Levítico

Lección 9 Capítulos 5 y 6

Nosotros comenzamos la semana pasada con una nueva clase de ofrendas de sacrificio, el asham, que cubría otro aspecto de pecado y expiación: haciendo reparaciones por lo que uno había hecho ya sea que la ofensa era intencional y conocida, o involuntaria y la persona conscientemente no se dió cuenta que había hecho algo mal.

Años atrás, cuando yo estudie Levítico por primera vez, en lo único que yo me podía enfocar era en esta letanía insensible de sacrificios, y los cientos de reglas y procedimientos meticulosos, y los minutos incomprensibles de diferencias entre el orden de las cosas que esta cantidad de sacrificios tenían que tratar. No fue hasta más tarde que yo me di cuenta que estaba mirando todo esto a través de los lentes de una persona asistiendo a una iglesia Cristiana occidental al cual le habían enseñado que aparte de ser complejos, el asunto de pecado y expiación era muy simple y directo: todo el mundo pecaba, todos los pecados eran los mismos ante los ojos del Señor, y el remedio para los pecados era una cosa, Jesucristo. Resulta que, 2 de esas 3 premisas eran cierta: todo el mundo peca el único remedio es Jesús. Lo que no es correcto, es  la noción de que todos los pecados son lo mismo ante los ojos de Dios. Además, el pecado y expiación no es un asunto tan directo; el mismo es complejo, toma muchos aspectos y nosotros necesitamos entenderlos. 

En el sacrificio del asham la reparación es pagada a Dios porque es en contra de SU santidad la que se ha transgredido.  Una reparación es el reparar el daño; es una manera de tratar de hacer bien las cosas que fueron hechas mal. La misma es completamente diferente a una penalidad. El pagar la multa para una infracción de estacionamiento NO es una reparación; la misma no trata de reparar el daño, sino más bien pagar una multa es una penalidad, un castigo. El hacer reparación es un asunto de la conciencia de uno y reconocer sinceramente que hizo mal a un inocente o a un grupo que no lo merecía, y la reparación es un intento de compensar al grupo por el daño lo mejor que pueda ser hecho.    

Por lo que en el asham, el Señor dice que alguien ha agredido Su santidad, y por lo tanto de acuerdo a SU justicia ÉL debe ser compensado. Con la reparación el transgresor es perdonado. Pero también date cuenta que esta compensación por la reparación TIENE que ser  sinceramente; si no lo es, si el devoto paga el precio de la reparación pero lo hace con una mala actitud, la misma no es una reparación. La misma no es nada diferente que un criminal que ha robado un banco, siendo atrapado y juzgado, y enviado a prisión. No hay perdón al final del camino, solo juicio y penalidad.   

Permitanme también editorializar brevemente: yo escucho en ocasiones como un criminal va a prisión y “paga su deuda a la sociedad”. De acuerdo con la Biblia, eso no es así. El criminal no está pagándole a nadie nada; él está siendo castigado. Su víctima no está siendo reparada, y ningún intento de enmendar al individuo ocurre. El darle vivienda  a este criminal a nuestro costo porque él le ha hecho daño a alguien no es pagar su deuda a la sociedad. Lo que el criminal está haciendo es mostrando una penalidad por sus acciones. El pagar una deuda que se debe a la sociedad es otra manera de decir “reparación”. Y ningún criminal sirviendo tiempo en la cárcel esta haciendo reparación.  

Por lo que al continuar, yo espero que esto le sirva como un medio para ustedes entender la diferencia entre una reparación y una penalidad y el asham trata con reparación, compensación, no una penalidad. Vamos ahora a ver otro propósito para el sacrificio del asham; el verso 17 dice esto:

BP Levítico 5:17 "Si alguno pecara haciendo cualquiera de las cosas que Jehová ordenó que no se hagan, aunque ignore que ha pecado, llevará su pecado.

Este tipo de pecado aun cae en la categoría de pecados no intencionados o involuntarios. El concepto de involuntario no es precisamente la manera que nosotros típicamente pensamos del mismo. Involuntario para nosotros quiere decir que no teníamos conocimiento del mismo, nunca fue nuestra INTENCIÓN de hacerlo, no NOS DIMOS CUENTA que estaba sucediendo. Es la forma más pura de un error honesto o accidental. Aparentemente esta no es totalmente la definición Bíblica. Involuntario parece tener que ver más con el nivel de seriedad del pecado, ya sea si la persona debió  razonablemente haber conocido lo que hizo mal, y probablemente aun el intento del devoto o de la evaluación de Dios de la condición del corazón. En otras palabras, es más subjetivo que claro y simple.  

Lo mismo aplica al concepto de cómo es que uno NO se dio cuenta cuando estaba cometiendo la transgresión en contra de Dios, pero más tarde se da cuenta. Este es otro de estos asuntos confusos y mal definidos, del cual no hay un acuerdo universal por parte de los eruditos. Primero, no parece ser un problema por medio del cual el devoto no sabía que él estaba tomando propiedad que pertenecía a los sacerdotes o el santuario, pero más tarde se dio cuenta que si lo estaba. Ni tampoco era que la persona no estaba consiente que una ley en particular o un mandato existía, pero más tarde el encontró que si lo estaba. Más bien es que el descubrimiento de esta ofensa era un resultado de su propia conciencia…el comenzó a sentirse culpable. Y, la culpa NO era tanto que él sabía lo que exactamente él era culpable…él solo se sentía culpable.     

Eso puede sonar un poco extraño para nosotros, o hasta un poco desequilibrado emocionalmente…..teniendo sentidos de culpabilidad, pero sin tener idea lo que has hecho mal para producir la culpa. Pero, en tiempos de antigüedad probablemente no había un pecado más universal  y temible que una trasgresión en contra de la propiedad sagrada de un dios…y esto no era solo en la cultura hebrea, era de esa manera en la mayoría de las culturas de esos días. Imagínate,  que alguien empieza a sentirse culpable y ahora se pregunta qué terrible destino puede caerle como resultado de algún dios u otro que él PUDO haber ofendido; aunque, él no tiene absolutamente ninguna idea de lo que él pudo haber hecho mal, y ningún sacerdote perteneciente a ese dios puede decirle.   

Esa es más o menos la idea aquí en Levítico 5, comenzando en el verso 17. La misma es una transgresión SOSPECHADA, no una transgresión conocida la cual esta porción del rito cubre. ¿Entiendes esto? Una persona simplemente  está preocupada que PUDO haber hecho algo en contra del Señor. Para poder estar seguro que él no tiene el juicio de Dios derramado sobre él, él decide que es mejor ofrecer un ‘asham, y confesar que él pudo haber pecado en contra de la propiedad de Dios. Pero, debido a que nadie, ni tan siquiera el devoto, sabe que es lo que él posiblemente hizo, se le permite a él traer un sacrificio menor que el de la persona que SABE que fue lo que hizo mal. La persona que SABE la transgresión que cometió debe presentar un carnero MAS dar un 20% adicional del valor asignado de ese cordero en shekels de plata al santuario. La persona que solo se siente culpable, pero ni él ni nadie más sabe lo que él tal vez hizo, trae SOLO un carnero y no se le requiere dar adicional los shekels en plata.

 Por lo que, al final, es probablemente justo decir que uno de los propósitos principales de este ‘asham en particular es calmar al devoto que es está hecho un manojo de nervios, para asi asegurarle a él y a su familia que todo va estar bien entre ellos y Dios. Ósea, hay que entender: en un sistema que nosotros vemos ser desarrollado aquí en Levítico, que el pecado era definido meticulosamente y requería un rito para expiar por cada uno de las muchas clases de pecado, esto debió de haber sido un problema muy común. Muchos hebreos excesivamente sensibles probablemente pensaban día y noche acerca de lo que pudieron haber hecho para ofender a Dios, y que hacer acerca de eso, porque las consecuencias podían haber sido devastadoras. Muchos cristianos modernos hacen lo mismo. Siempre se preocupan acerca de lo que hayan podido hacer para ofender a nuestro Padre, y como pudo haber hecho daño a la relación con ÉL, y qué consecuencia eterna pudo haber venido del mismo. La diferencia es que en tiempos de antigüedad la confesión y el sacrificio de animal eran necesario continuamente para tratar con el pecado. Hoy, para aquellos quienes aceptan el trabajo terminado de Yeshua, lo único necesario para reparar nuestra relación con el Padre es nuestra confesión honesta a ÉL y un verdadero espíritu de arrepentimiento….el sacrificio fue ya hecho en la persona de Jesucristo….y es un sacrificio de una vez y permanente. Nosotros no seriamos humanos si nos preguntáramos de tiempo en tiempo (especialmente si nosotros hemos encontrados inesperadamente dificultades inexplicables, o enfermedades u obstáculos) si nosotros tal vez hemos hecho algo para contristar a nuestro Señor y ahora estamos pagando el precio. Es como tantas otras cosas en la vida: es el grado y el balance lo que es importante. El nunca preguntarse si uno ha ofendido al Señor es tan improductivo como el siempre estar preguntándose.    

Ahora, en el capítulo 6:1 (el verso 20 de la CJB), nosotros obtenemos una inclinación diferente en lo que constituye el tipo de “pecado en contra de Dios” que el sacrificios del’asham tiene como intención expiar por el mismo. Y, es cuando el pecado gira alrededor de una persona haciendo algo en contra de otra persona. Si uno casualmente lee el capítulo 6:1-7  (versos 20-26 en la CJB), nosotros nos preguntaríamos como es que esto tiene algo que ver con pecar en contra de Dios, cuando de hecho esto PARECE ser acerca de robarle a tu prójimo o cometer una extorción en contra de una persona, o simplemente tratar con personas falsamente y engañosamente. La clave está en las primeras palabras del verso 5 (capitulo 6), donde dice, “…….o cualquier cosa acerca de la cual juró falsamente”.

Recuerda si alguien había “jurado” algo, por definición ellos habían invocado el nombre del Señor. Por lo que ante los ojos de Dios, estamos de regreso al asunto que nosotros primero discutimos en lo que respecta al ‘asham, por el cual una persona dice un voto o un juramento, en el nombre de Dios, y luego lo rompe. En este caso, el voto o el juramento es que la persona ha ciertamente hecho algo en contra de su prójimo pero cuando el asunto es traído delante de la corte él miente. El hace un juramento falso. Él dice que no lo hizo, pero de hecho si lo hizo.  El MENTIR es el problema, NO el crimen mismo.

Ahora, si ESO no les asusta a ustedes, entonces ustedes realmente no escucharon lo que yo acabo de decir. En la economía de Dios, el jurar en SU nombre falsamente es considerado un pecado SERIO…. ¡porque está directamente dirigido en contra de ÉL! El poner ese par nuevo de pinzas en tu bolsillo en Sears es un pecado….pero No TAN serio como el poner la mano en la Biblia y decir que no lo hiciste.  

La persona que jura falsamente ahora tiene que hacer reparación tanto a la persona que le ha hecho daño, y a Dios. Primero, él debe devolver o hacer el bien en lo que fuese que el robó o dañó. Él debe hacer a la persona a la cual él ha hecho daño una reparación; MÁS él debe dar a esa persona un 20% adicional del valor de ese artículo que estaba involucrado. En adición a eso, él debe traer un carnero perfecto como su sacrificio de ‘asham, o su equivalente en shekels de plata, y darlo al sacerdote. Yo espero que ustedes vean esto: cuando uno hace algo en contra del mandato de Dios eso básicamente afecta solo tu relación con Dios…como el tratar impropiamente con SU propiedad sagrada, o hacer un juramento a ÉL y no cumplirlo, entonces las reparaciones se le deben SOLO a ÉL. Si uno hace algo en contra de un mandato que le hace daño a otra persona, entonces las reparaciones se le deben a esa persona a la que le hiciste daño Y se le debe a Dios porque por definición cada pecado que nosotros cometemos es una transgresión en contra de ÉL.   

Me gustaría llamar su atención ahora al último verso del capítulo 5 ya que dice que el devoto que trae su ‘asham debe ser perdonado; porque esto refuerza lo que yo le he estado diciendo a ustedes ahora por varias semanas; y es que Jehová no le DIJO a esas personas del AT (de los tiempos Bíblicos) que ÉL los perdonaría si ellos hacían la expiación apropiada de sacrificio a través del sacerdocio que ÉL había establecido y luego decide no hacerlo. Esta declaración es incluida en Levítico una y otra vez: verdadero perdón ocurrió. Al final el propósito de todos estos sacrificios es para el beneficio del devoto, el beneficio siendo que su conciencia estaba clara, y que su relación con Dios estaba restaurada y mantenida. Eso, debe ser algo por lo cual nosotros debemos esforzarnos también.   

Vamos a poner nuestra atención ahora a Levítico capítulo 6.  

Sería mejor si nosotros leyéramos el capítulo 6 y 7 como un trabajo continuo, porque eso es lo que es. Yo les pido que recuerden que los capítulos y los versos en la Biblia, y donde un llamado verso capitulo o verso comienza y termina es una adición hecha más tarde por eruditos con el solo propósito de dividir y anotar las Escrituras para que nosotros podamos estudiarlas más fácilmente y podamos comunicar el uno al otro acerca de ellas. En el original cada libro era un rollo continuo, escrito como una larga carta….no habían capítulos ni versos.  

Aunque como sería un poco tedioso en mi opinión continuar leyendo todo el capítulo 7 seguido del capítulo 6, vamos a estudiar el contenido del capítulo 6 y leemos el capítulo 7 la próxima vez. Solo entiende que el contexto y propósito de los capítulos 6 y 7 son lo mismo.  

Y el contexto y propósito es este: estos dos capítulos presentan el torot, los procedimientos de rito, para cada uno de las CINCO categorías mayores de los sacrificios a los cuales nosotros hemos sido presentados: el ‘Olah, el Minchah, el Zevah, (o más correctamente el Zevah Shelamim), el Hatta’at, y el ‘Asham. Y, AHORA ESTO ES CLAVE, lo que nosotros vamos a estudiar en los capítulos 6 y 7 es lo que los SACERDOTES deben hacer con respecto a estas diferentes ofrendas de sacrificio. El laico, los Israelitas regulares tenían su parte en los sacrificios, pero los sacerdotes eran los oficiantes de los sacrificios. Estos dos capítulos tratan con los sacerdotes. 

Hasta cierto punto las instrucciones de los capítulos 6 y 7 sobreponen con lo que nosotros ya hemos estudiado en los capítulos 1-5. Nosotros vimos muchos comentarios en Levítico capítulos 1-5 con la introducción de las palabras: si un hombre”, o “si alguien”, y tales frases. La idea era que esas instrucciones estaban hablando primordialmente a los devotos, el hombre común….los que no eran sacerdotes. Contrastas eso con los comentarios de preámbulo de muchas de las instrucciones que vamos a leer en los capítulos 6 y 7, el cual comienzan con, “Ordena Aarón y sus hijos”, o “Dile Aarón y sus hijos”. ¿A qué clase de personas Aarón y sus hijos representan? Sacerdotes….la clase sacerdotal. Para el bienestar de claridad, nosotros podríamos decir que Levítico capítulos 1-5 son generalmente “Instrucciones para los devotos”, mientras que Levítico capítulo 6 y 7 podría ser llamado “Instrucciones para los sacerdotes”.    

Vamos a dar marcha atrás por unos minutos para poner todo esto en perspectiva: el tema principal que los capítulos 6 y 7 tratan es: que debe de suceder con las grandes cantidades de animales y granos que son usados como ofrenda de sacrificio. Y ese asunto se manifiesta así mismo primordialmente en que partes o porciones de los animales y granos usados para sacrificio pueden ser ingeridos y cuales no lo pueden ser. En práctica la MAYORÍA de los sacrificios deben ser ingeridos por el sacerdote o por los devotos o en algunos casos ambos lo comparten. En particular, cuando Israel estaba en el desierto, casi toda la carne…..probablemente el 99%.....que era usada por los israelitas como alimento era la PRIMERA parte de un rito específico de sacrificio. De hecho, donde los animales eran sacrificados, en la mayoría de clases de sacrificios, solo ciertas porciones del animal eran puestas en el altar de holocausto y quemados….la mayoría del animal era usado para comida. Una vez Israel entró a la Tierra Prometida la ley fue enmendada de tal forma que la carne podía ser usada para alimento sin ser primero parte de un sacrificio.    

La misma era parte del sistema ordenado por Dios que los sacrificios de los Israelitas de granos y carne y vino debían ser usados como el medio primordial de mantenimiento para los sacerdotes. En efecto la idea era que los sacerdotes se les daban alguna de la porción de Dios para comer, porque todo lo que era ofrecido para ser sacrificado le pertenecía a Jehová. Los animales, los granos y el vino que eran traídos para sacrificio inmediatamente llegaban a ser Propiedad Sagrada de Dios. El instante en que la ofrenda de sacrificio era traída al Tabernáculo, la propiedad era transferida a Jehová. Parte del significado de seminchah, el rito del devoto poniendo sus manos en la cabeza del animal como parte del rito de sacrificio, era para designar ESTE animal en particular como el animal cuya propiedad estaba siendo transferida voluntariamente del devoto a Dios, por medio del sacerdocio. Y era el hacer de Jehová, hacer como le placiera. Y lo que le placía era que un poco fuese quemado en humo y cenizas, y un poco fuera dado al devoto como alimento, y un poco fuera dado a Sus sacerdotes como alimento.

LEER LEVÍTICO CAPITULO 6

El capítulo 6 comienza diciéndonos que lo que sigue es, como dice en el verso 2, un mandato a Aarón y sus hijos…..al sacerdote. La primera instrucción concierne a las responsabilidades del sacerdote cuando conducía el rito del ‘Olah, la ofrenda de holocausto. Los sacerdotes se le dice algo que es obviamente tal vez EL elemento más importante de la ofrenda de holocausto: el fuego debe continuar quemando y NUNCA se debe de permitir que se apague. Nosotros vamos hablar sobre eso un poco más en solo un minuto. Luego, es que la ofrenda de ‘Olah, el animal, debe permanecer en el altar toda la noche…..permítanme explicar.  

El ‘Olah era hecho diariamente por los sacerdotes sin fallar. Dos carneros de 1 año de edad….eran los animales de sacrificio. Estos carneros en particular eran provisto NO por los devotos, sino que eran del rebaño especial que le pertenecía al sacerdocio de parte de todo Israel, y los mismos eran criados para este propósito. Uno de los carneros era sacrificado en la mañana, y el otro era sacrificado en la tarde como ofrenda para la nación entera. El ‘Olah era la rutina de sacrificio de animal con la que se comenzaba todos los días  (y luego los granos) en el altar. Primero, el carnero era matado y quemado, luego le acompañaba una ofrenda de Minchah (de granos) que era quemada, y esto era seguido con una ofrenda de libación, a veces vino, otras veces agua. 

 Ahora el ‘Olah de la tarde, la ofrenda de holocausto de la tarde de un carnero, debía ser dejada en el fuego del enorme Altar de Bronce a través de la noche. Este era el ÚLTIMO sacrificio del día. Ningún sacrificio era permitido después que se ponía el sol, por lo que ningún sacrificio era hecho DESPUÉS de completar el sacrificio de la tarde del ‘Olah. En la mañana un sacerdote tenía la obligación de remover las cenizas de los sacrificios del día anterior, y llevar el ahora tenue fuego del altar, añadir madera, y traerlo de regreso a las llamas necesarias para propiamente y rápidamente quemar la ofrenda de sacrificio que sería traída durante todo este nuevo día.   

El sacerdote quien su obligación era remover las cenizas y avivar el fuego del altar en la mañana debe ponerse su atuendo típico sacerdotal de vestidos de lino blanco mientras está llevando a cabo la primera parte de esta tarea. Y date cuenta de los pasos precisos que deben ser tomados: las cenizas deben ser removidas y apiladas al lado del Altar de Bronce, y LUEGO el mismo sacerdote remueve su típica vestimenta sacerdotal y se cambia a otro conjunto para mover la pila de cenizas a otro lugar. Y, mientras en un nivel práctico este cambio de ropa tiene que ver con prevenir que las cenizas caigan encima de la vestimenta sacerdotal, ese no es el asunto primordial; más bien tiene que ver el sacerdote necesitando transportar estas cenizas de la pila al lado del altar a un lugar FUERA DEL CAMPAMENTO. Aquí está el importante término nuevamente: fuera del campamento. Y, nosotros sabemos que en los tiempos de Moisés, en los días del Tabernáculo del Desierto, FUERA DEL CAMPAMENTO se designaba un lugar más allá del área de todos esos cientos de miles de tiendas de las tribus donde Israel vivía; en tiendas que eran levantadas en un patrón más o menos circular alrededor del Tabernáculo. Y, fuera de esta área había un lugar donde las cenizas eran botadas. Este pequeño espacio era considerado ser “puro”; ósea NO contaminado o común….pero tampoco era sagrado.  

El sacerdote debía ponerse su vestimenta sacerdotal oficial SOLO dentro de los confines del campamento de Israel, y bajo las mayores circunstancias, las vestimentas que él se ponía mientras hacia sus obligaciones en el Tabernáculo no podían ser usadas fuera del área del Tabernáculo por temor a profanarlo.  

Como algo aparte: los sacerdotes deben ponerse las vestimentas de lino fino (algunos artículos de su vestimenta también mezclado con lana). No solo lino, pero la mejor calidad de lino. ¿De dónde ellos sacaban el lino? Allí estaban ellos, cuando todas estas instrucciones eran dadas a Moisés, errantes en el Sinaí y en el desierto de Arabia. Ellos no cosechaban cosechas; ellos básicamente solo pastoreaban el rebaño y el ganado. Esto señala un elemento en Éxodo que nosotros usualmente no pensamos: ellos hacían mucho intercambio y conducían negocios durante ese tiempo. Uno sencillamente no puede esconder un grupo de 3 millones de personas. Los registros egipcios, los registros cananeos, y hasta los archivos hititas indican una conciencia de varias personas habitando África del Norte y el Medio y Lejano Este de este enorme grupo de Israelitas. Y no es como si la nación de Israel se movía todos los días. Ellos permanecían en un lugar usualmente al menos un año, y en otros lugares más tiempo. Habían pocos lugares adecuados que proveían pasto para los animales, un espacio llano lo suficientemente grande para acampar, y agua suficiente para sus necesidades. Yo sospecho que era de conocimiento común exactamente donde los Israelitas estaban en un dado momento.  

Probablemente tan pronto como los Israelitas escaparon del ejército del Faraón, ellos establecieron contacto con comerciantes y mercantes que ya estaban entrecruzando el área donde los hebreos ahora estaban viajando. E Israel tendría muchas necesidades: desde ciertas especies usadas para sazonar la comida, hasta aceite de oliva e incienso usado para los quehaceres del hogar y propósitos de sacrificios, y utensilios de cocina y tintes.  Primordialmente en esa lista debió de haber estado una alta calidad de lino fino para el uso de una gran y creciente clase sacerdotal; y el lino era un artículo común ofrecido por los comerciantes. ¿Qué era lo que los Israelitas tenían que intercambiar para obtener estos artículos? Oro y plata. Ellos recibieron literalmente toneladas y toneladas de estos preciados metales cuando ellos se fueron de Egipto. Por lo que ellos tenían la habilidad de comprar muchos artículos importantes que necesitaban para su vida diaria. Y, yo me supongo, que ellos también permutaban animales de sus rebaños y ganados.  

Ahora una de los aspectos más interesantes y misteriosos de este capítulo es la instrucción que el fuego en el altar debía ser perpetuo….NUNCA debía apagarse. ¿Por qué es esto? Bueno, de hecho, a nosotros nunca se nos dice explícitamente en la Biblia el porqué de esto. La lista de sugerencias, por eruditos y rabinos es larga. Yo no quiero pasar mucho tiempo con esto, porque a veces yo pienso que es mejor dejar un misterio Bíblico un misterio. Muy a menudo, la búsqueda en llenar los blancos de la escritura nos lleva alegoría y nuevas doctrinas establecidas completamente por el hombre las cuales son dudosas.   

Calvin tenía una perspectiva interesante que al menos tiene base Bíblicamente. Él explica lo que nosotros SI sabemos: y es que el fuego en el Altar de Bronce fue originalmente encendido por fuego que salía del cielo o de “delante del Señor” (Lev. 9) el fuego que primero comenzó quemando el Altar de Bronce era fuego divino. Y mientras no se apagara….mientras se mantuviera avivado….todo el fuego que salía de ese fuego divino era considerado de origen santo. Este principio de cualquier cosa que sea extraído de, o unido a, lo sagrado divino es sagrado en sí mismo se origina de esta instrucción en Levítico. Recuerda un pasaje en el Nuevo Testamento que nos recuerda de este importante principio:   

BP Romanos 11:16Si las primicias son santas, también lose s la masa restante; y si la raíz es santa, también los son las ramas.  

Muchos años más tarde, cuando Salomón construyó el primer Templo, el cual iba reponer el Tabernáculo, y un Altar de Bronce nuevo y más grande fue construido, se nos dice en 2 Crónicas 7 que cuando el Templo fue consagrado fuego bajo, nuevamente, desde el cielo y prendió el fuego del altar. Sin eso suceder (porque el fuego del altar se había quemado hacía tiempo atrás), ninguna naturaleza sagrada o expiatoria pudo haber ocurrido en el Altar de Bronce. Hubiese sido nada más que una enorme barbacoa.

Por lo tanto, debido a que el mandato fue que nunca dejaran que ESE fuego en particular en el Altar se apagara, había algo especial asociado con el mismo. De alguna manera etérea que no es explicada completamente, la misma presencia de Dios estaba asociada con el fuego en el Altar de Bronce. Como ves en la economía de Dios, sin sangre, y sin el fuego divino para quemarlo, la expiación era imposible. Si el fuego del altar alguna vez se apagara la expiación sería imposible porque el fuego creado por el hombre era inadecuado. Los carbones usados en el Altar de Incienso adentro del Tabernáculo también TENÍA que salir de carbones producidos en el Altar de Bronce; por lo que si el fuego del Altar de Bronce se apagaba, ellos ni tan siquiera podían ofrecer incienso a Jehová. Por lo que probablemente no había una función más importante y sagrada desempeñada por el sacerdocio que asegurarse que bajo NINGUNA CIRCUNSTANCIA ese fuego del Altar se apagara.

Recordando que todo el Nuevo Testamento fue escrito mientras el Templo estaba todavía de pie y por lo tanto todos estos ritos Levíticos estaban todavía siendo llevados a cabo (excepto probablemente durante algunos de los escritos más tarde de Juan), los autores terrenales del Nuevo Testamento hubiesen usado todos esos procedimientos importantes del Templo que ellos habían participado desde su temprana edad (y continuaron participando, hasta después de Cristo) como analogías e ilustraciones en sus escritos. Cuando en 1 Tesalonicenses Pablo dice a sus hermanos cristianos “no apagues al Espíritu”, el casi definitivamente estaba usando la analogía de apagar el fuego perpetuo del Altar de Bronce; desde el advenimiento de Yeshua HaMashiach el Espíritu de Dios que ha sido puesto en cada creyente es ahora representativo del fuego santo que quemaba en el Altar de Bronce…..y el mismo era insustituible por medio del hombre. Apagar al Espíritu Santo traía el mismo resultado que apagar el fuego del Altar; la presencia de Dios se hubiera desaparecido y no había medio por el cual un hombre podía remplazarlo. Yo no puedo pensar de una catástrofe más grande que esa.      

Comenzando en el verso 14 (capitulo 6:7 CJB), el tema cambia del ‘Olah a los ritos del Minchah que los sacerdotes debían llevar a cabo. El Minchah, como pueden recordar, tenia que ver con el grano….a veces llamado comida, como en el término harina de maíz.  

Nosotros aprendimos en el Capítulo 2 que la preparación del Minchah podía ser en un sinnúmero de maneras, regularmente uno o el otro siendo específicamente llamado dependiendo de cuándo y quién el devoto era que estaba asociado con la ofrenda de Minchah. El mismo podía ser harina cocida o no cocida. El mismo podía ser horneado en el horno, o a la parrilla en una plancha. El mismo también podía ser producido en forma de una oblea.  

Ahora, interesantemente, nosotros vemos aquí que los sacerdotes eran OBLIGADOS a comer de la ofrenda del Minchah; ellos no tenían la opción de decir, “no gracias, yo no tengo hambre para comer grano hoy”. El rito es BIEN específico: en el caso de la ofrenda del Minchah ingerido por los sacerdotes, una porción de la harina ofrecida debía ser usada para hacer tortas sin levadura; y eran estas tortas sin levadura las que los sacerdotes debían comer. Además ellos DEBÍAN comérsela adentro del Tabernáculo. Solo para estar claros, esto NO quiere decir adentro de la tienda misma o más tarde, en el Templo. Esto quería decir adentro del patio del Tabernáculo, y ellos usualmente comían en la: puerta” hacia el santuario. Y, el restante, la parte no comida, debía ser destruido.  

En el verso 17 (6:10 CJB) se nos dice por qué tales instrucciones específicas son dadas a los sacerdotes de como debían comer este grano; es porque esta comida es clasificada como kodesh-kodashim….ofrendas más sagradas. Todas las ofrendas del capítulo 6, y los primeros versos del capítulo 7, son clasificados como “más sagrado” el restante del capítulo 7 concierne a ofrendas kodashim Kallim…….ofrendas de menos santidad. Según estamos descubriendo que Levítico clasifica los pecados en diferentes categorías que reflejan más o menos la seriedad ante los ojos de Jehová, también los sacrificios son puestos en orden basado en su nivel de santidad.  

El verso 18  (6:11 CJB) nos dice que solo los hombres, y solo los descendientes, pueden comer esta porción. Ahora, permítanme explicar esto. Aun cuando todos los descendientes de Aarón son Levitas, no todos los Levitas son descendientes de Aarón. Los descendientes de Aarón son llamados cohen….sacerdotes. Si una persona es un cohen ellos son descendientes de sangre de Aarón y están autorizados a ser sacerdotes. La tribu de Levi estaba hecha de muchas familias, de la cual  Aarón era uno. Nosotros no debemos pensar que el término Levita y sacerdote son uno mismo. Aun cuando los Levitas en ocasiones son llamados la tribu sacerdotal, en realidad solo UNA de las varias familias  Levitas estaban cualificados para ser sacerdotes…los descendientes de Aarón. Las otras familias Levitas y sus descendientes se les dio otras labores en el Templo. Pero, ellos no son llamados “sacerdotes”, y ellos no pueden oficiar los varios ritos de los que estamos leyendo en Levítico.     

Ahora, el final del verso 18 nos confronta con otro misterio. Míralo cuidadosamente. La última oración del verso 11 dice (dependiendo de la versión de su Biblia) “……cualquier cosa que tocare estos será santo.” Esto no será la última vez que nosotros escuchemos esta declaración. Por lo que, exactamente qué significa. ¿Significa, en este caso, que cualquier persona que toca esta porción de comida sagrada separada para los sacerdotes llega a ser sagrado? ¿Acaso significa que el plato de comida de donde el sacrificio es servido llega a ser santo simplemente porque llegó a estar en contacto con la comida que había sido declarada santa? En realidad, hasta ahora, ese ha sido el veredicto en general en lo que respecta el significado de esto. Muchos teólogos y estudiosos de la Biblia han determinado que el significado del verso 11 es que cualquier cosa que venga en contacto con santidad se convierte en santo. Nosotros no vamos a pasar mucho tiempo con esto ahora mismo, pero nosotros no podemos simplemente darle mucha vuelta pero tampoco podemos ignorarlo. Y yo tengo una gran reserva acerca de si la traducción común y el significado de este verso está correcto.  

Baruch Levine, uno de los principales eruditos del hebreo y Antiguo Testamento de nuestros días, piensa que tal vez hay un significado más confiable que cae mejor al patrón en general en este importante tema que es puesto a través de la Biblia entera. Y ese patrón Bíblico es este: que lo que sea  que toque cualquier cosa impura, se convierte impura. Pero, cualquier cosa que toque la santidad NO necesariamente se convierte en santa. Por el contrario, si algo que NO es puro o santo toca la santidad…o mejor, si alguna cosa que NO está AUTORIZADA toca la santidad….la misma generalmente resulta en muerte y destrucción. ¿Acaso es porque algún elemento de santidad fue contraído por alguien o algo que su intención fue nunca tenerlo que él o algo debe ser destruido? Probablemente. El patrón parece ser de un solo camino……la impureza puede ser transferida vía contacto a algo que era puro…..pero la santidad no debe ser transferida por contacto a algo que era impuro o común. La santidad solo puede ser IMPUTADA.  Eso es, Dios otorga santidad, Dios hace reglas de qué y quién puede ser santo, y como puede suceder. Nada llega a ser santo por accidente….una persona no puede comprar la santidad ni obtenerla por su propia voluntad….pero MUCHO se convierte en impuro, no santo, por accidente.     

Por lo que, con ese patrón en mente, una mejor traducción de la instrucción que aquí generalmente lee, “cualquier cosa que toque estos se convierte en santo”, es probablemente, “cualquiera que ha de tocar estos debe de estar en un estado de santidad”. Por lo que, por ejemplo, el verso que nosotros estamos discutiendo está diciendo que SOLO personas que están en un estado de santidad están autorizadas a estar en contacto con la porción de comida sagrada. Todo lo demás está excluido. Nosotros todos podemos recordar la historia en la Biblia de lo que sucedió cuando los filisteos tomaron la valiosa e inimaginable sagrada Arca del Pacto de Israel en la batalla; miles de filisteos murieron, la estatua de su dios jefe el dios Dagan fue derrumbada y destruida. Nosotros hasta leímos del Arca siendo transportado por Levitas, y cuando aparentó que el Arca se iba a caer, un Levita saco su mano y toco el Arca para estabilizarlo….y el hombre se murió allí mismo. Probablemente la mejor prueba explícita, del punto de vista de Levine está contenida en Hageo.    

Busca en tu Biblia, Hageo capítulo 2, verso 11. El contexto en general aquí es si el pueblo de Israel son o no puro o impuro. Y, el asunto es: ¿cómo es la santidad, y contrariamente, lo no santo (el término Bíblico generalmente siendo impuro)  transmitido?  

LEER HAGEO 2:11-14

Aquí es declarado claramente, que es de conocimiento común en esos días que el protocolo de Santidad es que generalmente NO puede ser transferida por solo tocar físicamente, PERO….lo impuro (no santo) ciertamente PUEDE ser transferido con solo tocar y de hecho regularmente lo ES. La santidad puede ser contaminada al venir en contacto con lo común o lo impuro; por lo tanto es crítico que la santidad sea guardada cuidadosamente.  

La próxima vez continuaremos con el capítulo 6.

925 N. Courtenay Parkway, Suite 19, Merritt Island, FL 32953