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Deuteronomio Lección 38 Capítulo 28

Deuteronomio

Lección 38 – Capítulo 28

El capítulo 28 de Deuteronomio es el punto medio de esta sección especial de 4 capítulos de Deuteronomio que va de los capítulos 26 a 30. Estos capítulos se encuentran entre los más estudiados y venerados por los sabios y rabinos hebreos, ya que el significado y el impacto de estos pasajes es a la vez sencillo y al mismo tiempo profundo y místico. Vamos a pasar una gran cantidad de tiempo aquí, así que ponte cómodo.

Nosotros también vamos a encontrar esos pasajes que los israelitas indudablemente vieron como las amenazas más graves en contra de ellos si desobedecían a Dios y los términos del pacto que esta segunda generación del éxodo de Egipto ha aceptado rotundamente con sus juramentos, declaraciones y ceremonias rituales.

Estas amenazas de Dios son generalmente etiquetadas como “maldiciones”. Claro que, como es la naturaleza del sistema de justicia de Jehová, además de las maldiciones para aquellos que están en desobediencia y que se apartan de Jehová, están las bendiciones para aquellos que se quedan cerca de Dios y demuestran su confianza y amor para Él por medio de su obediencia.

Dado que las maldiciones están en el centro de lo que estudiaremos hoy, antes de leer de Deuteronomio capítulo 28 (un capítulo muy largo) me gustaría tomar unos minutos para demostrar que lo que Pablo quiso decir en el tercer capítulo de Gálatas acerca de que Cristo se convierte en “una maldición” para nosotros (Sus discípulos ) NO, significa que de alguna manera existe ahora una relación unidimensional unilateral con el Señor por lo que todos los Creyentes pueden esperar de Dios es Su ayuda y prosperidad, y por lo tanto nunca estamos sujetos a ningún tipo de disciplina de Él cuando pecamos y nos rebelamos y le damos la espalda a Él.

En otras palabras, tenemos una pregunta importante que debe ser respondida: ¿qué quiere decir Pablo con la frase “la maldición de la ley”, y que como Cristo se ha convertido en “una maldición para nosotros” de que ya no estamos sujetos a ella?

Primero leamos que la breve declaración de Pablo en Gálatas: LBLA Gálatas 3:10Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. 11 Y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente, porque El justo vivirá por la fe[j]. 12 Sin embargo, la ley no es de[k] fe; al contrario, El que las[l] hace, vivirá por[m] ellas. 13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: Maldito todo el que cuelga de un madero.

Puesto que hemos estado mirando en el capítulo 27 de Deuteronomio una lista de “maldiciones” sobre aquellos que violan las leyes de Dios, tenemos que tener cuidado de NO confundir la lista de “maldiciones” (es decir, los castigos prescritos por los diversos actos de pecar en contra de Dios) con la frase “la maldición de la ley”. Permítanme decir eso otra vez: tenemos toda una serie de “maldiciones” (plural) por hacer el mal sobre y en contra de la MALDICION (singular).

Y es este malentendido entre las “maldiciones” y “LA MALDICIÓN” lo que ha llevado a muchos cristianos por ahi felizmente con la expectativa que a) ellos no tienen nada de que temer de nuestro Dios sin importar lo que hagan, y eso es porque b) NADA de lo que nosotros podamos hacer haría que Él nos disciplinará por nuestras acciones. En otras palabras, Dios nunca castigaría a un Creyente con solo el hecho de pecar.

No voy a pasar tiempo repasando las diversas “maldiciones” por romper las leyes de Dios que hemos estudiado, porque es una lista larga y generalmente son auto explicativas. Pero, ¿qué es “la maldición de la Ley” de la que Pablo hablaba en Gálatas?

Creo que la mejor manera de ver esa distinción es examinando algunos versículos bíblicos que emplean el término “la maldición” en una variedad de contextos.

Primero, Isaías 24.   LBLA Isaías 24:1 He aquí, el Señor arrasa la tierra, la devasta, trastorna su superficie y dispersa sus habitantes. Le sucederá lo mismo al pueblo será como al sacerdote, al siervo como a su amo, a la doncella como a su ama, al comprador como al vendedor, al que presta como al que toma prestado, al acreedor como al deudor. La tierra será totalmente arrasada y completamente saqueada, porque el Señor ha dicho esta palabra. De duelo y marchitada está la tierra, el mundo languidece y se marchita, languidecen los grandes del pueblo de la tierra. También la tierra es profanada por[a] sus habitantes, porque traspasaron las leyes, violaron los estatutos, quebrantaron el pacto eterno. Por eso, una maldición devora la tierra, y son tenidos por culpables los que habitan en ella. Por eso, son consumidos los habitantes de la tierra, y pocos hombres quedan en ella.

¿Por qué dice el texto que “una maldición” (singular) está devorando la tierra, sino que Dios simplemente está promulgando el gran número de “maldiciones” (plurales) o castigos que provienen de la violación de las diversas leyes que se acusa a Israel de quebrantar? ¿Acaso es que Dios esta invocando una maldición en particular de una lista larga de posibles maldiciones? No; y te mostraré por qué.

Vamos a movernos a Jeremías 42: LBLA Jeremías 42:15 en este caso, oíd la palabra del Señor, remanente de Judá. Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Si os obstináis en entrar en Egipto, y entráis para residir allí, 16 entonces sucederá que la espada que vosotros teméis, os alcanzará allí en la tierra de Egipto, y el hambre que os preocupa, os seguirá de cerca allí en Egipto, y allí moriréis. 17 ‘Así pues, todos los hombres que se obstinen en ir a Egipto para residir allí, morirán a espada, de hambre y de pestilencia; no les quedará sobreviviente ni quien escape del mal que voy a traer sobre ellos.’” 18 Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Como se derramó mi ira y mi furor sobre los habitantes de Jerusalén, así se derramará mi furor sobre vosotros cuando entréis en Egipto. Y seréis motivo de maldición, de horror, de imprecación y de oprobio; y no veréis más este lugar.

Elegí usar la traducción NAS de Jeremías (esta fue la traducción que utilizó el Sr. Bradford en inglés, nosotros para fines de traducción al español usamos la LBLA) porque es más literal que nuestra traducción CJB habitual. La CJB (la Biblia Completa Judía) tiende a usar lo que los eruditos llaman una traducción “dinámica” en lugar de emplear una traducción literal palabra por palabra. Una traducción dinámica intenta poner en términos modernos lo que el autor concluye que esas antiguas palabras hebreas SIGNIFICAN.

Por lo tanto, si miramos nuestra CJB veremos que en lugar de traducir la palabra hebrea qelalah en Jeremías 42:18 como “maldición” (que es su significado común), en su lugar dice “el objeto de la condenación”, que es lo que “una maldición” significaba. Esto indica que para quien ha “venido bajo una maldición” (como resultado de las rebeliones en contra de Dios) él es uno quien es “el objeto de la condenación de Dios”.

Vamos a ver otro versículo que nos dé otro contexto para entender lo que significa el término “la maldición”, y lo encontramos en Proverbios 3:33 La maldición del Señor está sobre la casa del impío, pero Él bendice la morada del justo.

Así que una vez más vemos que la maldición de Dios no es exactamente lo mismo que las diversas maldiciones (castigos) que uno recibe por violar algunas de Sus leyes y mandamientos. Más bien el término “maldición de Dios” significa la condenación de Dios. Si un hebreo roba algo, entonces se le coloca bajo una de las maldiciones especificadas y apropiadas que están enumeradas en la Ley. Así que, si ha herido a un hermano, y por lo tanto ha roto la comunión con el Señor, la Ley dice que debe hacer restitución al legítimo dueño, además de añadir un poco más como castigo, además de hacer un sacrificio de expiación a Dios en el Altar del Templo. Tenga en cuenta que este ladrón NO fue condenado porque en la Biblia (al igual que en nuestra sociedad) condenado técnicamente significa ser puesto bajo la sentencia de muerte (a menos que el término se utilice sólo poéticamente o como metáfora). Cuando la Biblia dice que una persona es condenada significa que esa persona se debe a la pena de muerte. Y que la pena de muerte puede significar la muerte física, o puede significar la muerte espiritual, o puede incluir ambas.

Ahora escucha un versículo que estudiaremos en unas semanas que se encuentra en Deuteronomio 30 que comienza a poner incluso un punto más agudo no sólo en el significado del término “la maldición” sino también en el término “la bendición”. Porque, así como una lista de maldiciones no es la misma cosa que “LA MALDICIÓN”, también una lista de bendiciones no es lo mismo que “LA BENDICIÓN”.

LBLA Deuteronomio 30:15 Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 pues te ordeno hoy amar al Señor tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que el Señor tu Dios te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla. 17 Pero si tu corazón se desvía y no escuchas, sino que te dejas arrastrar y te postras ante otros dioses y los sirves, 18 yo os declaro hoy que ciertamente pereceréis. No prolongaréis vuestros días en la tierra adonde tú vas, cruzando el Jordán para entrar en ella y poseerla.

Este pasaje define esencialmente lo que Dios quiere decir con los términos “la bendición” y “la maldición” de la Ley. La “bendición de la Ley” es vida y bien; “la maldición de la ley” es la muerte y el mal. La vida y el bien versus la muerte y el mal. Es una expresión común entre los judíos decir que la Torá es vida; lo que significa que SEGUIR la Torá trae la vida que Dios desea dar a todos los que confían en Él. Por el contrario, el NO seguir la Torá trae la muerte, lo contrario de la vida, porque eso significa que el violador NO confía en Él.

Cuando Yeshua muere en la Cruz, Él no le quita los castigos de Dios sobre Sus seguidores, simplemente Él le quitó la condenación de la muerte eterna. Cristo ciertamente no abolió la muerte FÍSICA para nosotros (al menos en el mundo actual) como es evidente.

Como vemos en el Tanak (el Antiguo Testamento), la gran mayoría de los pecados cometidos contra el Señor tenía algún tipo de castigo asociado con cada una (maldiciones), pero sólo un puñado de esos pecados alguna vez invocaron la pena de muerte (LA maldición), así mismo es con los discípulos modernos de Jesús. En términos generales, nosotros podemos y cometeremos pecados en contra del Señor, y a veces experimentaremos la mano de disciplina de Dios en forma de ciertos castigos divinos sobre nosotros. Sin embargo, de lo que nos salvamos es de la separación eterna de Dios como resultado de esos pecados, que es lo que todos los hombres merecen. Los discípulos de Yeshua se salvan de la pena de muerte eterna, la condenación espiritual, la separación permanente de Dios…….. LA MALDICIÓN.

La elección que se ofrece aquí en Deuteronomio a las 12 tribus de Israel por medio del Pacto Mosaico, y la opción muy similar que ofrece el Pacto renovado en Yeshua nuestro Mesías está entre LA bendición o LA maldición; o como la Biblia nos ha mostrado, entre la bendición de la Vida y la maldición de la Muerte.

Con esta preparación, vamos a leer Deuteronomio capítulo 28 juntos.

LEER DEUTERONOMIO CAPÍTULO 28

La primera palabra del capítulo 28 es “SI. SI tal vez la palabra más grande en la Biblia en términos de impacto espiritual. La propuesta es que “SI” Israel sigue los términos del pacto, entonces Dios otorgará Sus bendiciones sobre Israel.

Yo les he mencionado en el pasado (como la mayoría de los maestros han enseñado) que el Pacto Mosaico es llamado un pacto condicional. Esto comparado al Pacto de Abraham que es un pacto incondicional.

Como Pablo hizo todo lo posible para explicar, una buena manera de ver un pacto incondicional (específicamente el Pacto Abrahámico) es que consiste puramente en una promesa. La Alianza que Dios hizo con Abraham no se basó en si Abraham hará algo, entonces Dios responderá guardando Su promesa. Más bien fue que Dios prometió toda una serie de cosas a Abraham porque Jehová le preguntó a Abraham si le gustaría tener estas cosas (todas estas cosas eran bendiciones), y Abraham respondió: “Sí”.

La forma más típica en que se piensa en el Pacto Abrahámico es como un pacto unilateral; es un trato unidireccional de Dios al hombre, con Dios haciendo todo y no se requiere del hombre nada a cambio. Por lo tanto, los eruditos típicamente describen el Pacto Mosaico como bilateral, en el que es Dios al Hombre, pero con Dios esperando algo a cambio; ambas partes tienen obligaciones la una con la otra.

Quiero cortar esta cebolla un poco más delgada porque si bien generalmente estoy de acuerdo con esas descripciones, también podemos tener una idea equivocada sobre la verdadera naturaleza del pacto hecho sobre el Monte Sinaí con Moisés como Mediador, y lo que significa “condicional”. EL Pacto Abrahámico está (creo que todos estaríamos de acuerdo) basado en la gracia de Dios. Dios simplemente se lo dio a Abraham como un don gratuito tal como dio a la humanidad la salvación como un don gratuito; nuestro deber no es más que aceptarlo. Sin embargo, también ocurre lo mismo con el Pacto Mosaico.

Permítanme explicar: una analogía bastante buena a un pacto es un contrato (no es preciso, pero está lo suficientemente cerca para la discusión). Todos entendemos los contratos; los tenemos cuando compramos una casa o un coche. A veces tenemos contratos con nuestros empleadores, especialmente en los campos del entretenimiento o el deporte. Y la idea es que el contrato sea esencialmente una serie de obligaciones mutuas. Si una de las partes no cumple con una o más de sus obligaciones contractuales, el resultado habitual es que los tribunales se involucran. Rara vez el contrato se anula simplemente como la sanción para una parte u otra que viola los términos del contrato.

Este es el punto: la Alianza Mosaica fue un regalo para Israel, un acto de gracia divina. Una vez que Israel aceptó el pacto, la violación del pacto no quería decir que el pacto fuese anulado; sólo significaba que ciertas sanciones se iniciaron (al igual que en la mayoría de los contratos). Esencialmente a cambio de las bendiciones que el Señor ofreció, Israel declaró que estaban dispuestos a aceptar ciertas consecuencias (llamadas las maldiciones) si no cumplían con su parte del trato.

Sin embargo, al igual que con casi todos los contratos, el Pacto Mosaico no fue anulado y arrojado a la basura porque los términos se rompieron. Más bien se activaron algunas sanciones que se escribieron en el contrato (naturalmente las sanciones estaban estrictamente del lado de Israel porque Dios nunca cambia o vuelve Su palabra atrás). Hace varios años atrás yo tuve una casa construida para mi familia y como parte del contrato negocié una fecha de finalización de la empresa. Si el contratista completó la casa antes de la fecha acordada, recibió una cierta cantidad en dólares por cada día que la completó antes de la fecha de vencimiento…recibieron una bendición. Sin embargo, si no pudieron terminar antes de la fecha de vencimiento que habían acordado una cantidad similar por cada día PASADA la fecha de vencimiento…… una maldición. Pero incluso si no llegaron a la fecha de vencimiento, el contrato no era cancelado; es sólo que se promulgó una maldición incorporada SI no hicieron lo que habían acordado hacer. Hubo otras sanciones incorporadas también para otros tipos de situaciones, pero ninguna anuló el contrato.

La cosa es que el Pacto Mosaico NO operaba de tal manera que si Israel traía las maldiciones de Dios sobre sí mismo (todos los cuales eran términos escritos en el pacto, sin letra pequeña y ninguna sorpresa) el convenio sería anulado; era sólo que por medio de las bendiciones se habrían otorgado a Israel por medio de la obediencia a los términos, en cambio habría esas maldiciones consecuentes por violar los términos. El Pacto permaneció intacto. El Pacto no fue anulado porque Israel no tenía que hacer nada para mantenerlo intacto. Más bien, una vez que el regalo del divino de Pacto fue ratificado por Israel (toda la congregación accedió a el, tal como Abraham ratificó el convenio con él, simplemente acordándolo) entonces todo lo que quedaba era que sus términos se llevaran a cabo con el tiempo. La diferencia entre los dos pactos de Abraham y Moisés era que Abraham no tenía penalidades (sin maldiciones) porque Abraham no tenía obligaciones; pero el Pacto Mosaico SÍ tiene sanciones (maldiciones) porque Israel SÍ tiene obligaciones.

El Pacto Mosaico está vivo y bien; de hecho, el Nuevo Pacto en Cristo no es más que el Pacto Mosaico renovado y escrito en nuestra mente (corazones) con Yeshua como la fuente de purificación y expiación para aquellos que aceptan sus términos. Y también con Jesús como Mediador del pacto renovado.

Así como un israelita no fue retirado permanentemente de la gracia de Dios por el mal comportamiento (excepto si era el tipo que esencialmente demostró su falta de confianza y sumisión a Dios), así es que ningún Creyente es permanentemente eliminado (en general) de la gracia de Dios por el mal comportamiento. Pero piensen en esto: bajo el pacto del Mesías tenemos obligaciones, ¿verdad? La mayoría de los cristianos todavía reconocen nuestro deber de adherirnos a los 10 mandamientos. Algunos piensan que no hay más que 10 Mandamientos sobre nuestras cabezas, pero no estoy de acuerdo en que eso es todo lo que hay. Incluso si lo hiciera, el hecho es que tenemos 10 obligaciones concretas para cada Creyente, cada uno (obviamente) capaz de ser violado. Así que nuestro Nueva Pacto sí tiene obligaciones, y por lo tanto NO está precisamente en el molde del Pacto de Abraham.

Consideren esto: si (como algunos dicen) el Pacto Mosaico reemplazó el pacto Abrahamico, y entonces el Nuevo Pacto vino y reemplazó al Pacto Mosaico, ¿por qué otro pacto futuro (actualmente desconocido para nosotros) no podría sustituir y reemplazar el Nuevo Pacto? Ciertamente, el pueblo hebreo no sabía de ningún plan de Dios para hacer obsoleto el Pacto Abrahámico. Tampoco sabían de un plan para hacer obsoleto el Pacto Mosaico. Ellos SÍ sabían que el pacto actualmente en funcionamiento debía renovarse, transformarse y ponerse en sus corazones, pero eso es todo. Si debiera haber sido o no, el Nuevo Pacto en Jesús parecía una sorpresa inoportuna incluso para los judíos más eruditos.

Así que si aceptamos la falsa noción de que Dios hizo una serie de pactos en el pasado y de vez en cuando de repente surgió uno más nuevo para Su pueblo que anuló el anterior, ¿por qué debemos estar tan seguros de que Jehová de repente no surgirá sobre nosotros un pacto aún más nuevo en un futuro cercano que hace obsoleto el Nuevo Pacto en Cristo? Aquellos que validarían tal cosa ciertamente han dicho que hacerlo estaría bien dentro del modelo probado de Dios. Por cierto, eso es esencialmente lo que el Islam dice que sucedió; dicen que veneran a Yeshua, pero que Mahoma era el portador de un mensaje aún más nuevo de que Dios le dio a Jesús. No es en absoluto que el mensaje de Jesús fuese falso; es sólo que Dios ahora ha anulado a Jesús y reemplazado a Su profeta Jesús, por Mahoma.

Los mormones dicen que tienen un pacto más nuevo que el Nuevo Testamento que les trajo su profeta José Smith, llamado el Libro de Mormón, y que reemplaza al Nuevo Testamento. ¿Por qué los mismos cristianos que afirman que Dios hace pactos, los declaran que son para siempre y luego los reemplazan por otros nuevos se oponen a que los mormones crean que esto es exactamente lo que Dios hizo por medio de José Smith?

La respuesta a esa pregunta retórica, es que Dios no lanzará un pacto futuro sobre nosotros que nuble Sus anteriores, porque Él no crea pactos para siempre y luego los anula; ese simplemente no es Su patrón. Y el Nuevo Pacto no ha anulado ni el Pacto Mosaico ni el Pacto Abrahámico como dicta la teología de reemplazo.

Lo siguiente que notamos en el versículo 1, es que la palabra hebrea significativa shema se utiliza para ganar la atención de la audiencia de Moisés. Eso es en español nosotros leemos, “Si tu escucha”. Lo que dice es “si shema…”. Permítanme recordarles que Shema SIGNIFICA escuchar y obedecer. NO significa sólo escuchar, porque en el inglés moderno la palabra escuchar es pasiva. Podemos sentarnos justo donde estamos y escuchar o escuchar y no sentir ninguna obligación de tomar medidas.

Shema significa escuchar lo que Dios tiene que decir y luego proceder a hacerlo! No puedo enfatizar lo suficiente que lo que te estoy diciendo no es alegoría; más bien este ES el significado de la palabra hebrea shema.

Y el Señor dice que, si Israel le obedeciera, y observara fielmente Sus mandamientos, entonces el Señor le dará a Israel el mayor de los privilegios; privilegios por encima de los otorgados al resto de la gente en la Tierra, a quienes también ama. Dice que promete dar esas bendiciones a Israel como parte Suya, si Israel hiciera su parte y le obedeciera. Insisto como lo hice antes, NO dice que, si Israel desobedece a Dios, entonces el mismo Pacto es revocado.

Hay 6 bendiciones que el capítulo 28 se centran en la prosperidad y la fertilidad. La prosperidad y la fertilidad están en el corazón de la vida y de las cosas buenas. El versículo 3 dice que al ser fiel al pacto, Israel será bendecido (en hebreo, baruch) en la ciudad y en el campo. Esto es lo que los eruditos llaman merismo, que es una gran palabra que simplemente indica una estructura de gramática hebrea diseñada para mostrar que todo lo que está entre los dos extremos que se dan, está incluido. Así que la idea es que ya sea en las ciudades más grandes y más pobladas, o en los pueblos más pequeños en las zonas más pequeñas de la Tierra (y todo lo demás) Israel en su totalidad, serán los receptores de la bendición de Dios SI ellos obedecen Sus leyes y mandamientos.

Lo siguiente es lo que se conoce como las 3 bendiciónes del versículo 4. La idea es que todo tipo de vida que sea buena y útil y permitida para su uso por los hebreos será bendecida en Israel: vida humana, vida animal doméstica y vida vegetal. La palabra hebrea que generalmente se traduce en este verso como ganado es behemah y significa todos los animales aptos para ser domesticados (no sólo vacas). Por lo general, más específicamente (pero no en todos los casos) se refiere a los animales que son adecuados para la alimentación o adecuados para el sacrificio, o ambos. Este es un buen lugar para señalar que las Biblias típicamente (y correctamente) traducen la bendición 3 veces como “el FRUTO” del vientre, del ganado y la tierra (que significa tierra). Creo que una mejor traducción es el “asunto” del útero, ganado y tierra porque con demasiada frecuencia tomamos la palabra fruto para significar algo bueno. De hecho, el peri hebreo no necesariamente hace que el fruto (es decir, lo que el padre humano o animal o vegetal produce) sea de buena calidad o valor. Pero en este caso la peri, el fruto, lo que resulta del pueblo, los animales y la tierra de Israel serán bendecidos sobre la base de la obediencia al Señor.

Continuando con este tema, el versículo 5 dice que, como resultado del fruto bendito de la tierra, los recipientes utilizados para recoger los productos también serán bendecidos (hechos llenos) y los cuencos de amasar utilizados para hacer pan serán bendecidos (por siempre tener mucho grano del que usan para hacer masa de pan). Así que la idea general es abundancia de alimentos.

El versículo 6 es realmente un modismo hebreo. Dice que “tu entrada y tu salida” serán bendecidos. En realidad, es una frase que se utilizó para denotar actividad militar. En el sentido más literal es captar la idea de entrar y salir. Pero en su sentido idiomático se habla de salir a la batalla, lograr la victoria y volver a casa sano y salvo. Así que, por supuesto, se conecta directamente al versículo 7 sobre cómo Jehová irá delante del ejército de Israel y ganará la batalla contra los enemigos de Israel antes de que comience.

Y esto se expresa en otra expresión hebrea de cómo un ejército enemigo llegará en una marcha muy bien organizada (por un solo camino), pero huirá en todas direcciones en pánico (huir por 7 caminos). El 7 no significa siete literalmente, sólo significa “en todos los sentidos posibles”.

En el versículo 8, el Señor llenará los graneros llenos de productos y bendecirá todos los compromisos de los israelitas. La idea es que el trabajo de uno (sea lo que sea) será productivo, y lo que esté tratando de producir saldrá bien.

Sin embargo, en medio del sermón de Moisés sobre todas las maravillosas bendiciones que le espera a Israel, se detiene para obtener efecto. Deja de nombrar todas las maravillosas bendiciones y le recuerda a Israel los requisitos y la condición necesaria para que esto suceda: el Señor declarará que Israel es Su pueblo santo SI GUARDAN LOS MANDAMIENTOS DE DIOS.

Puesto que Moisés recordó a los que están delante de él, permítanme recordarles a los presentes ante mí: que esto es un paralelismo tan directo y una conexión con el Sermón de Jesús en el Monte. Yo llegué a la conclusión hace algún tiempo de que, si usted puede llegar a sentirse cómodo y familiarizado con este paralelo, entonces usted tendrá una herramienta más útil por la cual puede mostrar a su familia y amigos lo conectados que son la Torá y los escritos del Nuevo Testamento.

Ahora, busca en Mateo 5:1 y permítanme demostrar este patrón gozoso y revelador que acabamos de leer aquí en Deuteronomio por el cual obtenemos una lista de bendiciones, interrumpidas por el Mediador del pacto (Moisés en Deuteronomio, Jesús en Mateo) para recordarle aquellos miembros de su audiencia que las bendiciones que está pronunciando SÍ tienen una advertencia; se requiere obediencia a los mandamientos de Dios.

LEER MATEO 5:1 – 20

Observa en ambos casos cómo es un recital de bendiciones, bendiciones, bendiciones…… y luego una pausa significativa con el Mediador interponiendo que nadie debe malinterpretar lo que él está diciendo. Esa OBEDIENCIA a los mandamientos de Dios es el precio por unirse a este pacto y por permanecer en las bendiciones del pacto.

Como Pablo dice en Romanos 11: LBLA Romanos 11:17Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, 18 no seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti. 19 Dirás entonces: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado. 20 Muy cierto; fueron desgajadas por su incredulidad, pero tú por la fe te mantienes firme. No seas altanero, sino teme; 21 porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. 22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; severidad para con los que cayeron, pero para ti, bondad de Dios si permaneces en su bondad; de lo contrario también tú serás cortado.

Observe que al igual que en el Pacto Mosaico, la consigna es “SI”. ¡SI te mantienes en esa amabilidad…de lo contrario tú (nosotros) serás cortado!!

Espero que se tome el tiempo para escribir esto, repasarlo y mostrarle Deuteronomio 28 lado a lado con Mateo 5 a alguien que usted sabe que todavía piensa que el Antiguo Testamento está muerto y obsoleto y / o que la obediencia a los mandamientos de Dios es una cosa del pasado y supuestamente no tiene lugar en la vida de un creyente. Que obedecer los mandamientos escritos de Dios es legalismo y por consiguiente debe evitarse como se evita la plaga. Ya que esa persona está de pie en una pendiente muy resbaladiza.

La semana que viene nosotros comenzaremos a ver la lista extensiva de maldiciones que comprenden la mayoría del capítulo 28 de Deuteronomio.

 

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