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Genesis Lección 29 Capítulos 30 y 31

Génesis

Lección 29 Capítulos 30 y 31

 

En la última lección vimos a  Jacob……todavía no había sido llamado Israel…. tomar una esposa. En realidad, el terminó con dos esposas…..las hermanas Lea y Raquel….porque su suegro Lavan, que era un confabulador, lo había engañado de la misma manera en que Jacob había engañado a su propio padre. No es asombroso como en la vida en ocasiones Jehová se encarga de mostrarnos nuestros propios pecados, y los efectos devastadores que tiene en otros, cuando permite que alguien nos haga lo mismo que nosotros le hemos hecho a otros. Jacob engañó a su padre, Isaac,  porque quería asegurarse que el  (no su hermano, Esaú) recibiera la mejor bendición. Y, tan terrible como este engaño fue para su padre, el mismo resintió a Esaú por muchos años. Ahora, después de trabajar 7 años para Labán para así poder tener a Raquel como esposa, durante la ceremonia de bodas Labán engaña a Jacob, el cual se levanta a encontrar que era Lea, y no Raquel con la cual se había casado. 

Cerca del final del capítulo 29, Jacob llegó a ser padre por primera vez. Permitanme recordarles que él estaba   en los 80 años. Y, el punto principal de los últimos versos en el capítulo 29 es acerca de Lea proveyendo esos hijos para Jacob…..primero Rubén, luego Simeón, Levi, y finalmente Judah. El capítulo termina cuando nos dice que por alguna razón desconocida, el vientre de Lea se seca.  

Los primeros versos del capítulo 30 van a tomar un giro, y se nos va decir mucho acerca de Raquel; y el contraste entre Lea, la sencilla pero devota hermana, y Raquel, la hermosa pero mundana hermana. Jacob está todavía en Harán de Mesopotamia. Es interesante que nosotros encontramos que al igual que Abraham quien nació en una tierra fuera de la tierra prometida, los hijos de Jacob también iban a nacer en una tierra fuera de la tierra prometida. Los hijos que en el futuro iban a ser llamados la tribu de Israel….comenzaron como extranjeros.   

LEE GEN 30

Raquel, bendecida con belleza, un atributo por el cual ella no podía tomar ningún crédito; la esposa que tomó toda la atención de Jacob, está ahora celosa de la única cualidad de su hermana, que aparte de esa única cualidad, hacía que Lea fuera segunda en la vida de Jacob; y la misma era la habilidad de tener hijos. Como una niña pequeña, Raquel, culpa a Jacob por su infertilidad, y Jacob responde diciéndole firmemente que definitivamente EL no es el problema. Así que tomando una página de la vida de su abuela, la vida de Sara, ella le da a Jacob su sierva para que tenga hijos por ella. Nosotros vemos esta referencia aquí, como lo hemos visto unas cuantas veces anteriormente, la sierva dada como “una esposa”. Solo recuerda que en realidad esta sierva es lo que, en español diríamos una concubina. Su estatus era, elevado de sirvienta, al ser una concubina de Jacob. Pero, ese estatus, NO alcanzaba el lugar de Lea o Raquel, lo cual AMBAS eran esposas legales, con todos los derechos y honores y ceremonias de matrimonio que iban con la posición de “esposa legal” versus “esposa concubina”.  

Esta historia de Jacob y Lea y Raquel me permite señalar algo, aquí, que debe ser aclarado: Dios definitivamente NO validó la decisión de Jacob de tomar DOS esposas…igual que no valido la decisión de Isaac, ni la de Abraham. En ocasiones a nosotros nos gusta decir “Bueno, está en la Biblia así que Dios debe estar de acuerdo con eso”.   No es así. En ocasiones, las Sagradas Escrituras sencillamente dicen la verdad histórica, nos dicen lo que fue dicho o lo que sucedió, y luego no comenta en eso específicamente. Más bien, estas declaraciones sencillamente son propias. Dios ha dicho bastante claro muy temprano en Génesis que el matrimonio es la formación de una sola carne no dos; no 3, 4, 5, 6, o como Salomón más tarde, mil.

Es por esto que es tan importante leer y estudiar la Biblia ENTERA; para así poder separar los mandatos, principios, y características, de declaraciones simples de hechos históricos. La Biblia está llena de declaraciones hechas por hombres y mujeres; y muchas de esas declaraciones son totalmente mentiras, o exageraciones propias, o grandemente exageradas, o racionalizaciones de comportamientos personales, o simples expresiones de supersticiones. En el caso de Jacob, el engañó a su hermano, Esaú, y a su padre; no estuvo bien, pero él lo hizo, y la Biblia simplemente lo informa. Jacob no escogió a su esposa (Lea), el mismo, eso aparentemente lo seleccionó Dios por él….el escogió la que  (Raquel) mas complació su deseos carnales de hombre. No estaba correcto, pero él lo hizo, y la Biblia simplemente lo informa. Luego, el termina casándose con dos esposas; no estaba correcto, pero él lo hizo, las Escrituras nos dicen acerca de esto. Nosotros nunca debemos asumir  porqué la Biblia no comenta en cada declaración o acción como bueno o malo, bien, o mal, que esas declaraciones a las cuales no se ha comentado deben ser, aceptables para Dios. Por qué si tenemos la Torá en nuestros corazones, y la hemos leído y estudiado, nosotros vamos a SABER lo que está bien o mal delante de los ojos de Dios; y ESO es lo que se espera de nosotros. El hecho que nos dan determinada vista de quienes estos personajes Bíblicos son, con todas las imperfecciones, no cambia la verdad absoluta, intercambiable de Dios. Al igual que nosotros, cada personaje en la Biblia, excepto Yeshua, era imperfecto y hacían cosas que no debían de haber hecho.      

Vamos a continuar. Raquel le da a Bilah a Jacob para que tenga hijos por ella. El verso 3 dice que Raquel  le da a Bilah para que ella  “dé a luz sobre mis rodillas, para que así yo también tenga hijos por medio de ella”. Esa frase “dé a luz sobre mis rodillas” es un modismo hebreo que refleja una costumbre del Medio Este. La costumbre es que al poner ceremonialmente un hijo en las rodillas o en la falda, esa persona está reclamando ese hijo como propio. Esto es una declaración LEGAL. Y, es hecho por razones que vemos aquí….donde una sierva tiene la intención de ser usada como una madre sustituta para su ama……o cuando un hijo es legalmente adoptado. Así que, tenemos que entender que de la misma manera en que Raquel tenía derecho a reclamar el hijo que su sierva Bilah iba a tener, Raquel IGUALMENTE tenía derecho a NO aceptar el hijo que su sierva tuviese. Ella no estaba obligada a aceptar el hijo que su sierva producía, aún cuando ese hijo venia de la misma semilla de su esposo. Porque con todo lo que nosotros sabemos…..y es muy probable el caso….que probablemente Bilah tuvo unas cuantas niñas y no hay evidencia alguna que Raquel las aceptó como suyas. Hubiese sido una gran vergüenza por parte de Bilah si a ella no le era permitido producir y QUEDARSE con algunos hijos para ella. Y, una sierva de esa clase era tratada muy bien, amada, cuidada, y considerada como parte de la familia, así que es impensable que ella no se le permitiera tener y criar algunos de sus hijos. Y claro, que el propósito de esta narración en Génesis es para mostrarnos de donde las tribus de Israel salen, y es por eso que es pertinente la información acerca de los hijos y no las hijas….aún cuando vamos a ver una excepción muy notable en los próximos capítulos.  

Bilah, la sierva de Raquel, ahora la concubina de Jacob, le da un hijo a Jacob a nombre de Raquel: y el nombre del hijo es Dan, lo cual quiere decir “juzgar”. No pasa mucho tiempo y ella le da otro hijo, Neftalí (que quiere decir “lucha” o “disputa”).

Lea (la cual se nos dice al final del último capitulo que dejó tener hijos), viendo el éxito de Raquel y su evidente recompensa, le permitió a ella misma ser contagiada con estas nociones débiles; ella le da su sierva, Zilpah, a Jacob para que tenga hijos por ella. Jacob, con sus debilidades pecaminosas, tampóco aparenta poder hacer lo correcto, y acepta a la sierva de Lea como otra de sus concubinas. Primero Gad, (“buena fortuna”) luego Asher (“feliz”) son nacidos de Zilpah. Ellos son reclamados por Lea como hijos propios.

El hecho es que, había una batalla sucediendo aquí entre estas dos hermanas; cada una de ellas quería ser la favorita del esposo, y cada una de ellas pensó que podían ganar el favor de su esposo si le daban hijos altamente valorados. Así que, un poco más tarde, estas hermanas supersticiosas y competentes hicieron un trato. Aparentemente el hijo de Lea, Rubén, fue al campo en busca de mandrágoras; Mandrágoras son supuestamente afrodisiacos. ¿Por qué el haría eso? Porque Rubén estaba al tanto que Jacob, su padre, se alternaba en dormir con sus dos esposas legales: Lea y Raquel; pero Lea estaba en segundo lugar a Raquel, y claro que, que ese favoritismo molestaba  a Rubén, porque molestaba a su madre, Lea. El sexo siendo solo parte de la vida, particularmente para niños crecidos alrededor de rebaños, Rubén está solo tratando de ayudar a su madre quien indudablemente se quejó con su hijo acerca de la injusticia de la situación, y el piensa que quizás las mandrágoras es la contestación a la infelicidad de su madre.    

En hebreos, la palabra traducida para mandrágora, es  duda’im.  Y mientras mucho folclor está unido a los poderes de este afrodisiaco, ellos estaban ampliamente usados para usos reales  y útiles de medicina. El mendrugo tiene un tomatito cherry – como una fruta que se madura acerca del mismo tiempo  que la cosecha del trigo. La misma tiene una fragancia muy fuerte. Afrodita, la diosa griega del amor, tiene un apodo de “la dama de las mandrágoras”.  Lo que es interesante es que como el hebreo es un lenguaje basado en una  palabra raíz, nosotros encontramos que la palabra para mandrágoras,  duda’im, es una raíz de la palabra hebrea dodai, lo cual quiere decir, “amor”. Así que en la canción a Salomón, por ejemplo, nosotros vamos a ver el uso de esas dos palabras en el cual dice…..”Por lo tanto, yo voy a dar mi dodai (love) a ti…..como las  duda’im (mandrágoras) nos dan su fragancia…”

Pero, como nosotros pronto vamos a ver, aún cuando las Escrituras no nos dicen directamente que el uso de las mandrágoras  es necesariamente  lo que Lea y Raquel tenían en mente, superstición ridícula, si hace un punto en demostrar que, cuando vemos que la que dió las mandrágoras, Lea, es la que produce 3 hijos más, mientras que Raquel,  la que termina con las mandrágoras, permanece estéril por unos cuantos años más.
Así que,  Raquel, al ver las mandrágoras que su sobrino, Rubén, había reunido, sin tan siquiera considerar los sentimientos de Lea, dice, oye, porque tú no me das unas cuantas de esas. Lea dice, si claro, para que TÚ te vayas a dormir con MI esposo. ¿Qué se hace ahora? Bueno, en lo que hubiese pasado por sabiduría entre ambas, Lea le da las mandrágoras a Raquel a cambio de que Raquel le permitiera a Lea dormir con Jacob esa noche. Wow…….

De todos modos, Lea queda embarazada y luego da a luz a Isacar, que quiere decir, “el (Dios) trajo recompensa”. El verso 18 nos informa que esta mujer confundida realmente decidió que Isacar era una recompensa de Dios para ella por haberle dado a Jacob su sierva como concubina. Una familia disfuncional…. (El decir la historia me hace sentir mejor).

De todos modos, Lea le da a Jacob otro hijo, Zebulón, que quiere decir “morada”. ¿Por qué morada? Porque Lea aún cuando ella sabía que podía tener más hijos que su hermana Raquel, pensó que Jacob iba a morar con ella preferiblemente, o aún excluir a Raquel. Luego, tenemos esa excepción  de la Biblia donde usualmente solo registran los hijos nacidos; una niña, Dina, es nacida a Lea. Luego de eso, es el turno de Raquel y ella da a luz a José, el cual tiene un nombre muy interesante en el hebreo original en comparación a la manera en que se usa en estos versos.  

Mira el verso 23. El mismo habla de Raquel, y dice que ella da a luz a un hijo, Raquel anuncia que  Dios “ha quitado mi afrenta”. La palabra hebrea traducida para quitar es  asaf.  En el próximo verso, 24, Raquel dice que ella lo va a nombrar  yosef, porque el Señor AÑADIO otro hijo para ella. Yosef quiere decir, “añadir”. Asaf, quitar, yosef, añadir. Esto era un nombre profético para José, porque en unos pocos años José iba a ser quitado de su padre, y luego muchos años más tarde iba a ser añadido de regreso.

Es interesante darse cuenta, aquí, como yo he mencionado al comienzo de esta lección, que TODO con excepción a UNO de los hijos de Jacob iba a nacer mientras él estaba al servicio de Laban, y mientras estaba viviendo en Harán de Mesopotamia. Así que, al igual que los hijos de Israel iban a nacer fuera de la tierra prometida, de igual manera iban a ser cautivos y crecer en una nación fuera de la tierra prometida, en Egipto.  

Catorce años,  7 años para cada una de sus dos esposas, han pasado y Jacob está listo para tener  su servicio reconocido  como pago total ante Labán. Pero, el  avaro de Labán, no está listo  a dejar ir a Jacob  ya que él se ha sacado provecho  grandemente con la presencia de Jacob. Labán  es un espiritualista pagano: el cree en el mundo espiritual….y el cree que el dios de Jacob es uno de estos dioses. Así que, en el verso 27 Labán invoca al Dios de Jacob y dice que él ha “adivinado espiritualmente” (adivinar cosas del mundo espiritual es lo que los psíquicos y las médium hacen) que es el Dios de Jacob que ha causado todo gran incremento en el rebaño: lo cual es probablemente cierto, pero Labán solo lo está diciendo para que Jacob se quede.   

Aquí podemos ver dos maestros del engaño, Jacob y Labán, batallan el uno con el otro. Jacob emplea lo que él hace mejor, cuidar el rebano, a su favor en contra de la aparente ignorancia de Labán. Él dice que se va quedar un poco más si le dan todas las ovejas y cabras con manchas. El astuto de Jacob, convence a Labán y le dice que la razón para esto es que se le hace más fácil identificar si los animales le pertenecen a él o a Labán, y le ayuda a identificar el AUMENTO en los rebaños. En realidad, Jacob sabe que él puede hacer que su propio rebaño aumente más, y Labán nunca va poder hacerle trampa diciéndole que alguno de esos animales son suyos porque las manchas los van a distinguir. El asunto sobre las varas que aparenta hacer que los animales se procrearan y produjeran crías con manchas ha sido llamado por los estudiosos de la Biblia como superstición, o la manera antigua en que se promovía la procreación genética Mendeliana.  

Ahora, hay más de lo que podemos ver a simple vista…….pero estas sutilezas son automáticamente disfrazadas por la traducción del hebreo a otros idiomas. Date cuenta que el énfasis en este pasaje es en el color; específicamente, el color de los animales iba a determinar si le pertenecía a Jacob o a Labán. Y, el punto esencial es que todas las ovejas blancas, y todas las cabras oscuras serán de Labán; mientras que las cabras que tengan manchas blancas o mechas en su pelo oscuro, y las ovejas blancas que tengan algunas manchas oscuras en su lana, serán para Jacob. Debe de ser entendido que la oveja usualmente era puramente blanca, y la cabra normalmente era marrón oscuro o negra. Se sobreentiende que Labán tenía una gran preferencia para los animales blancos…..ovejas; ¿Porque? Porque blanco, para las ovejas, era la norma, y las manchas de colores oscuros normalmente no ocurrían en las ovejas. Era lo contrario para las cabras: ellas siempre eran oscuras y rara la vez tenían manchas blancas. Así que si eran todas blancas debían de ser para Labán, y prácticamente todas las ovejas eran blancas. En hebreo, la palabra blanco es Labán. El nombre del suegro de Jacob quería decir, “blanco”. Y, todos los animales “blancos” debían de ser de Labán.    

La expectativa de Labán era que la cantidad de ovejas que nacían blancas iba a sobrepasar en número a aquellas que tenían manchas oscuras; lo mismo para la cantidad de cabras oscuras que iban a sobrepasar en número a esas con manchas blancas. Que los rebaños de cabras con manchas y ovejas aumentaran igual o más que todas las ovejas blancas o las cabras oscuras, enfurecía a Labán. Las manchas blancas y las mechas blancas en las cabras indicaban que Jacob obtuvo lo mejor de Labán en una manera muy visible. Esto era un insulto para Labán, y rápidamente se iba a enconar en un gran problema, porque él lo iba a estar viendo todos los días. Al final, el ganado de Jacob creció mucho más que el de Labán, y Jacob llegó a ser muy próspero como resultado de esto. El siervo había llegado a ser mayor que el amo. Todo esto hizo que se agravaran las desavenencias entre el clan de Labán y la creciente familia de Jacob. Los problemas se veían venir en el horizonte.   

 

LEE GENESIS CAPITULO 31

Aquí nosotros somos testigos de cómo la historia se vuelve a repetir. Jacob tuvo una vida en muchas formas similar a la de Abraham. Él era un hombre sin una patria, él era un errante. ¿Acaso el pertenecía a Mesopotamia, o a la tierra de Canaán?  

Y nosotros somos recordados de la situación entre Lot y Abraham cuando las riquezas de Lot aumentaron tanto que causaron tensión entre los que le eran leal a Abraham y los que le eran leal a Lot; así que la única solución era separarse. Jacob y Labán ahora se encuentran en una situación similar.  

Es muy raro que encontremos en la Biblia división y separación en términos amigables; algo desagradable causa la división y la separación. Así que, probablemente nosotros debemos entender que la división y la separación que ha sucedido en nuestras vidas como resultado de un mal juicio, egoísmo, pecado, o algo simplemente fuera de nuestro control, es normal. Es un estereotipo cristiano el que Dios use gente imperfecta para traer a cabo SU perfecta voluntad. En realidad, ¿que otro tipo de personas hay si no imperfectas para EL poder trabajar?  

Al igual que Lot rompe lazos permanentes con Abraham, y se va a formar una nueva y separada línea de familia que resultaría en la naciones de Moab y Amon, aquí nosotros encontramos que Jacob va…….debido a las circunstancias que Jehová usa para lograr sus propósitos…… finalmente a cortar los lazos de familia con la tierra de Mesopotamia y sus suegros. Aún cuando Jacob eventualmente va a llevar a su familia a Egipto con solo el propósito de sobrevivir, está muy claro ahora que la tierra de Canaán es su hogar.

En el verso1, Jacob escucha a los hijos de Labán quejarse acerca de cómo los rebaños de Jacob debían de ser de ellos. La manzana no cae lejos del árbol, ¿verdad que no?  Los hijos de Labán eran igual que el: celosos, egoístas, y avaros.

Cuando Jacob se da cuenta del cambio en la familia de Labán, él sabe que ya es tiempo de irse. Esa noción es verificada por Dios, quien instruye a Jacob que ahora era el tiempo para cumplir Su promesa de traer a Jacob de regreso a su hogar: Canaán.

Jacob consulta con sus esposas. Ellas están MÁS que listas para irse. De hecho, aquí ellos ponen al descubierto su dolor y coraje con su padre, Labán, ya que (ante sus ojos) él ha mostrado una falta de respeto por haberlas vendido a Jacob, en vez de seguir las costumbres de compromiso. Me gustaría también señalar  algo adicional: no hay duda alguna que la sociedad hebrea era dominada por el hombre. Aún cuando la sociedad hebrea admiraba grandemente a la mujer, y cualquier noción en la cual la Biblia promueva la idea que la mujer en aquel entonces, o ahora, es de menos valor que el hombre es solo mal infundado. Date cuenta que las Sagradas Escrituras nos muestran que lo primero que Jacob hizo después que Dios le dijo que se tenía que ir, fue consultar con sus esposas. Y, es obvio por la manera en que respondieron que Jacob consideraba grandemente sus sentimientos  y pensamientos en el asunto. No era que Jacob no las dirigía; es que el incluia a sus esposas en la decisión que grandemente les afectaba a ellas……dejando a su familia, por siempre.

Jacob planifica su escape y lo ejecuta. El monta a su familia en camellos, separa su propiedad de la de Labán, y en un momento oportuno cuando Labán estaba esquilando la lana de las ovejas, ellos se fueron; pero antes de irse Raquel se roba los ídolos de su padre para llevárselas consigo en el viaje.  ¿Por qué ella hizo eso? El versículo antes de este contesta la pregunta: en el verso 14, las dos hermanas le dicen a Jacob “¿acaso tenemos  todavía parte o heredad en la casa de nuestro padre?” esto era una pregunta retórica…..en otras palabras, ellas muy bien sabían que su padre no tenía intención alguna de cuidarlas. Aún mas, esto es una indicación que ellas están rompiendo alianza con su padre; ya que en el verso 16, ellas dicen que todo lo que el Dios de Jacob tomó de Labán ahora les pertenece  a “ellas y a sus hijos”. 

En Mesopotamia, era tradición que el que poseía los dioses de la familia era el dueño de la autoridad y las riquezas. Al Raquel robarse los dioses, era su intención asegurar la herencia de la familia para ella después que su padre muriera. Aparentemente, ella planificó quedarse con ella hasta que Labán estuviera en la tumba, y luego aparecerse delante de su familia con el monto del testamento, las llaves para la caja de seguridad, y el derecho de ser la albacea testamentaria  de la herencia…..esto fue algo muy serio lo que ella hizo, no fue un hurto menor. 

Pero, aún más, Labán y su familia…..y probablemente Raquel también…..creía que esas ídolos eran real.  Ella pensaba que esos ídolos  representaban dioses reales. Y, esos quienes se adherían  a ese sistema oraban a estos ídolos para obtener lluvia, sanidad, hijos, protección etc. Sin estos dioses, Labán estaba en una situación muy mala.

 

 

 

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