Month: א׳ באייר ה׳תשע״ט (May 6, 2019)

Deuteronomio Lección 15 Capítulo 12 Continuación

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Deuteronomio

Lección 15, Capítulo 12 Continuación

A fin de que establecer una plataforma para entender el capítulo 12 de Deuteronomio y los siguientes capítulos, pasamos un buen tiempo examinando un puñado de los principios básicos de Dios contenidos en el capítulo 12. El primer principio es el patrón del Pacto establecido; y el principio es que cuando el Señor ofrece un pacto a una nación o a una persona, la aceptación del mismo es voluntario. Uno no está obligado a entrar en el pacto que el Señor ofrece. Ciertamente, los beneficios que provienen de ser parte de ese pacto no estarán disponibles para ti si rechazas Su oferta, pero tampoco estás ahora sujeto a algún tipo especial de maldición o ira de la que el resto del mundo no tiene (al menos no a corto plazo, y no mientras aún estés vivo).

Este principio del Pacto también tiene otra cara: la misma es que si DECIDES aceptar el pacto de Dios, entonces te ves obligado a todos los términos y condiciones establecidos en ese pacto. Nosotros vimos cuando estudiamos Jeremías 31 que lo que nosotros hoy llamamos el Nuevo Pacto es mejor y más preciso en el vocabulario moderno llamarlo el Pacto Renovado. Como nota al calce: el nombre que es emblemático de la Escritura Cristiana (Nuevo Testamento) fue tomado directamente de Jeremías 31. Pero podemos ver fácilmente lo que sucede cuando una traducción está a pocos grados de su marca, o no tiene en cuenta la cultura, el establecimiento y el sentido puro que originalmente tenía, porque el muro de separación entre cristianos y judíos, y el antisemitismo que es característica de la iglesia en general, se puede rastrear a una palabra traducida descuidadamente: Nuevo.

Si la traducción hubiera sido más precisa hoy tendríamos una Biblia que consiste de los mismos documentos, pero que va bajo un título diferente: el Antiguo y el Testamento Renovado. Piensa en eso; piensa en la enorme diferencia que un cambio (aparentemente pequeño) haría. Imaginen cómo eso alteraría completamente la mentalidad de los cristianos gentiles hacia los judíos, Israel, la redención, la naturaleza de nuestro Mesías, y nuestra actitud hacia la Biblia en general. Por lo tanto, no debemos estar tan sorprendidos de que cuando los miembros de la clase de Torá y otros grupos de creyentes que han reconocido este error doctrinal fundamental (que surgió de una simple desconfianza) traten de explicarlo a la iglesia en general, llegue a oídos sordos y mentes cerradas. ¿Por qué? Si la iglesia institucional aceptara y corrigiera este error, y reconociera la realidad evidente de que la iglesia no puede ser el reemplazo de Israel si el Israel original (como se profetizó) se regresa completo, esto fundamentalmente cambiaría la naturaleza de la iglesia y forzaría a muchos pastores y líderes de denominaciones a admitir que la mayoría de la base de su teología no está correcta y necesita ser enmendada.

Jeremías hace claro que la diferencia fundamental entre el Pacto Mosaico original y su renovación futura (por el Mesías) es el mediador del Pacto.

Además, que el SEÑOR MISMO pondrá las leyes y regulaciones de la Torá en el corazón de uno (es decir, la mente, los pensamientos), mientras que era un mandato sobre el individuo cuando se entregó originalmente el Pacto a que cada persona lo pusiera en su propio corazón (mente) por medio de autodisciplina y la intención de seguir escrupulosamente esas regulaciones divinas.

Así que para el creyente moderno aquí está el problema: ¿Cuál es la diferencia entre el Pacto Mosaico que se encuentra en la Torá y lo que típicamente llamamos el Nuevo Pacto en Cristo? Muy poco, razón por la cual Jesús dijo tan alto y claro en Mateo 5:17-19 que la ley y los profetas no habían desaparecido y no lo harán hasta que el cielo y la tierra pasen. La diferencia esencial yacía sólo en a) quién era el Mediador (Moisés vs Yeshua) y b) CÓMO uno acordaba ser parte de ese Pacto. La manera de aceptar el Pacto en los días de Moisés era llegar a ser físicamente parte de la nación de Israel. Para los varones eso significaba someterse a un B’rit Milah, una ceremonia de circuncisión. Para las mujeres, tenían que nacer en Israel, o declarar su lealtad a Israel, o casarse con un varón hebreo.

Hoy en día la manera de unirse al pacto redentor de Dios con Israel es por medio de la fe en las obras y en la persona del Mesías Yeshua. Y la naturaleza de ese pacto y ser parte del mismo (aún basado en los términos del Pacto mosaico) es espiritual. Pero el pacto espiritual, por supuesto, continúa los términos y condiciones que son básicamente los del Pacto de Moisés. La forma en que esos términos y condiciones que se manifiestan con precisión pueden ser un poco diferentes (porque se vuelven culturalmente neutrales y son llevados a un nivel espiritual más elevado en el Mesías), pero todos los principios ordenados por Dios de la Torá siguen siendo los mismos. De hecho, Pablo pasa mucho tiempo hablando de lo que debemos y no debemos hacer del pacto en sus cartas en términos culturalmente neutrales.

El punto es que el requisito del Nuevo (o mejor Renovado) Pacto no es sólo para demostrar amor (como parece ser la suma total de los requisitos para el creyente en la doctrina de la iglesia moderna), pero también estamos obligados a obedecer y observar todos los principios subyacentes de la Alianza Mosaica. Tenemos obligaciones con Dios como resultado de aceptar a Jesús. El truco, por supuesto, es cómo aplicamos esos principios en la cultura y los tiempos modernos, cómo la falta de un templo físico y el sacerdocio en Jerusalén afecta las cosas, y cómo tomamos en cuenta que Yeshua ha expiado nuestros pecados una vez y por todas con Su sacrificio.

Otro principio establecido en Deuteronomio es que Dios es conocible. Hemos discutido ese principio detalladamente porque la mayoría de nosotros hemos crecido en una cultura judeo-cristiana occidental donde la idea de que Dios es conocible no es particularmente sorprendente para nosotros; pero en los días de Moisés tal pensamiento era casi ridículo e iba en contra de todo lo universalmente entendido sobre el mundo de los dioses. Dios se ha revelado a nosotros; Él nos ha dado sus leyes y regulaciones (que explica Su sistema de justicia y Su carácter), y dejó en claro que Él se preocupa por nosotros, está disponible para aquellos que lo aman, y que Él no cambia ni evoluciona. Él no es un Dios lejano ni es inherentemente ambiguo; Él está presente y preciso.

Por lo tanto, por definición, Él es completamente diferente a los falsos dioses paganos de las religiones misteriosas de Babilonia que el resto del mundo (aparte de Israel) adora.

Estos principios de Dios nos llevaron a lo siguiente: dado que Jehová es completamente diferente de todos los dioses de la miríada de las religiones misteriosas de Babilonia, entonces Él no debe ser adorado de la misma manera en que ellos son adorados. Israel no debe meramente convertir un altar o santuario pagano al re-dedicarlo a Jehová (como era la práctica común de esa época). Israel no debe mezclar las instrucciones puras de la Torá con tradiciones paganas que le eran familiares, pero impuras, en su adoración al Dios Todopoderoso. Ellos deben destruir cualquier altar pagano y lugar de culto que exista DENTRO DE LA TIERRA (la tierra de Canaán) que Dios les ha dado.

Y finalmente terminamos con un principio de Dios que, si bien es tan esencial para entender la condición actual de la humanidad y el destino futuro, es terriblemente mal entendido dentro de la mayor parte del cristianismo. El mismo es que los términos y condiciones de los pactos que Dios ha ofrecido a los hombres son ideales celestiales; los términos y condiciones se declaren como expresiones de perfección. A pesar de su naturaleza ideal, hablar físicamente cada ley y mandato puede y debe ser seguido y obedecido. No hay nada inherentemente imposible o demasiado difícil para los seres humanos acerca de comer ciertos alimentos y otros no; haciendo una peregrinación al templo en Jerusalén (cuando existió); con abstenerse de decir una mentira o cometer adulterio o matar injustamente a un hombre; u observando el séptimo día. Todos somos capaces de dar ofrendas (aun cuando nos quede un poco menos para vivir), celebrar las fiestas bíblicas, etc. El problema nunca ha sido que el hombre no fue creado para ser capaz de obedecer plenamente a Dios; el mismo ha sido que nuestra naturaleza pecaminosa y nuestras inclinaciones malignas (junto con la naturaleza resultante de las culturas corrompidas en las que vivimos) hoy hacen que el pleno rendimiento de todos estos ideales sea una imposibilidad práctica. De hecho, el resultado ideal que Dios tiene en mente ya no puede suceder sin el Mesías Yeshua haciendo que suceda, por lo que la humanidad ha caído y está espiritualmente deformada. Eso, por supuesto, no significa que (como discípulos del Salvador) abandonemos tratar de vivir a la medida de esos ideales escritos; debemos esforzarnos por ellos en todo momento. En el Nuevo Testamento, Pablo se refiere al intento de hacerlo como “perfeccionar a los Santos” y “correr la buena carrera”.

Ya que sólo llegamos al versículo 4 de Deuteronomio 12 la última vez, vamos a volver a leer todo el capítulo.

VOLVAMOS A LEER DEUTERONOMIO CAPÍTULO 12

Grandes cambios están en marcha: Israel está a punto de abandonar las costumbres del desierto beduino que han experimentado durante los últimos 40 años y asumir la vida de una sociedad establecida basada en torno a la agricultura y el pastoreo en la tierra de Canaán. Por lo tanto, estas condiciones sociales cambiantes significan que las maneras en que pueden llevar a cabo los principios de Dios también tendrán que cambiar.

Duane L. Christensen, el autor del Comentario Bíblico Mundial sobre el libro de Deuteronomio, dice esto acerca de los israelitas cambiando las circunstancias y cómo se relaciona con la nuestra: “Una posicion (teológicamente) conservadora verdadera, una que preserva los valores de nuestro patrimonio, es una posición que se interpone entre los extremos y preserva la tensión entre las mismas. No basta con sostener que la religión misma ha cambiado constantemente desde la época de la experiencia en el desierto del antiguo Israel. Prácticas más antiguas pueden estar anticuadas; pero los valores que produjeron esas prácticas en tiempos pasados siguen siendo válidos en el presente. La tarea apremiante es encontrar nuevas formas que preserven esos valores atemporales.

Moisés está a punto de ordenar nuevas formas que preservan esos mismos valores atemporales que Dios dio a Israel en el Monte Sinaí. Y lo primero tiene que ver con el lugar donde se iba a ubicar el Santuario de Dios, y si debe o no permanecer como el ÚNICO sitio donde se produce el sacrificio. Y es este lugar donde el “nombre” de Jehová morará. Ahora bien, este es un concepto importante que hay que entender porque donde siempre habita Su nombre, allí Él es accesible. También es importante porque esto nos lleva al punto de que Dios mismo (es decir, la suma de todo lo que Él es) NO estará habitando en el Tabernáculo; Nunca lo ha sido y nunca lo hará. La suma de todo lo que Dios es habita en el Cielo, no en la tierra, y Él ciertamente no se restringe a Sí Mismo a algún edificio hecho por los hombres.

Esta idea de Su “nombre” habitando allí, merece un poco de discusión. Para nosotros, las personas de la cultura moderna occidental, el significado del nombre de una persona es simplemente un medio para identificar a esa persona de millones de otras personas. No es muy diferente a una dirección de la calle o un número de seguro social. Pero en la cultura oriental, y particularmente en los tiempos bíblicos, un nombre tenía un sentido mucho más amplio y más significativo. En hebreo la palabra que traducimos como “nombre” es Shem y significa reputación, y denota un conjunto de atributos y características de una persona. Así que cuando el nombre del Señor se establece en un lugar, significa que Su esencia y Su naturaleza están atados en la que algunos o todos Sus atributos únicos están presentes o representados allí.

Mientras que la idea de Su establecimiento de Su nombre en algún lugar es una cosa misteriosa, no importa cómo tratemos de explicarlo o definirlo, una manera de pensar en ello es en la misma manera que Su Espíritu Santo que vive en nosotros. ¿Es el Espíritu Santo, el Ruach HaKodesh, en realidad la totalidad de todo lo que el Señor es? Al parecer no lo es o nosotros que tenemos el Ruach dentro de nosotros ciertamente no se nos instruiría en la Biblia para orar a nuestro padre que vive en un lugar llamado Cielo; más bien hay algo de esencia o atributo de Él que habita dentro de las tiendas de carne que son sus creyentes. Yo creo que es justo decir que en la época de Moisés, tal como el Señor iba a establecer su nombre en un lugar de su elección (en algún lugar de la tierra de Canaán) para que todo Israel sacrifique, también Él ha establecido su nombre dentro del creyente. Y la morada del Espíritu Santo en el discípulo humano de Jesús es más o menos equivalente a días de antigüedad la morada de Jehová con sus adoradores israelitas apareciendo sobre el Asiento de la Misericordia en el Tabernáculo del Desierto (o más tarde en el Templo).

Y el versículo 6 dice que es en el único lugar donde Jehová ha establecido Su nombre donde todas las tribus de Israel deben ir adorar y a sacrificar. Para nosotros, las palabras adoración y sacrificio parecen ser lo suficientemente exigentes como para definir su significado porque en algún lugar del camino hemos determinado que tenemos una opción casi ilimitada para determinar a qué equivale la adoración y el sacrificio. El problema es que si bien tenemos cierta libertad en ese sentido, también tenemos límites; y el único límite general que este capítulo expone ante todo es que NO debemos emplear formas y maneras que los paganos comúnmente usaban para adorar a sus dioses falsos.

Hace varios años di una enseñanza bastante extensa sobre la palabra “alabanza”. Y lo que encontramos es que hay más de una docena de palabras diferentes en hebreo que se utilizan para describir diversos actos y aspectos de honrar al Señor, TODOS los cuales típicamente se reducen y se traducen en un solo término en español: alabanza. Y así corremos diciendo el uno al otro, “bueno, ¿qué es una buena y aceptable manera de alabar a Dios?” ¿Podemos levantar la mano o debemos estar de pie con los brazos quietos a nuestros costados? ¿Podemos gritar con alegría, o bailar, o debemos ser sombrío y callado? Irónicamente, cada una de las docenas de palabras hebreas que los eruditos bíblicos se unen y traducen como “alabanza” es en el original una descripción de una forma precisa de alabanza aceptable. Así que la Biblia en realidad nos da muchas formas diferentes de alabar a Dios, cada uno de los cuales es bastante específica en su naturaleza y apropiada bajo diversas circunstancias. No voy a entrar en todos estos hoy; Simplemente estoy ilustrando un punto. Y el punto es que en el versículo 6 de Deuteronomio 12 se obtiene una lista de cosas que casi siempre se agrupan usando los términos generales “sacrificios” y “ofrendas”. Sin embargo, cada una de estas cosas tiene un significado preciso y diferente, por lo que las escrituras nos dan un rango bastante detallado de lo que debe ser transportado al Santuario Central y presentado a Jehová y bajo qué circunstancia.

Echemos un vistazo a esa lista. Entienda que hay un gran desacuerdo en cuanto al significado de cada una de estas palabras, ya que no tienen una palabra directa para traducir a palabras en ningún otro idioma. Así que cada intento de traducción es esencialmente una conjetura educada en lo que el PROPÓSITO de ese sacrificio en particular era. La primera es la ofrenda de holocausto; en hebreo ‘ Olah. Por lo general se piensa que ‘ Olah significa “una ofrenda cercana” o “aquello que sube” y se refiere (al menos parcialmente) al humo emitido por el sacrificio ardiente. Se refiere a los animales que son asesinados y colocados en el altar para ser quemados. Con este tipo de ofrenda del sacrificio NINGUNA parte del animal debe dejarse para el adorador o el sacerdote que asista para consumo propio.

En segundo lugar, lo que a menudo se traduce como “otros sacrificios”. La palabra hebrea utilizada aquí es Zevah, que es un tipo de sacrificio especializado que pertenece a la categoría Shelamim.

A veces esto se llama una ofrenda de paz. Cualquiera que sea la naturaleza y el propósito exactos de la Zevah, con este tipo de sacrificio sólo algunos de ellos se queman en el altar y el resto se comparte entre el adorador y los sacerdotes.

El tercer tipo mencionado en este pasaje es el diezmo; literalmente, “el décimo”. La función principal del diezmo era para manutención del tabernáculo, y más tarde al templo; incluido en esa manutención estaba la manutención de los trabajadores levitas que realizaron las diversas funciones necesarias del tabernáculo. La mayor parte de esa manutención era en forma de productos agrícolas y animales (de nuevo, no como sacrificios per se sino simplemente como medio de apoyo directo para los trabajadores del tabernáculo). Con el pasar del tiempo, la cultura hebrea evolucionó y una parte más pequeña de la sociedad era agrícola con un creciente grupo demográfico de comerciantes, artesanos y así sucesivamente entonces el dinero era dado en lugar de animales y productos.

Cuarto es terumah que significa contribuciones. El hebreo indica dar algo que se toma de una cantidad mayor. Se refiere más a las ofrendas de las primicias y por lo general se presenta como ese tipo de ofrenda con el nombre extraño de “la ofrenda de levantar”. Es una ofrenda que se presenta elevándola por encima de tus hombros y moviéndola alrededor. Y si estás pensando “que hay muchas maneras de dar esperadas, estás en lo correcto; el diezmo era sólo una manera de dar, la contribución (equivalente a la ofrenda de las primicias) era otra y una persona debía de dar ambas.

Luego estaban las ofrendas voto y libre albedrío, en hebreo Neder. Estos fueron sacrificios y ofrendas que fueron el resultado de los votos que si Dios hacía algo por la persona que hace la ofrenda (o incluso evitar que algo malo suceda) entonces esa persona daba una cantidad acordada o una cosa a Dios en cambio. Comprendan que este Neder NO era el regalo prometido a Dios; más bien fue lo que acompañó el ritual del voto en sí. Por otro lado había una especie de Neder en el que un adorador simplemente daba algo como una expresión de gratitud o acción de gracias donde nada se había jurado o prometido; sólo era dar espontáneamente.

Y finalmente nosotros tenemos la designación de las primicias, o el bekorah en hebreo. Otra manera de decir este es el primogénito. La idea es dar del primogénito de tu rebaño o ganado al Señor. Por lo que los primeros frutos (terumah) tienen que ver con productos, las primicias (bekorah) tienen que ver con criaturas vivientes.  

Como puedes ver hay un rango de ofrendas y sacrificios para varios propósitos diferentes; el unirlos todos juntos no solo pierde el punto de vista sino que falla en enseñarnos mucho de lo que se espera de nosotros con respecto a dar y sacrificios. Nosotros vimos lo mismo en Levíticos donde adjunto a una gama de diferentes sacrificios de expiación estaban los TIPOS específicos de pecados que estaban designados para expiar por algo específico. Esto comienza hacer aparente la naturaleza compleja multifacética y compleja que está obscura en la típica doctrina Cristiana que un pecado es como cualquier otro pecado (sin importar cuál sea el pecado)

El verso 7 hace claro que la casa entera debe estar involucrada con el ofrecer de estos diferentes sacrificios y ofrendas CUANDO incluye celebración. Uno tiene que ver entre líneas un poco para obtener el entendimiento en general de qué están hablando aquí; esto se está refiriendo a las 3 fiestas anuales de peregrinaje en el cual cada familia debía ir al tabernáculo (más tarde el Templo) para celebrar y sacrificar. Y Deuteronomio lo hace bastante claro que ciertamente la familia entera debe venir, no solo el hombre de la casa. Estas son fiestas de júbilo; las mismas son los tiempos señalados de Dios, por lo que la familia debe unirse.  

Permítanme recordarles que entre medio de Éxodo y Levítico, las 7 Fiestas Bíblicas fueron establecidas; 3 de ellas son llamadas chag, o peregrinaje, fiestas que requieren que la familia haga un peregrinaje al santuario central (la mayoría de las veces eso indicaba Jerusalén). Por definición las otras 4 fiestas NO son fiestas de peregrinaje y por lo tanto la familia debe celebrar esas localmente, donde viven, aunque si ellos escogen ir al Tabernáculo o el Templo ciertamente era algo que podían hacer.

Permítanme también señalar que en muy poco tiempo una cierta fiesta bíblica en la que no se requiere peregrinación se combinó con una de las fiestas de peregrinación requeridas por lo que el efecto fue que 4 fiestas bíblicas se celebraban en el templo y 3 no lo eran. La Pascua, Pesach, no es una fiesta de peregrinación, pero la fiesta que comienza el día después de la Pascua, la fiesta del pan sin levadura, es. Debido a que esas dos fiestas se celebraron en días consecutivos, y debido a que al igual que la gente de la iglesia hoy en día que prefieren tener celebraciones en la iglesia en ciertos días significativos como la Navidad y el Año Nuevo, era lógico que las familias israelitas hubieran preferido tener la Pascua en el impresionante complejo del Templo en Jerusalén. Por lo tanto, simplemente ellos celebraban la Pascua en Jerusalén al llegar un día antes del inicio de la fiesta de peregrinación que era requerido, la Fiesta de Matzah; ellos como que mataban a dos pájaros de un tiro.

Comenzando en el versículo 8, las reglas sobre restringir el sacrificio a UN solo lugar se profundizan un poco más. Al hacerlo, se nos introduce otro principio fundamental de Dios: es que Jehová, no los hombres, autoriza la manera en que el Señor debe ser adorado. Y que la adoración apropiada de Dios consiste en Sus ceremonias ordenadas que deben proceder en Sus caminos ordenados y en Su tiempo señalado. Este es otro de esos principios que la mayoría de los cristianos responderá con un bostezo desinteresado y dice, “bueno, por supuesto que adoro cómo Dios quiere que lo haga. Pero por favor, este es el siglo 21; Tengo total libertad para adorar cuando quiero, donde quiero, como quiero…… no hay ninguna regla. “Hermanos, eso no es cierto. Si bien ciertamente no estamos obligados a adorar en un Tabernáculo de Desierto, ni debemos recitar palabras precisas, ni tener un orden particular de servicio, ni nos limitamos a orar sólo en ciertos momentos y lugares, el Señor nos ha dado fechas y tiempos y maneras en que Él dice que debemos adorarlo. Hacer lo contrario no es adoración a Él en absoluto, no importa cuánto insistimos que así sea. Más bien es simplemente la religión tal como los cananeos estaban practicando; religión que el Señor (aquí en Deuteronomio) esta ordenando que se destruya.

Uno de los eruditos bíblicos más fundamentales y eminentes de nuestra época es Walter Kaiser, Jr., quien es el decano académico de la famosa Escuela de Divinidad Evangélica de la Trinidad. Sus obras han afectado probablemente a las doctrinas de la iglesia moderna y a las teologías del movimiento evangélico tanto como cualquiera que esté vivo actualmente. Escucha las cosas sorprendentes que tiene que decir sobre el AT y sus reglas y regulaciones en lo que concierne a nuestras prácticas de adoración cristiana modernas y doctrinas de adoración:

“……con el fin de hacer frente a la interrupción de la instrucción sobre todo tipo de preguntas prácticas acerca de cómo lidiar con los problemas cotidianos como los “conflictos juveniles” y otros, los evangélicos acuden por millares en cada área metropolitana principal a seminarios especiales como testimonio de su hambre de verdadera instrucción bíblica sobre asuntos que (en realidad) se trataron en la ley del AT. Sin duda, la mayoría de estos seminarios sobre los problemas de los jóvenes, el enriquecimiento del matrimonio y las técnicas de gestión empresarial se basan en gran medida en los libros de sabiduría bíblica del AT (especialmente los Proverbios, Eclesiastés y Cantares). Pero lo que pocos se han dado cuenta, y lo que sigue siendo uno de los secretos mejor guardados hasta el día de hoy, es que estos mismos libros de sabiduría tienen como su manantial la Ley de Moisés. Uno sólo necesita tomar una Biblia de referencia marginalmente competente y notar la frecuencia con que el texto de Proverbios, por ejemplo, cita directamente o alude a los libros de Éxodo, Números y Deuteronomio en su manera popular de teología. Sólo estos pocos ejemplos deberían ser lo suficientes para advertirles al pastor y al maestro contemporáneo. Debemos superar nuestro prejuicio hereditario en contra del AT, especialmente en lo que concierne a la Ley. Debemos movernos de inmediato para equilibrar la dieta espiritual del pueblo de Dios. Pocas personas hoy abrazarían un plan nutricional de alimentos chatarra como un plan regular de buena alimentación; pero, ¿cuántos cristianos prefieren comer sólo el ‘ desierto ‘ como se encuentra en el NT? Con el fin de abordar este desequilibrio……. nosotros (debemos) comenzar a utilizar el AT en una manera de ministerio de enseñanza más equilibrado y holístico. “

Yo me doy cuenta de que los miembros de la clase de Torá y los oyentes han estado bebiendo como de una manguera de fuego durante varios años, ya que hemos trabajado nuestro camino cuidadosamente a través de la Torá de Dios. Pero lo que no debemos hacer es pensar que sólo porque estos libros contienen una gran cantidad de detalles e historia que lo que tenemos aquí es sólo una colección de hechos históricos interesantes concerniente a un pueblo antiguo, porque esto tiene todo que ver con nosotros, Judío o gentil. Y de ninguna manera los creyentes estan libres de la obediencia a los principios de Dios presentados a nosotros, ni de la observancia de los tiempos designados de Dios, como se afirma en la ley de Moisés. Ciertamente, estos no son los que nos traen nuestra redención, ni fueron nunca en ningún momento en la historia. Pero estos son (y permanecen) los principios para la adoración y la vida correcta (como personas redimidas) que se espera que sigamos plenamente. Dado a que el cuerpo de Cristo ha determinado desde hace algún tiempo abandonar las leyes y reglas de Dios en favor a la libertad individual sin restricciones, en lugar de seguir nuestro propio corazón, nosotros lamentamos y nos quejamos de que la iglesia parece haber perdido su camino si no su poder espiritual.

¿Acaso esto debe asombrarnos? Como explican tanto el AT como el NT, la obediencia a Dios y la experiencia de su poder se unen inexorablemente como toma y daca. Por lo tanto, como lo hace Walter Kaiser, les pido que vuelvan a examinar sus prácticas de adoración y las maneras en que celebran y siguen al Señor para ver si tal vez no están en armonía con las ordenanzas de Dios. Porque si no lo están nos debemos preguntar la siguiente pregunta: ¿A quién es entonces, en realidad, que estoy siguiendo y tratando de complacer?

El Señor aborda esa pregunta en el versículo 8. Él dice que usted NO debe actuar como usted actúa ahora (cada hombre a su antojo). Permítanme reformular lo siguiente: ustedes han estado complaciéndose o siguiendo la corrección política del mundo o adhiriéndose a las doctrinas filosóficas de la religión, pero lo están haciendo en MI nombre y no me gusta y no lo acepto. ¿Cuándo ha estado ocurriendo este “hacer lo que todo hombre ve como justo ante sus propios ojos”? Durante todo el viaje al desierto. Pero como dice el versículo 9, ahora que estás entrando en la Tierra de la Promesa, deja de hacer esto. En su lugar (versículo 10) cuando crucen el Jordán y entren en el lugar de reposo y seguridad que Dios ha ofrecido, obedezcan estos mandamientos que se les dieron en el Monte Sinaí, y al hacerlo, se regocijarán en su herencia con su familia, junto con sus esclavos , e incluso con los levitas delante de la presencia del Señor.

Permítanme resumir esta breve sección de Deuteronomio sobre lo que se ordena aquí en cuanto a la adoración y el sacrificio: hay una manera aceptable de Dios en un extremo del espectro y luego hay un camino inaceptable del hombre en el otro extremo. NO hay un terreno intermedio. NO hay un medio feliz. El pueblo hebreo no puede servirse a sí mismo y servir al Dios de Israel; no pueden servir tanto a Jehová como a los dioses de los cananeos (ni siquiera si está sirviendo principalmente a Dios y sirviendo a Ba’al de segunda mano). Este sentimiento exacto se pone de otra manera 1300 años en el futuro por Yeshua: LBLA Mateo 6:24 “  Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

El versículo 15 introduce un cambio necesario, práctico y más bien radical para los israelitas al establecer la vida en la tierra prometida; y es que se les permite comer carne SIN que primero sea dado como parte de un sacrificio. Permítanme recordarles que hasta este punto (desde que se dio la Ley en el Monte Sinaí) la ordenanza era que toda la carne de animales domésticos que los hebreos esperaban comer tendría que ser PRIMERO parte de un ritual de sacrificio realizado por el sacerdocio en el Tabernáculo del Desierto. Hago hincapié en los animales DOMÉSTICOS porque se le permitió a Israel comer carne de animales no domesticados (como ciervos) siempre que fuera kosher; es decir, esta especie no domesticada tenia que masticar el bolo alimenticio y tener una pezuña de hendida, entre un par de otros requisitos (había varios animales específicamente prohibidos como alimento también).

Para todos los propósitos prácticos, los animales que formaron los rebaños y ganados típicos que vinieron junto con Israel en su éxodo de Egipto fueron clasificados como animales domésticos, y por lo tanto animales puros, lo que significa que fueron considerados ritualmente puros y por lo tanto aceptable para los sacrificios del altar a Jehová. Pero incluso a los animales salvajes kosher no les era permitido ser sacrificados al Señor. Así que la regla era (como se refiere a los animales domésticos) lo que era adecuado para el sacrificio era aceptable para comida para la gente. Y, la gente sólo podía comer carne de los animales domésticos que se habían ofrecido por primera vez como sacrificio.

Debido al lugar donde vivían (principalmente el extremo occidental de la península arábiga y las regiones desérticas del Sinaí), había un juego salvaje muy preciado. La carne de venado, aunque aceptable, era algo muy raro y la mayoría de las familias probablemente nunca tuvieron el privilegio de tan siquiera probarlo. Las aves habrían estado más disponibles porque aunque el episodio de codorniz que leemos fue un acontecimiento milagroso, era usual que enormes bandadas de codornices volara sobre el Sinaí y se asentara en el suelo ocasionalmente para un breve descanso. Ninguno de estos se requería que fuese una ofrenda sagrada antes de que se los pudieran comer.

La nueva regla es que se está trazando una línea entre el consumo de carne para satisfacer el hambre y la ofrenda de carne para fines sagrados. Debido a que Dios actúa como Él lo hace, y la mayoría de todo lo que ordena no es para su beneficio sino para la humanidad (aunque a veces aún no vemos ni entendemos ese beneficio), uno de los beneficios prácticos del Señor en ordenar sólo el comer de los animales de sus rebaños y ganados durante su viaje en el desierto y sólo cuando se le ofrecía como sacrificio era para impedir que sus rebaños y ganados fueran diezmados. Era muy problemático llevar a un animal al tabernáculo para ser sacrificado ritualmente y en general el adorador sólo recibía una porción del mismo de regreso como alimento. ¿Pueden imaginarse las largas filas de personas que quieren hacer sacrificios en el tabernáculo, pero las relativamente limitadas instalaciones impiden que se les acomode? Por lo tanto, la carne, aunque tan deseable para ellos como lo es para nosotros, no era algo que comían muy a menudo. Y dado que la carne se daña en cuestión de horas lo que era sacrificado tenía que ser cocinado y comido completamente e inmediatamente. No había ningún espacio para repartirla durante un período de varios días. Y sí, ellos habían aprendido a secar la carne para preservarla y sí lo hicieron. Pero tenían que estar en el lugar donde se podría establecer ese proceso e incluso entonces los animales disponibles eran relativamente pocos.

Lo que entendemos por el versículo inicial de esta sección de Deuteronomio 12 es que obviamente el pueblo no obedeció esta regla. Hicieron lo que tendemos a hacer: obedecemos algo de lo que Dios dice e ignoramos el resto para nuestra conveniencia. La gente positivamente ANHELABA carne; y cuando anhelamos cualquier cosa nuestras naturalezas toman control y nosotros vamos hacer cosas que no debemos hacer para tener lo que anhelamos.

Pero ahora que Israel está a punto de entrar a una vida asentada con muchas tierras de pastoreo y la capacidad de cultivar sus rebaños y ganado a un número mucho mayor, el riesgo de diezmar sus rebaños (que eran necesariamente limitados en tamaño debido al limitado pastoreo y el agua durante la jornada en el Desierto) estaba terminando. Obviamente Dios ya había aprobado el comer carne (aun cuando fuera un verdadero inconveniente hacerlo debido al requisito de sacrificio), por lo que el Señor ahora le dice a Israel que coman tanto como quieran.

Pero, incluso hay algunos límites para esta nueva libertad, y los discutiremos la próxima vez.

Deuteronomio Lección 14 Capítulo 12

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Deuteronomio

Lección 14, Capítulo 12

Esta es una de esas semanas en las que vamos a movernos con cuidado y deliberadamente, porque hay algunos principios espirituales vitales que se deben extraer incluso de los primeros versículos de Deuteronomio 12. Los capítulos 1-11 de Deuteronomio fueron en esencia la introducción a lo que está comenzando en este capítulo que estamos a punto de estudiar, capítulo 12. Y los eruditos han establecido la importancia de esta sección de la escritura dándole un nombre propio: el código de Deuteronomio.

Creo que nosotros podemos pensar de un tema principal, un principio primordial de Dios, de nuestra lección de la semana pasada, y la misma es que cuando el Señor nos ofrece la oportunidad de unirnos a Su oferta de pacto, nosotros SÍ tenemos una opción; es una oferta que nosotros PODEMOS rechazar. El Señor le preguntó a Israel: “¿quieren ser Mi pueblo y YO ser Su Dios? Si lo hacen, entonces entren en mi pacto que he establecido ante ustedes. Si no quieren Mi pacto entonces rechácenlo y sigan caminando”. Esta es la elección que se establece ante cada hombre al que se aproxima Jehová.

Y por cierto, no habría habido una penalización desastrosa per se para que Israel eligiera decir “no” a la oferta del Pacto de Dios. A Israel simplemente se le habría negado un estatuto sagrado especial y, en cambio, se le habría vuelto a unir al grupo universal de naciones de donde fueron sacados. Desde un punto de vista celestial y eterno, habría sido un grave error rechazar la generosa oferta del Señor; pero desde un punto de vista terrenal limitado, no les habría ido mejor ni peor que cualquier otra nación o pueblo. Esto es lo mismo para la gente de hoy cuando se nos da la oportunidad de unirnos al Pacto de Israel y al Mesías de ese pacto, Yeshua, Jesucristo. Por nuestra propia voluntad podemos decir sí o no; el sí alterará para siempre nuestro futuro eterno y de alguna manera nuestras experiencias terrenales. Un no, en general, no nos condenará a la pobreza o la enfermedad o la infelicidad durante nuestras vidas, sino que nuestro “no” nos excluirá de una relación con el Señor y de las bendiciones primordialmente ESPIRITUALES que provienen de ella durante nuestra vida natural y nuestra Eternidad.

  

Pero hay una segunda parte de ese patrón del Pacto y es que la aceptación de los pactos del Señor trae consigo Sus disposiciones; esos pactos tienen términos y condiciones. Si un hombre decide no entrar en una relación de pacto con Dios, entonces los términos del Pacto que Él ha ofrecido no tienen ninguna influencia sobre ese hombre porque él no es parte del pueblo del pacto. Sin embargo, si uno sí decide aceptar la oferta de una relación de pacto con Dios, entonces quien lo haga tiene la obligación de obedecer todos los términos de ese pacto. Y tal como fue el caso en la época de Moisés, así permanece hoy y hasta que el cielo y la tierra pasen.

Valdría la pena tomar algún tiempo esta semana para establecer el escenario para lo que estamos a punto de estudiar en las próximas semanas, porque algunas ideas y conceptos que parecen tan normales y ordinarios y evidentes para nosotros (porque es todo lo que hemos conocido) en realidad son bastante revolucionario en su naturaleza, de modo que el impacto de esas ideas y conceptos se pierda. Hace un par de semanas usé nuestra Constitución americana como una ilustración de algunos principios y problemas que los hombres enfrentan al tratar de gobernar nuestras sociedades terrenales, así que voy a utilizar la Constitución una vez más para hacer un punto porque estamos al menos algo familiarizados con su estructura y la intención.

Nuestra Constitución se basó en una idea (o mejor, un ideal) de auto-gobierno y autorresponsabilidad. Mientras que la idea de la democracia fue revolucionaria hasta cierto punto, varios elementos de la misma fueron intentados previamente por la antigua Roma (en tener un cuerpo gubernamental llamado el Senado que teóricamente representaba a la gente). Otros elementos de nuestra Constitución fueron modelados después de la famosa carta Magna del siglo 13, que limitaba el poder del rey de tal forma que se suponía que obedecería las leyes establecidas del reino al igual que como los ciudadanos comunes tenían que hacerlo. Así que nuestra Constitución era realmente, otro (aunque significativo) pasó hacia un ideal del gobierno autónomo democrático, no una salida completa de todo lo que alguna vez se ha pensado o intentado.

Sin embargo, tan radical como nuestra Constitución fue vista por muchos en el año de su establecimiento, la misma no puede comenzar a describir el desvío sin precedentes tomado por el Pacto del Monte Sinaí de todo lo que era conocido hasta este punto en la historia, particularmente en lo que concierne a la justicia social. Porque hasta este punto sólo había una fuente de ley y justicia para CUALQUIERA de las sociedades de la tierra: la ley y la justicia declaradas por su rey. El concepto introducido por primera vez a los israelitas en el desierto que un Dios (en lugar de un rey humano) emitiría este asombroso sistema de leyes y ordenanzas y rituales por los cuales incluso el gobernante supremo del gobierno debía obedecer era algo atónito para la mente antigua. Y como sucede en estos casos de alejamiento radical de la norma, a menudo ni siquiera se siente real para la mayoría de la gente. Parece más bien una fantasía o algo que está lejos de su alcance (como un sueño o una visión) y por lo que es difícil ponerlo en práctica. También es bastante fácil malinterpretar lo que se quiso decir porque había tan poco sobre muchos de estos nuevos conceptos con los que un israelita podría relacionarse; a menudo era simplemente más fácil mezclar algunos elementos de la Ley de Moisés con los caminos y costumbres que siempre habían practicado; o quizás mirar lo que las culturas que los rodeaban hacían y modificar un poco las cosas.

Hasta la época de Moisés (y todavía en gran parte en la mayoría de las religiones del mundo excepto en el judeocristianismo) la gente estaba en constante búsqueda de lo que los diversos dioses exigían de ellos. Puesto que creían que la mayoría de las cosas que les sucedía eran las consecuencias de las decisiones de un dios u otro, la gente deseaba desesperadamente saber qué dios había intervenido en su vida, y por qué ese dios eligió hacer lo que él o ella hizo, y si había alguna manera de apaciguarlos o manipular a ese Dios.

Pero casi universalmente, todo era para nada porque se entendía que los dioses y sus deseos eran generalmente un misterio. Serendipia gobernó; los caprichos de los dioses controlaban a todos y a todo, y había poca o ninguna lógica para lo que estos dioses decidían, excepto que, como para un típico monarca terrenal, los motivos eran egocéntricos.

Francamente, le digo que no tenemos absolutamente ninguna manera de identidad con esta mentalidad antigua a menos que hayamos estado profundamente involucrados en una sociedad no judeo-cristiana. Pero como la mayoría de nosotros no hemos sido criados en ese tipo de ambiente, permítanme decirles en pocas palabras que la vida siempre fue incómoda porque el solo tener en la mente el conocimiento de que algún Dios u otro podía interrumpir tu existencia en cualquier instante y es posible que tu nunca supieras por qué o lo que habías hecho para traer la ira de Dios sobre ti. Fue una situación verdaderamente difícil.

Recientemente yo encontré un poema antiguo que data del tiempo de Abraham, del 2000 A.C. segmentos de este poema han sido incorporados en los registros de diferentes sociedades antiguas por un periodo de muchos siglos, el mismo ha sido muy valorado por lo que expresa la situación de la raza humana a través de todas las fronteras y eras culturales. Yo voy a tomar un poco más de tiempo de lo que probablemente debería y voy a leer una buena porción del mismo a ustedes porque captura el dilema en que el mundo entero vivía (y muchos aun lo viven) quienes no conocían al verdadero Dios. Mi esperanza es que al ver este tomo de 4000 años de antigüedad logremos dos cosas. Primero que ayude aquellos que están estudiando la Torá a entender la mentalidad y la siquis del mundo antiguo en el que Moisés y los hebreos del Éxodo vivían; una mentalidad que infectaba su pensamiento con tales creencias falsas. Y por eso cuán difícil era para estos refugiados hebreos de Egipto captar y asimilar eso que Jehová le estaba ofreciendo a Israel. Y segundo para que ustedes puedan ver cuán increíblemente bendecidos y afortunados nosotros somos que Dios tenga las características y atributos que Él tiene, y que Él tiene la gentileza de hacerse conocer Él Mismo y Sus leyes y mandamientos a nosotros. Dios posee un carácter con atributos que nosotros aceptamos como hecho real y lo damos por hecho, pero estos atributos eran impensable y hasta confusos para las personas durante el tiempo que la Torá estaba siendo registrada porque la misma era una divergencia tan radical de lo que ellos y el resto del mundo practicaba.

Este poema de 4000 años de antigüedad anónimo llamado “La Oración a Cada Dios”

Oración a Cada Dios

Que la furia del corazón de mi señor se tranquilice hacia mí.

Que el Dios del que no conozco se tranquilice hacia mí;

Que la diosa de la que no conozco se tranquilice hacia mí.

Que el dios que conozco o no conozco se tranquilice hacia mí;

Que la diosa que conozco o no conozco se tranquilice hacia mí.

Que el corazón de mi dios se tranquilice hacia mí;

Que el corazón de mi diosa se tranquilizó hacia mí.

Que mi dios y mi diosa se tranquilice hacia mí.

Que el dios [que se ha enojado conmigo] 40 se tranquilice hacia mí;

Que la diosa [que se ha enojado conmigo] se tranquilice hacia mí.

(10) (las líneas 11-18 no han podido restaurarse con certeza)

En la ignorancia he comido lo prohibido de mi dios;

En la ignorancia he pisado lo prohibido por mi diosa. 20

Oh Señor, mis transgresiones son muchas;

grandes son mis pecados.

Oh Dios mío, (mis) transgresiones son muchas;

grandes son (mis) pecados.

Oh mi diosa, (mis) transgresiones son muchas;

grandes son (mis) pecados.

Oh Dios, a quien conozco o no conozco, (mis) transgresiones son muchas;

grandes son (mis) pecados;

Oh diosa, a quien conozco o no conozco, (mis) transgresiones son muchas;

grandes son (mis) pecados.

La transgresión que he cometido, de hecho no lo sé;

El pecado que he hecho, de hecho no lo sé.

Lo prohibido que he hecho, el (lugar) prohibido en el que he puesto el pie, de hecho no sé.

El Señor en la ira de su corazón me miró; 30

El dios en la rabia de su corazón se enfrentó a mí;

Cuando la diosa se enfadó conmigo, me hizo enfermar.

El dios que conozco o no conozco se me ha oprimido;

La diosa a quien conozco o que no conozco ha colocado el sufrimiento sobre mí.

Aunque estoy constantemente buscando ayuda, nadie me toma de la mano;

Cuando los lloro (dioses y diosas) no vienen a mi lado.

Hablo lamentos, pero nadie me oye;

Tengo problemas;

Estoy abrumado;

No puedo ver.

¡ O dios mío, misericordioso, te dirijo la oración,

“Inclínese hacia mí”;

Beso los pies de mi diosa;

Me arrastro ante ti. (40)

(las líneas 41-49 están rotas en su mayoría y no se pueden restaurar con certeza)

¿Cuánto tiempo, oh mi diosa, a quien conozco o no conozco,

antes de que tu corazón hostil se tranquilice? (50)

El hombre es tonto; no sabe nada;

La humanidad, todos los que existen–¿qué sabe él?

Ya sea que esté cometiendo pecado o haciendo el bien, ni siquiera lo sabe.

Oh mi señor, no arrojes a tu siervo;

Se sumerge en las aguas de un pantano; llévalo de la mano.

El pecado que he hecho, conviértelo en bondad;

La transgresión que he cometido permite que el viento se la lleve;

Mis muchas fechorías despójalas como una prenda.

Oh dios mío, (mis) transgresiones son siete veces siete;

elimina mis transgresiones;

Oh mi diosa, (mis) transgresiones son siete veces siete;

elimina mis transgresiones; (60)

Oh dios que conozco o no conozco,

(mis) transgresiones son siete veces siete;

elimina mis transgresiones;

Oh diosa que conozco o no conozco,

(mis) transgresiones son siete veces siete;

elimina mis transgresiones.

Quita mis transgresiones (y) cantaré su alabanza.

Que vuestro corazón, como el corazón de una verdadera madre, se tranquilice hacia mí;

Como una verdadera madre (y) un verdadero padre puede que se tranquilice hacia mí.

Esto es tan desgarrador como deprimente, ¿verdad? El mismo expresa la total condición sin esperanza de la humanidad y la condición patética del sistema de religión del mundo pasado y presente para hacer algo positivo al respecto. Pero era esta condición que los hebreos, al igual que todos los demás en el planeta tierra que nacieron. La misma expresa como toda la humanidad miraba la espiritualidad en general y como sus vidas eran insignificantes para estos dioses. Ahora viene este dios, este Jehová, y Él dice todas estas cosas a través de Moisés e Israel. Él les dice exactamente quien Él les, precisamente lo que Él ve como bueno y malo y que Él espera de cada hombre y de cada mujer que lo ama a Él, y se compromete Él Mismo a operar dentro de los límites de Su propio sistema de justicia invariable que Él ha establecido con Israel. Él dice que no hay ningún otro Dios para tan siquiera considerar y por consiguiente ni postrarse o temerle a eso que no existe; y Él espera que la obediencia a Él, sea hecha por amor y gratitud y no por miedo paranoia. ¿Por qué?

Porque Él amó a la humanidad primero porque Él nos creó. A Él le importa el elemento más pequeño de sus vidas y quiere tener una relación personal con cada uno de ellos. El Señor dice que estos principios que Él le ha dado a Israel forman la base para todo el Universo; siempre lo han sido, siempre lo serán, y ellos pueden contar que Él permanecerá de la misma manera hasta pasada la eternidad a pasada el futuro.  

Nada pudiera estar más lejos de la falta de esperanza de toda la humanidad según es expresado en este poema antiguo que lo que el Señor Dios le ofreció a Israel.

¿Cómo una sociedad o hasta este individuo hace una transición de una clase de pensamiento desesperado expresado dentro de este poema (y universalmente entendido ser de la manera que es) a la comprensión de las Leyes y el amor de Dios, prácticamente de una noche a otra? Contestación: no lo haces y no puedes. Por lo que Israel realmente no lo captó; le pasó por el lado todo lo que conocían. Ellos podían escuchar las palabras pero las mismas no se traducían a un entendimiento. Por lo que ellos metieron la pata, fueron para atrás, se arrepintieron, regresaron para atrás aún más, adoptaron las formas que parecían ser correctas para ellos, cometieron apostasía, tuvieron mejorías, y cayeron de nuevo en este ciclo constante que en un momento giró bruscamente hacia Dios y en el próximo movimiento se fue lejos de Él.

Moisés fue testigo de cómo Israel estuvo en sus mejore y peores momentos a lo largo de las 4 décadas. Debió de haber sido abrumador y frustrante para este ungido líder pero antes de él morir pasó lo que yo estoy seguro fueron varios días, si no semanas, explicando este sermón en las montañas de Moab sobre el asombroso (si no casi increíble) pacto de relación que el Creador de todas las cosas, el Rey de Reyes y Señor de todos los Señores, había hecho con este grupo de personas que no habíán hecho nada para merecerlo. Eso es lo que estamos leyendo en Deuteronomio, y esta es la condición del pensamiento hebreo y de las creencias que ellos están tratando de superar.

Nosotros los creyentes modernos necesitamos tener la empatía más grande y entendimiento para los hebreos (en vez de menosprecio que es lo típico) por lo que parece ser como sus constantes derrotas y regreso a la maldad de la que leemos en la Biblia. Nosotros también tenemos que entender porque el pueblo de Israel no veían (y hoy en día los judíos Ortodoxos tampoco lo ven) estas leyes de Dios como una carga como la mayoría de los cristianos la ven. La Ley permanece su mayor gozo ya que (al fin) hay un Dios que se ha revelado Él Mismo, ha hecho claro Su persona, Sus demandas e intenciones, y Sus reglas y regulaciones. Ya no hay necesidad de imaginación sobre un dios desconocido que puede presentarse de momento para interferir en tu vida. No hay más desesperación sobre lo que el mundo de los dioses te pueda hacer, solo por placer propio. ¿Quiere tú una relación con el Dios verdadero? Bueno, Moisés dice, este es quien Dios es y así es como tú lo haces. Y esto no va cambiar mañana, ni el próximo día, o siempre. Y nosotros, hoy en día, somos los beneficiarios de todo lo que Israel pasó cuando ellos trataron de asimilar lo maravilloso, aparentemente de otro mundo, caminos del Señor. ¿Acaso les sorprende que Pablo le dice a los gentiles que no presuman de su nueva relación encontrada con Dios? ¿Una relación que vino como resultado de nuestro Mesías judío cuya venida vino dentro del contexto de la historia hebrea? ¿ Y acaso nos debe de sorprender que Pablo también nos dice a nosotros que es nuestra obligación y nuestra DEUDA como creyentes retribuir al pueblo judío en maneras tangibles formas por entregarnos a nosotros la Palabra, tanto en piedra como en carne, de la misma manera que le fue transmitida a ellos?

Vamos a mantener todo esto en mente al nosotros vivir nuestra existencia diaria y al nosotros leer Deuteronomio capítulo 12 juntos.

LEER DEUTERONOMIO CAPÍTULO 12

Un cambio importante está a punto de ocurrir; Israel ya no es un grupo de personas cohesivas (aunque grande) que cuidadosamente está arreglado alrededor del santuario centralizado conocido como el Tabernáculo del Desierto; un santuario que al ellos relocalizarse, va con ellos. Más bien al ellos cruzar el Rio Jordán y tomar posesión de la Tierra Prometida, ellos van a ser dispersados de acuerdo a la tribu y al clan a través de miles de millas cuadradas de Canaán (a distritos separados y asignados). Con este cambio drástico en las condiciones diarias de vida, la pregunta práctica y lógica que debe ser contestada para los ciudadanos es: ¿así que dónde adoramos y sacrificamos? Después de todo, si el requisito permanecía que solo UN lugar es permitido para la adoración y sacrificio, entonces por definición ese lugar va a estar cerca para algunas tribus de Israel y lejos para otras y una jornada larga para la mayoría de los otros.

El tema del santuario único y central es la fuerza central detrás de las leyes y los precedentes que van a ser establecidos en los próximos capítulos. Y la preocupación sobre la cantidad de dioses falsos y sus lugares de sacrificio esparcidos por toda Canaán tiene algo que ver con la decisión que resultó en reglas y regulaciones de una manera u otra alteradas.

Permítanme señalar otro cambio importante en proceso: Israel ya no será una sociedad tipo Beduino que se mueve alrededor de oasis en oasis en el desierto, sino que está a punto de ser una sociedad agrícola establecida al igual que las leyes dadas a través de Moisés en el Mt. Sinaí anticiparon. Después de todo, las 7 Fiestas Bíblicas son cada una primordialmente (al menos desde un punto de vista terrenal) fiestas agrícolas, cuales ciertamente no son central (o tan siquiera posibles de observar) dentro de una sociedad de pastores errantes.

Nosotros tenemos que tomar en cuenta este proceso, porque la realidad de la historia es que las sociedades cambian y evolucionan con el tiempo; y por consiguiente nosotros necesitamos que entender los principios profundos detrás del sistema de justicia de Dios, para que nosotros podamos ser fieles a esos principios duraderos dentro de las circunstancias que cada nueva generación enfrenta.

El primer verso del capitulo 12 hace claro que las regulaciones que estan a punto de venir aplican a la toma de posesión de Canaán. Y la regla número uno es que todos los santuarios y altares y templos y lugares de adoración de los dioses cananeos tienen que ser destruidos, aunque lo vemos solo en dos versos, hay una descripcion bastante buena de las caracteristicas comunes de los lugares donde los Cananeos adoraban. El verso 2 habla de las montañas altas, colinas, y debajo de los árboles. Luego el verso 3 habla de las clases de artículos que marcaban esos lugares de adoración: altares, piedras paradas, pértigas sagradas, e imagenes esculpidas (de sus dioses).

Nosotros hemos hablado sobre las prácticas de adoración pagana de antigüedad, pero como lo mencionan nuevamente déjenme tomar solo un momento para resumirlo y repasarlo. Cuando fuese posible un altar de sacrificio era ubicado sobre el lugar local más alto (aun cuando fuera un collado) porque se creía que los dioses generalmente preferían vivir en el tope de las montañas. De hecho el misterio del significado de uno de los títulos Bíblicos de antigüedad para Dios (EL Shaddai) ha sido resuelto solo recientemente. Debido a algunos avances en descifrar los lenguajes Acadios y Ugarit, varios términos hebreos de antigüedad ahora son claramente definidos porque era de conocimiento que los idiomas Acadios y Ugarit eran los lenguajes de donde el hebreo nació. Shaddai quiere decir “montaña”; por lo que EL Shaddai quiere decir el Dios de la Montaña. Naturalmente eso cae en la mentalidad de todos los habitantes del mundo en los tiempos Bíblicos de antigüedad, y esto también cabe con el incidente cuando Dios se introduce Él Mismo a Jacob como EL Shaddai, mientras Jacob está caminando a través de algunas montañas de camino a Mesopotamia.

Ahora un “lugar alto” sencillamente indica un lugar que es más alto (en altitud) de lo que le rodea alrededor (en adición quiere decir un lugar de adoración a un dios). Si una tribu vivía en un plano en el desierto, un lugar alto para ellos podía ser sencillamente una pila de piedras que no era más de 3 o 4 pies de alto que el suelo del desierto. Si uno estaba en el área baja de la colina, entonces el “lugar alto” era el lugar más alto cercano a la colina que era más razonablemente accesible. Si uno estaba en un área más montañosa, entonces generalmente el lugar más alto tenía que ser levantado en el lugar más alto de los picos más cercanos.

Nosotros encontramos a los hebreos interesados en exactamente esa misma clase de práctica. En el área de Jerusalén por ejemplo, Mt. Moriah es generalmente el punto más alto de la ciudad (técnicamente el Mt. De los Olivos esta FUERA de Jerusalén), por lo que también el Temple a Dios fue levantado allí.

Pero nosotros tambien vemos mencionado en el verso 2 sobre los altares siendo levantados bajo los árboles. Esto era común entre las religiones paganas el construir un altar de sacrificio en una arboleda de árboles perenne, o ellos hasta sembraban una arboleda de árboles alrededor del altar. La razón era bastante sencilla: los árboles de hoja perenne representaban la fertilidad y los sacrificios para la fertilidad estaban entre los más comunes de todos los sacrificios paganos. Un término que nosotros ocasionalmente vamos a encontrar en la Biblia es Asherah, y Asherah literalmente quiere decir “arboleda”, como en un olivar de olivo. A veces Asherah es traducido como una vara larga pero esto es dudoso excepto donde no era práctico tener un árbol sembrado puede ser que hubiera una arboleda de varas (troncos de árboles, obviamente muertos) que representaban los árboles. Otro término que vamos a encontrar es Asteroth, el cual es el nombre formal de la diosa de la fertilidad (como puedes ver fácilmente los términos Asherah y Ashteroth están relacionados).

Alrededor de estos Asherah (arboleda), en adición a los altares de sacrificio, ellos en ocasiones ponían un poste tallado. Sencillamente trata de visualizar un tótem; el tótem con el que nosotros estamos familiarizados son un poco más elaborados de lo que típicamente era tallado en el Medio Este de antigüedad, pero su propósito era esencialmente el mismo; ellos marcaban ese lugar en particular (y el altar construido allí) como un lugar de sacrificio para un dios o una diosa específica representada en esa percha, vara tallada. Las piedras levantadas de las que se hablan son también en ocasiones llamadas pilares; pero en nuestra manera moderna de pensar la palabra pilar nos da una mala impresión. Nosotros tendemos a pensar de estos pilares de los edificios romanos cilíndricos, maravillosamente altos, decorados con piedras; pero eso no era lo que esto era. Una piedra levantada era literalmente una piedra grande y lisa, puesta verticalmente, y en ocasiones con palabras talladas; pero la mayoría de las veces la piedra no tenía ninguna marca. La piedra generalmente era usada en su estado natural; un picapedrero no le daba forma. En ocasiones era un monumento que sencillamente dice que algo importante tomó lugar en ese mismo lugar. Otras religiones paganas vieron el símbolo de su dios en esa piedra y el mismo era un objeto de adoración.

Ahora, la clave para captar todo esto es que cualquiera podía construir un altar o un santuario a su dios en cualquier lugar sin autorización divina. La tierra de Canaán estaba absolutamente llena con altares y perchas y arboledas sagradas dedicadas a varios dioses. Familias solas construían sus propios altares privados; los pueblos construían altares comunitarios; los reyes levantaban sus propios altares, mucho más elaborados. Y naturalmente estos altares serían construidos cerca para el beneficio de la conveniencia del adorador. Los israelitas estaban completamente al tanto de todo esto porque esto era una práctica común conocida en el mundo entero para este tiempo. Y la razón que Dios, a través de Moisés, está hablando sobre estos altares y santuarios en detalle, es porque los hebreos naturalmente iban asumir (sin pensarlo dos veces) que ellos iban hacer lo mismo que el resto de las personas; ellos construirían altares y arboledas a Jehová en lugares múltiples cerca de (lo que sería ( sus muchos) establecimientos.

Por lo tanto en el verso 4 Israel es instruido a NO adorar a Jehová en esta manera (arboleda, árboles, tótem etc.) más bien el Señor dice, que van a tener un lugar donde la adoración al Señor va ser localizado (queriendo decir el lugar donde el Tabernáculo debe de ser levantado y los sacrificios deben ocurrir) y en ningún otro lugar. Y SOLO en este único lugar central deben las 12 tribus hacer la jornada y traer sus ofrendas, diezmos, y animales para sacrificios.

Una de las cosas siendo legisladas en contra de esta instrucción era procedimiento estándar para esa era: la co-ubicación de un lugar de adoración y sacrificio de un dios con el lugar de adoración y sacrificio a un dios diferente. Un altar no era un lugar donde uno podía traer un sacrificio y ofrecerlo a cualquier dios. Cada altar pagano y cada lugar alto era dedicado específicamente a un dios o diosa con un cierto nombre. Pero el construir un altar era trabajo arduo y tomaba mucho tiempo por lo que al tener personas moviéndose de un lugar a otro, y conquistadores llegando y yéndose y trayendo consigo sus propios dioses, y al tener dioses que su popularidad decaía, generalmente los altares existentes eran re-dedicados de un dios a otro. Jehová dice que Israel no puede hacerle esto a Él.

Permitanme compartir unos cuantos puntos para que mediten y luego vamos a resumir todo mientras conectamos todo esto al plan de Dios para la humanidad: al igual que en el desierto donde había solo UN lugar para que todo Israel sacrificara, así mismo era para Canaán. Pero la RAZÓN para esto no es dada. Esto podría ser tan sencillo como Dios queriendo que las cosas operen exactamente opuesto a lo que las religiones paganas hacían. Lo que sí sabemos con certeza es que el Santuario Central (el tabernáculo del desierto) se trasladó en varias ocasiones a diferentes lugares de Israel y no parecía haber ninguna objeción directa por parte de Dios a estos movimientos de la tienda del santuario sagrado.

Otro punto se refiere a este mandato para derribar y destruir todos los lugares altos de los dioses cananitas. Este mandato (aunque completamente real y destinado a ser llevado a cabo) tiene que caer en la misma categoría de ser un “ideal” celestial al igual que los límites territoriales que el Señor ha establecido que abarcan toda Su tierra santa, fue un ideal celestial. Israel, hasta el día de hoy, nunca ha poseído plenamente todo ese territorio “ideal”.

¿Qué es un ideal? Es la expresión de la perfección. Es la noción del estado final que algo puede alcanzar. Los ideales son, humanamente hablando, raramente logrados. TODOS los ideales de Dios se lograrán.

En realidad, Israel nunca alcanzó la capacidad de ejercer control sobre Canaán para destruir todos los santuarios paganos, altares y Asherah. Incluso durante los poderosos reinados de David y luego su hijo Salomón (considerado el cénit del poder nacional israelí) nunca se logró.

Sin embargo, también podemos concluir que ninguno de estos ideales no ocurrió porque el Señor no fue capaz ni porque el objetivo no fue seriamente alcanzable, sino porque Jehová hizo que el éxito de Israel al lograr estos objetivos dependiera de su obediencia a Él (hemos leído sobre eso, ¿verdad?). Y como veremos en los próximos capítulos y libros del Antiguo Testamento, Israel tropezó grandemente en ese sentido y, por lo tanto, el cumplimiento de los ideales que Dios les ofreció han sido aplazado y no serán alcanzado hasta que el Mesías venga de nuevo y gobierne sobre toda la tierra.

Yo señalo esto porque si hay una razón importante para que nosotros, NECESITEMOS un Mesías para llevar a cabo el plan de Dios, es que la plenitud de la realización de los ideales de Dios no puede ser traído mientras que hayan hombres depravados todavía gobiernen el mundo. Eso puede sonar como otr0 buen cliché cristiano, pero la verdad es que si el hombre hubiera podido, de manera realista, haber seguido todos los mandamientos de Dios, un Mesías no hubiese sido necesario. Pero con la caída de Adán de su estado de ser creado como el hombre ideal, un Mesías se convirtió en el único camino para el cumplimiento de estos ideales celestiales porque el hombre ahora conocía el mal…..y nos gustaba.

Pero entiendan, los mandatos de Dios no fallaron; La palabra de Dios no cayó, sino que las criaturas de Dios fallaron. Y las criaturas de las que estoy hablando son todos los seres humanos (no sólo los israelitas); las únicas criaturas con libre voluntad que se aproxima a la libre voluntad que el Señor posee. Además, el Pacto de Moisés no era defectuoso, los hombres eran defectuosos. Por lo tanto, con el advenimiento del Mesías hace 2000 años, ese pacto fue renovado (como dijo Jeremías 31), pero el que administró el pacto pasó de Moisés a Jesús. Moisés era un hombre defectuoso y por lo tanto un mediador defectuoso.

Yeshua era un hombre sin defectos (el hombre ideal) y por lo tanto un Mediador impecable. Hasta que el hombre ideal (el Mesías Jesús) que es también Dios, regrese, y hasta que Él deshaga el mundo de todo ser humano que se opone a Dios, y hasta que el maligno que tiende y acusa a la humanidad sea encerrado, y hasta que nuestro Rey gobierne en gloria y perfección y sin tolerancia para el pecado, los ideales de Dios nunca serán plenamente cumplidos en la tierra.

Sin embargo, al igual que cuando el Señor estableció la Torá para Israel y les dijo que no era demasiado difícil para ellos, tampoco es demasiado difícil para nosotros, Sus creyentes (al menos en el sentido ideal). Fuimos creados con la capacidad de llevar a cabo físicamente todos estos mandamientos y leyes del Señor. Pero con la caída en el pecado de nuestro padre humano, Adán, se selló nuestro destino como una raza de criaturas fracasadas que no pudieron llevar acabo los ideales de Dios. Pero el Mesías Yeshua puede y lo hará.

Continuaremos en Deuteronomio 12 la próxima semana.

There Is A Scripture 05-03-19

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“Let there be lights in the dome of the sky to divide the day from the night; let them be for signs, seasons, days and years; and let them be for lights in the dome of the sky to give light to the earth; and that is how it was.” Genesis 1:14-15 CJB.

“For everything there is a season, a right time for every intention under heaven…” Ecclesiastes 3:1 CJB.

I’ve recently become acquainted with a young man, married, has two young daughters and is, I estimate, quite knowledgeable in his chosen field of expertise.

His one daughter, was coming up on her fifth birthday and he and his wife had a party planned for her that included their close circle of family and loved ones.

It just so happens that the same day as his daughter’s is the birthday of an older gentleman within that circle and he was to be at the party.

He mentioned in the conversation he was having with my wife and me that he was going to make sure the focus of the event remained on his daughter in the sense that the older gentleman has a tendency to, well, “steal the show”, so to speak. Now he didn’t say that in so many words but there was something in it that brought that idea to mind. And family dynamics…well you’d really have to be there.

And it’s not that he doesn’t get along with or like this person.

What I got out of that was that his daughter was the object of his attention. It was to be her day and party and hers alone. And he was going to protect that.

What I also got out of that was there was a tie, an affection he has for his daughter, which motivates him to think about her, her days, the common and set apart days, you could say, all of them.

It’s not blasphemy or disrespect or irreverence towards, or desire to make jealous, our Father by having a special event whether a birthday, the start of a new year, a graduation, the memory of a significant day in history or of a significant person in our lives now gone or an anniversary, of our own making.

We have an acknowledgement in the Scriptures, that there are intentions and there is a “season, a right time” for them. We have been given a calendar and markers in the heavens to indicate the timing of these “seasons and right times” so that we can plan and look forward to each day including special days in which we give heightened attention to someone or something.

The prohibition is that we do not neglect the set apart days that we were/are given to observe by Yahweh Himself, the “designated times of ADONAI.” Leviticus 23:44.CJB.

Whose times?

“ADONAI said to Moshe, ‘…the designated times of ADONAI which you are to proclaim…are My designated times.”’ Leviticus 23:2 CJB.

We are not to neglect their observance. And we are not to allow the focus on Him to be shared by anyone or anything else, “…for I ADONAI, your God, am a jealous God.” Deuteronomy 5:9 CJB.

Not because we are afraid of His anger, though we should be, but also because we love Him and that love leads us to think about Him, all the days He has given us, the common and set apart and protect them.

He hasn’t told us not to have special days of our own making for the purpose of blessing, celebration or memorial. They are secondary and not meant to take the place of or be more significant than His.

These temporal secondary days that have meaning for us should be planned and begin being engaged in, with a spirit and out loud declaration of gratitude and thanksgiving to Jehovah God, for the sobering, the good and meaningful in our lives through the people and events that have their source in Him, that He has placed in our lives. Then we can do what special times are supposed to do and that is to acknowledge the value and love we have for a child, a spouse, a friend, a time, place, or memory, personally.

Father, we thank You that there are oasis’s in the days of the year, in the years of our lives, which are special times.

We thank You that You have given us Your Designated times for heightened fellowship with You and with one another, to praise You and give You glory, times to think about and plan for and anticipate and protect.

We engage in these and we give You glory.

We share it with no one or nothing else.

It is You we focus on.

And we thank You Father, for the special people and events of our lives You have blessed us with and the spirit of love and honor for others You have placed in us to express.

We make heightened demonstration of that love and honor towards one another desiring to bless and we pray that it does… and Father…

to You be all glory and honor.

In Yeshua’s name we pray,

Amen.

May God’s love be in us all.

Elder.

Minchah Prayer 05-01-19

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Father, each day we look out over the field that has been planted and watch…and note its growth, counting the days from first fruits of the spring to harvest of first fruits of summer and even beyond to the final ingathering in the autumn, counting in anticipation of a bumper crop.
 
Each morning the sun comes up. The rains come and go. Each day is an opportunity to be excited about the growth that is taking place, about the abundance of good that is slowly growing up out of the ground, stretching upwards and developing the fruit that will nourish and strengthen us and beyond that provide the seed to repeat the process. You provide for the present and You provide for the future. Your provision never ends.
 
Father, as we look out over this field and walk in it, may our hearts be warmed with affection and love for it. May we have an urge to touch and feel, to tend to it and do so without trampling on tender new shoots, without uprooting the good with the bad.
 
May we not just have affection for it but also be protective of it against the elements Father, against those, or that which, would come to steal away the abundance or destroy it.
 
Father, it is impossible for us to tend to and protect and love this vast field that stretches out to beyond the horizon… by our own power. We have neither the heart that truly loves nor the might to protect unless You provide.
 
Father, we ask for the heart of Yeshua, for Your heart Father, in us, for each other, for all Your living souls, that we would actually care.
 
We pray for that caring and in the spirit of caring, we would not trample on each other, not uproot or destroy in the name of weeding and pruning, that we would not neglect altogether the wellbeing of the field and withdraw to ourselves.
 
Father, we seek the knowledge and the skill for doing this task, in Your Word. And we pray to You and listen for You to speak giving us clarity and guidance.
 
We trust and we know You listen and will answer.
 
Teach us, enable us, to be good and faithful stewards of Your possessions, of those You have created, reaching out, tending, protecting, those in the field who are fruitful and those who could be.
 
May whatever we do be a part of Your reaping and having an abundant harvest from the field You have planted.
 
“You are glorious Oh God, glorious in all of Your Ways”
“…The whole earth is filled with Your glory…”
“…You are worthy…”
“…And You will be glorified…”
 
In that spirit Father, may we be obedient and may we labor.
 
May it truly be joy for us.
 
In Yeshua’s name we pray,
 
Amen.

6355 N Courtenay Parkway, Merritt Island, FL 32953

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