Levítico

Lección 11 Capítulo 8

Al igual que los capítulos 6 y 7 eran una unidad, también lo es Levítico 8, 9 y 10. Estos 3 capítulos nos van a presentar la ordenación del primer sacerdocio de Israel. Para estar claros, todos los otros capítulos previos de Levítico, incluyendo los últimos pocos de Éxodo, establecían muchas reglas  y regulaciones para ambos la persona común Y los sacerdotes. Pero…..estos todavía no han sido llevados a cabo. Por lo que desde el comienzo de Levítico capítulo 8, ningún sacerdocio existía, solo la instrucción de como debía operar una vez fuese establecido.  

Nosotros hemos visto, comenzando en Éxodo 20 y continuando hasta Levítico 7, una estructura social compleja y precisa siendo creada; una estructura ordenada por Jehová, para el propósito de hacer a Israel una nación santa separada para EL Mismo. El trato era este: cumplir con la estructura, obedecer los mandatos y regulaciones, e Israel recibiría las bendiciones de Dios. El desobedecer, rebelarse, o sencillamente llegar a ser descuidado en el cumplimiento de las instrucciones de Dios, y las bendiciones serán removidas. La falta de bendiciones generalmente quiere decir remoción de la Tierra Prometida o la muerte.

El llevar a cabo exacto el sistema de Dios de adoración, expiación, y sociedad general era requerido…..el mismo no podía ser uno descuidado, intermitente, ni desordenado. La atención escrupulosa al detalle era ordenado por Jehová…tanto que, como dice en Levítico 7:18, “….el hombre que lo ofreciera (el sacrificio) no será aceptado”……si todo no es hecho como debe ser hecho.  

Yo estoy seguro que cada maestro del AT se le debió de haber preguntado una docena de veces ¿PORQUÉ toda esta aparente excesiva atención a los detalles? La contestación es bastante directa: la razón es porque los caminos de Dios NO son los caminos del hombre. La humanidad corrompida no tiene idea por si misma de CÓMO Jehová quiere ser adorado. Mira las variaciones de religión a religión alrededor del mundo como lo es hoy en día, en lo que respecta a procedimientos y costumbres usadas para adorar a Dios. Eso es porque estas religiones y ritos son, en su mayoría, hecho por la humanidad……ellos son el resultado del intento equivocado de concebir en nuestras propias mentes como Jehová DEBE ser adorado. Y, yo les digo, que aun hasta la llamada iglesia cristiana, la mayoría de la adoracion es hecha por el hombre….la misma sucede de la manera en que NOSOTROS preferimos….No la manera que nosotros vemos que Dios la ordena en la Biblia.     

Calvin, un gran estudiante de las Escrituras Hebreas, tenía una contestación profunda a la pregunta más común de PORQUÉ Dios era tan detallista con estos ritos e instrucciones de conducta para los Israelitas. EL dice, “Como Dios prefiere la obediencia para todos los sacrificios, Él estaba poco dispuesto que cualquier cosa permaneciera dudoso en cuanto a los derechos externos, los cuales no eran sino de gran importancia; que ellos (los israelitas) pudieran aprender a observar precisamente, y con el más cuidado exacto, cualquier cosa que la Ley ordenara, y que ellos no debían imponer nada de ellos mismos”.   

La manera antigua de hablar inglés pudo haber nublado esto para alguno de ustedes, por lo que en resumen, Calvin dice que la obediencia es la clave para nuestra relación con Dios. Y, eso debido a que el hombre (especialmente tan lejanamente removido de nuestro estado ideal) no puede él mismo de alguna manera místicamente SABER cómo conducir la vida y la adoración, entonces Dios debe enseñarles. Y, eso es para que el hombre al menos tenga una oportunidad de hacerlo correcto y no ofenda a nuestro Creador. Y, estas instrucciones detalladas están ahí para eliminar cualquier excusa del hombre de que ellos no tuvieron opción alguna de hacerlo por sus propios pensamientos, siendo ignorante de los que Dios verdaderamente espera.  

Por alguna razón, la iglesia como nosotros ahora la conocemos….la iglesia que (aceptándolo o no) es verdaderamente la versión Romana de lo que comenzó como una secta del Judaísmo Mesiánico…….Ha llegado a la conclusión que los detalles de adoración, conducta personal, las cosas de Dios que puedes o no puedes hacer y tales no importan…..que todo está enteramente a discreción del individuo de decidir por él o ella misma desde la venida de Jesucristo. Que mientras seamos sinceros en nuestros esfuerzos, eso es lo suficiente bueno. Pero que, ciertamente no hay nada en el AT o el NT que indique que COMO nosotros adoramos a Jehová y como nosotros conducimos nuestras vidas repentinamente se ha convertido de ninguna consecuencia porque el Mesías ha venido. Ni que lo “suficiente bueno” es suficientemente bueno  en lo que respecta a la obediencia a lo que el Señor ha ordenado….y ÉL no ha cambiado o rescindido ese principio.  

Cristo dice en Mateo 5:17, “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”. Eso es, Yeshua no vino a INTERCAMBIAR la LEY por la GRACIA. En ocasiones esa palabra “cumplir” es tomada como algo que ha sido traído a un fin….que la tarea está terminada….en este caso refiriéndose a la Ley. En otras palabras, regularmente la iglesia coge como significado de la oración que, “YO no vine a destruir la Ley, sino que a finalizarla.” (El cual verdaderamente es un oxímoron). La palabra griega para fin, o terminar o completar algo es “telos”. Pero….esa no es la palabra usada aquí. La palabra usada en Mateo 5:17 para cumplir es “pleroo”. Y, pleroo quiere decir llenar con significado, hacer algo abundante, traer algo al estado de su mayor intención….casi lo opuesto de telos. Yeshua iba a tomar las leyes y mandamientos del Padre, los cuales estaban llenos de sombras y tipos, y los iba a traer a la mayor intención y propósito del cual ellos siempre  habían señalado. Y Jesús continúa diciendo en los próximos versos que cualquiera que enseñe que una pizca de la Torá está ahora de alguna manera abolida como resultado de SU venida, será considerado menor en el Reino de los Cielos.   

Por lo que, Yeshua claramente dice que a) nosotros tenemos que enterrar esta hereje idea de que la Torá está ahora de alguna manera obsoleta, y b) nosotros necesitamos reconocer que tenemos una obligación de estar preocupados, y de tener cuidado en nuestra adoración y en nuestras vidas, que nosotros sigamos los principios ordenados por Dios.  

Nosotros solo podemos saber lo que esos principios son, mirando la Torá. El NT es más sobre la vida de Jesús, y como ÉL cumplió las profecías del AT para así poder probarle a todo el mundo que ciertamente ÉL es el Mesías, que de establecer nuevas leyes y principios. ¿Por qué? Porque hubiera sido redundante….esos principios inmutables de Dios ya HABÍAN sido establecidos….en la Torá. ¿Por qué Yeshua sencillamente lo iba a repetir? Yo he escuchado algunos decir, “Bueno, sí Jesús no lo dijo, entonces nosotros no tenemos que hacerlo”. El problema es como dice el Apóstol Juan, Jesús es la Palabra….TODA la palabra, y él estaba en existencia antes de que el mundo comenzara. Y, ¿qué es la Palabra? En una forma es la Biblia….TODA la Biblia. Recuerda; cuando Juan hace claro que Jesús es la Palabra, y que ÉL es Dios y fue con Dios antes de que el mundo existiera, la Palabra escrita a la que Juan se estaba refiriendo era la Torá…o mejor lo que nosotros llamamos hoy en día el Antiguo Testamento. No había Nuevo Testamento en existencia cuando Juan (o cualquier otro escritor) puso por escrito sus epístolas.  

 Ahora, hay otro asunto que yo pienso que necesita ser tocado en este momento. Nosotros hemos pasado los últimos meses estudiando lo que comúnmente es llamado La Ley….un término que no me agrada porque es un término muy descuidado e inexacto, y nos da sin duda alguna una mala impresión. Yo prefiero que nosotros usemos la palabra TORÁ porque antes de que el idioma griego se propagara la palabra que era usada era la Torá. A veces cuando estudiamos cualquier cosa cuidadosamente nosotros nos podemos perder en un pantano de detalles, y perdemos la idea en general. Y nosotros hemos estado nadando en un pantano de detalles por un tiempo en Torah Class, especialmente en lo que concierne a Levítico.   

Por lo que vamos a parar y vamos a evaluar en donde nos encontramos; es tiempo de que nos preguntemos nosotros mismos una pregunta importante: ¿por qué nosotros los gentiles o creyentes judíos necesitamos molestarnos de estudiar la Torá y las Escrituras Hebreas….el AT? ¿Debemos nosotros seguir las leyes y mandamientos de la Torá; y si es así, cuales…o es que todos? O… ¿acaso es todo esto un ejercicio histórico, solo por la diversión de aprender? Si nosotros concluimos que nosotros DEBEMOS obedecerlo todo, o las partes apropiadas, de las regulaciones de la Ley, entonces exactamente como nosotros hacemos eso….como personas viviendo en el siglo 21 y tan lejos de la cultura que se parece lo que nosotros leemos en la Biblia? Puesto de otra manera, en los tiempos modernos, ¿qué significa para un discípulo de Cristo…particularmente un discípulo gentil de Cristo….ser un observador de la Torá, si eso es lo que debemos ser?  

Permítanme tocar por solo unos minutos el tema que muchos estudiosos temen abordar y vamos a ver si les puedo ayudar al menos con la porción de estas preguntas importantes y retadoras.  

Para comenzar, más de los 613 mandamientos y regulaciones de la Ley conciernen a rituales de sacrificio y procesos en las actividades del Templo. Como ya no HAY Templo, y no ha habido uno desde el 70 D.C., NADIE puede seguir estas reglas de los rituales completamente si quisieran.

Y, de hecho, por más que los cristianos están perfectamente alegres que no tienen que bregar con estas reglas del Templo, la mayoría de la población judía casi no puede esperar que el Templo sea reconstruido para así PODER comenzar con estos ritos. 

Aun mas, como probablemente le han enseñado en cualquiera que sea la iglesia o sinagoga a la que asistan, y como yo les he enseñado aquí, probablemente el papel PRINCIPAL de la Torá es enseñarnos a nosotros lo que es el pecado, porque la expiación es importante, y cuan complejo y serio este asunto es. El pecado es negativo, ¿verdad? Por lo que, para ver lo positivo, la Torá es, por lo tanto, también para enseñarnos lo que justicia y santidad es; ya que lo OPUESTO del pecado es justicia. Desafortunadamente, en nuestros días aquí es donde las cosas empiezan a salirse de su curso.  La iglesia occidental (Romana) dice que como el propósito de la Torá es sencillamente mostrarnos lo que es el pecado, que desde la venida de Jesús quien nos ha salvado de esos pecados, nosotros ya no tenemos necesidad de saber acerca del pecado, por lo que, la Torá y el AT, ha sido rechazado e irrelevante. El problema es este: debido a que es la Torá la que nos dice lo que realmente el pecado es, entonces la misma también es el vehículo que Dios ha usado para decirnos Su definición de pecado y justicia. Una buena analogía seria que una vez que nosotros aprendemos hablar español, ¿acaso eso quiere decir que nosotros ya no tenemos necesidad alguna para un diccionario: un libro que define el significado de las palabras? Lo mismo aplica con la Torá. Ya que es el ÚNICO DOCUMENTO que DEFINE el pecado y sus consecuencias Y sus remedios entonces nosotros necesitamos saber exactamente lo que dice….porque NUESTRA definición humana del pecado solo rara vez va con la definición de Jehová del pecado.

Por lo que, es de la Torá que nosotros obtenemos la definición de Dios del pecado y justicia….algo bueno de tener a la mano, ¿verdad?

 Lo que nosotros debemos mantener en mente es que mientras que los rituales de sacrificio de la Torá podían proveer perdón por romper las leyes de la Torá, no había NADA mágico o sobrenatural acerca de esos rituales o procedimientos. Por ejemplo, la sangre de un animal de alguna forma no llegaba a ser “sangre sobrenaturalmente accionada” cuando ese animal era sacrificado y su sangre era derramada para expiar por el pecado. La grasa y las entrañas quemadas en el Altar de Bronce no se transformaban en un humo mágico. El asunto era obediencia a Dios; el Creador y Señor del ritual. Los rituales que nosotros hemos estado, y continuaremos, estudiando por sí solo no poseen un poder inherente, ni tampoco los instrumentos de plata u oro y las vasijas usadas en estos rituales, ni lo que el sacerdote vestia, ni los animales de sacrificio, ni la tienda del Tabernáculo, etc. Por esto es que Dios dice que él prefiere nuestra obediencia en vez del sacrificio. En otras palabras, ÉL no está diciendo que nosotros tenemos una elección entre obediencia O sacrificio…..Él está diciendo que nuestra obediencia es mas importante que el sacrificio. De hecho nuestra obediencia que es el punto de todo….no el animal de sacrificio y alguna masa de cebada o trigo. Realmente el Señor pudo haber escogido cualquier cosa como el sacrificio, y ÉL pudo haber escogido cualquier procedimiento. Pero, es Su elección y  nuestro deber es obedecer.     

También es importante entender el PROPÓSITO del sacrificio; el mismo nos dio un medio para la expiación. La expiación es solo necesaria porque el hombre es inherentemente pecador,  y por lo tanto el hombre comete transgresiones en contra de Dios (en términos de la iglesia siendo pecado). Dios preferiría de nosotros la obediencia que la NECESIDAD RESULTANTE para un sacrificio DEBIDO a nuestra desobediencia. Al ÉL darnos una lista precisa de lo que está bien o mal, nosotros podemos elegir obediencia o desobediencia. Al darnos un ritual de sacrificio preciso, los Israelitas podían elegir ser obedientes y obtener expiación, o no. Obediencia a LO QUE SEA que Dios haya ordenado es de lo que se trata. Pero….no se nos ha dado licencia, porque Mesias Yeshua vino, para ahora decidir por nosotros lo que está correcto y lo que es malo. Ni para redefinir lo que el pecado y la justicia es, o para decir que es diferente para personas diferentes. La Torá era, y permanece, el documento que define lo que es correcto o malo, pecado o justicia.   

Con eso dicho la Torá NUNCA fue un vehículo diseñado para salvar a la humanidad. Pablo claramente lo dice, que SOLO Yeshua HaMashiach fue diseñado para sálvanos. Que el ser obediente a la Torá NO nos salva. Por lo que, ¿acaso eso quiere decir que la obediencia a la Torá debe ser dejado porque no nos salva?  

El trabajar todos los días y ganarnos la vida no nos salva a nosotros de que nos den caries, ¿verdad? El cepillarnos los dientes y tener una buena higiene oral, nos salva de tener una carie. ¿Así que acaso eso significa que si no queremos una carie nosotros nos cepillamos lo dientes….pero, PARAMOS de ir al trabajo porque eso no tiene nada que ver con prevenir las caries? Claro que no. Ambos son asuntos separados.

La obediencia a los mandamientos de la Torá de Dios es un asunto separado a ser salvos por fe en Jesucristo…..la obediencia a los mandamientos de Dios no nos salva sobrenaturalmente, más que confiar en Jesucristo no nos da conocimiento sobrenatural de lo que Dios ve como pecado, y lo que Él ve como justicia. El confiar en Jesus expía por nuestros pecados. Aprendiendo los mandamientos de Dios y los principios en la Torá nos permite ser obedientes, porque es la Torá la que DEFINE la obediencia y el pecado. Dios quiere la Salvación para nosotros y obediencia de nosotros….no uno o el otro.

Por lo que, Dios quiere que nosotros seamos obedientes, el cual es el propósito de la Torá; y Dios quiere que nosotros seamos salvos, el cual es el propósito de Cristo. Pero, tampoco es el propósito de la Torá ser un instrumento de juicio y condena entre los creyentes. Algunos de nosotros podemos usar Tzitzit…..otros no. Algunos de nosotros podemos comer Kosher…otros no. Algunos podemos ponernos un chal de oración….otros no. Algunos de nosotros podemos observar las Fiestas Bíblicas, otros no. Ya sea que nosotros hagamos o no algunas de estas cosas esto NO cambia nuestro estatus de ser salvos. Aunque….ahora que nosotros somos salvos, ¿no es esto una MEJOR razón de ser obedientes al UNICO que nos salvó, que cuando estábamos perdidos? Pablo lo dice de otra forma; “¡debemos pecar mas solo para obtener más gracia! ¡Claro que no¡ La falta de obediencia ES pecado.

Nosotros sabemos de muchos pasajes en la Biblia que los creyentes de antigüedad se esforzaban en obedecer la Torá. Ellos no veían nada que hiciera que la confianza en Yeshua y obediencia a la Torá como mutuamente exclusivo. Santiago el Justo le dice a Pablo en Hechos 21 “!Ves hermanos cuantos cientos de judíos hay que creen (en Mesías Yeshua), y TODOS son zelotes de la Torá!”  

Pablo dice en LBLA Hechos 24:14 "pero esto admito ante ti, que según el Camino que ellos llaman secta, yo sirvo al Dios de nuestros padres, creyendo todo lo que es conforme a la ley y que está escrito en los profetas.”

Él también dice en LBLA Hechos 25:8 “No he cometido ningún delito, ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra el César.”  

Yo podría continuar mostrando declaraciones similares dichas por Pablo y otros. Ellos veían la observancia a la Torá como un resultado natural de confianza en Jesús….y de entender el propósito y el significado de la Torá. La Torá y Jesús se conectan y son complementarias e inseparables.  

¿Así que, porqué estudiamos la Torá? porque la Torá nos da la definición de Dios del pecado y justicia. Sin la Torá, nosotros no tenemos idea en que consiste la obediencia. ¿Debemos obedecer las enseñanzas de la Torá? SI, porque la obediencia es lo que Dios busca en nosotros sobre todas las cosas. ¿Cómo nosotros obedecemos la Torá? ahí es donde la lucha verdadera está, pero eso es mucho de lo que trata la Torah Class…..ENTENDER la Torá, de tal forma que nosotros podamos descubrir que es lo que Jehová realmente espera de nosotros…cada uno de nosotros.  

Por lo que, vamos a continuar con nuestro estudio de Levítico.

LEER LEVITICO CAPITULO 8

Mucho de esto es territorio familiar para nosotros porque lo que está sucediendo aquí es que mucho de lo que está siendo instruido para hacer, tan temprano como Éxodo capítulo 29, ahora finalmente está SIENDO hecho. Por lo que, yo no voy a entrar en mucho detalle acerca del protocolo de las ceremonias y los rituales de consagración del sacerdocio en existencia, el cual es de lo que trata Levítico 8,9 y 10.  

En el centro del plan de Dios de salvar a la humanidad de su aprieto de pecaminosidad inherente, y por lo tanto la separación de la humanidad de Dios, es la santidad. Jehová ha estado instruyendo a Israel en lo que la santidad es, lo que la santidad HACE, y como SE VE la santidad. Junto con esto está la necesidad de Dios de comunicarle a la humanidad en que consiste la adoración PURA, y como la humanidad puede mostrar gratitud a ÉL por medio de la obediencia de todo lo que ÉL ha ordenado.  

El sacerdocio Israelita era el guardador, el guardia, y la autoridad de la Palabra de Dios…..la Torá. Era su obligación instruir a las personas en santidad y mantenerse vigilantes a las personas que se pudieran ir por mal camino. Para asegurarse que nada impuro o común viniera en contacto con lo que era santo. El llevar a cabo muchos de los rituales llamado en la Torá era solo parte de sus obligaciones como siervos de Jehová.

Como puedes ver, Dios estaba estableciendo una dinámica que estaba en contraste total con las religiones falsas del mundo; en el sistema puro de Dios, los sacerdotes eran siervos, no señores. Ellos servían a Dios y a las personas.  Ellos servían a las personas al oficiar los ritos de sacrificio que las personas eran instruidas, por Jehová, hacer para poder mantener una buena relación con ÉL.  Ellos también llevaban a cabo rituales que eran por parte, y para beneficio de la nación de Israel como un entero. Los sacerdotes se aseguraban que las personas hicieran lo que se supone que hicieran y no ofendieran a Dios; pero los sacerdotes no debían enriquecerse ellos mismos. Los sacerdotes de religiones falsas generalmente estaban entre los más adinerados, poderosos y privilegiados…..así no era que fuese para los sacerdotes Israelitas.

Ahora, nos ayudaría ver que hay un paso de tiempo entre el final de Levítico capítulo 7, y el comienzo de Levítico capítulo 8. Y aun cuando uno no se daría cuenta al leerlo superficialmente, durante el tiempo en que ocurrió el incidente del Becerro de Oro y la construcción del Tabernáculo del Desierto, mucho sucedió entre el final del capítulo 7 y el comienzo del capítulo 8. Y, el mismo va ser abordado casi inmediatamente en el capítulo 8, nosotros vemos que Aarón y sus hijos, el primer Sumo Sacerdote y los sacerdotes comunes de Israel, tenían que ser purificados para así poder asumir sus posiciones. ¿Por qué? Porque ellos eran pecadores y por lo tanto impuros. Estos mismos hombres que ahora estaban a punto de ser los siervos personales y guardianes de la Verdad, unos meses atrás voluntariamente participaron en la abominación de la construcción de un ídolo: el Becerro de Oro.    

¡Qué gran esperanza esto debe de ser para nosotros! SI Jehová acepta tales hombres pecadores como SUS propios sacerdotes, y les da la bienvenida en SU propio lugar de morada Santa….aun después de hacer una cosa tan horrible….cuanto más Él nos aceptaría a esos que han puesto su confianza en Su hijo. Aun cuando en alguna forma me da dolor decirlo, hasta ese monstruo de Yassar Arafat, el padre del terrorismo moderno, si el tuviese solo momentos antes de que su corazón termine de latir y le entregara su vida a Yeshua, el sería completamente perdonado, y parado delante de la presencia santa de Jehová.  

El capítulo 8 comienza con Moisés siendo llamado el oficiante de lo que iba a seguir: Moisés iba a ser el ordenador- de sacerdotes. Moisés iba a conducir la ceremonia de ordenación. Y, Moisés fue instruido, en el verso 3 a “reunir toda la congregación en la puerta de la tienda”. Dos cosas debemos saber: 1) “toda la congregación” NO es algo literal. La misma se estaba refiriendo a los ancianos o algún tipo de asamblea de gobierno….aquellos que representaban a todo Israel, y no va ser la última vez que veamos esto. 2ndo es el término “en la puerta de la tienda”. Este término tampoco es literal; más bien se está refiriendo a la congregación al este de la entrada hacia el Patio del Tabernáculo.

El verso 5 simplemente verifica lo que les acabo de decir de como todas las instrucciones que nosotros leímos en los capítulos anteriores fueron hechos en una fecha temprana….pero también verifica que el pueblo Israelita estaba al tanto de esas instrucciones y lo que había de suceder; porque Moisés dice, “esto es lo que el Señor dijo que hicieran, y aquí está.”  

Moisés lava Aarón y sus hijos con agua para purificarlos. Este lavado de purificación no tenía que ver con sucio y mugre…..aun cuando siendo físicamente higiénico era una pequeña parte del ritual. Más bien, la misma tenía un simbolismo similar al bautizo.  El lavado era una expresión exterior de un principio espiritual: uno tenía que ser “puro”, para ser “limpiado” de su corrupción, para así poder venir delante del Dios del Universo.  

Después que Aarón había sido lavado, Moisés viste a Aarón con el uniforme único del Sumo Sacerdote. Había 8 piezas en total que hacían la vestimenta de Aarón, 4 de ellas eran comunes para todos los sacerdotes. Nosotros examinamos estas piezas en Éxodo 28, y luego nuevamente en Éxodo 39, por lo que no lo vamos a volver hacer.  

Después del lavado, luego de vestir Aarón con su vestimenta de Sumo Sacerdote, Moisés tomó el aceite preparado de unción….aceite de olivo fino mezclado con una cierta proporción de especies (la receta fue dada en Éxodo 30)…..y ungía el Tabernáculo y todos los mobiliarios especiales que estaba en el mismo: la Menorá, el Altar de Incienso, la Mesa de la Proposición, y presumiblemente el Arca del Pacto: luego el Altar de Bronce, y el Lavatorio de agua, y finalmente Aarón mismo.

Después que el Tabernáculo y sus mobilarios, y Aarón fueron ungidos, los hijos de Aarón, los sacerdotes comunes, también fueron ungidos con aceite.  

Ahora era tiempo para algunos de los importantes rituales de sacrificio. Primero, el Hattat….la ofrenda de purificación (no te emociones si su Biblia dice , en el verso 14, “ofrenda de pecado”….esa es la representación común del Hatta’at…pero nosotros vamos a usar el término Ofrenda de Purificación en vez y esto puede ser un mejor ejemplo del porqué). Y, claro que, un toro es usado, el más costoso de todas las posibles ofrendas de animales. Y, el ritual usual es llevado a cabo: Aarón y sus hijos llevan a cabo el semichah, ellos ponen las manos en la cabeza del Toro (el cual todavía está vivo en este momento) luego es sacrificado. Como la ceremonia de consagración no está todavía completada, aunque, Aarón todavía no está autorizado a llevar a cabo las obligaciones del Sumo Sacerdote, ni sus hijos las obligaciones de los sacerdotes comunes, por lo que es Moisés el Mediador quien unta la sangre del toro sacrificado en loa “cuernos” del Altar de Bronce. ¿Por qué le pone aceite y luego sangre en el Altar y en otros artículos del Tabernáculo? Porque hasta que no fueran limpiados y purificados los mismos eran inadecuados para el servicio de Dios. Los mismos eran hechos de materiales comunes, y manufacturados por manos humanos; por lo que estaban impuro. Recuerda nuestro principio de Dios: la impureza es CONTAGIOSA. Lo que sea que toque la impureza llega a ser impuro. El Altar de Bronce y todos los otros recipientes del Tabernáculo, herramientas, artefactos de rituales habían sido infectados con impureza porque habían sido tocados por manos humanas…..manos que inherentemente son impuras, pecaminosas.

Por lo que el  Altar de Bronce ha sido consagrado y está listo para su propósito, el primer sacrificio es ofrecido sobre la parrilla de fuego: la grasa y ciertas partes de las entrañas del Toro son puestas por MOISÉS, no Aarón, en el Altar y se convierte en humo. Pero, las partes restantes del Toro, el cuero, toda su carne, todo lo demás sino que ciertas entrañas y la grasa que les rodea, es tomada a otro lugar para ser quemado. Y, ese lugar es uno con el que nosotros nos hemos familiarizado; el mismo es llamado FUERA DEL CAMPAMENTO. Y, allí en un fuego con madera común, más allá del Tabernáculo, y lejos del área donde los Israelitas estaban acampando, el Toro permanece y es quemado hasta convertirse en cenizas. Para ser exacto, ellos eran destruidos de la misma manera que uno quema la basura….ya que la ÚNICA parte del Toro para este sacrificio de Hatta’at  que servía cualquier propósito, era las entrañas y la grasa, el Helev, que le rodeaba.  

Luego, un carnero que sea al menos un año de edad, es traído. Aarón y sus hijos ponen sus manos en el carnero, identificando a ESTE carnero como el que es traído a Dios para el Hatta’at Y para simbolizar la transferencia de su culpa, su pecado, sobre esta inocente oveja….y la misma es sacrificada. La sangre del carnero es recogida, roseada en todos los lados del Altar de Bronce, y luego (a diferencia del Toro), la cabeza del carnero, la carne, las entrañas, la grasa….casi todo el carnero entero….era quemado. Y nosotros somos recordados nuevamente del propósito de quemarlo….para crear humo. Torá quiere decir “instrucción”. El método más común para instruir es repetición, por lo que no debe ser sorprendente que como el Torá es un documento con la  intención de enseñar a Israel acerca de la santidad, el pecado, y la expiación, que se repita una y otra vez, que la ofrenda de holocausto es para el propósito de crear humo el cual es una fragancia agradable para Jehová.   

Inmediatamente seguido del sacrificio del carnero, un segundo carnero es traído adelante, y Aarón y sus hijos llevan a cabo un seminchah. Pero, ahora el rito cambia; Moisés toma un poco de la sangre del carnero y la unta en la oreja derecha de Aarón, el pulgar derecho, y el dedo grande derecho del pie. ¿Cuál es el significado de esto? Más tarde en Levítico (en el capítulo 14) nosotros vamos a entrar en las leyes y los rituales del Tzara’at…eso es, los rituales para tratar con las enfermedades de la piel (en ocasiones puestas juntas y etiquetadas erróneamente como lepra), porque estas enfermedades de la piel eran una forma MUY seria de impureza ritual. Y, esto era porque las enfermedades de la piel eran grandemente temidas, y típicamente altamente contagiosas. Es por esto que los Israelitas que contraían una enfermedad de la piel eran puestos afuera del campamento…ellos eran separados y puestos en cuarentena. Una enfermedad de la piel era probablemente LA forma exterior más visible de impureza que una persona podía tener. Ahora, por favor tomen nota de esto y vean la importante conexión: yo les he presentado a ustedes el principio que la impureza es CONTAGIOSO. Aquí en Levítico 8:23, nosotros vemos esa parte del procedimiento de purificar a Aarón y a sus hijos de su impureza, para que ellos pudieran convertirse en sacerdotes para Dios, es lo mismo que el procedimiento para purificar a una persona de su estado de impureza debido a que contraerá una enfermedad altamente contagiosa de la piel. Ves, normalmente nuestro estado impuro, nuestro estado de pecado, es interior. El mismo no es visible externamente a otros. Esa era la condición de Aarón y sus hijos, el cual era la misma para toda la humanidad. Ellos eran impuros en sus pecados….pero exteriormente, no había ninguna señal. Aunque, Dios lo ve en Aarón, al igual que lo ve en nosotros, y en la humanidad.  

Nosotros no podemos visiblemente ver nuestro pecado inherente o el pecado inherente de otros.

La Palabra nos advierte que el hombre mira lo externo, pero Jehová mira lo interno. Una enfermedad de la piel es algo que nosotros PODEMOS ver, pero nosotros no podemos saber la condición del corazón de alguien. Y, al igual que el hombre puede detectar una enfermedad de la piel a una milla de distancia, Dios puede detectar la condición pecaminosa de nuestros corazones. Las enfermedades de la piel son simbólicas a la impureza. Recuerda como Dios hizo poner a Moisés su mano dentro de su manto, y cuando la sacó afuera, estaba blanca con una enfermedad de la piel. Jehová le demostró a  Moisés, por medio de una enfermedad de la piel temporera, la verdadera condición de Moisés, internamente; ante los ojos de Dios, Moisés estaba impuro. Luego, el hizo que Moisés volviera a poner la mano en su manto, y  cuando la sacó, estaba limpia. Entre los hombres, no hay manera de transformar eso que es Impuro en algo que es puro. Entre los hombres, la impureza solo puede procrear más impureza. Solo Dios puede hacer lo que es impuro, puro. 

 Pero, algo adicional es revelado en este rito de consagración: al igual que el aceite unge tanto a Aarón y el Altar, también es la sangre aplicada a Aarón y  al Altar de sacrificio. Una unión orgánica, inseparable, es hecha entre el sacerdocio y el sacrificio; por medio de la sangre del Altar, Aarón y sus hijos son ordenados para ofrecer sacrificios EN el Altar. Con el tiempo, la sangre de uno que va ser llamado nuestro Sumo Sacerdote en el Cielo”, será usada COMO la sangre de sacrificio; la sombra y tipo del sacrificio de sangre y la conexión del Sumo Sacerdote que nosotros vemos aquí en Levítico, es traída a su mayor intención cuando Jesucristo actúa como nuestro Sumo Sacerdote y Su sangre se convierte en la sangre de sacrificio……una vez y por toda para toda la humanidad que va a confiar en Él.   

En el verso 26 continúa la ordenación y el rito de consagración, y nosotros vemos un procedimiento que nos debe de sonar familiar; nosotros vemos una ofrenda de grano siendo presentada. Y, esta ofrenda de grano, Minchah, la cual normalmente es presentada en cualquier ceremonia de ofrenda como UNA de varias, diferentes, pero como métodos aceptables de preparar el grano (sin levadura, con levadura, cocido en una plancha, horneado en un horno, hecho en forma de torta, etc.) es aquí ofrecida en 3 formas: como una torta sin levadura el cual era cocido en una plancha, y luego una torta empapada con aceite que sería horneada en un horno, y finalmente una oblea. Y, estas son puestas en las manos de Aarón y sus hijos, sobre un poco de grasa del carnero, y las mismas son presentadas al Señor por medio del procedimiento que acabamos de aprender en el capítulo anterior: en hebreo, es Tenufah. Nosotros lo llamamos una Ofrenda de Movimiento. Y es que, el material es levantado, por encima de los hombros, por el devoto, y luego se mueve hacia delante y hacia atrás en un movimiento de oleada. Después de eso, Moisés toma el sacrificio fuera de las manos de Aarón y sus hijos y los pone en el Altar de Bronce, y el mismo es quemado y convertido en un aroma agradable.    

Date cuenta también que la pechuga del carnero es ofrecida en un Tenufah, una ofrenda de movimiento, por Moisés, y la misma no era quemada en el Altar; más bien, Moisés se quedaba con ella como su porción para ser ingerida como alimento.  

Ahora, como final a la consagración de Aarón y sus hijos, una mezcla de un aceite especial de unción y la sangre de sacrificio eran roseadas en ellos Y en sus ropas. La consagración era completada. Aunque, NO tomaría efecto hasta que un periodo de tiempo pasara: 7 días.

Nosotros obtenemos otro principio importante aquí: impureza….corrupción….puede suceder en un instante pero el convertirse puro toma tiempo. ¿Cuál es el significado preciso del periodo de 7 días? Es difícil saber. Pero, nosotros sí sabemos que también es exactamente el mismo periodo de tiempo que una persona que ha tenido una enfermedad de la piel, pero ahora es diagnosticado como siendo puro….que es, sanado….debe todavía permanecer aparte de todo el resto. Aarón y sus hijos fueron consagrados, pero tenían que permanecer adentro de las instalaciones del Tabernáculo por 7 días más antes de que pudieran comenzar el servicio.   

No concluyamos el capítulo 8 hasta que no estemos claros de los principios establecidos aquí que van a continuar hasta el restante de la Biblia; y el principio principal es que el pecado es universal, y el mismo contamina todo lo que toca….el mismo es CONTAGIOSO.  

Las raíces del pecado van profundamente hacia el mundo y hacia la humanidad. Después de la caída en el Jardín del Edén, la humanidad llegó a ser incorregible. Salmos 14:3 dice “Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo Bueno, no hay ni siquiera uno.

Nosotros, a estas Alturas, debemos de reconocer que la Torá no tiene un remedio para el pecado “de una vez y por todas”. Y, si, hay sacrificios que permiten que los pecados del individuo sean perdonados. Hay hasta sacrificios, los cuales por un tiempo permitieron que la naturaleza pecaminosa del hombre fuera cubierta para que el acercarse a Dios fuera posible. Pero aun el Sumo Sacerdote no era diferente a ningún otro hombre en lo que respecta a su naturaleza pecaminosa y en su inclinación a cometer pecados.    

Pablo hace claro en Hebreos (particularmente en los capítulos 5-10) que aun cuando trataran, los sacerdotes no podían remover la naturaleza pecaminosa del hombre…porque la Ley, la Torá, nunca fue diseñada para ese propósito. Fue solo Cristo con Su sacrificio expiatorio que removió la naturaleza pecaminosa de aquel que confiaba en Él, al menos ante los ojos de Dios. Y, cuando Pablo dice que Cristo es mejor que la Ley, era en este sentido que el quería decirlo…que Cristo podía hacer lo que la Ley no podía: Él podía salvar. Aunque eso no era porque la Ley, la Torá, falló, fue porque era el propósito de la Ley mostrarle al hombre lo que el pecado y la justicia es, no para salvar al hombre de sus pecados. Ese era el trabajo de Cristo.   

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