 13; porque aquí nosotros obtenemos unas instrucciones de como los sacerdotes determinan si los síntomas generales del paciente son de una naturaleza seria o son algo transitorio que no es tan serio y que probablemente sana sin ningún problema mayor a la persona afligida o que presente un peligro para su comunidad.    

Aqui nosotros vemos que los sacerdotes toman un nuevo papel que le suma a la lista existente de obligaciones como oficiadores de los rituales, guardianes de la santidad de Jehová, y maestros. Su nuevo papel tiene un aspecto médico ya que deben diagnosticar la enfermedad de la piel, y decidir si esa persona debe estar en cuarentena. Y ellos también deben decidir CUANDO la enfermedad ha sanado completamente y cuando la persona puede ser permitida de regreso en la sociedad. Más tarde los sacerdotes van a prescribir y presidir unos ritos de purificacion muy elaborados.  

Ahora recuerda que se pensaba que el tzara’at era la manifestación exterior de la condición interior espiritual de la persona; que ciertas enfermedades de la piel (no todas las enfermedades de la piel) era la manera en que el Señor hacía para que tu condición interior de impureza (que hasta ahora solo la conocia Dios) fuese hecha visible para todos ver.  

Lo importante para nosotros es captar que el sacerdote NO tomaba el papel de doctor o sanador. Ellos no le decían a la persona como deshacerse de esa enfermedad de la piel, o hacían un conjuro de algún tipo de oración sobre ellos, no le daban una poción, una cura, o una medicina o un bálsamo para aliviar la picazón, el sangrado o el dolor.  

 Ellos no instruían al afligido en cómo tratar con la enfermedad de la piel per se; más bien, su trabajo era sencillamente determinar si  esa persona ciertamente TENÍA esa enfermedad de la piel, en que categoría caía, y si esa persona necesitaba ser aislada del grupo…y, cuando (si alguna vez) esa persona podía unirse de nuevo a la comunidad y que pasos (desde un punto de vista de rituales) eran necesarios para que eso sucediera. Verdaderamente este papel era sencillamente la extensión de uno que ya ellos tenían: distinguir entre lo puro y lo impuro.

Lo que es generalmente traducido como “enfermedades de la piel” en la Biblia en hebreo es tzara’at. Desafortunadamente, la MAYORÍA de las Biblias en ocasiones inyectan el término “lepra” para tzara’at y sencillamente ese no es el caso. La lepra, o lo que comúnmente se conoce hoy en día como la “enfermedad Hanse” en la comunidad médica, no es para nada lo que está siendo descrito en Levítico. Me apena ser el que destruye otro de los estereotipos y escenas erróneas de muchas películas de la Biblia, pero la lepra era rara; en Egipto no hay evidencia de las enormes cantidades de registros públicos o de los cientos de cientos de esqueletos y momias excavadas y examinadas, que la verdadera lepra existiese en Egipto antes del 5to siglo. Y, aun cuando hay evidencia que existía en Canaán y el área de Palestina durante el tiempo de los Israelitas, la misma era ciertamente rara; por lo que el retrato mental de una colonia grande de leprosos, sencillamente no existía. Y tampoco el sacerdote en ocasiones se encontraba alguien con lepra.

Esto viene de un error en entender la palabra griega del NT “lepra”, la cual fue escogida para traducir la palabra hebrea tzara’at; la misma fue eventualmente usada como lepra, y lepra era, la enfermedad más temida. Ya que la lepra es tan dramáticamente grotesca en su apariencia y mortal como resultado, que la misma era prescindible para las historias Bíblicas y sermones; por lo que la traducción de tza’rat como lepra quedó clavada aun cuando las comunidades teológicas y médicas hacía mucho tiempo atrás, habían determinado a lo que se estaban refiriendo aquí en la Biblia tenía poco o nada que ver con lepra. Interesantemente los griegos SI tenían una palabra precisa para lo que nosotros comúnmente pensamos como lepra, o más exactamente la enfermedad Hansen: elefantiasis. Y naturalmente ustedes no van a encontrar una palabra griega para elefantiasis en el NT porque eso no es lo que es.  

Además, tzara’at no es una enfermedad específica, sino un término general para toda la gama de enfermedades de la piel y anormalidades de la piel, por la cual la Ley deja a una persona ritualmente impura.

El consenso en general es que la enfermedad de la piel descrita en Levítico se parece más a Psoriasis, Favus, y Leucoderma. Psoriasis es una enfermedad de la piel que no es contagiosa, que puede implicar una pequeña parte de la piel hasta prácticamente el cuerpo entero. Las escamas de Psoriasis son generalmente un color blanco brillante, pero si uno se rasca debido a la continua picazón asociada con la condición, las células debajo tienen un color más rojizo. Para todo propósito práctico la Psoriasis no es algo que afecta la condición de salud en general de la persona y no es considerada letal, pero un caso severo puede ser bastante debilitante.

 Por otro lado, Favus, es más serio. Es un hongo que ataca las áreas del cuerpo con mucho pelo, normalmente solo cuero cabelludo. Favus es bastante contagioso y debido a que afecta las capas de la piel más profundas al igual que los folículos del pelo la misma puede dejar desfiguramiento permanente y en adición calvicie en las áreas donde la enfermedad deja cicatriz.

Leucoderma es una enfermedad de la piel que hace que la piel pierda su color natural y se torne blanco. La misma generalmente ocurre en manchas y solo afecta el pigmento, el cual está presente en las capas superiores de la piel.

Esta lista no es una exhaustiva, pero nos da una buena idea de cómo se veía el tzara’at.  Lo que nosotros vemos es que estas diferentes formas de tzara’at no son generalmente letal, ni generalmente afectan la salud en general del paciente, como lo hace la lepra. Generalmente esto son molestosas enfermedades de la piel….aun cuando algunas pueden durar toda una vida; pero yo no quiero minimizar el sufrimiento ya que sé que algunas de estas enfermedades traen una gran cantidad de dolor y picazón que puede volver a la gente loca….y nosotros no debemos pensar que la deformacion y las marcas físicas que algunas de estas enfermedades causan, aun cuando generalmente no son mayores, eran menos importante a la siquis de esos hebreos de antigüedad de lo que pueda ser para nosotros.

Por lo que definitivamente hay un aspecto médico a las reglas de Dios en lo que respecta al tzara’at, la misma no tiene que ver tanto con proteger a la comunidad de enfermedades letales….porque el tzara’at no era una enfermedad letal. Más bien tenía que ver con el ritual de pureza que con estar enfermo. Las consecuencias del tzara’at eran devastadoras en otras formas; una persona que era declarada impura por tener tzara’at es puesta fuera del campamento…lejos de su familia y la sociedad….y dependiendo de la condición, tal vez él o ella serían desaparecidos de por vida. Y esto no es solo para la esposa o esposo, o los hijos, o la tribu; esta persona es separada de Dios. Él es impuro….no apto para vida en la santa comunidad de Dios y por lo tanto no apto para ser aceptado por Jehová. Si un sacerdote contraía tzara’at él perdía su noble estatus como siervo especial de Dios y en adición sufría el dolor y la humillación de ser enviado fuera del campamento. Por lo que nosotros necesitamos captar que el temor de los hebreos de tzara’at primordialmente se enfocaba en la profanación que traía sobre ellos, y la separación prescrita de Jehová y del pueblo de Dios que venía como resultado.    

Imagínense, mis amigos cristianos, si un día usted se levanta con una mancha con escamas en su brazo, va donde su pastor o rabino y el determina que es Psoriasis y le dice que nunca más debe regresar; que usted debe dejar a su familia y comunidad; que usted ha sido excomulgado de la familia de Dios, que usted ha perdido su estatus de santo y de salvo, y que a menos que la Psoriasis se vaya, la excomulgación seria su estatus permanente hasta el día de su muerte. Su relación con Jehová ha llegado a su final y usted no tiene absolutamente ningún remedio. Su única esperanza es sí milagrosamente desaparece. Y claro que, gracias a Jesucristo, los creyentes  no tienen que temer a esto…..pero este ERA el caso con los hebreos antes de Cristo. ¿Da miedo verdad? Terrible y devastador. ¿Cómo es que nosotros podemos ver esto de otra manera? Y esto no era tradición rabínica la que estamos viendo aquí; estas son instrucciones y mandamientos ordenados por Dios. El estar impuro es un asunto espiritual MUY serio…..y el mismo no ha parado de ser….porque es una amenaza para, y lo opuesto de, la santidad. Y nosotros siempre debemos recordar que Jehová VA a proteger Su santidad a cualquier costo…..de esto somos recordado una y otra vez en la Escritura. Si Jehová tiene que destruir todo el universo para proteger Su santidad de la impureza, ÉL lo hará. Y de hecho, a nosotros se nos dice en Apocalípsis que esto es exactamente lo que él va hacer.

Nosotros continuaremos con el capítulo 13 la semana que viene.