Levítico

Lección 2 Introducción parte 2

La semana pasada nosotros comenzamos a ver algunos conocimientos básicos acerca de Levítico para poder preparar el camino para nuestro estudio.

Esta semana, antes de entrar en los detalles de la “ofrenda de holocausto” el cual es el primer tema del primer capítulo de Levítico y una clase muy específica de varias ofrendas de sacrificio, hay unos principios que necesitamos abordar. Algunos de estos principios no están a simple vista, y de hecho, no están citados hasta que lleguemos a Números y luego Deuteronomio. Pero, es bueno saber de ellos ANTES de que nosotros leamos Levítico, para asi no hacer conjeturas que al final lleguen a ser falsas.

Uno de los elementos teológicos del sistema de sacrificio más revelador, pero menos entendido es este: el sistema Levítico de sacrificio que Dios le dio a Israel no tenía un remedio para todos los pecados que eran cometidos. Ósea, aun cuando el sistema de sacrificio era primordialmente, aunque no completamente, establecido por Jehová con el propósito de expiación de pecados, no todos los pecados podían ser expiados….no todos los pecados podían ser cubiertos por el sacrificio de animales. Medita en eso por un momento, y piensa acerca de las ramificaciones, dado que se dice que Jesucristo es el cumplimiento de ese mismo sistema de sacrificio. Este concepto esta entre las razones del porqué, hoy en día, nosotros tenemos estos grandes debates teológicos muy razonables y conocedores entre hombres de Dios sobre si TODOS los pecados, bajo toda circunstancia posible, son cubiertos por la pasión de Yeshua en la cruz. Estos debates son típicamente llevados a cabo bajo el título de “Seguridad Eterna”….o, como una pregunta de la cual muchos creyentes han batallado, “¿puede la salvación ser perdida?”

¿Cómo el sistema Levítico de sacrificio NO proveía expiación para algunos pecados, pero sí para otros, cual es cuál? ¿Qué pecados alguien podía cometer por el cual ellos no podían ir al sistema de sacrificio para expiación por ellos…….para proveerles con el perdón de Jehová? La Torá es muy clara con eso: pecados intencionados (en general) no pueden ser expiados. A veces nosotros vamos a ver palabras usadas en la Biblia para describir esta categoría de pecados como “mayores”, o “grande”. La idea es que esta es una categoría de pecado por la cual no hay excusa ante los ojos de Dios. Estos pecados eran pecados premeditados. Estos pecados involucraban el negar ya sea la verdad de las Sagradas Escrituras o la justicia de Jehová en pronunciar y hacer cumplir las leyes y ordenanzas que Él le dio a Moisés. Estos eran pecados de puro desafío en contra del Rey del Universo. Estos pecados eran planificados, o cometido con total negligencia; ósea, cometiendo un pecado que sabían que era un pecado serio, pero de cualquier manera lo hacían (¿acaso alguien ha hecho eso recientemente?). Lo único que el sistema de sacrificio expiaba era pecados NO-intencionados, los que no eran pecados mayores. Vamos a continuar profundizando en este tema, pero por lo pronto, me gustaría darles unos cuantos ejemplos de cómo la Torá clasifica los pecados, para que asi puedan ver el cuadro mayor.

El matar es un pecado intencional y mayor. Aun cuando podríamos tener un debate en América acerca de si CUALQUIER asesinato de un ser humano es asesinato…… ustedes saben, que la pena de muerte para algunos actos criminales, o hasta la muerte como resultado de combate militar…..la Ley Bíblica lo hizo muy claro para los Israelitas: el asesinato de un ser humano cae en dos categorías básicas, justificado o no justificado. El matar justificadamente no era asesinato. Muerte justificada sería, por ejemplo, el coger a un ladrón DESARMADO en la casa POR LA NOCHE, y no tener manera alguna de hacer un juicio rápido en lo que respecta al nivel de peligro que este lardrón te pone a ti y a tu familia, y por lo tanto lo matas. En la Ley de la Torá, tú estabas justificado en matarlo porque estabas supuesto a protegerte y también proteger a tu familia. El matar a un ladrón DESARMADO durante las horas del día, cuando uno pudiese discernir si el ladrón es un criminal peligroso y si estaba armado, es injustificado. El tomar su vida, en este caso, tenía que ver solo acerca de la protección de la propiedad, y Dios no permite ese intercambio…..vida por propiedad. Cualquier hebreo sabría eso. Por lo tanto, el matar injustificado era un pecado intencional y NO estaba cubierto por la expiación del sacrificio: pero el matar justificado NO era intencional, por lo que ESTABA cubierto por la expiación del sacrificio.  

Otro ejemplo: adulterio. Si un hombre casado tenia sexo con una mujer casada que no era su esposa, esto era un pecado intencional. Ambos sabían la Ley en lo que respecta a este asunto, o al menos debían de saberlo porque la prohibición en contra del adulterio era de conocimiento común. El mismo no era accidental ni era un error, y ciertamente no era justificable. Por lo que, esto NO estaba cubierto por el sistema de sacrificio, y la expiación NO podía ser hecha para esto. Esa persona era usualmente cortada….ejecutada por este pecado. Y, de hecho, la ejecución, por lo general era apedrear, era considerada matar justificable, y por lo tanto matar sin intención, y la misma era expiada usando el sistema de sacrificios.

Asi que, ¿qué sucede con aquellos que no podían hacer expiación de sacrificio por sus pecados, porque los pecados que ellos cometieron eran clasificados como intencional? Ellos eran entregados a la otra parte del sistema de justicia de Dios, las maldiciones de la Ley. TODOS los pecados no intencionados podían ser remediados con el sacrificio propio….el sistema de sacrificio expiados para ellos…esto era una gran bendición porque por la gracia de Dios tu pecado podía ser expiado. PERO NINGÚN pecado intencional podía ser cubierto por el sistema de sacrificio; ahora era cuestión de las maldiciones de la Ley. Permitanme ser claro; yo no estoy hablando de la Ley en un sentido difuso, o de algún sistema de justicia criminal local. Yo estoy hablando de la Ley Bíblica como es encontrada en la Torá. Para ser justos, algunos pecados no intencionados si requerían restauración en adición a un sacrificio si una de las partes estaba lesionadas. Por ejemplo, si un burro de un hombre se lastimaba una pierna en un hoyo que tú habías hecho y habías fallado en no cubrirlo. Tú tendrías que hacer un sacrificio de animal en el Tabernáculo, Y hacer restitución al hombre por la pérdida del burro. Pero, al hacerlo, tu habías hecho la paz con Dios y justamente compensado la parte perjudicada por tu error. Ahora estabas OK.

Por favor presten atención. Esto es un principio tan importante de comprender porque no solo le va ayudar a entender la mentalidad del hebreo del AT, sino que les va ayudar grandemente a entender de lo que Pablo estaba hablando en tantas de sus referencias a la ley en las cartas a varias iglesias.

Busquen es sus Biblias Números 15:27-30.

“Del mismo modo, si alguna persona pecara inadvertidamente, ofrecerá una cabra de un año por su pecado. El sacerdote hará la expiación por la persona que pecó inadvertidamente ante Jehová. Y le será hecha la expiación y será perdonada. Habrá una misma ley para ustedes los hijos de Israel y para los prosélitos que vivan entre ustedes, para el que cometa pecado inadvertidamente. Pero la persona que transgreda intencionalmente, sea entre ustedes o un prosélito, blasfema en presencia de Jehová; tal persona será excluida de entre su pueblo”.

Esto es un gran ejemplo de lo que es llamado la maldición de la Ley. Ahora si alguna vez te has preguntado porqué tantos pastores, maestros, y líderes de la iglesia prefieren no enseñarlo, ni tampoco leer, el AT, este pasaje es ciertamente uno que está en el tope de la lista. Esta declaración, y el principio que tan claramente e inequívocamente deletrea, es un problema teológico cuando se trata de acomodar en nuestras doctrinas de hoy en día. Porque aun cuando la mayoría de los pastores modernos generalmente desconocen el AT, ellos sin vacilar estarían de acuerdo con la declaración que Jesús satisface todos los requisitos del sistema de sacrificio. Nosotros todos hemos escuchado eso desde el púlpito, y probablemente todo el mundo en este salón también estaría de acuerdo con esa declaración. ¿Pero, exactamente a cuál sistema de sacrificio ellos se están refiriendo? El que Jesús sea el sacrificio perfecto, una vez y por todas, y que es un sustituto autorizado para todas esas muertes prescritas de animales que fueron usadas para expiar por el pecado dentro del sistema de sacrificio, como vemos en Levítico, es absolutamente correcto…..esos pastores y yo no tendríamos ningún problema con eso. Pero, qué hacemos con la dura realidad que Dios explícitamente dice ahora que sabes lo que es correcto e incorrecto ante mis ojos, el intencionalmente hacer mal, es pecar en contra de MI…..es BLASFEMAR en contra de MI; y por eso uno va ser cortado, y para esos pecados no hay expiación….los mismos permanecerán contigo por siempre. Esto es un asunto mucho más difícil cuando nosotros realmente examinamos el sistema de sacrificios, a cuando nosotros estamos felizmente ignorantes de la misma, y asumimos algunas cosas que no son; ósea, cuando nosotros miramos a las palabras reales de la Biblia, en contexto, y no solo aceptamos una doctrina grandemente condensada e indiscutida que llena una agenda predeterminada.

Yo sé que algunos de ustedes se están poniendo incomodos con esto, y pueden pensar que ustedes saben hacia donde yo me dirijo. Y probablemente están equivocados así que esperen pacientemente.

Los hebreos sabían que ellos tenían un gran problema aquí. La Torá sencillamente NO provee un camino para que un Israelita se reconcilie con Dios, una vez ese Israelita comete ese “gran” pecado. Por lo que, con el tiempo, los escritores de las Tradiciones judías se quedaron a cargo. Tú puedes leer en el Talmud toda clase de remedio para este aparente problema sin solución. Después de todo, ¿Quién quiere cometer uno de estos grandes pecados, y luego ir por la vida sabiendo que su destino es uno del que no puedes escapar? Los grandes eruditos y Rabinos hicieron dictámenes de gran envergadura que decían que el Día de Expiación, Yom Kippur, era lo que cubría los pecados intencionales; hasta decían que el hacer buenas obras y/o mostrar arrepentimiento sincero cubría los pecados intencionales. Algunos decían que si estabas lo suficientemente arrepentido, o estudiabas las Escrituras lo suficiente, o hacías un GRAN acto de arrepentimiento o una GRAN buena obra, casi mágicamente, podías convertir ese pecado intencional en una obra que tenía MÉRITO ante los ojos de Jehová. Y claro que, nada de esto está en las Sagradas Escrituras. Pero, esto solo resalta cuan serio este asunto de pecados intencionales es, y como estas autoridades religiosas hebreas iban hasta estos extremos para conjurar estos tormentosos procedimientos de como deshacerse ELLOS MISMOS de este rechazo por Dios debido a la perpetración de un pecado intencional. Permitanme poner esto en términos modernos: lo que nosotros llamamos un pecado imperdonable, ellos lo llaman un pecado intencional, porque, generalmente hablando, estos pecados no tenían medio de ser expiados…..por lo que, permanecían imperdonable indefinidamente.

Cuando estudiamos Éxodo nosotros comenzamos leyendo acerca de la 1ra serie de leyes dadas a Israel, las cuales comenzaron con los 10 Mandamientos. En la manera hebrea de pensar no hay diferencia entre la ley civil y la religiosa…ellas son una misma. La Ley Bíblica Religiosa ERA también la ley civil. La Ley Bíblica era TODA la ley que la sociedad hebrea se regía (al menos mientras ellos están gobernándose ellos mismos). Ellos se hubieran reído de nuestro concepto dudoso Occidental de separación entre iglesia y estado. Nosotros aprendimos de leyes, en Éxodo, ordenando muerte inmediata para los adúlteros y asesinos e idólatras, y de otras leyes que ordenaban muerte por negligencia crasa. Algunas leyes trataban con propiedad, y por lo tanto, generalmente involucraba restitución cuando algo malo era hecho. Alguien que era descubierto ser un ladrón no era encarcelado; en vez ellos tenían que hacer restitución a la persona de la cual habían robado. Y, estas restituciones siempre involucraban dar para atrás más de lo que ellos habían tomado. Eran leyes que involucraban heridas accidentales a personas o animales, y el remedio para estas normalmente era restitución. Si uno no podía o no hacia cualquiera de las restituciones requeridas, la vida de esa persona era dada a la persona que había sido lastimada o que había tenido una pérdida, más o menos como un esclavo, hasta que pagará con trabajo esa deuda. Esta clase de asuntos, sus remedios y castigos, son todos cubiertos en la Ley Bíblica.

Por lo que una buena manera para nosotros entender el sistema de justicia que Dios estableció para Israel, es pensar del mismo como uno que consiste de dos componentes primarios: la Ley, y el sistema de Sacrificios. Ahora, un hebreo discutiría un poco lo que le acabo de decir por algunos méritos técnicos, y ellos estarían en lo cierto; porque técnicamente, el sistema de sacrificio está contenido dentro de la Ley como parte de la Ley, al menos en la manera común de hablar. Pero la manera FUNCIONAL que el sistema de justicia Bíblico opera también hacia la Ley y el sistema de Sacrificio como sistemas separados, usados para propósitos diferentes, casi opuestos.

Hace un tiempo atrás, en Éxodo, nosotros profundizamos acerca de la justicia de Dios, el cual en hebreo se llama Mishpat. La Ley NO es la justicia de Dios, la misma es parte de la justicia de Dios. La Ley juega un papel importante en el sistema de justicia de Dios, al igual que el sistema de sacrificios juega un papel importante en el sistema de justicia de Dios.

Un principio fundamental subyacente en el sistema de justicia de Dios es bastante similar a nuestro sistema legal Americano donde nosotros declaramos algunos crímenes menos serios que otros, y por lo que nosotros clasificamos las ofensas como corresponde y nosotros tenemos diferentes procesos de como nosotros tratamos con estas ofensas menos serias versus las más serias. Nosotros generalmente clasificamos las menos serias como delito menor, y las más serias como delito grave. Para poder hacer una analogía, un poco imperfecta pero lo suficientemente cerca para hacer un punto, el sistema de sacrificio expiaba por los delitos menores….pero NO por los delitos graves (por favor no tomen esto muy literalmente). Dios, en Su sistema de justicia, definió un delito menor como cometiendo un pecado no intencional…….y un delito grave como cometiendo un pecado intencional. Mientras que nosotros los creyentes queremos clasificar los pecados de acuerdo a unos grandes y otros pequeños……unos malos y otros no tan malos….uno pequeño es robar en tus impuestos, uno grande es robar un banco, y uno aun mayor es asesinato premeditado….parece que Dios comienza por clasificar los pecados como no intencionados y los deliberados.

Nosotros tenemos que recordar que TODO crimen entre los hebreos era pecado. Todo lo que los hebreos hacían mal era primordialmente una ofensa para Dios….y los hebreos del AT lo dicen de esa manera. Ciertamente el hacer el mal en ocasiones, y usualmente, se manifestaba asi mismo en la forma de alguien haciendo daño en contra de otra persona. Pero la clave es que todo bien y todo mal era definido por Dios; por lo que en todos los casos el hacer mal de cualquier clase entre la sociedad Israelita era una violación de las leyes de Jehová, por lo que todo mal era un pecado.

Vamos a estar bien claros antes de comenzar a leer el libro de Levítico: el propósito del sistema de sacrificio no era extraer el castigo del delincuente. El sistema de sacrificio no era un sistema de intensificación de pagos o multas de castigo en la forma de los animales más o menos valiosos, la elección de la cual dependía de la severidad de la ofensa. La idea NO era tanto que mientras más grande el pecado era, más grande y costoso era el animal que tenías que dar. Tú no pagabas una paloma por un pecado pequeño, y un toro por un pecado gigante. El sistema de sacrificio estaba allí para MANTENER tu relación con Dios, y para REPARARLO si el mismo era roto como resultado de tu pecado. El mismo estaba allí para BENEFICIAR al pecador mucho más que para calmar a Dios. Y cualquiera que fuese la forma de calmar a Dios, la misma no era de pagarle a ÉL…..era acerca de obediencia y reconciliación dentro de Su sistema de justicia para que la relación con ÉL fuese restaurada.

Permítanme presentarlo de otra manera, y por favor presten atención porque la misma puede cambiar la manera en que ustedes han visto la Ley: el sistema de sacrificios representaba la parte de bendiciones de la Ley, y las maldiciones de la Ley representaban la parte del castigo de la Ley.

Sí un Israelita pecaba involuntariamente, el siempre podía ir al sistema de sacrificios que era detallado en Levítico, y podía ser reconciliado con Dios. ¿No es acaso exactamente eso lo que los creyentes en Yeshua ahora dependen? Cuando nosotros pecamos nosotros vamos al sacrificio de Jesús como una manera de escape. Si al cometer un pecado una persona le hacia daño a otra persona, ya sea financieramente o corporal, entonces alguna restitución a la persona lastimada usualmente era prescrita, junto con el sacrificio del animal apropiado en el Tabernáculo como reparación para Dios. Además, perdón, perdón verdadero, no una clase inferior…..expiación era alcanzada, y la paz con Dios era restaurada al delincuente, al pecador, a través del indispensable sistema de sacrificios que era el agente para la expiación. Ellos eran bendecidos por este proceso, en vez de ser castigados.

Aunque si alguien pecaba intencionalmente, grandemente, ellos NO podían ir al sistema de sacrificios y obtener reconciliación con Dios. Más bien ellos debían de ser tratados con las maldiciones de la Ley. En vez de estar bajo las bendiciones y la gracia del sistema de sacrificios, ellos eran puestos bajo el castigo (la maldición) de la Ley. Permítanme decir esto nuevamente: el sistema de sacrificios estaba basado completamente en la gracia. Era el animal que perdía la vida en vez de la persona que cometía el pecado. Las maldiciones de la Ley, sin embargo, eran diferentes. Y cuando un pecado era de la clase que requería un castigo BAJO LA LEY, aun cuando generalmente los hebreos no perdían sus vidas físicas (pero a veces sí), ellos SÍ perdían su relación con Dios, y no había realmente ningún método definido para recuperarla. Esto era una terrible posibilidad que cada hebreo enfrentaba todos los días de su vida. ¿Ósea, realmente un Israelita podía ir su vida entera sin tan siquiera UNA sola vez romper una de las leyes de Dios intencionalmente? ¿O nunca tener un mal día y pecar deliberadamente?

La triste realidad es que aun cuando muchos de nosotros disfrutamos al ver esos hebreos que tendían a perderse en la idolatría de tiempo en tiempo, y el compararlos a ellos con nosotros que nunca haríamos algo tan tonto como postrarnos a un dios falso, esos pecados de los hebreos eran casi siempre involuntarios. Ellos trabajaban fuertemente para NUNCA pecar. ¿Que tal nosotros? Nosotros somos casi exactamente lo opuesto. Las doctrinas de la iglesia y la tradición nos ha llevado al punto de que nosotros rara la vez, SÍ alguna, consideramos el pecado involuntario COMO pecado. Nuestro punto de vista es que no fue nuestra intención, o que sí ni tan siquiera lo reconocimos, no pasa nada. De hecho si no sabíamos que estábamos siendo desobedientes casi no es un pecado; que la ignorancia a la Ley es una excusa y realmente puede ser para nuestra ventaja. Y aún era precisamente esta CLASE de pecado, el pecado involuntario, que el sistema de sacrificio fue diseñado para tener capacidad. Fue los pecados involuntarios por los cuales millones, tal vez billones de animales fueron matados para expiar por las cosas que los hombres hicieron….cosas de las cuales le daban poco pensamiento.

Casi todos los pecados que nosotros la mayoría de los creyentes actualmente pensamos como una variedad de pecado de todos los días caen en la categoría de pecados deliberados e intencionales. Nosotros tenemos la intención de hacerlo, aun cuando más tarde nosotros nos arrepintamos. Nosotros sabemos que esta incorrecto, pero de todos modos lo hacemos. Nosotros sabemos que es una ofensa a Dios, pero nosotros elegimos las consecuencias más tarde. Cuando nosotros hemos pecado para confesarle a Dios es generalmente, por definición Bíblica, un pecado INTENCIONAL que nosotros estamos confesando. Y el sistema Levítico de sacrificio NO cubría este tipo de pecado.

Como el sistema de sacrificio de la Biblia solo cubre los pecados que no eran intencionados, y sí Jesús cumplió SOLO ESE sistema, ¿en dónde eso nos deja, cuando la mayoría de las veces pecamos deliberadamente? Bueno, aquí está la buena noticia: solo para que nos ayude a demostrarle como Pablo vio a Cristo cumpliendo MÁS que el sistema de sacrificio Levítico, con todas sus definiciones de lo que podía y no podía expiar, nosotros solo tenemos que ir a Romanos 3:25.

Leer Romanos 3:23-25

“…..por cuanto todos han pecado, y se encuentran privados de la gloria de Dios, pero son justificados gratuitamente por medio de la gracia y mediante la salvación que es por medio de Jesucristo, a quien Dios pre ordenó como propiciación por su sangre, mediante la fe, a causa de nuestros pecados cometidos anteriormente”.

¿Ahora, que fue lo que Pablo acaba de decir aquí? Primero, entiende que donde mi Biblia tiene kapparah, la de ustedes puede decir “asiento de misericordia” o “sacrificio de expiación” o algunos tal cosa. Kapparah es solo la palabra hebrea para expiación. Pero, en el griego, la palabra usada aquí es hilasterion, el cual, es usada en dos lugares más en el NT, y AMBAS veces se está refiriendo al Asiento de Misericordia…..la tapa para el Arca del Pacto. Por lo que no es incorrecto traducir esto como expiación. Pero cuando nosotros realizamos que se está refiriendo MÁS directamente al mobiliario más importante en el lugar más importante del Tabernáculo, el cual es primordial para el sistema de sacrificio Levítico, entonces nosotros vemos como minuciosamente el sistema de sacrificio y Jesucristo están unidos. Aun esto no es COMPLETAMENTE representativo de lo que Yeshua cumplió.

Una frase clave en los versos que acabamos de leer es “esclavos al pecado”. Esa frase, u otras similares, siempre han recibido mucha atención entre los creyentes. Pero si nosotros aplicamos lo que hemos aprendido hoy….que una vez un hebreo cometía un pecado intencional, y no había esperanza para expiación por eso…. El mismo da NUEVO significado a las palabras “esclavos al pecado”. Cometes un pecado intencional, y ciertamente eres esclavo por siempre. No hay escapatoria de un pecado intencional bajo el sistema de sacrificio Levítico. ESTO está más cerca al significado que tenía para Pablo, porque de la manera en que los hebreos de esos días pensaban, eran los pecados intencionados los que eran un problema porque estos colgaban sobre su cabeza por siempre. Tu no eras esclavo a pecados involuntarios, sino más bien a pecados intencionales, porque el sistema de sacrificio como existía desde los días de Moisés en adelante estaba completamente capaz de tratar con los pecados involuntarios que los hebreos cometían.  

Date cuenta de la primera parte de la escritura de Romanos 3 que acabamos de leer: la misma dice que DEBIDO a que ni una persona ha estado su vida entera sin pecar, que por la gracia de Dios ahora hay un método por el cual TODOS esos pecados pueden ser expiados. Para Pablo era obvio que el Mesías hizo algo MÁS que el sistema de Sacrificios Levítico era capaz de hacer; y lo que Cristo pudo hacer fue expiar por los pecados INTENCIONALES en nuestras vidas al igual que por los involuntarios.

Ustedes tienen ahora una buena idea de los principios básicos del sistema de justicia (mishpat) bajo cual los Israelitas vivían. No es de asombrarnos que por siglos los Escribas hebreos, Sabios, y Rabinos eventualmente desarrollaron muchas tradiciones para tratar con la inflexibilidad y aparente dureza de tal sistema que no tenía remedio para los pecados intencionales. Y esas tradiciones que ellos desarrollaron en muchos casos simplemente anularon los caminos de Dios y lo reemplazó con los caminos del hombre, porque caen mejor con las filosofías en desarrollo de la vida y justicia y su NECESIDAD de deshacerse de su culpa. Ellos ignoraron que Dios tenía un propósito para ese sistema de Leyes y sacrificios que NO tenía un camino para expiar por todo tipo de pecado; y eso que los profetas le dijeron que un remedio para su aprieto estaba de camino….para ser provisto por Jehová Mismo….en la persona del Mesías.

Lo mismo nos ayuda a entender porque mientras más educado un Israelita era (en tiempos Bíblicos una educación de altura era SOLO educación religiosa), mientras más ESTRICTA era, generalmente hablando, demandando que esos alrededor de él siguieran la Torá, al igual de cuan escrupulosos él era en seguir la ley el mismo. Porque mejor que la mayoría, el entendía la limitada habilidad del sistema de sacrificio para expiar por sus pecados….ósea, lo que podía expiar y lo que NO podía expiar.

Pero también mira la carga que cada Israelita llevaba. Un momento de descuido o un momento impulsivo básicamente llevaba una sentencia eterna. Cometes un pecado que el sistema de sacrificios no estaba construido para poder expiar y aparte del castigo criminal que podías recibir de parte de la Ley, ahora estaba en guerra con Dios por siempre. Debido a que la única manera, en el sistema de justicia de Dios, para expiar y ser perdonado era un sacrificio de animal dentro del contexto de los protocolos del sistema de sacrificio, pero lo que tú hacías no estaba cubierto por ese sistema. ¿Puedes ver lo que estoy tratando de mostrar?

Esto, claro que, era el mundo que Pablo y todos los judíos en los días de Cristo vivían. Este era el mundo que los hebreos del Antiguo Testamento, comenzando con Moisés, vivían. Pablo, como un fariseo de una posición de altura, entendía las realidades del sistema de justicia de Dios hasta cierto grado que la gente común no entendía. Era su profesión el contemplar esta difícil realidad, dia y noche.

Imagínate la energía mental necesaria para tratar de controlar tu voluntad tan meticulosamente para NUNCA en tu vida cometer un pecado deliberado; el esfuerzo debió de haber sido agotador. Pero el fracaso de evitar tal pecado era tan terrible que el NO trabajarte a ti mismo para evitarlo hasta el punto de estar exhausto es inimaginable. La gente común entendía su situación, pero ellos tenían vidas que vivir, bocas que alimentar, y la mayoría no iban a la cama en la noche, y luego se levantaban en la mañana, y re-examinaban su posición con Dios. Para Pablo, al igual que con todos los otros fariseos, esto estaba en el centro de sus pensamientos.

Tú ves cuando Pablo y los otros fariseos iban intimidando a sus compañeros judíos…no era solo seguidores de Jesús quienes ellos estaban acusando de crímenes y arrestando. Eran judíos tradicionales de esos días. Porque primordialmente el trabajo de Pablo era, o al menos era en el cual se deleitaba más, era buscar a judíos que habían cometido un pecado intencional….porque ESA persona AHORA iba ser tratada duramente. Esa persona ahora iba a estar BAJO LAS MALDICIONES DE LA LEY (¿cuántas veces ustedes han escuchado esa expresión?), en contraposición bajo el sistema de sacrificio. Esa persona estaba ahora fuera de la camaradería con Dios y sujeta al castigo del hombre. Este era el sistema bajo el cual el judaísmo operaba en tiempos Bíblicos.

Con eso como perspectiva, ¿no nos debe sorprender que el Pablo SALVO vino a usar tales palabras duras cuando describía el sistema Levítico de sacrificios y la Ley en comparación a Cristo? Ya que de hecho lo que hizo la preciada sangre de Cristo para Pablo fue que SÍ cubría pecados que eran intencionados. Como puedes ver, aun cuando Cristo es en ocasiones descrito como nuestro Sumo Sacerdote, Él no es la clase de Sumo Sacerdote que Aarón representaba; ÉL es MÁS que el Sumo Sacerdote comenzado por Aarón, porque Él es verdaderamente más cercano en clase a lo que Moisés era. La Biblia nos dice que el Mesías iba a ser “de la orden de Melquisedec”, quien era tanto un rey como un sumo sacerdote. Aun cuando Yeshua proveyó de una vez y por todo el sacrificio que anteriormente era el propósito para el Sistema de Sacrificios Levítico, ÉL era MÁS de lo que el sistema podía proveer. El también proveyó lo que la Pascua proveía, y ESO era la clave.

Permitanme explicarles: El sacrificio de la Pascua no era realmente parte de la Ley per se del Sistema general de Sacrificios….el mismo vino ANTES que eso. Las Fiestas Bíblicas (aun cuando son contenidas dentro de un cuerpo de Escritura que es llamado la Ley) generalmente funciona de alguna manera separado, y tiene propósitos diferentes que de los de la Ley de hacer y no hacer. El sacrificio de la Pascua es un ejemplo de esto: ¿el mismo no era para expiar los pecados, verdad? El sacrificio de la Pascua fue originalmente establecido como medio de ser protegidos por muerte. La sangre del cordero esparcida en los dinteles en Egipto para que la furia de Dios, SU mano de muerte, no llegara a las casas de SU pueblo y matara a los hijos primogénitos. Cuando los Israelitas celebraban la Pascua, era para ellos un recuerdo, un memorial, para recordar a Dios libertándolos de Egipto y protegiéndolos de la muerte….la misma no era acerca de expiación para pecados. Y claro que tenía un significado mucho más profundo que ellos no comprendían….que era el anuncio de la muerte de Cristo en la cruz. Pero el sacrificio del Cordero de la Pascua no tenía que ver NADA con el sistema de sacrificio cuyo trabajo era hacer paz con Dios por medio de la expiación.

Cuando Yeshua muere en la Cruz al menos dos cosas fueron logradas que directamente nos afectan a nosotros: Primero, El pagó el precio con Su sangre por nuestros pecados…..EL expió por nuestros pecados…..intencionales y sin intención. Segundo, como el Cordero de Pascua, Su sangre nos marcó para no considerar la Muerte Eternal…Muerte Espiritual….la cual la Biblia describe como, primeramente y principalmente, separación eterna de Dios.

¡Aún más lo que ha enfurecido a los religiosos judíos acerca de Jesús, aparte de Su reclamación de ser el Mesías, era que durante el tiempo de SU ministerio Él estaba dando por todos lados perdón divino a aquellos que habían cometido pecados INTENCIONALES!!! ¡Jesús estaba pronunciando que la persona que pusiera su confianza en ÉL podía alcanzar reconciliación con Dios aun hasta si cometía un pecado intencional. Por Dios, ni el sistema de sacrificio, el más sagrado y bendito, la parte más misericordiosa y poderosa del sistema judicial completo, no podía hacer eso!

Asi que al continuar con el libro de Levítico mantén esa perspectiva en mente. Nada en el sistema de sacrificios que estamos a punto de estudiar expía por los pecados INTENCIONALES. Y al ustedes tener la oportunidad de leer los libros de Pablo en el Nuevo Testamento, trata de captar cuan INFERIOR la parte de sacrificios de la Ley debió de haber sido para él, una vez el comprendió lo que la muerte de Yeshua había logrado. Pablo nunca dice que la Ley es obsoleta o que está muerta; el solo dice que comparado a Cristo, la Ley (primordialmente la parte del sacrificio) es como nada. ¡Amen, hermanos! Que por medio de la fe en Cristo, ustedes ahora están sujetos a la gracia de Cristo cuando ustedes intencionalmente pecan, en vez de estar sujetos a las maldiciones de la Ley cuando ustedes intencionalmente pecan, esto es demasiado maravilloso para expresarlo con palabras. Ustedes pueden estar seguros que mientras que Pablo está fascinado de como Yeshua puede proveer para el “perdón de los pecados”, que lo que él estaba pensando, al menos lo que estaba en su mente, era pecados INTENCIONALES…porque Pablo tomó por sentado que los pecados No intencionados podían ser perdonados….como siempre habían sido, por medio de un sacrificio de animal propio, desde los días de Moisés. También ten en mente que Pablo NUNCA comparó la habilidad de Cristo de perdonar en contra de la FALTA de la Ley en esa misma área. La Ley nunca falló en el perdón porque nunca fue diseñada para perdonar….o a expiar…..todo niño judío sabia eso muy bien. Pero adivina que….el sistema de sacrificio SÍ proveyó un medio de perdón pero estaba limitado a los pecados no intencionales. Como una analogía de la Ley: ¿cuándo es comparada a la increíble habilidad del águila de volar, son los elefantes un fracaso? Claro que no. Los elefantes no fracasaron en volar, porque ellos nunca fueron construidos para volar. La porción de la Ley del sistema de justicia de Dios no fue diseñada para expiar o perdonar, sino que para trazar una línea entre obediencia a Dios y desobediencia a Dios. La Ley establecía elecciones morales para la humanidad; al hacerlo nos mostraba lo que era pecado. El sistema de sacrificios, por otra parte, fue diseñado para alcanzar perdón por medio de expiación. Pero el sistema de sacrificios tenía sus límites; el sistema SOLO podía tratar con una cierta clase de pecados y luego en una base individual. Ambos sistemas, ambas partes del sistema de justicia de Dios, hicieron lo que fueron diseñadas hacer, perfectamente.

Ahora usando todo esto que yo les acabo de decir como el lente por el cual vas a ver a Levítico, la semana que viene vamos a ver la primera clase de sacrificios que es discutida en el capítulo 1, la ofrenda de holocausto, y vamos a discutir lo que planeaba alcanzar.

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